Saltar al contenido
Pruebas
Otro sitio más de Sitios de Comunicacion Inforpress
Categorías
branding musica

Cómo R.E.M. me ha acompañado desde 1988: aprendizajes para marcas

¿Se pueden extraer conclusiones aplicables al mundo del Branding, estudiando el caso de una banda como REM?

  • Autor de la entrada Por
  • Fecha de la entrada 23 septiembre, 2013
  • 7 comentarios en Cómo R.E.M. me ha acompañado desde 1988: aprendizajes para marcas

Hoy voy a hablaros de un grupo musical al que me ha ligado un embudo de relación de 25 años: R.E.M.. Es en las distancias largas donde mejor se puede calibrar el valor de una marca para sus seguidores.

Era el verano de 1.988

Recién llegado a Alabama con 17 años para estudiar allí durante un año, en algún viaje en coche rumbo del instituto, Trey Ingram (un tipo espléndido en cuya casa tuve la gran suerte de vivir todo aquel curso), puso una cassette haciendo que sonase esto:

 

Confieso que lo más lejos que llegué en la tarea de descifrar la letra fue ese: "Not everyone can carry the weight of the world".  Después llegó "Radio Free Europe" (también del album "Murmur") y unos minutos más tarde "SO.Central Rain", "Don´t go back to Rockville" o "Time after time" (de "Reckoning").  

Quiero eludir cualquier tentación de jugar a crítico musical.  Simplemente os cuento lo que sentía en aquellos momentos: aquella voz susurrada y críptica de un Michael Stipe adolescente, unida a los ritmos tan inesperados, unas veces acústicos y otras tan sucios como los ensayos de garage (sic) que había escuchado en Gijón a mis compis del cole Roberto, Fran y Tito (luego conocidos como Australian Blonde) me hizo sentir que había encontrado un tesoro.  Se trataba de una música auténtica, entre la protesta y la melancolía, que contrastaba al extremo con lo predominante entonces en Estados Unidos: grupos como Guns & Roses, Skid Row o tantos otros, aparentemente más preocupados por sus tatuajes y por el color de sus mechas que por emocionar con sus canciones.

Así que acribillé a Trey con preguntas sobre aquel grupo que estaba sonando, y me contó que eran unos chicos de Athens, Georgia (el estado vecino), unos "outsiders" que estaban empezando a hacer música y a los que había conocido gracias al boca a boca de algún compañero de instituto.  Con los primeros 10 dólares que tuve entre mis manos me compré "Document" en un centro comercial de Montgomery.  Y escuché tantas veces esta canción que la cassette que todavía conservo como recuerdo, quedó completamente inservible:

 

En seguida, me suscribí a un catálogo musical y pedí "Life´s rich pageant", un disco anterior a Document, hipnotizado por ese riff de guitarra de Pete Buck en "Begin the begin", donde la canción parece quedar en suspenso y es él quien la rescata como un coloso:

 

Durante aquel año emocionante pero complicado (lleno de vivencias pero también de añoranza de mi casa), sólo REM consiguió acompañar a grupos como Ilegales, El Ultimo de la fila, La Frontera o Siniestro Total en la banda sonora de mi cuarto.

Poco antes de volver a España, REM lanza un nuevo album de estudio:  "Green".  En ese momento yo ya me había convertido en un "evangelista" de su marca, y fui uno de los primeros en adquirirlo, hasta el punto de que era yo quien me lo llevaba al coche para que lo escuchásemos.  No sé si estáis de acuerdo en aquello de que las canciones nos recuerdan momentos o personas concretas.  En mi caso, esta canción nunca dejará de recordarme a alguien que probablemente todavía vive en algún punto de Holanda, cerca de Eindhoven.  Y para mí todavía hoy desplaza a grandes temas como "Orange Crush" o "Pop Son 89" en mis preferencias.

 

Acabo de escuchar en este vídeo que también era la favorita de Michael Stipe.  Parece que hasta un tipo introspectivo como él deseaba permitirse un momento de alegría como éste.

