Categorías
medios mis libros

COMO MONTAR UNA MANIFESTACIÓN EN INTERNET, SIN QUERER

MENEAME N1

El pasado domingo, sin quererlo, mi artículo sobre la sentencia judicial que declara legal compartir archivos en Internet y compara a la SGAE con una oscura secta medieval generó un revuelo considerable entre los lectores de Menéame.

Con más de 2.200 votos, es la noticia más popular de Menéame y este blog que seguís es MENEAME SITIO MAS VOTADO el sitio más votado de los miles de links que confluyen en Menéame (como veis por delante de las webs de Abc o El País). 

¿El artículo está especialmente bien escrito?  Seguro que no.

¿Puse banners para que la gente pinchase?  Tampoco.

Simplemente no puede haber un artículo más relevante para un internauta avezado como los que pululan por menéame, que uno en el que se lapide públicamente a la SGAE, el enemigo público número uno de los habitantes de la red.

Aún así me sorprende lo rápido que se ha avivado el fuego.  

Gracias, SGAE y a los recién llegados, intentaré no fallar a la confianza de haberos suscrito a mi fuente RSS.

 

Categorías
medios

FACEBOOK, UNA VEZ MAS, EXPULSA A QUIEN NO LE CONVIENE.

Se supone que esto de las Redes Sociales e Internet 2.0 va de espíritu colaborativo.  Juntos somos más fuertes: escribimos, nos informamos, nos adherimos a distintas iniciativas y nuestra voz, en definitiva, suena más alto gracias a la red.

Gracias a esta filosofía altruísta y fraternal, como de comuna hippie, Facebook aparece ante nosotros como una especie de koljós digital:  a diferencia de los grandes medios off-line, politizados y constreñidos por los intereses económicos, Facebook es nuestro, es de todos.

Hace poco compré Faceboom, un libro que tiene la lucidez de nadar contracorriente y cuestionarse la utilidad real de Facebook y la naturaleza pueril de nuestro comportamiento on-line.  Pues bien, a los pocos días de salir el libro, Facebook cortó las páginas del autor y sus fans.  Lo cual nos informa a un tiempo de que:

a) Facebook no es de todos sino de los dueños de Facebook.  O sea es un negocio puntocom más.  Y por lo tanto está orientado al beneficio y tiene una reputación corporativa que proteger.  Fuera caretas.

b) Lo del espíritu colaborativo lo entendimos mal: realmente Facebook es colaborativo salvo que la colaboración no le convenga. 😉

Aquí tenéis un vídeo que resume lo sucedido: cómo les cortan las páginas, cómo ante el revuelo que se monta las vuelven a poner on line y claro, en lugar de silenciar el efecto del libro, lo multiplican exponencialmente.  Es lo que los americanos llaman "efecto Streisand" y yo "efecto hijas de ZP". 

Por cierto, hoy me entero en Menéame que también se han cargado el Facebook de un grupo de trabajadores agraviados de Mercadona.  Parece que esto de que Facebook le retire el altavoz al primero que le importune se está convirtiendo en un hábito.  Tendré que andarme con cuidado…

Viva la libertad en Facebook. 

Y lo siento por lo e-hippies pero todas las Redes Sociales son un negocio, igual que El País, La Cope o la Sexta.  Como decía la canción de los Smiths: "love, peace and harmony, very nice, very nice, but maybe in the next world…".