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Agencia vetusta vs agencia moderna: ¿en qué lado estás?

Tanto si trabajas en una agencia como en un anunciante, coincidirás conmigo en que la profesión publicitaria está viviendo su punto de inflexión más acentuado en los más de cien años de historia que acumula.  Es un tema que intenté abordar en "Big brother is dead" y al que no tengo más remedio que volver: es el plan nuestro de cada día.

Los foros sectoriales, los medios especializados on y off line y las asociaciones se mantienen ocupados debatiendo sobre:

La realidad es que tanto uno como otro debate son completamente irrelevantes.  El futuro de la publicidad no pasa por recuperar un formato basado en la repetición y la interrupción en un único canal.  Ni tampoco por pelearnos a cerca de si debemos invertir en banners o en páginas a color en revistas.

El único debate que deberíamos avivar es cómo convertir a la publicidad en algo que el consumidor sí desee ver.  Sólo así los anunciantes lograrán alcanzar sus objetivos de notoriedad, likeability y conversión.

Sin embargo, es más que probable que si trabajas EN una agencia, o si trabajas CON una o varias agencias, encuentres que el modelo por el que se rigen se parece a este:

El enfoque de ayer

Ayer

  1. Investigar al consumidor para tratar de encontrar insights susceptibles de ser utilizados en la comunicación.
  2. Encapsular esos insights en formatos publicitarios de pequeña extensión, de tal manera que puedan ser repetidos de forma continuada.  Los anuncios deben ofrecer al consumidor una "solución" para ese "insight" que hemos descubierto.
  3. (Hasta los 90, cuando entran en juego las centrales de medios):  desarrollar un network de contacto con los medios y acumular suficiente masa crítica de campañas como para conseguir los mejores resultados de coste por impacto.

El enfoque de hoy (porque sin él, el mañana simplemente no existe)

Hoy

  1. La obsesión con la captación de insights de consumidor pierde su sentido.  Ninguna agencia puede superar el conocimiento que atesora su cliente sobre el target.  En lugar de obsesionarnos con el consumidor y cómo atraer su atención por medio de un brillante fogonazo de creatividad, debemos comprender el ADN de la marca a la perfección para desarrollar un territorio apropiable para ella, a partir del cual se pueda crear y comunicar una historia relevante al target. 
  2. Cuando tenemos este territorio, todo es mucho más fácil.   Esto ya no va de producir cápsulas publicitarias de forma industrial, sino de desarrollar una historia a medida que emana de la marca y que va evolucionando y sorprendiendo al consumidor continuamente.  Para ello una agencia debe dominar el mundo de la comunicación en todas sus vertientes, siendo capaz de detectar y explotar las oportunidades que se presenten.  No es fácil que los fans vengan a nuestra web a buscar el contenido, por eso es importante ponerlo a su alcance.
  3. La relación del consumidor con la marca (engagement) ya no es consecuencia de alcanzarle con un anuncio, sino de involucrarle por medio de una historia relevante y consistente.  Esa historia debe ser siempre la misma: en nuestros eventos, en nuestras redes sociales, en la TV, en el punto de venta, en un e-mailing, etc.

Pienso en ello y me doy cuenta de que urge un triple cambio de mentalidad:

  • De artistas del eslógan, las agencias han de pasar a convertirse en "contadoras de historias".  Es lo que algunos llaman pedantemente storytelling (en este link tienes un ejemplo reciente de la marca Mini). Si emitimos mensajes estáticos y repetitivos, los consumidores mirarán para otro lado.  Si les entretenemos con un contenido cambiante y sorprendente, vendrán a por más.
  • Además, las agencias deberían desarrollar una mentalidad de "productoras".  El primer examen que una campaña debe aprobar es el del entretenimiento.  Es erróneo pensar que un anuncio de Fairy compite por la atención de los televidentes con un anuncio de Mistol.  O que uno de BMW lo hace con Mercedes.  Los anuncios compiten con los contenidos que sí deseamos ver (un partido de fútbol, un documental o una película), y naturalmente, pierden la batalla el 100% de las veces… ¿no es hora de que lo admitamos y busquemos una manera diferente de hacer las cosas?
  • De "buscadores del impacto" las agencias han de pasar a convertirse en "gestores de relaciones".   El GRP es una medida caduca, que no nos sirve para calibrar la eficacia de una campaña.  ¿Qué importa quién declare haber leído una revista o visto un programa de TV, si cuando es el anuncio lo que está ante sus ojos en lugar del contenido que han elegido ver, simplemente lo ignoran? 

¿Qué modelo sigue tu agencia?  ¿Hasta qué punto está preparada para reconciliarse con el consumidor?

Saludos a todos.

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Publicidad impactante o publicidad útil: ¿con cuál te quedas?

