Categorías
branding

5 errores a evitar si quieres enamorar a tus clientes

La historia de las marcas: de la mente al corazón

Love
El único objetivo de la publicidad (desde que a finales del s.XIX los primeros fabricantes industriales se la inventaron para contarle a audiencias masivas que sus productos estaban ahí y podían ser comprados) ha sido colonizar nuestras mentes.  Si una marca lograba colarse en nuestro cerebro, aunque fuese a costa de interrumpir nuestra privacidad, asaltar nuestro buzón o nuestro email o llamarnos al móvil a horas intempestivas, el trabajo estaba bien hecho.

En los 90 el destino de los dardos parece haber cambiado.  Las mentes de los consumidores están saturadas de publicidad.  Ya no cabe más.  Por tanto hay que buscar otro destino para los impactos: el corazón.

Según esta tesis, cuando el consumidor no quiere atender y mira para otro lado, es más productivo apelar a su sensibilidad, calarle por el lado emocional para que así se acerque a la marca (progrese por el embudo de fidelidad).

El marketing es la profesión del amor

Es por eso que a menudo pienso que el marketing es la profesión del amor: nuestro trabajo consiste en moldear marcas deseables de las que los clientes puedan enamorarse.

Es curioso que los de marketing comprenden/mos las reglas no escritas sobre el amor y sin embargo las olvidamos y las rompemos cuando se trata de conquistar el corazón de nuestros clientes y no de nuestra vida privada.

Permíteme que comparta contigo los 5 errores a evitar en la tarea de conquistar a todos esos corazones que necesitas para que tu cuenta de resultados luzca como deseas el 31 de diciembre.  Y 5 soluciones que te propongo para evitarlos.

Error 1: intentar tomar atajos al corazón del otro 

¿Recuerdas la primera vez que hablaste con tu actual pareja?  ¿Acaso le espetaste directamente “hola como estás, ¿quieres casarte conmigo?”.

Seguramente no, habría salido corriendo.

¿Por qué entonces la publicidad pretende –infructuosamente- conseguir justamente ese efecto?  Enamorar en 30 segundos es imposible.  Enamorar desde la página de una revista es imposible.  Enamorar desde la frialdad de un email es imposible.

Para conquistar el corazón de tus clientes:

  • Necesitarás la persistencia de Ikea para desarrollar su historia paso a paso.  Aquí tienes un interesante case study del IE sobre su estrategia de comunicación.
  • La consistencia de Red Bull para ocupar y explotar un territorio de marca indeleble.  El de los deportes de riesgo, la adrenalina y la recarga de energía que consigues con su producto.
  • La nitidez de oferta de Mercadona: siempre precios bajos.  Cuando al salir por la puerta tu carro de la compra vale 30 eur menos que en el super de al lado, ¿quién necesita anuncios?

Error 2: intentar enamorar al otro hablando sólo de mí mismo

Vuelve a la primera cita que tuviste con tu esposo/a:  ¿qué porcentaje de tiempo te pasaste hablando sobre ti mismo?  ¿Dejaste hablar a tu pareja o la dormiste con una conferencia sobre tus muchas virtudes?

Naturalmente que le dejaste hablar.

¿Por qué entonces las marcas fundamentan su comunicación en mensajes unidireccionales que sólo hablan sobre ellas mismas?

Interésate por tu cliente, permítele que participe, que opine, incluso que participe en la creación de tu marca.  Si lo piensas, estarás de acuerdo conmigo en que las marcas son más de nuestros clientes que nuestras.  Varios ejemplos para inspirarte:

Error 3: intentar conquistarle tratándole como uno más

¿Qué hiciste para sorprender a tu pareja?:  ¿le/la llevaste a cenar, a un concierto que le hacía ilusión, recordaste su cumpleaños…?

Seguro que sí.  Siempre funciona, porque a los humanos nos ilusiona pensar que somos diferentes.  Que merecemos toda la atención, todo el cariño de nuestros allegados.  Que no somos como los demás.

Si esto es así, ¿por qué no intentamos hacer que nuestros clientes se sientan especiales?

  • ¿Por qué no puedes (como Heineken), permitir a tus clientes que diseñen su propio producto personalizado?
  • ¿Por qué no puedes invitarles, como NikeID, a que diseñen sus propias zapatillas deportivas -así no habrá nadie en el mundo con un par igual-?
  • ¿Por qué no puedes ofrecerles su segundo de fama (Andy Warhol dixit) como Master Card?