Al volver a Gijón, recuerdo que enseñé esta música con toda ilusión, a mi hoy socio en Pop Up Música, Roberto Nicieza, confiado en sorprenderle.  Resulta que ya conocía al grupo, como la semana pasada comentó en un post en su Facebook.  Es lo que pasa cuando un amigo tuyo se encuentra entre los profesionales (no sé cuántos: 10, 15, 20… pero seguro que no más, que más saben de música en España).

1991: Out of Time

Volví a España para hacer las maletas de nuevo, porque me esperaban los dos primeros años de Universidad en Inglaterra.  Al poco de llegar, coincidí con un tipo genial, aventurero y curioso como él sólo con quien desde entonces mantengo una gran amistad en la distancia: JC Samyn.  Un tipo enfundado en una camiseta de REM.  Nos pusimos a hablar al instante y descubrí que era francés y que había descubierto a los REM en una estancia de un año como la mía en el sur de EE.UU.  Durante aquellos dos años, competimos amistosamente para ser el primero de los dos que detectase el lanzamiento de su siguiente trabajo.  Aficionado como era a "Les inrockuptibles", obviamente JC se enteró antes que yo.  Y en seguida, en algún momento de la primavera del 91, bajé en Metro al almacén de HMV Records para hacerme con mi copia.

Como tantas veces sucede cuando descubres y atesoras un libro, un disco, o la obra completa de un artista, de algún modo te sientes vulnerado en tu intimidad cuando esa obra estalla en popularidad y alcanza una masa crítica.  Esto sucedió a REM con "Out of Time".  Que el grupo indie que había descubierto en Athens, Georgia, se había convertido de repente en número 1 en todo el mundo.  Así que aparqué el disco durante meses, hasta que el destino me hizo volver a España por sorpresa, debido a una gran pérdida que me partió por la mitad.  Recuerdo perfectamente el trayecto con mi walkman en el Metro, hasta Heathrow, refugiándome en la primera frase de esta canción: "the world is collapsing, around your ears".

 

El tiempo pasó y como todo lo que no te mata te hace más fuerte, volví a Londres y me puse a estudiar.

1992: Automatic for the people

Curiosamente, los dos últimos años de Universidad en Madrid fueron mucho más solitarios que aquella efervescencia de testosterona juvenil, pintas de sidra y litros de sangría en las fiestas de nuestra casa.  Decidí irme a vivir a un Colegio Mayor con cuyos habitantes no congenié demasiado y me aislé.  

El último lanzamiento de REM, "Automatic for the people", vino a encajar como un guante con aquel momento.  La crítica se cebó con el disco por apagado, triste, y acusó a la banda de dar un paso atrás.  En mi opinión lo dieron solo para recurrir a lo más auténtico de sus orígenes (el propio nombre del disco no es ningún juego de palabras surrealista, sino llanamente el nombre de un restaurante de su pueblo, Athens).

Este disco me sigue pareciendo, aún hoy, el clímax del talento de estos (primero cuatro, luego tres) músicos de Georgia.  Y "Drive", el tema que abre el disco, creo que sigue siendo la mezcla más equilibrada de introspección, melancolía sin duda, pero también esperanza que se puede encontrar en ellos.

 

1994: Monster

El fin de la carrera en 1994 fue un carrusel de emociones.  Dije adiós a mucha gente, comencé a plantearme mi futuro profesional y, entre medias, tuve que pasar por el servicio militar.

Recuerdo una noche en la que, estudiando "estrategia militar" (sí, no es coña) en la Academia de infantería de Toledo con la radio encendida para intentar no dormirme, descubrí esta nueva canción.  Era una sesión continua de música y ningún locutor me advirtió de que fuese lo último de REM.  Pero en cuanto lo escuché, supe que era lo último de REM.  Imaginaos la inyección de rock: oir eso en un cuartel semioscuro a las 2 de la mañana. 