Hace unos días escuché a un alumno de un Máster una de las tonterías más manidas en el mundo de la publicidad.  Intentando justificar un concepto más cargado de soberbia que de realismo, repitió algo que sin duda había oído en la Facultad y nos espetó que aquello sí funcionaría debido a "el poder de la comunicación".

¿Cuál es el poder de la comunicación?

La comunicación en general, y la publicidad en particular (como forma de comunicación que es), nos sirve o nos debería servir para trasladar mensajes eficazamente desde un punto A a un punto B.  Desde un emisor hasta un receptor.  Subrayo lo de eficazmente, porque si no hay recepción eficaz, es como si el mensaje no se hubiese transmitido.

Y este es el principal problema que afrontamos los publicitarios. Que el consumidor no muestra intención alguna de "recibir" la mayoría de los mensajes (cerca del 98% según algunos estudios) que le enviamos.  

La comunicación no tiene ningún poder sobrenatural; no hace falta que llaméis a Iker Jiménez. Su capacidad para traspasar ese muro que supone la resistencia natural del usuario a recibir mensajes no solicitados, sólo depende de una cosa: de la utilidad del mensaje para su receptor.

Si el mensaje es un pestiño, en el sentido de que no le habla a él/ella, es perfectamente anticipable porque ya lo ha visto otras veces o simplemente no es el momento para recibirlo, mirará para otro lado.  Pero si es útil (e.d., si le aporta algún tipo de valor informativo o de entretenimiento), prestará atención.

Publicidad ¿útil?

En Leo Burnett uno de nuestros clientes más grandes nos insistía continuamente en que debíamos ser creativos en el uso de los medios.  Estoy hablando de los 90.  El contexto mediático estaba ya saturado, pero ni de lejos como ahora. Internet no se había convertido en refugio de esa diáspora de televidentes procedentes de los canales generalistas.  En fin, la vida de un publicitario era bastante más fácil que ahora.

Lo que esperaba recibir nuestro cliente eran propuestas como esta que me encuentro en el AVE volviendo de Barcelona.  Un vagón empapelado con mensajes de marca de un banco.  Mensajes de superioridad, casi triunfalistas, que pretenden convencerme de que sólo por ir en ese tren, pertenezco a una espcie de tribu exclusiva de ejecutivos infalibles.  Tribu a la que por supuesto también se suma la marca.

Ing

¿Utilidad para el usuario? Muy dudosa.  

Si no me hacen el viaje más ameno, si no me dan ningún tipo de información útil que distraiga mi atención del diario o la peli que voy viendo, o el Power Point que quizá tenga que terminar, ¿por qué voy a hacerles caso?  ¿Sólo porque gritan más alto y empapelan más metros de vagón?

Publicidad útil

Unas horas antes me había encontrado este cartel en otro vagón: esta vez de un tren de cercanías en Barcelona.  Se trata de una acción de co-branding entre los trenes de cercanías y la marca Freixenet: una experiencia de ocio de la que puedes disfrutar sin alejarte demasiado de tu ciudad, y a bordo del tren.

Freixetren

Nuestro cliente en Leo no lo habría admitido jamás como "un trabajo creativo en el uso de los medios".  Es un cutre-cartel de 50×70.  Pero si el efecto de una pieza de publicidad se reduce a un impacto (= un golpe) que asestamos al consumidor en la mandíbula gritando más alto o copando más metros, o repitiendo más veces un mismo mensaje, no lograremos jamás relacionarnos fructíferamente con el target.  Lo cual (no lo olvidemos), es nuestro principal objetivo en un contexto de saturación como el actual.  Esta segunda acción permite a Cercanías lograr algo inhabitual para la marca: ofrecer una experiencia de ocio única, que logra capitalizar formando parte de ella.

Me quedo con el Freixetren.  ¿Quién se sube a ese tren conmigo?

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Resultados estudio Branded Content: mucho ruido, no tantas nueces

Recuerdo que, cuando llegué a Londres a estudiar mi carrera de empresariales hace muchos más años de los que me gustaría reconocer, un compañero alemán, mientras hablábamos un poco de todo (quiero recordar que en una fiesta sangría guarra en mano) me dijo: “los españoles habláis mucho de sexo, pero lo practicáis poco”.

Mucho ruido

Acabo de leer un reciente estudio titulado “Branded Content Marketing: state of the industry” y he llegado a esta misma conclusión: no dejamos de hablar de Branded Content.  En blogs, en foros, en los medios, en nuestras reuniones… pero lo hacemos bastante menos de lo que parece.

"Branded Content" se ha convertido en un buzz word, como podéis ver en esta gráfica de Google Trends. Fijaos además como España es el país donde más hablamos de Branded Content.  Más que en otros mercados publicitarios tradicionalmente tan pujantes como Estados Unidos, UK o Brasil.