Analiza estos casos y verás como su coste por impacto probablemente no supera al de la mayor parte de acciones convencionales que desarrollamos todos los días.  ¿Puede tu marca permitirse el lujo de ser convencional?

Error 4: intentar demostrar tu amor con palabras en lugar de con hechos

¿Por qué realizar promesas que no sabes si vas a cumplir?  ¿Por qué abusar de las palabras en una era donde la saturación de información es el principal problema que nos aqueja?

Pasa a los hechos:

  • Como Apple.  El marketing de Apple es parte inherente de sus productos.  Por eso no necesitan instrucciones, ni apenas publicidad.  Ni abusan de los titulares cuando te envían un email.  Ni te echan rollos cuando visitas iTunes.
  • Como idealista.com.  A  poco que navegues por la página y les dejes tus datos, te llegarán (sin abusar) distintas propuestas orientadas a tus gustos personales que te harán valorar muy positivamente su web.
  • Como Coronita: en lugar de repetirte que en el festival Rock & Río vivirás una experiencia irrepetible, idean un alojamiento dentro del festival para que realmente lo sea.

Error 5: olvidarte del amor cuando el tiempo pasa

Vivimos obsesionados con la captación de nuevos clientes.  Obsesionados por la actividad frenética del mercado, el acoso de la competencia, las guerras de precios… parece que demos por sentado que todos los días del año vamos a perder clientes.  Y que debemos tener en funcionamiento nuestra maquinaria publicitaria 24 horas al día para recuperar a los que huyen con nuevos clientes. 

Recuerda el viejo dicho de que captar un cliente nuevo puede costar hasta 3 veces más que mantener a uno que ya tienes.

Lucha por conseguir que el amor no desaparezca:

  • Orange parece que acaba de despertar de una larga hibernación para descubrir la importancia de sus clientes actuales, a los que ha decidido ofrecer el mismo valor que a los potenciales: terminales al mismo precio para unos y otros.  ¿Por qué el mismo?  ¿Acaso no viven de los clientes actuales y no deberían ser más generosos con ellos?
  • Las aerolíneas llevan decadas premiando la fidelidad de sus clientes con puntos con los que conseguir viajes gratis.  Iberia Plus es el ejemplo más conocido en nuestro país.  Debemos ir un paso más allá: ¿de qué nos sirve un programa de fidelidad si todos nuestros competidores tienen el suyo propio, que además es un calco del nuestro?  Si no ofrezco más valor que mi competencia, me faltarán argumentos para conquistar el amor de mis clientes.

Saludos y mucho amor a todos.

Categorías
branding

30 minutos para comprar un paquete de macarrones

IMAGINATE QUE TIENES QUE COMPRAR MACARRONES

… entras en el hipermercado y buscas la sección de pasta.  Probablemente pasillearás un buen rato antes de encontrarla.

Una vez delante del lineal, te enfrentarás a un montón de referencias parecidas entre sí como gotas de agua.  ¿Te atreves a adivinar cuántas referencias figuran en el surtido de un hipermercado bajo el epígrafe “macarrones”?  ¿Apuestas?

Más de treinta. 

Bien, ahora imagina que estás junto a ese lineal, y con un tiempo limitado para hacer tu compra.  ¿Qué hacer?: ¿dedicamos un minuto a cada referencia para así realizar la compra perfecta o tomamos el primer paquete que esté a mano y ya está?

Macarrones

NUESTRA VIDA COMO CONSUMIDORES ES MUY DURA

¿Es o no dura la vida de un consumidor en estos tiempos?  ¿Es o no es difícil comprar?  Coca Cola nos ofrece más de cincuenta referencias distintas de sabores y formatos, Mistol más de veinte.  En total, un hipermercado de los más grandes puede ofrecer ¡más de 30.000 referencias!  Y cada año 2.500 productos nuevos se unen a esta batalla campal por el espacio en el punto de venta y en nuestro cerebro.  

La mayoría de estas referencias están escasamente diferenciadas: idénticos envases y formatos y etiquetados sospechosamente similares.  Acuérdate de la última vez que visitaste un almacén de vinos.  Salvo que seas un experto, te habrás sentido agobidado al verte rodeado de cientos de botellas de idénticos tamaños, formas y colores.  Con idénticas etiquetas y los mismos nombres de Marqués de… lo que sea.   En mis clases llamamos a este fenómeno comoditización del consumo: productos de todo tipo tienden cada vez más a parecerse entre sí como gotas de agua.