 

En febrero de 1995, creo recordar que les vi por primera vez en directo.  No sé si en el Palacio de los Deportes, ha pasado demasiado tiempo…

Post 1996

Al paso por Suiza de su gira de más de 100 conciertos por todo el mundo, Bill Berry (batería y miembro original de la banda) sufre un aneurisma cerebral que hace temer por su vida.  Se recupera milagrosamente pero acaba dejando el grupo.  El último disco de Berry en la banda fue "New Adventures in Hi-Fi".  Por supuesto, me compré el CD en cuanto estuvo disponible, pero me quedo sólo con esta canción:

 

En 1998 vino "Up", el primer disco sin Bill Berry, que me parece un calco del anterior en lo irregular, pero que contiene una de las canciones de amor más bonitas que conozco.  Es difícil llegar más lejos que "I count your eyelashes secretly…" (aún hoy la escucho y de nuevo me viene a la mente una persona muy especial a la que no veo tanto como me gustaría):

 

En 2001 llegó "Reveal" y su enigmática "Imitation of life".  En 2004 fue "Around the sun" y su melancólica "Leaving NY" y en 2008, "Accelerate".  Seguí comprando todos sus discos, ahora en formato CD (las discográficas por aquel entonces todavía decidían lo que debíamos escuchar) y, si bien he reconocer que los ponía cada vez menos, acudí fielmente a cada cita en directo.  Les vi primero en La Peineta y bastantes años después en Gijón, en un inolvidable concierto en Las Mestas donde de algún modo yo ya tenía la certeza que era la última vez que les vería.

Para cuando llegó su último album, ("Collapse into now", 2011), yo ya era usuario de Spotify (y más tarde de Deezer) y había decidido que teniendo 20 millones de canciones disponibles en la nube con las que conectar desde cualquier sitio, jamás volvería a caminar por el mundo con una maleta de CD´s.  Así que no me lo compré.  Y es el único disco de ellos que no tengo.

Aprendizajes

¿Veis?  Una marca puede acompañarte de modo natural durante toda una vida.  Con altibajos de todo tipo, por supuesto.  ¿No los sufrimos acaso con nuestros familiares, con nuestros amigos? 

El único secreto para alcanzar un logro como este es que no pretenda interrumpirte, sino aportarte valor.  Estos dos extremos, lejos de lo que muchos profesionales piensan, no son compatibles.  Nunca vi un anuncio de REM en televisión ni escuché cuñas en la radio.  Por aquel entonces no vivíamos conectados a Internet permanentemente, así que no podía recibir sugerencias de ninguna plataforma musical.  Y sin embargo, si ellos sacaban un nuevo disco, yo lo sabía.  Y si venían a tocar a Madrid, yo lo sabía mucho antes de ver un sólo cartel pegado en la calle.

Hace poco oí decir a Dani Calabuig que los consumidores no esperamos NADA de las marcas.  Me pareció una exageración, lo confieso.  En ese momento pensé que sí esperamos algo: quizá que una marca nos aporte una historia atractiva que el consumidor sienta como propia hasta el punto de empatizar con un producto y adoptarlo dentro de nuestro repertorio.

Sin embargo, es bueno que tengamos la capacidad de re-aprender muchas cosas a las que a veces nos agarramos como dogmas.  Y esta historia de REM me ha servido para recordar que realmente ni Michael Stipe, ni Pete Buck ni Mike Mills, los creadores y managers de la marca han intentado jamás imponer una historia.  Se han limitado a acompañarme, a ejercer como "pegamento", como vínculo entre mí mismo y todas esas personas y situaciones que he vivido durante estos 25 años.

Creo firmemente que este es el principal cometido que tenemos ante nosotros quienes de un modo u otro gobernamos el timón de una marca. No se trata de recrear atractivas historias de producto con la ayuda del mejor guionista.  Se trata de convertir las historias de producto en historias de personas.  Y ponerlas en el aire, a su disposición, para que sea el consumidor quien libremente decida si quiere acercarse o no a ellas.