Google trends

Bla, bla, bla y sin embargo el ritmo de “adopción” (no hablo de conocer el ámbito de los contenidos, de leer este blog u otros mejores que éste, de formarse o de debatirlo con tu agencia tomando un café, sino de apostar por los contenidos a ver lo que sucede) no es tan rápido.  Veréis cómo he llegado a esa conclusión.

Pocas nueces

En el AVE camino de Barcelona leo los resultados de un estudio realizado por la web Mailonline, líder de entretenimiento y noticias en Internet, con más de 50 millones de visitantes únicos al mes.  La encuesta reúne las opiniones de 600 de sus lectores (planificadores de medios, agencias y los propios medios), que contestaron a una serie de preguntas sobre sus experiencias en el campo del Branded Content.

Y veo varios motivos por los que hablamos mucho pero hacemos menos de lo que deberíamos:

  • El gap de cobertura: hablamos del contenido porque nos interesa.  Dos de cada tres profesionales en el estudio declaran que el Branded Content es una parte “muy importante” de su Marketing Mix.  Este interés va aumentando (y más en España que en ningún otro sitio como acabáis de ver), porque la confianza de los anunciantes en la eficacia de la publicidad tradicional está bajo mínimos.  Cuando finalmente nos atrevemos a probar, es siempre con grandes precauciones.  Con gaseosa y en el cuarto de baño para no manchar.  En otras palabras, reservamos el glamour y la audiencia de la TV para los anuncios, mientras relegamos a los contenidos a YouTube.  El 83% de los encuestados en el estudio de Mail Online declaran que los proyectos de contenido que gestionan o con los que colaboran, tienen que ver con acciones de mail marketing (qué paradoja: un medio “push”), o con una web de marca (otra paradoja: ¿una web de marca es la puerta de entrada más natural para ver un contenido?).  

Reach gap
Demonizamos la tele y no somos justos:  su consumo no deja de crecer (más de 4 horas de promedio diarias por español) y, por el momento es la única ventana que nos permite asomarnos a audiencias masivas sin dispersar los canales.  El punto no es huir de la televisión como de la peste.  El punto es saber sacarle partido a la televisión utilizándola, no para lanzar mensajes intrusivos como siempre hemos hecho, sino para ofrecer una comunicación interesante que la audiencia sí quiera ver.  

  • Pensamos (erróneamente) que con el contenido se puede conseguir audiencia de forma más rápida y barata que con los anuncios.  Falso.  Producir un contenido con verdaderos valores de entretenimiento requiere de un know how especializado: de un buen guión (o unos buenos contenidos informativos), de un equipo de actores (o presentadores), de un equipo de producción…  Si lo que pedimos es un mini-proyecto on line por cuatro duros normalmente lo que conseguiremos es una mini-audiencia de cuatro gatos.
  • Resistencia a la customización.  El trabajo en publicidad (permitidme una generalización un poco bruta), siempre ha sido similar a una cadena de producción.  Rodamos un spot, pedimos a un planificador que proponga y compre un plan de medios y aireamos ese único spot tantas veces como nos aguante el presupuesto.  No hay espacio para la artesanía, para la personalización.  El enfoque de contenidos es el contrario:  hablamos de producciones ad-hoc generalmente orientadas a la emisión en un medio concreto, en un momento concreto.  Creo que nos resistimos a customizar nuestra comunicación porque cuesta reconvertir el negocio publicitario (que comenzaba a parecerse a un restaurante de polígono industrial, sino a una churrería), en un delicatesen.
  • No promocionamos nuestro contenido lo suficiente.  Según el estudio de Mail online, apenas un 15% de los presupuestos destinados a contenidos se invierten en distribución de éstos.  ¿Esto tiene algún sentido? Pensadlo: los programas de TV se autopromocionan.  Las nuevas cabeceras de revistas también lo hacen.  Las grandes distribuidoras de cine empapelan cada semana las marquesinas de nuestras calles para contarnos los estrenos del viernes correspondiente.  Y sin embargo nosotros ponemos un contenido en YouTube y esperamos que el contador de reproducciones vaya subiendo sin orquestar un estrategia seria de promoción detrás.  Porque que nuestra única promoción sea colgar comentarios en Facebook, no es del todo serio…  Para que alguien te busque, primero tiene que saber que existes, parece obvio. 
  • No hemos sido capaces de encontrar a los partners adecuados.  Apenas un 23% de los contenidos son producidos por verdaderos especialistas en entretenimiento.  Lo más normal es que si ponemos a crear contenidos a alguien que toda la vida ha creado anuncios, se lleve una leche considerable.  La industria está cambiando al ritmo de las exigencias que nos marca el consumidor.  El consumidor demanda mensajes amenos y no intrusivos.  Y debemos dárselos.  Somos nosotros los que debemos cambiar, y adaptar nuestras estructuras y perfiles.
  • Suspicacias respecto al ROI de las acciones de contenido.   Aquí me pregunto por qué somos tolerantes con la falta de correlación entre la inversión publicitaria y las ventas (después de 3 años quemándome las cejas con fuentes científicas no encontré  ni un solo estudio empírico que demuestre tal correlación) y sin embargo le pedimos al contenido que active nuestro nivel de engagement con el cliente e incluso que tenga un efecto inmediato sobre nuestras ventas.  El estudio de Mail Online concluye que el 32% de las marcas toman las ventas cómo única métrica para medir la eficacia del contenido y el 30% de las agencias toman el “Brand lift” (entiendo que algo así como potenciación de la marca) como referencia.  Asumo que quienes dicen esto deben apoyarse en trackings de percepción de marca, porque no hay otro modo de medirlo.

