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Coronita Save the Beach: excelente inspiración para marcas sin contenido propio

Me gusta Coronita

Lo digo sin ambages: me
encanta lo que la marca mexicana de cervezas Coronita viene haciendo en los últimos años.

Su estrategia de comunicación
y sus logros demuestran algo que no me canso de decir desde este blog: que por muy gris que nos pueda parecer, por muy prosaico que aparente ser su sector, toda
marca puede encontrar una historia atractiva que contar.  Una historia que el
consumidor quiera escuchar y con la que pueda llegar a implicarse.

De dónde viene Coronita

De aquí.

Little extra
De ser una cerveza mexicana
cliché.   De sombrero mexicano, sol
plomizo en el cielo, palmeras y mariachis. 
Vamos, "Jalisco, no te rajes…".

Escasa diferenciación cuando en un hipermercado medio no hay menos de 3
cervezas mexicanas de importación que proponen exactamente lo mismo.  Y sobre todo escasa coraza para resistir el creciente embite de las marcas blancas.

Coronita Save the beach

Acabo de recibir información
sobre Coronita Save the Beach, la plataforma on line donde Coronita comunica su actual posicionamiento. 
Se trata de su última
iniciativa para llevar el concepto más si cabe a nuestro día a día:
Save The Beach Desktop, una acción
online que pretende concienciar sobre la importancia de mantener las playas
limpias.  El proyecto consiste en
instalar un fondo de pantalla de una playa y ayudar al usuario a través de
iconos a mantener este espacio limpio de basura.   Donde la basura son esos documentos desperdigados
que siempre están esperando que los leamos y que nunca leemos.  Podéis descargarlo en esa misma web.

 

Coronita lleva apostando desde 2008
por Save The Beach.
  Detrás de este
concepto hay un intento de concienciar acerca de la necesidad de cuidar las
playas.  Me cuentan que desde 2009 cumple
con su compromiso de limpiar, al menos, una playa europea al año.   Y que han recogido ya más de 720 casos de
denuncias y cuenta con más de 100.000 seguidores en Facebook.

Pero hay algo que me parece bastante más importante desde el punto de vista
del Branding.  Y es que “Save the beach” es justo el territorio que
Coronita necesitaba para, sin renunciar a sus raíces de marca exótica y
estival, hacerse con un hábitat más contemporáneo, relevante y accesible a sus
seguidores.
  Un hábitat capaz de
cultivar variadísimas actividades que la nutren de contenido como:

¿Lo he dicho ya?:  me
gusta Coronita.

¿Una conclusión para cerveceros y no cerveceros? 

Hace unos días un instituto de investigación de mercados
me contactó para recabar mi opinión sobre esa marca de cerveza “mediterránea”
cuya principal aportación de valor al mercado es lanzar cada verano un spot lleno de testosterona juvenil idéntico al del verano anterior. 

¿Qué les recomendé? 
Que se dejasen de tanto spot y apostasen por esa estrategia de marca, por ese orígen, sí, pero llevando la ejecución al ámbito del contenido,
con ideas tan experienciales, reales y vivibles como las de Coronita.
 Como demostró el pedagogo americano Edgar Dale, es más fácil recordar (y en consecuencia viralizar) algo que te sucede a ti y en lo que estás implicado, que un micro-contenido de ficción ajeno a ti… porque le sucede a un pequeño grupo de actores.

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Estudio de Yahoo! y Cocktail Analysis: «el consumidor tira del contenido cuando éste le aporta algún beneficio»

Me envían de Yahoo! un resumen de los resultados de un estudio, realizado con la colaboración del instituto de investigación Cocktail Analysis sobre el ámbito del Branded Content y cómo el consumidor lo procesa y lo comprende.

Aquí tenéis un vídeo de los resultados, que os resumo desde mi propia óptica personal.

Estudio Branded Content para Yahoo! from The Cocktail on Vimeo.

 

Antes que nada, ¿qué piensan los profesionales del sector sobre el Branded Content?