LA UNICA SOLUCION POSIBLE: LA MARCA

Un importante aprendizaje para las marcas en un contexto de semejante sobresaturación es aquello de “Winner takes it all” que cantaba el grupo sueco ABBA: una marca capaz de alcanzar una posición estable en la mente de sus clientes, estará auxiliándoles al facilitar su elección ante el lineal.  Ayudándonos a simplificar un poquito nuestras vidas, una marca puede establecer un poderoso vínculo con nosotros, que resultará costoso y muy difícil de combatir para su competencia.  

No hay nada más difícil que modificar nuestras percepciones una vez que están consolidadas.  Primero porque a nadie le gusta reconocer que está equivocado.  Y segundo porque si hoy se hace tan difícil llegar hasta la mente de los clientes, no digamos modificar una idea que está grabada a fuego en ella.

EL CAMINO PARA LLEGAR A LA MENTE

Lamentablemente, la publicidad ya no puede garantizar a una marca de macarrones que logrará colonizar de modo infalible un solo centímetro cuadrado de nuestro cerebro. La repetición de un mismo mensaje, por "creativo" que nos pueda parecer, produce el efecto contrario al deseado: distanciar al consumidor de él.

Para involucrar al consumidor no necesitamos un mensaje, necesitamos una historia compuesta por distintos mensajes que vayan evolucionando.  Un buen ejemplo es la campaña de Mini Countryman de la que hablamos la semana pasada: primero fue la campaña de tele, luego el evento, y ayer vi un nuevo spot con imágenes del concierto.  Es decir: antes, durante, después.  Eso es contar una historia.

Si quieres que tu cliente escoja tu producto entre la maraña de 30 paquetes de macarrones indiferenciados, ofrécele un valor de marca insuperable.  ¿Cömo?  Inoculándole un valor intangible que lo eleve en su escala de preferencia. 

Para ello necesitarás sacarle punta al lápìz y escribir tu historia, una historia creíble, compatible con la marca y que ofrezca valores de entretenimiento para que así el target quiera escucharla en lugar de esquivarla…. ánimo, la página está en blanco, todo está por hacer….

Categorías
branding publicidad para recordar

Toma co-branding!: Martini Gold y Dolce Gabanna

Martini dolce gabanna 

Buscando música de ascensor para escuchar mientras trabajo, me encuentro con esta creatividad de Martini en Spotify, invitándome a ver un vídeo que ya me imagino antes de verlo y que anticipo recreará el universo neorealista de Fellini en la Dolce Vita.

Intrigado, tiro del hilo y veo que se trata de una acción de co-branding entre una nueva referencia de Martini (Martini Gold) y la marca de moda pret-a-porter Dolce & Gabanna. 

Aquí podéis ver el spot completo:

Dentro del mismo canal Youtube encontraréis además del anuncio, una entrevista (en italiano – hay que seguir contando la historia) con la diva, sobre su colaboración con Martini y la marca de moda, otra con el director del spot y varias curiosidades más.

Me parece una iniciativa interesante:

– El viejo truco de lanzar una extensión de línea "top market" para "premiumizar" una marca, me parece muy pertinente en un mercado zarandeado por la crisis y la creciente amenaza de competidores low cost.  Ninguna marca que no sea Martini podría contar una historia como ésta para vender un vermouth.  Huir de la tentación de meterte en una guerra de precios y tomar el camino más arriesgado de dar más valor por el mismo precio a tus clientes, es un punto a favor de Martini.

– Y el no menos viejo de darle la mano a otra marca para desarrollar tu historia más rápido y de manera más profunda.  Qué mejor compañero de camino que Dolce & Gabanna, con su espíritu de lujo decadente e inalcanzable, su esencia italiana y su estilismo elegante, pero sobrio y clásico al mismo tiempo.

He visitado la web de Martini Gold y ya no me he quedado tan contento: el spot está bien, pero es sólo eso, publicidad.  La involucración de nuestros clientes en estos tiempos no pasa por deslumbrarles tan sólo con la belleza de Roma y la Bellucci, sino que hay que aportarles utilidad para que puedan vivir la marca en primera persona, e.d. como consumidores, no como audiencia.