Caminar más deprisa

No digo que no estemos avanzando.  Pero podremos hacerlo más deprisa si reconocemos que la manera tradicional de publicitar nuestras marcas (vigente desde que Pat Weaver de NBC inventó el spot en 1960), puede no ser la más apropiada en 2013.

Los consumidores han cambiado y nosotros no.  Por eso cada vez vemos con más claridad que nos dan la espalda. 

¿No merece la pena explorar modos alternativos de llegar hasta ellos? 

Saludos a todos.

P.S. Se atribuye a Einstein la afirmación de que “no podemos conseguir resultados diferentes si continuamos haciendo exactamente lo mismo”. Interesante recordarlo.

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Harley Davidson: la marca señala el camino del contenido, no al revés

Frecuentemente cuando hablamos de contenidos de marca y de las enormes posibilidades que nos brinda el nuevo consumidor/creador, en términos de co-creación de comunicación, perdemos la perspectiva de para qué sirven los contenidos.

Ciertas voces (por otro lado bastante poco cualificadas) proclaman que la dirección de la marca se establece a base de asociarse con contenidos creados por terceros, cuando estos alcanzan una cierta popularidad por sí mismos, y que es el consumidor el que libremente debe decidir el signo de su narrativa.

¿Intentamos recuperar la perspectiva entre todos?

¿Por qué apostamos por los contenidos?

En un contexto de medios hipersaturados, fragmentación de las audiencias y creciente implantación de tecnologías que nos permiten bloquear las interrupciones publicitarias, muchos vemos que el único futuro posible para la transmisión de mensajes de marca (la centenaria publicidad) es ofrecer valor en el seno de ese mensaje.  E.d. informar o entretener para así reconciliarnos con esa audiencia y que no sólo no nos bloquee, sino que acuda proactivamente a por más y nos ayude a construir todavía más audiencia viralizando nuestros mensajes.

Esto de apostar por un enfoque "pull", valiéndonos para ello de contenidos, no es una herramienta de moda, es una manera de comunicar. Como dijo David Ogilvy, "si la publicidad no sirve para vender, no sirve para nada".  Y en nuestros días podemos añadir: si no sirve para atraer el interés y establecer puentes perdurables con el target (esto es justamente lo contrario a conseguir un impacto fugaz), tampoco sirve.

¿Quién paga la fiesta?

Apostemos por una estrategia de contenidos o por el clásico modelo de interrupción y repetición, estamos en esto por las marcas que pagan la fiesta.

Son ellas las que tienen novedades que comunicar, promociones que contar y lanzamientos que transmitir al mundo.  En cuanto a los que trabajamos en comunicación, si ayudarles a comunicar todo eso redunda en que los consumidores tengan una oferta más completa donde escoger y más criterio para comparar mientras respetamos su tiempo, nuestro trabajo puede ser no solo rentable sino también ético y sostenible.

Pero… una vez más: recordemos que "es la marca quien paga la fiesta" (esta es de Risto Mejide).

¡La comunicación no es lo único que comunica!

Quizá os parece que os llevo mucho más atrás, pero saber lo que es una marca, entender su complejidad y la manera como se relaciona con su público (o con su tribu de fans, como prefiráis llamarle) es clave.

En un excepcional libro titulado ON BRAND, que para mí sigue siendo el mejor libro de Branding jamás escrito (por Branding me refiero a la creación y gestión de marcas modernas, no a parir logotipos), Wally Olins nos explica su modelo de los 4 vectores de marca.  Olins apunta que la comunicación (y por supuesto los contenidos, como forma de comunicación que son) no es más que una de las 4 vías posibles para relacionarnos con nuestro target.