Las marcas ya no son el Gran Hermano de nuestra sociedad.  Sólo son un ciudadano más. Ojalá, un ciudadano con el poder de facilitar la vida al resto.

  • Etiquetas branded content, branding, diálogo, engagement, javier regueira, música, r.e.m.

← Solán de Cabras: ¿del commodity a la experiencia? → Viaje al interior de la cultura. Un branded content de Telefónica para La 2.

7 respuestas a «Cómo R.E.M. me ha acompañado desde 1988: aprendizajes para marcas»

Mardice:
23 septiembre, 2013 a las 6:49 pm

Una reflexión muy buena de todas aquellas preguntas que los gestores de marca se puedan llegar a hacer a lo largo de su carrera.
Contenido amigable y no intrusivo es la gran clave.

Responder
javier regueiradice:
23 septiembre, 2013 a las 7:54 pm

Correo HTML Typepad
Gracias por comentar Mar, me alegro que te haya gustado. 

Responder
alexdice:
24 septiembre, 2013 a las 4:13 pm

No lo había pensado, pero es verdad que en los músicos sirven como ejemplos de lo que podría convertirse una marca. Músicos cuya credibilidad está por encima de géneros como Herbie Hancock (Hard bop, Funk, Músicas del mundo). Músicos que venden lo que no son, como Frankie Goes to Hollywood (fueron icono gay hasta que el vocalista se casó con su novia de toda la vida). Músicos de éxito repentino incapaces de evolucionar (como Nina Hagen que tenía una gran voz pero se quedó en la anécdota de una imagen provocativa y no supo salir de ahí). Músicos que aun con un talento enorme no dejan de aprender de las nuevas tendencias hasta ser capaces anticiparlas (como Madonna o Bowie)…

Responder
javier regueiradice:
24 septiembre, 2013 a las 4:17 pm

Correo HTML Typepad
Te veo muy puesto en música Alex!  J  Hay una lectura muy interesante para las marcas, procedente de los artistas:  que éstos disfrutan de una credibilidad entre sus fans por la que las marcas matarían…  Gracias por ser tan fiel al blog. 

Responder
Rem-adictodice:
24 septiembre, 2013 a las 8:55 pm

Fantástica evocación de un gran grupo y su repercusión en el fan en la era analógica… El modelo apple vendría a ser algo similar en el mundo de las marcas

Responder
Chavarridice:
27 septiembre, 2013 a las 8:56 pm

Mi relación con REM no fue tan emocionante como la tuya. En 1987 empecé Teleco con 17 años y U2 en la camiseta que me regaló Carlos Finaly en Onda Madrid y que me llevé al Bernabeu en su actuación en la que todo Madrid estuvimos. Antes venía de cantar Sunday Bloody Sunday años atrás en Jácara aunque no entendía nada de lo que era aquello. Después del Joshua Tree desconecté y me volvieron a fascinar en Achtung Baby. Después volví a desconectar y nunca más me volvieron a llamar la atención.
Aunque el que más me marcó fue Prince. Aún me se de memoria muchas canciones de Sign of the Times y los anteriores. Cuando se cambió a la NPG y dejó a The Revolution me aburrió aunque cuando lo vi en Madrid en El Calderón era bárbaro. Sigue haciendo cosas chulas y tiene la capacidad de fascinar con su talento.
En ser auténticos, reales y magníficos me ganaron Neil Young, al que conocí en Weld (1991) y que sigo oyendo de vez en cuando y que me obligó a ir para atrás y adelante en su producción. A este no lo he visto en directo.
El otro que me gustó mucho descubrir fue Paul Weller. Un clásico, elegante, moderno, y desencantado del activismo político. Fue mi mayor cercanía en el 1994, cuando también hice la mili.
Y en España pues tenemos la eterna lucha de la canción moderna y la música española que no sabemos resolver. Aunque la canción moderna actual suena muy repetitiva y con poca calidad así que tenemos que recurrir a la que ya es música española y que está llena de clásicos de los 80 que han sabido que esto de la música es algo más que fama rápida.
Si lo ponemos como marcas en vez de como artistas no creo que salga lo mismo aunque ahora soy muy fiel a Apple, de Microsoft no quiero saber nada (quizá sólo la XBOX), en España El Corte Inglés me sigue dando mucho respeto y Movistar me parece que no encuentra la tecla para convertirse en algo muy grande, se les ve muy pegados a la cuota mensual en vez de a ser referencia tecnológica.