Este mismo estudio recoge las opiniones de un grupo de profesionales de la publicidad.   Leo que la gran mayoría al parecer son conscientes de encontrarse ante un importante punto de inflexión en su trabajo.  

En lo que no estoy tan de acuerdo es en la opinión (al parecer generalizada) de que "el Branded Content obliga a un cambio radical del universo en el que se mueve la marca".  No necesariamente.  Lo que requiere es un cambio de enfoque: de "push" (empujar mis mensajes) a "pull" (hacerlos tran atractivos que el consumidor tire de ellos), pero si el territorio sobre el que se asienta mi marca (el "Save the Beach" de Coronita, los deportes extremos de Reb Bull o el humor surrealista de Blendtec) es suficientemente fértil para crear un contenido atractivo, no es necesario renunciar a él.  Como digo habitualmente, la reflexión estratégica (ADN con sus valores y atributos y el resultante territorio de marca) y el trabajo editorial/de producción han de ir unidos.  

Para conseguir que la marca ofreza entretenimiento (imprescindible para garantizar la atención y construir la empatía de la audiencia), no vale:

Y lo que de verdad importa: ¿qué piensan los consumidores?

El estudio nos confirma que al consumidor le importa un bledo si lo que está viendo es un anuncio o un contenido (el término Branded Content está muy alejado de su vocabulario y se siente cómodo utilizando la palabra "anuncio" al referirse al contenido).

Lo que de verdad le importa es que esa "acción" que está viendo:

  1. Le ofrezca un valor concreto, que puede ser informativo o de entretenimiento.  Es decir, ya no le interesan los mensajes puramente comerciales sino que debe encontrarles algún tipo de utilidad.
  2. Ofrezca una profundidad: le interesa "tirar del hilo" para descubrir matices que desconocía sobre las marcas.
  3. Y un recorrido: le interesa complementar la historia que está viendo con nuevas entregas/episodios.

Fijaos qué lectura más certera realiza el consumidor: pese a desconocer nuestra jerga (que por otro lado, me parece un pestiño, ojalá pronto podamos llamarle a todo publicidad y nadie tenga duda de a qué nos referimos), es capaz de verbalizar perfectamente el tipo de comunicación de marca que demanda en estos momentos.  Y está claro que la utilidad y el storytelling son dos exigencias bien palpables.

Pues nada, visto lo visto, ¡a seguir invirtiendo el dinero en pequeños spots retóricos y narcisistas que nos hacen sonreír la primera vez que los vemos, nos aburren a la tercera y nos irritan profundamente a partir del quinto OTS!  Es la garantía de dar al consumidor justo lo contrario de lo que nos está pidiendo.

Gracias a Yahoo! y Cocktail Analysis por confirmar cosas que antes intuíamos y ahora conocemos.

Saludos a todos.

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5 errores a evitar si quieres enamorar a tus clientes

La historia de las marcas: de la mente al corazón

Love
El único objetivo de la publicidad (desde que a finales del s.XIX los primeros fabricantes industriales se la inventaron para contarle a audiencias masivas que sus productos estaban ahí y podían ser comprados) ha sido colonizar nuestras mentes.  Si una marca lograba colarse en nuestro cerebro, aunque fuese a costa de interrumpir nuestra privacidad, asaltar nuestro buzón o nuestro email o llamarnos al móvil a horas intempestivas, el trabajo estaba bien hecho.

En los 90 el destino de los dardos parece haber cambiado.  Las mentes de los consumidores están saturadas de publicidad.  Ya no cabe más.  Por tanto hay que buscar otro destino para los impactos: el corazón.

Según esta tesis, cuando el consumidor no quiere atender y mira para otro lado, es más productivo apelar a su sensibilidad, calarle por el lado emocional para que así se acerque a la marca (progrese por el embudo de fidelidad).

El marketing es la profesión del amor

Es por eso que a menudo pienso que el marketing es la profesión del amor: nuestro trabajo consiste en moldear marcas deseables de las que los clientes puedan enamorarse.

Es curioso que los de marketing comprenden/mos las reglas no escritas sobre el amor y sin embargo las olvidamos y las rompemos cuando se trata de conquistar el corazón de nuestros clientes y no de nuestra vida privada.