Permitidme que utilice el ejemplo de la mítica marca Harley, y os hable de sus 4 vectores para ilustrar mi argumento:


Vectores harley

  • Evidentemente, la comunicación es importante: todo lo que Harley dice a través de medios propios o pagados (y que llega hasta nosotros) incide de un modo u otro en la percepción que tendremos sobre la marca.  Puede incidir negativa o positivamente.  
  • Después viene el producto: esa moto que vemos pululando por una carretera, en una película, quizá la que un familiar o vecino ha montado o quizá la que nosotros mismos hemos tenido la oportunidad de probar.  Su motor, su estética, su característico ruido, su estilo de conducción.  Una moto es un vehículo que nos lleva de un sitio a otro, pero también un excelente transmisor de atributos y valores que terminan alojándose en el único lugar donde habita una marca: en la mente del consumidor.  ¿Acaso esta edición limitada Harley Custo no os dice cosas sobre la marca?


Harley custo

  • El entorno físico, e.d. ese concesionario donde podemos probar la moto o ese evento de Harley al que hemos asistido, también nos transmitirá valores, sensaciones, que a su vez contribuirán a alejarnos o acercarnos a la marca.
  • Las personas: es indudable que los usuarios de la marca (y en algunas marcas sus propios empleados), también contribuyen de forma significativa a formar ese posicionamiento de Harley en nuestras mentes.  ¿Qué opinión tenéis por ejemplo sobre las quedadas de las tribus de Harley?  Porque suele estar polarizada…

 

¿Cómo construir la historia de la marca?

La mayor parte de los expertos en Branding (e.d. los expertos en marcas) coinciden en que, de estos 4 vectores la publicidad es precisamente el que pinta cada vez menos en la tarea de vincular marca y usuarios.  Coinciden también en que la relación se construye trabajando equilibradamente con los 4 vectores, de forma que transmitan consistentemente lo mismo.  

Si ben es cierto que la marca es siempre propiedad del consumidor (la marca no existe fuera de la mente del usuario) y que jamás podremos imponerle cómo debe entenderla o vivirla, la marca tiene la responsabilidad de actuar como un facilitador, estimulando la conversación al proponer al usuario un universo atractivo que le resulte:

  1. atractivo,
  2. con el que llegue a identificarse,
  3. y que le haga pasar de la identificación a la implicación activa, contribuyendo a amplificar con sus propias aportaciones de contenido y recomendaciones.

Harley jamás ha dejado las riendas de la historia de su marca totalmente en manos del consumidor.  Le ha permitido por supuesto (no tiene más remedio), que intervenga pero jamás ha dejado de monitorizar y estimular el proceso. 

La manera de construir una marca inteligible, estimulante y por encima de todo, adoptable por los fans es comunicar de forma consistente por medio de TODOS esos vectores, un mismo universo de situaciones, personajes, sensaciones y valores.  Si el punto de partida no es un excelente conocimiento del consumidor, unido a una planificación profesional del posicionamiento de marca, significará que no tenemos estrategia.  

Y una marca sin estrategia tiene todos los boletos para perderse en la tormenta del mercado como un barco sin rumbo.

Saludos a todos.

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Heineken Crack the Case: conviértete en 007

Me ha llamado la atención un banner que he encontrado ¡en una página de traducciones inglés-español! que me ha conducido a la home de Heineken.

Allí, me he encontrado con esto: 



Crack the case

El reto consiste en seguir una serie de pistas por Madrid para localizar una maleta. 

En la página existen dos links más: uno para registrarte (unirte al "Intelligence service") y otro con una serie de mapas y pistas para ayudarte a completar la misión.

Los ARG (alternative reality games)

Hace unos meses Antonio Castelo (alma mater de Papanatos) me habló de los ARG, cómo él los entendía y la utilidad que les veía para potenciar la visibilidad de una marca y el engagement con los fans.  En aquel momento consideramos un ARG dentro de la campaña de promoción de uno de nuestros grupos en Pop UP Música.  La idea era utilizar el mundo real como una plataforma transmedia más, con la ventaja de que en una actividad real, a diferencia de los medios tradicionales y casi siempre de los digitales, los acontecimientos dependen de las decisiones y acciones de los participantes.  El reto, suficientemente accesible como para incitar a la participación y suficientemente oculto como para gratificar la pericia de unos pocos ganadores, es como una tarea de arqueólogo: descubrir un objeto oculto siguiendo una serie de rastros.

Al ver este caso de Heineken, me vienen a la mente estas reflexiones:

  • Que una marca, aunque adolezca en un momento dado de un territorio propio con el que construir su contenido, siempre puede enriquecerlo asociándose con un contenido de referencia para los fans: en este caso la película 007.  (Para los que no lo hayáis visto todavía, recientemente he publicado en este blog un e-book -gratis ;)- que apunta 10 rutas diferentes para desarrollar una línea de contenido propio).
  • Que no tiene por qué hacerlo de un modo pasivo (product placement), sino que puede servirse de esta asociación para elaborar su propia historia a medida.
  • Que la mejor manera de capitalizar esta historia es hacerla real, llevarla a la calle de modo que los consumidores puedan participar en ella.  En mi último artículo decíamos lo mismo del proyecto Red Bull Stratos, cuando una marca supera el test de la realidad, se hace mucho más potente que cuando la miramos con escepticismo desde el otro lado de los bloques publicitarios.