Ya lo hemos dicho otras veces: el contenido puede ser útil cuando ofrecemos consejos prácticos, entretenimiento y/o obsequios a nuestros clientes. Así que me faltaría:

– Más valor que las ¡sólo tres recetas de cocteles! que se pueden encontrar en la web: gold on ice, gold royale y gold finger.  Está última me gusta, pero resulta que no puedo reenviarla a amigos ni colgarla en

– Más entrenimiento que un sólo spot.  ¿Qué tal un making off donde pueda descubrir -y viralizar- más cosas sobre esta colaboración y sobre el rodaje?

– Obsequios que estimulen al consumidor en el embudo de fidelidad.  Descubro en la web que existe un Martini Bar en el store de Dolce & Gabanna en Milan:  ¿qué tal sortear un viaje?, ¿y un meet+greet con la Belucci? (a eso me apunto).

En suma, el universo de marca propuesto en esta acción de co-branding parece muy apetecible, pero la marca no me permite (usando de nuevo esta expresión) "tirar del hilo" hasta donde yo quiero.  ¿Por qué no desarrollar la experiencia en todo su potencial estimulando la participación de los clientes on y off line?

¿Que opináis?

Saludos irreverentes.

Categorías
branding

Si quieres desarrollar tu marca, cierra la boca a tu Presidente

Me sorprende la soberbia con la que algunas marcas se creen en la capacidad de generar una huella "selectiva" en la mente de su público.  Parece que los consumidores somos tontos.

Explico esto de huella selectiva: cuando conocemos a alguien, la opinión que formamos sobre él depende de TODOS Y CADA UNO de los puntos de contacto que hayamos tenido.  Positivos o negativos.  Depende de esa primera impresión el día que nos conocimos, de su apariencia en sucesivas ocasiones, de su manera de desenvolverse, de su personalidad, de su actitud ante nosotros y ante terceros.

El posicionamiento es simplemente esto: la imagen que nos formamos sobre alguien en nuestra mente como consecuencia del agregado de estímulos que nos llegan de ese alguien durante un período de tiempo.  Todo cuenta.  Si ese alguien es amistoso, empático y divertido, suma puntos.  Si un día se la va la pinza y nos trata como un trapo, pierde puntos.

Con las marcas sucede igual: cuando entro en Mango y veo una oferta de producto a mi medida con unos precios accesibles, me acerco a la marca.  Cuando condimentan la marca con la imagen de Scarlett Johansson, aumentan su glamour, actualidad y deseabilidad: puntos positivos. 

¿Y cuando oigo a Isak Andic, Presidente de Mango hacer unas polémicas declaraciones sobre la convenciencia de permitir el despido de los nuevos funcionarios públicos?

 

Pues sí: puntos negativos. 

No cuestiono los argumentos en sí (ese es un debate a parte).  Pero sí su inoportunidad.  Veamos: casi un 15% de la población activa (e.d. del esquilmado grupo de afortunados que tienen un empleo y por tanto un salario que gastarse en Mango… o en su competencia) son funcionarios.  ¿Cuántos de estos funcionarios se habrán sentido satisfechos con estas declaraciones?  Imagino que no muchos. 

No sé si el señor Presidente de Mango pensó que las declaraciones no iban a tener eco en los medios (error: estamos en 2010, la era de Internet 2.0) o bien imaginó que sólo los impactos publicitarios dejan huella en el consumidor, las declaraciones oficiales de los portavoces de la marca no (error, todo deja huella).

No aprenden.  A Adolfo Domínguez le sucedió algo muy similar hace apenas un año cuando se le ocurrió la feliz idea de defender el despido libre con luz y taquígrafos.

Lo dicho: si te encuentras en la ardua tarea de desarrollar tu marca, no dejes que el máximo portavoz de tu empresa derrumbe tu trabajo como un castillo de naipes en 30 segundos.  Exhórtale a callarse, si puedes.

Saludos irreverentes.

Categorías
branding

¿B2B O B2C? HABLANDO DE MARCAS, ES LO MISMO

El fin de semana pasado estuve en una boda un poco lejos.  Todavía me estoy recuperando.

Michel, hermano del novio, un amigo a quien conozco desde hace un montón de años, me comenta que en el departamento comercial de su empresa (un fabricante de equipos para la industria cementera), hay algunos seguidores de este blog.

Lo cual les agradezco.

Y añade que otros tantos no le ven utilidad porque está muy enfocado al B2C (consumidor final) y no al B2B (cliente corporativo).  Se supone que el público objetivo de su empresa se dirige a estos últimos.