Responder
javier regueiradice:
28 septiembre, 2013 a las 10:16 am

Correo HTML Typepad
Gracias por tu comentario y por compartir tu experiencia con nosotros.  Espero verte de nuevo por aquí.  Un cordial saludo 

Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entradas recientes

  • Por qué la ESTRATEGIA es HOY más importante que nunca para tu marca
  • OVERPROMISING: por qué las promesas publicitarias pueden ser veneno puro para tu marca
  • PUBLICIDAD (el falso ATAJO) vs RELACIÓN (¿el camino más FRUCTÍFERO?)
  • Jornadas en Branded Content: 2 días de formación práctica, 21 y 22 Mayo – Madrid
  • ¿Por qué empresarios de aparente «bajo perfil» triunfan y yo no?

Comentarios recientes

  • javier regueira en Por qué la ESTRATEGIA es HOY más importante que nunca para tu marca
  • Álvaro Rodríguez Resino en Por qué la ESTRATEGIA es HOY más importante que nunca para tu marca
  • javier regueira en LLEVAMOS NUEVO TALLER BRANDED CONTENT A BARCELONA: ¿TE APUNTAS?
  • Natalia en LLEVAMOS NUEVO TALLER BRANDED CONTENT A BARCELONA: ¿TE APUNTAS?
  • javier regueira en Marketing = CREAR y no vender. Del vendedor de crecepelo al Estratega.

Archivos

  • mayo 2015
  • abril 2015
  • marzo 2015
  • febrero 2015
  • enero 2015
  • diciembre 2014
  • noviembre 2014
  • octubre 2014
  • septiembre 2014
  • agosto 2014
  • julio 2014
  • junio 2014
  • mayo 2014
  • abril 2014
  • marzo 2014
  • febrero 2014
  • enero 2014
  • diciembre 2013
  • noviembre 2013
  • octubre 2013
  • septiembre 2013
  • julio 2013
  • junio 2013
  • mayo 2013
  • abril 2013
  • marzo 2013
  • febrero 2013
  • enero 2013
  • diciembre 2012
  • noviembre 2012
  • octubre 2012
  • septiembre 2012
  • agosto 2012
  • julio 2012
  • junio 2012
  • mayo 2012
  • abril 2012
  • marzo 2012
  • febrero 2012
  • enero 2012
  • diciembre 2011
  • noviembre 2011
  • octubre 2011
  • septiembre 2011
  • agosto 2011
  • julio 2011
  • junio 2011
  • mayo 2011
  • abril 2011
  • marzo 2011
  • febrero 2011
  • enero 2011
  • diciembre 2010
  • noviembre 2010
  • octubre 2010
  • septiembre 2010
  • agosto 2010
  • julio 2010
  • junio 2010
  • mayo 2010
  • abril 2010
  • marzo 2010
  • febrero 2010
  • enero 2010
  • diciembre 2009
  • noviembre 2009
  • octubre 2009
  • septiembre 2009
  • agosto 2009
  • julio 2009
  • junio 2009
  • mayo 2009
  • marzo 2009

Categorías

  • boca a boca
  • branded content
  • branding
  • desarrollo personal
  • emprendimiento
  • formación
  • gestión del tiempo
  • innovación
  • medios
  • mis libros
  • musica
  • negocios
  • otros libros
  • publicidad para olvidar
  • publicidad para recordar
  • redes sociales
  • Sin categoría
  • transmedia

Meta

  • Acceder
  • Feed de entradas
  • Feed de comentarios
  • WordPress.org

© 2026 Pruebas

Funciona con WordPress

Ir arriba ↑ Subir ↑