Lo digo abiertamente, me encanta.  Me parece una notable aportación de valor a los consumidores: entretenimiento en estado puro (para quien quiera participar, obviamente) con un nivel de involucración presumiblemente altísimo y en tiempo real.  Pero asumo que se encontrará con grandes obstáculos para llegar a un nivel de ejecución excelente.

Tres grandes retos de los ARG

  • La logística: las marcas siempre han concentrado sus recursos en los medios (producir un único anuncio e invertir para difundirlo a través de los medios).  Cuando tu anuncio es una acción a pie de calle donde esperas que el boca a boca lo genere el propio consumidor, debes concentrar tus recursos en la producción: la experiencia debe ser fantástica, nada puede fallar.  No es sencillo encontrar proveedores que entienda esta complejidad y sean capaces de responder a ella.
  • La participación: tanto rollo para… nada si no llegamos a un mínimo umbral de notoriedad y de participación.   Partir con una masa crítica de seguidores en redes sociales como la que disfruta Heineken, seguro que les ayuda: la marca cuenta con más de 8 millones de followers en Facebook.  Y aquí lo tenéis: la actividad en primer plano.
  • El feedback: como en toda acción de comunicación, pretendemos llevar de la mano al consumidor hacia la parte derecha del embudo de fidelidad.  Cuando ponemos en marcha una acción de este tipo, es imprescindible que el hilo narrativo se desencadene, en otras palabras, que éste vea la acción en todo su conjunto.  Frecuentemente, en este tipo de acciones a pie de calle, los consumidores sólo vemos una parte de la historia, y su desenlace (ganadores, premios…) suele perderse en el olvido, con lo que el efecto de la acción sobre la fidelización del consumidor no es completo.

El futuro del entretenimiento en el engagement del consumidor

A menudo explico a mis alumnos de Publicidad, o en debates o charlas, que este camino realmente no es difícil de encontrar.  

Lo que ocurre es que buscamos case studies en el mundo de las marcas, y la mayoría son pocos y casi todos "con gaseosa" y un alcance limitado.  

Te invito a buscar más allá.  Observa el mundo del cine (¿recuerdas el proyecto de la bruja de Blair y su poderosa fórmula de mezclar la realidad con la ficción hasta que parecían una misma cosa?), el de los videojuegos (como el clásico Majestic o I Love Bees creado como apoyo al lanzamiento de Halo2, para Xbox) o la televisión (la americana me refiero,… en España no hemos llegado a esto todavía….: como Push, Nevada, la serie co-producida por Ben Affleck donde el descubridor del misterio detrás de la ciudad ficticia que se mostraba en la serie, ganaba un millón de dólares).

Me gusta lo que está haciendo Heineken.  Y estaré pendiente de los resultados.  

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30 minutos para comprar un paquete de macarrones

IMAGINATE QUE TIENES QUE COMPRAR MACARRONES

… entras en el hipermercado y buscas la sección de pasta.  Probablemente pasillearás un buen rato antes de encontrarla.

Una vez delante del lineal, te enfrentarás a un montón de referencias parecidas entre sí como gotas de agua.  ¿Te atreves a adivinar cuántas referencias figuran en el surtido de un hipermercado bajo el epígrafe “macarrones”?  ¿Apuestas?

Más de treinta. 

Bien, ahora imagina que estás junto a ese lineal, y con un tiempo limitado para hacer tu compra.  ¿Qué hacer?: ¿dedicamos un minuto a cada referencia para así realizar la compra perfecta o tomamos el primer paquete que esté a mano y ya está?

Macarrones

NUESTRA VIDA COMO CONSUMIDORES ES MUY DURA

¿Es o no dura la vida de un consumidor en estos tiempos?  ¿Es o no es difícil comprar?  Coca Cola nos ofrece más de cincuenta referencias distintas de sabores y formatos, Mistol más de veinte.  En total, un hipermercado de los más grandes puede ofrecer ¡más de 30.000 referencias!  Y cada año 2.500 productos nuevos se unen a esta batalla campal por el espacio en el punto de venta y en nuestro cerebro.  

La mayoría de estas referencias están escasamente diferenciadas: idénticos envases y formatos y etiquetados sospechosamente similares.  Acuérdate de la última vez que visitaste un almacén de vinos.  Salvo que seas un experto, te habrás sentido agobidado al verte rodeado de cientos de botellas de idénticos tamaños, formas y colores.  Con idénticas etiquetas y los mismos nombres de Marqués de… lo que sea.   En mis clases llamamos a este fenómeno comoditización del consumo: productos de todo tipo tienden cada vez más a parecerse entre sí como gotas de agua.