Sin embargo discrepo en que las reflexiones que cuelgo aquí para una marca como Danone, Nike o Nescafé no puedan sernos útiles para un fabricante de equipos cementeros.

Me explico:

- En Business to business una marca tiene exactamente el mismo cometido que en Business to consumer: transitar el difícil camino que conduce de la identificación a la seducción.  O lo que es lo mismo, ayudarnos a pasar de ser apenas "conocidos" por los clientes, a ser reconocidos como la mejor opción y por lo tanto comprados y recomprados por esos clientes.  Chevrolet lleva poco tiempo invirtiendo masivamente en España: su marca está haciéndose con un hueco en nuestras mentes.  Por su parte Smart es un producto con unas características muy particulares (tamaño, flexibilidad, bajo consumo, practicidad) que ha logrado labrarse un espacio diferencial en nuestro cerebro.  Y Mini se ha convertido en un todo un icono, capaz de seducir a su target hasta elevarse hasta lo más alto en su escala de preferencia.

 IDENTIF A SEDUCCION

En B2B sucede exactamente lo mismo.  A un recién llegado no le conoce nadie.  Un consultor, una agencia de publicidad o un restaurante que empieza tiene todo por demostrar.  Su gente, su comunicación, la calidad de sus servicios/productos, incluso sus instalaciones, contribuirán o no a desarrollar la marca construyendo así su diferenciación y su relevancia, base de la fidelidad de sus clientes. 

Una marca no es más que una posición en la mente del cliente en perspectiva.  Esta posición equivale al resultado de subir -si acertamos- o bajar peldaños -cuando la cagamos- en la escalera de preferencia de nuestros clientes.  Este gráfico de David Armano lo explica muy bien.

Brand heaven and hell 
  
Estamos en el mercado para maximizar beneficios.  Lo cual se consigue captando el máximo de clientes fieles.  Lo cual se consigue gestionando bien las relaciones con ellos.  Lo cual se consigue de un modo profesional construyendo marcas consistentes que aporten valor, dejando una huella perdurable.

– En B2B y B2C la batalla en el fondo es la misma.  Lo que nos quita el sueño por las noches es lo mismo: en un mercado en crisis el consumo se contrae y no es posible atraer nuevos consumidores.  Nuestra única oportunidad de crecer es arrebatar participación de mercado a la competencia.  Tanto si la competencia fabrica after shave como containers de acero.  Por lo tanto es imprescindible analizar a la competencia y conocer al consumidor mejor que ella para desarrollar una marca que llegue a donde llega Mini. De nuevo imprescindible echar mano del Marketing Branding.

– El cliente se relaciona con nosotros de la misma manera.  Para desembolsar un importe económico demanda un valor a cambio que sea igual o superior a ese importe.  Si resulta demasiado arriesgado probar nuestro producto por primera vez en lugar de su opción habitual, no lo hará. Si le tomamos el pelo no volverá.  Si encuentra una opción igual o mejor a menor precio, no volverá. 

Intuyo de dónde viene el reduccionismo de distinguir de un modo radical el marketing "industrial" del marketing "de consumo".  De los medios:  siempre se ha dicho que en B2C se utilizan los medios para comunicar mensajes de marca a públicos masivos.  Y en B2B no, porque sería matar moscas a cañonazos: podemos prescindir de la publicidad porque es posible entablar un diálogo directo con los clientes.  Pues resulta que la caída de la eficacia publicitaria también tiende a eliminar esta diferencia:  los grandes fabricantes de gran consumo también matan moscas a cañonazos.  (Véase este post antiguo sobre eficacia publicitaria).  Y además Internet 2.0 nos abre nuevas vías para sostener también un diálogo fertil con públicos masivos.

En todo caso me parece un debate interesante.  Ya lo retomaremos, ¿no?

Espero vuestros comentarios.  Saludos irreverentes.

Categorías
medios

EL FUTBOL (puede ser) CULTURA. EL DIARIO MARCA es BASURA

Basura Por si el titular te quita las ganas de seguir leyendo, este post no va de irrelevancias futbolísticas (confío).

En ambientes doctos está comúnmente aceptado que los aficionados al fútbol son (somos) ignorantes borregos.  Lo correcto es denostar el fútbol.  Bien, a mí el fútbol me parece en esencia una manifestación cultural como pueden ser las Olimpiadas, una obra de teatro o un concierto de rock o de música clásica.  Un espectáculo donde unos virtuosos ofrecen unos minutos de su ¿arte? a un público a quien entretienen y emocionan.  Y a cambio el público paga una entrada.

