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Facebook y su información de andar por casa

Fb-infografik-diciembre Buscando unos datos de última hora para el libro que debo de entregar en unos días, me sorprende descubrir que 12 millones de españoles somos usuarios de Facebook.  O lo que es lo mismo, casi uno de cada dos internautas en este país.

A estas alturas, tenemos perfectamente internalizado en nuestras rutinas que Facebook es una herramienta interesante para entretnernos mantiniéndonos en contacto con amigos, recuperando antiguos contactos y compartiendo contenido (fotos, vídeos, noticias…) con todos ellos. 

Facebook es sin duda el mayor bombazo de la historia de Internet, eso ya nadie lo duda:

-500 millones de usuarios en menos de una década es un crecimiento imponente.

-Con un nivel de fidelidad elevadísimo: más de un 70% de los usuarios visitan Facebook a diario.

Pero como sabéis nuestra fidelidad no reporta a los propietarios de Facebook ni un céntimo. 

El modelo de negocio de Facebook, o lo que es lo mismo, la razón de que a que su principal accionista Mark Zuckenberg le lluevan ofertas multimillonarias para vender, tiene que ver con su promesa de rentabilidad a futuro.  La cual depende exclusivamente de los ingresos publicitarios (los Facebook ads que veis a la derecha de la pantalla y en los que, según las estadísticas, hacemos click menos del 1% de las veces).

Ahora me quiero poner en la piel de un anunciante.  Pongamos que tengo una floristería en Madrid y quiero poner un anuncio cachondo en Facebook ads los días previos a San Valentín, con un obsequio especial dirigido a parejas jóvenes.  Entro en la sección de Facebook ads y defino Madrid como ámbito de mi campaña (como sólo puedo entregar mis flores en el ámbito de la Comunidad de Madrid, no me interesa inviertir en usuarios que residan fuera de la capital).  Subo una foto, escojo unos textos, la campaña se pone en marcha y pagaré por cada usuario de Facebook que vea o que haga click en mi anuncio (esto lo decido yo, obviamente el precio no es el mismo).

Mi floristería (según los datos que puedes ver a la izquierda), se encontrará supuestamente con un universo de 9,1 millones de madrileños declarados (ese 76% de la población de Facebook España). 

Lo curioso del caso es que en la Comunidad de Madrid (universo Esperanza Aguirre, no universo Gallardón), residen sólo 6,4 millones de personas. ¿Qué explicación encontráis a que haya más madrileños en Facebook Madrid que en Madrid?  ¿Salimos de nuestro cuerpo para trasladarnos a vivir a otro sitio cuando estamos en la red? ¿Nos duplicamos los residentes en Madrid cuando accedemos a Facebook?, ¿será consecuencia del estrés de la capital?

Coñas a parte, la respuesta es muy evidente: la gente contesta lo primero que se le ocurre (o deja lo que sale por defecto en el cuestionario de cualificación) con tal de entrar en Facebook a divertirse lo antes posible.  Por tanto, debemos asumir que si ese dato está mal, el resto de la información que ves a la izquierda tiene todas las posibilidades de estarlo también.

Por tanto mi pequeña floristería se expone a pagar por unas impresiones o clicks que no se corresponden al target en el que estoy interesado.  En otras palabras, invierte sus euros, y éstos van a parar a un agujero negro cuyo extremo termina quién sabe, en Barbate, en La Coruña, en Lepe… o fuera de España.

Y eso sí que es grave.

Se supone que la relación entre un medio y  sus anunciantes se basa en la fiabilidad de aquél para trasladar el mensaje eficazmente al número de individuos que promete.  Esta es la razón por la que los anunciantes no confían en los medios que no presentan OJD (no justifican su tirada/difusión), y la razón por la que las emisoras de radio y los periódicos se pelean  entre ellos como niños pequeños cuando salen los datos de EGM que miden sus audiencias.  Se ponen nerviososo porque si sus EGM´s pintan mal, los anunciantes se batirán en retirada.

El hecho de que Facebook España publique en abierto una barbaridad de este tipo, que les expone a perder toda su credibilidad a ojos de los anunciantes (las empresas más grandes y los negocios más pequeños, como nuestra floristería) me parece una constatación de que Facebook, tanto a nivel de captación de información como de gestión de la misma, está todavía en pañales. 

Me suena a que su constante espiral de éxito les impide prestar atención a aspectos tan críticos para su negocio como cultivar la relación con sus clientes, que no son los usuarios de la red, sino sus anunciantes.

Yo en su lugar comenzaría por no publicar estos datos en abierto hasta que no estén debidamente depurados, y abordaría esto último haciendo una campaña de cualificación (ofreciendo por ejemplo a los usuarios algún tipo de obsequio a cambio de su colaboración).  Afortunadamente, la era long tail permite hacer pequeños regalos digitales a bajo coste.

Al menos servidor no volverá a recomendar una campaña de Facebook ads a una marca circunscrita a una sola ciudad o comunidad autónoma.  A menos que alguien me convenza de que estos datos sí son fiable.  Que ya lo dudo.

Saludos irreverentes.

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Entender de Internet no equivale a entender de Marketing

Acabo de recibir un emailing promocional de Piensa Solutions, el host donde alojo mis blogs personales y también una parte de las webs de mi empresa.

Piensa Solutions es una empresa tecnológica, cuyos punto fuerte es la fiable infraestructura que les permite alojar y dar servicio a miles de webs (dicen que tienen 60.000 clientes).  Su modelo de negocio es un ejemplo de libro de "Long Tail":  una gran cantidad de pequeños ingresos permiten generar un beneficio cuando los costes fijos son bajos (no intentes entablar un diálogo con un ISP como Piensa: te enviarán tantas respuestas generalistas/automáticas como preguntas concretas seas capaz de hacerles y al final les darás por imposible e intentarás resolver tu problema con un amigo que entienda de hosting).