LA UNICA SOLUCION POSIBLE: LA MARCA

Un importante aprendizaje para las marcas en un contexto de semejante sobresaturación es aquello de “Winner takes it all” que cantaba el grupo sueco ABBA: una marca capaz de alcanzar una posición estable en la mente de sus clientes, estará auxiliándoles al facilitar su elección ante el lineal.  Ayudándonos a simplificar un poquito nuestras vidas, una marca puede establecer un poderoso vínculo con nosotros, que resultará costoso y muy difícil de combatir para su competencia.  

No hay nada más difícil que modificar nuestras percepciones una vez que están consolidadas.  Primero porque a nadie le gusta reconocer que está equivocado.  Y segundo porque si hoy se hace tan difícil llegar hasta la mente de los clientes, no digamos modificar una idea que está grabada a fuego en ella.

EL CAMINO PARA LLEGAR A LA MENTE

Lamentablemente, la publicidad ya no puede garantizar a una marca de macarrones que logrará colonizar de modo infalible un solo centímetro cuadrado de nuestro cerebro. La repetición de un mismo mensaje, por "creativo" que nos pueda parecer, produce el efecto contrario al deseado: distanciar al consumidor de él.

Para involucrar al consumidor no necesitamos un mensaje, necesitamos una historia compuesta por distintos mensajes que vayan evolucionando.  Un buen ejemplo es la campaña de Mini Countryman de la que hablamos la semana pasada: primero fue la campaña de tele, luego el evento, y ayer vi un nuevo spot con imágenes del concierto.  Es decir: antes, durante, después.  Eso es contar una historia.

Si quieres que tu cliente escoja tu producto entre la maraña de 30 paquetes de macarrones indiferenciados, ofrécele un valor de marca insuperable.  ¿Cömo?  Inoculándole un valor intangible que lo eleve en su escala de preferencia. 

Para ello necesitarás sacarle punta al lápìz y escribir tu historia, una historia creíble, compatible con la marca y que ofrezca valores de entretenimiento para que así el target quiera escucharla en lugar de esquivarla…. ánimo, la página está en blanco, todo está por hacer….

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Lanzamos desde Pop Up los DESCONCIERTOS, un Branded Content Musical para Verti Seguros

La necesidad de Verti Seguros

Hace 5 meses, casi por casualidad, entablamos contacto con la empresa de seguros Verti para ayudarles en un reto que nos encajaba como un guante.  

Se trataba de idear y desarrollar para Verti un contenido musical “a medida” que les sirviese para impactar a su target en un contexto no publicitario.  Este nuevo enfoque lo contamos siempre del mismo modo cuando presentamos un proyecto:  “si los consumidores huyen de la publicidad porque no les interesa, te recomendamos que introduzcas entretenimiento en tus mensajes de marca para recuperar su atención.”

En definitiva, necesitaban construir sobre la notoriedad generada por su campaña de publicidad, favoreciendo el engagement con sus clientes actuales y potenciales.

La solución propuesta

Así creamos para Verti los DESCONCIERTOS.

Logo-desconciertos 1 guitarra
Se trata de una gira de 5 conciertos irrepetibles en 5 ciudades de España, donde primeros espadas de la escena pop y rock española compartirán escenario por única vez, interpretando una variedad de temas propios e inéditos, que podrán ser pre-seleccionados por los fans en redes sociales. 

La primera cita: el 29 de septiembre en la sala Penélope (Hilarión Eslava, 36 – Madrid), con la participación de Ariel Rot y Sidonie. No se pondrán a la venta entradas, pero todavía puedes conseguirlas en el perfil Facebook de VERTI SEGUROS

Para dar a la acción el alcance que una gran marca como Verti requiere, los DESCONCIERTOS serán retransmitidos on line en tiempo real para que nadie se pierda la oportunidad única de verlos.  Además, contarán con la cobertura en televisión de la cadena La Sexta.

Siempre que la marca ejerza un rol de facilitador sin interrumpir el contenido con mensajes comerciales, la música es una excelente herramienta de engagement.  No existe ninguna otra esfera de ocio tan relevante para los targets más jóvenes ni que permita acercarles a un mundo tan aspiracional como el de los artistas.

Hasta aquí podemos leer de momento, pero en breve os iremos contando sobre el resto de conciertos.  Esperemos que den mucho que hablar.  Y, sinceramente, creemos que merece más la pena hablar de un evento así que de un anuncio.

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Buzz marketing??? El boca a boca es un fin, no un medio.