Hasta ahí bien.

Pero cuando entro a tomarme un café rápido en el bar tras dejar a la pequeña en la guarde, estos  argumentos se derrumban.  Tan pronto como abro el diario MARCA para descubrir una retahíla de forofismos inconexos, sin criterio, sin rigor y lo peor de todo, sin sonrojo.

¿Y qué cxxxx importa, me diréis?  Pues resulta que MARCA es el diario más leído de España, por delante de El País, con 2.800.000 lectores diarios.  Eso les plantea el reto y les somete a la responsabilidad de engrandecer cada día el periodismo (sea deportivo o no).  Lo cual para mí equivale a:

- Alejarlo del forofismo, de los exabruptos y las bravatas.
- Ayudarnos a ver el deporte como un fenómeno cultural y no como una batalla campal.
- Despolitizarlo, si es posible.
- Des-prostituirlo, si es posible (e.d. ofrecer  calidad, no querer vender diarios a toda costa).  Soy un idealista, ¿no?.

En distintos foros he escuchado a un tal E. Inda, mandamás de MARCA, vanagloriarse de respetar uno por uno estos principios y acusar a los de enfrente de ser unos bárbaros y no hacerlo.  Qué cara más dura.

No sé si es políticamente correcto manifestar abiertamente que me encanta el fútbol.  Pero me encanta. Y me jode que el diario más leído de España ensucie este deporte llenándolo de fundamentalismo y pataletas descerebradas.

Así les luce el pelo: según el Estudio General de Medios, entre el año 2000 y el 2009 MARCA consiguió aumentar sus lectores un 27%.  Visto así, cualquiera diría que es un gran resultado.  Sin embargo su competencia más directa (el diario AS) multiplicó sus lectores por dos (de 625.000 a 1.306.000 en el mismo periodo).  Como sigan por este camino, un día AS les adelantará por la derecha.
Por cierto, soy del Deportivo y de la selección española así que me importa un bledo si al Barcelona o al Real Madrid les han eliminado de la Champions League. 

Pero sí me importa que un periódico casi centenario se deforme hasta perder su esencia.  Y al parecer no soy el único que lo piensa:

N454920675087_2195

Categorías
medios publicidad para recordar

DOLCE & GABANNA SE PUBLICITA EN EL MARCA

Marca + dolce El día después de la derrota del Real Madrid en la champions ojeo el Marca en un bar mientras mi cortado se enfría.  Es un día de gran tirada, con cientos de miles de madridistas buscando explicaciones para una derrota tan dolorosa.

Al pasar una página me sorprende encontrar un faldón de Dolce&Gabanna, uno de esos anuncios sin texto que impactan más por lo que no dicen que por lo que dicen.  Hace años que Dolce&Gabanna renunció a uno de los mandamientos del catecismo publicitario: apoyar los anuncios con un titular (la promesa que una marca debe hacer presente en su publicidad) o selling line (el cierre que subraya el posicionamiento diferencial de la marca).  Lo cual me parece bien: romper los códigos de una materia tan antigua e ineficaz como la publicidad convencional es bueno.  

De este modo D&G recrea un universo que cada lector de MARCA puede interpretar según sus antecedentes personales y socioculturales:  indefinición sexual, lujo, belleza, ostentación incluso…  Al no explicitar el mensaje con la ayuda de titulares, es el lector el que se ve llamado a escrutar la escena como quien espía a través de una cerradura.

Esto no es nuevo en D&G como digo.  Pero sí el aparecer en un diario deportivo que leen más de 3 millones de personas diariamente (es de lejos el primer diario de España).  Me pregunto:

– ¿Significa esto que el paradigma de la moda italiana de alta gama ha alcanzado un estatus de marca masiva que le obliga a dirigirse a amplias mayorías?

– ¿Significa que una parte de los early adopters y fanáticos de la moda se baten en retirada por la crisis y hay que buscar futboleros que les reemplacen?

– ¿Significa que los early adopters y fanáticos de la moda también leen Marca? (probablemente)

– ¿Ha calibrado la marca el riesgo de que se difumine su halo de exclusividad?

Pienso que las fronteras del lujo se diluyen cuando puedo volar a Milán por 50 euros con Ryan Air, amueblar mi salón a la última por 300 con IKEA o comprarme uno de esos trajes de raso negro por 90 en H&M (aunque no sean de Dolce&Gabanna, por fuera dan el pego…).