Soy capaz de aceptar el no disfrutar de un servicio personalizado porque entiendo que con los 20 euros anuales que pago, no merezco mucho más.

Sin embargo lo que ya no acepto es el trato inadecuado que recibo como cliente en su mail: porque denota que no se han leído "Permission Marketing", un libro que tiene más de 10 años de vida y que define la diferencia entre aportar valor e interrumpir.

El mail que recibo es este:

Piensa solutions teaser

Si recibo un mail de este tipo procedente de alguien que no conozco (y que ha conseguido traspasar mi filtro anti-spam), habitualmente lo borro sin leerlo.

Como se trata de Piensa Solutions, y soy su cliente desde hace años, se me ocurre que en un momento tan significativo como su 10º aniversario, efectivamente tendrán algún "regalinchi" para mí, con el que gratificar mi fidelidad.  Por lo tanto me fío, invierto en ellos (si, invierto: les dedico tiempo cosa que no he hecho con otros 30 correos que compiten por mi atención en mi bandeja de entrada después de estar toda la mañana dando clase) y hago click en el mail.

Inocente de mí, al hacer click descubro esto:

Piensa solutions consigue tu regalo 
Resulta que no gratifican mi fidelidad, sino que utilizan el argumento de la celebración para hacerme llegar hasta lo que no es otra cosa que una oferta comercial.  E.d. el mensaje no es "gracias por ser nuestro cliente" sino "si quieres tu regalo, compra más, majete".  Es más, ni siquiera contratando otro servicio tengo derecho a un regalo seguro, sino que simplemente entro en el agujero negro que supone un sorteo.

Ultimamente oigo hablar mucho de "nuevo marketing".  Que para construir relaciones duraderas con los consumidores es necesaria una estrategia de branding 2.0 con epicentro en Internet.

Chorradas.  

Para construir relaciones duraderas con mis clientes hace falta exactamente lo mismo que hace 10 años: 

– conocerles (sólo así sabré lo que necesitan),

– respetarles (sólo así evitaré que sientan que les tomo el pelo) y

– gratificarles (así se sentirán especiales por ser mis clientes).  Los medios han cambiado, el poder del consumidor se ha visto incrementado, pero la filosofía es la que es.

Eso tiene que ver poco con Internet.  Tiene que ver con reconocer humildemente que mi preciada marca tiene una importancia marginal en la vida de mis clientes y que para conseguir un segundo de su atención, y no digamos ya su preferencia y su fidelidad, he de entender lo que supone un valor añadido para ellos y lo que simplemente es publicidad.

Saludos irreverentes.

 

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KINDLE DE AMAZON Y IPAD DE APPLE: ¿LA MUERTE DEL LIBRO?

El titular es un poco Apocalíptico, lo sé.

Encuentro este spot en Youtube correspondiente al Kindle, el lector de libros digitales que comercializa Amazon.  Ojo a lo que acabo de decir: el mayor distribuidor de libros del mundo, con un catálogo de millones de referencias de libros físicos, ¿se mete en la batalla de vender reproductores de libros digitales?

¿No están tirando piedras contra su propio tejado?  ¿No provocará la venta de libros digitales (suponen más de un 30% del negocio de Amazon) el colapso del core business de Amazon? (los libros físicos – qué horror tener que llamarlos así para distinguirlos de los e-books).

Enumero las ventajas que como consumidor pienso que puede llegar a ofrecerme el libro digital:

– los e-books son más baratos (alrededor de 10 dólares en Amazon) cuando un libro normal duplica habitualmente esa cifra. 

portabilidad:  para mí que soy un trabajador errante, porque arranco dando clase a primera hora, luego visito una agencia de publicidad y termino presentando a un cliente unas horas más tarde, es bastante más práctico llevar lectura encima para los ratos muertos o para documentarme en un dispositivo que pesa 300 gramos, que seleccionar libros y llevarlos a cuestas.

capacidad:  en la memoria del kindle o del Ipad caben cientos de libros.

compartir: como todo contenido digital, las posibilidad de compartir el conocimiento se multiplican.

Al otro lado están las posibles ventajas del libro físico.  Esa sensación única de tenerlo en tus manos, subrayarlo, pulular entre las páginas, conservarlo como un pequeño tesoro en tu librería para volver a él en el futuro.  En fin, un conjunto de valores de tipo más bien emocional, que me recuerdan la reflexión que posiblemente nos hicimos cuando apareció el mp3 y dejamos de convivir con los CD´s con sus carátulas, las letras de las canciones y el corte de pelo

¿Qué dirá la industria editorial?  ¿Es realmente una amenaza el libro electrónico? ¿Marcará la defunción del libro físico en una inmensa hoguera como la de Farenheit 451?

Libro-ardiendo¿O viendo la botella medio llena, podría este producto ser un asidero para la afligida industria del libro?  Si bien hace unos días me comentaba Helena de lid Editorial que su estructura de costes no varía con el producto digital (aún han de remunerar al autor, editar el libro y administrar sus derechos), los costes de distribución de un e-book son mucho menores y el alcance universal de la red permite llegar potencialmente a millones de consumidores (el concepto Long Tail) sin costes incrementales.

¿Qué pensáis? 

Ahora que lo pienso, soy un poco hipocritilla.  Hablo de las muchas ventajas del libro digital y sin embargo todavía no me he rascado el bolsillo para buscar los 300 euros que cuesta un reproductor. 

Quizá lo haga pronto.