Bici ruedas cuadradas

EL BUZZ MARKETING O LA REINVENCIÓN DE LA RUEDA

Quiero arrancar aclarando -por si acaso después de leer este post alguien piensa que simplemente rechazo aquello que desconozco- lo siguiente:

  • En 2000 leí The tipping Point
  • En 2001 la única agencia española que se autoproclamaba especialista en Buzz Marketing (o marketing del boca a bocaI era seis grados, por aquel entonces yo trabajaba en Imperial Tobacco y redomendé a mi empresa contratarles para ayudarnos a lanzar una marca de cigarrillos. No llegué a trabajar con ellos porque dejé imperial para fichar por Grey.
  • En 2003 leí The Anatomy of buzz, de E. Rosen (un pedazo de libro de un tipo que no ha vuelto a publicar nada reseñable), Six Degrees de Duncan Watts y Linked de A.L. Barabasi. 
  • En 2004 no existía en Suiza ningún especialista en buzz, y ayudé a un buen amigo a darle forma a su agencia
  • En 2005 leí Buzz Marketing de Mark Hughes.  El más accesible y el más honesto de todos.

Al grano.

ANTECEDENTES:  

Los mensajes publicitarios de toda la vida ya no son a) eficaces, porque los medios tradicionales están saturados ni b) creíbles, porque los consumidores han -hemos- aprendido a detectar y rechazar la publicidad intrusiva.  Así que la industria publicitaria suspira por encontrar un nuevo modo eficaz y creíble de llegar hasta ellos.

TESIS:  -con la que no estoy de acuerdo-  

Distintas fuentes repiten hasta la saciedad que hasta un 80% de los consumidores recurren a sus allegados como la primera fuente de información a la hora de adquirir un producto. 

Ergo, como los medios tradicionales ya no nos sirven, utilicemos el boca a boca entre amigos/allegados como si fuese un medio.  Es creíble, es eficaz, y es gratis… La verdad, suena fantástico. 

ANTITESIS: -lo que opino-:

El boca a boca existe desde que el hombre se bajó de los árboles.  Desde entonces las conversaciones y el boca a boca han contribuído a desarrollar la especie humana.  El proceso ha sido el mismo desde hace 40 años: hablamos, aprendemos, innovamos.

Eso sí, a día de hoy (sigo buscando), no hay ningún tipo de regla empírica que permita dirigir ni controlar el boca a boca. Simplemente, es impredecible:

  • El Código da Vinci no se hizo mundialmente conocido por ninguna acción de street marketing en el metro de NY. 
  • Los Arctic Monkeys no llenaron salas de conciertos en Japón antes de publicar un solo disco por invitar a copas en los garitos de Sheffield.
  • La Bruja de Blair no arrasó la taquilla por enviar azafatos a sueldo disfrazados de bruja por las calles…  Todos estos casos de buzz fulgurante se explican por el carácter excepcional (= fuera de lo común) de ese libro, ese grupo y esa película.  Nuestro reto no es tanto cómo generar boca a boca artificialmente sino cómo desarrollar un producto tan excepcional que genere un boca a boca brutal.

DEJEMOS DE VENDER "ESTRATEGIAS DE BOCA A BOCA": EL BOCA A BOCA ES UN FIN, NO UN MEDIO.

Desde el punto de vista de la comunicación de marcas, el boca a boca no es un medio.  Es un fin

La misma publicidad, que los nuevos apóstoles del boca a boca denostan con tanta ligereza, ha perseguido siempre ese mismo fin:  acelerar el boca a boca para generar masa crítica y rentabilizar un producto lo antes posible.  La publicidad no es más que un acelerador de conversaciones.

Obviamente, cada uno tiene derecho a vender lo que le dé la gana, pero no sé si tanto a añadir más confusión a un mundo (el del marketing) que ya está suficientemente henchido de terminología inútil y necesita justo lo contrario: simplicidad.

COMO GENERAR BOCA A BOCA: STORYTELLING + ENGAGEMENT

No invento nada si comparto con vosotros que la única vía para conseguir que las marcas transmitan sus mensajes de modo eficaz y creíble no es inventarnos un nuevo medio llamado boca a boca.  Es mucho más sencillo que eso. "Tan sólo" necesitamos dos ingredientes mágicos:

  • Buenas historias que contar.  Contenido útil y de entretenimiento.
  • Capacidad, determinación y paciencia para construir relaciones perdurables con nuestros clientes.  ¿O puedes conseguir que alguien se enamore hasta el tuétano de ti en los 30 segundos que dura un spot?

Dicho lo cual, el día que alguien me demuestra que el boca a boca se puede dirigir y controlar, cambiaré instantáneamente de opinión con toda humildad y admitiré que es el nuevo medio que todo lo puede que algunos nos intentan vender. 

Ese día habremos reinventado la rueda.