Permíteme que comparta contigo los 5 errores a evitar en la tarea de conquistar a todos esos corazones que necesitas para que tu cuenta de resultados luzca como deseas el 31 de diciembre.  Y 5 soluciones que te propongo para evitarlos.

Error 1: intentar tomar atajos al corazón del otro 

¿Recuerdas la primera vez que hablaste con tu actual pareja?  ¿Acaso le espetaste directamente “hola como estás, ¿quieres casarte conmigo?”.

Seguramente no, habría salido corriendo.

¿Por qué entonces la publicidad pretende –infructuosamente- conseguir justamente ese efecto?  Enamorar en 30 segundos es imposible.  Enamorar desde la página de una revista es imposible.  Enamorar desde la frialdad de un email es imposible.

Para conquistar el corazón de tus clientes:

  • Necesitarás la persistencia de Ikea para desarrollar su historia paso a paso.  Aquí tienes un interesante case study del IE sobre su estrategia de comunicación.
  • La consistencia de Red Bull para ocupar y explotar un territorio de marca indeleble.  El de los deportes de riesgo, la adrenalina y la recarga de energía que consigues con su producto.
  • La nitidez de oferta de Mercadona: siempre precios bajos.  Cuando al salir por la puerta tu carro de la compra vale 30 eur menos que en el super de al lado, ¿quién necesita anuncios?

Error 2: intentar enamorar al otro hablando sólo de mí mismo

Vuelve a la primera cita que tuviste con tu esposo/a:  ¿qué porcentaje de tiempo te pasaste hablando sobre ti mismo?  ¿Dejaste hablar a tu pareja o la dormiste con una conferencia sobre tus muchas virtudes?

Naturalmente que le dejaste hablar.

¿Por qué entonces las marcas fundamentan su comunicación en mensajes unidireccionales que sólo hablan sobre ellas mismas?

Interésate por tu cliente, permítele que participe, que opine, incluso que participe en la creación de tu marca.  Si lo piensas, estarás de acuerdo conmigo en que las marcas son más de nuestros clientes que nuestras.  Varios ejemplos para inspirarte:

Error 3: intentar conquistarle tratándole como uno más

¿Qué hiciste para sorprender a tu pareja?:  ¿le/la llevaste a cenar, a un concierto que le hacía ilusión, recordaste su cumpleaños…?

Seguro que sí.  Siempre funciona, porque a los humanos nos ilusiona pensar que somos diferentes.  Que merecemos toda la atención, todo el cariño de nuestros allegados.  Que no somos como los demás.

Si esto es así, ¿por qué no intentamos hacer que nuestros clientes se sientan especiales?

  • ¿Por qué no puedes (como Heineken), permitir a tus clientes que diseñen su propio producto personalizado?
  • ¿Por qué no puedes invitarles, como NikeID, a que diseñen sus propias zapatillas deportivas -así no habrá nadie en el mundo con un par igual-?
  • ¿Por qué no puedes ofrecerles su segundo de fama (Andy Warhol dixit) como Master Card?

Analiza estos casos y verás como su coste por impacto probablemente no supera al de la mayor parte de acciones convencionales que desarrollamos todos los días.  ¿Puede tu marca permitirse el lujo de ser convencional?

Error 4: intentar demostrar tu amor con palabras en lugar de con hechos

¿Por qué realizar promesas que no sabes si vas a cumplir?  ¿Por qué abusar de las palabras en una era donde la saturación de información es el principal problema que nos aqueja?

Pasa a los hechos:

  • Como Apple.  El marketing de Apple es parte inherente de sus productos.  Por eso no necesitan instrucciones, ni apenas publicidad.  Ni abusan de los titulares cuando te envían un email.  Ni te echan rollos cuando visitas iTunes.
  • Como idealista.com.  A  poco que navegues por la página y les dejes tus datos, te llegarán (sin abusar) distintas propuestas orientadas a tus gustos personales que te harán valorar muy positivamente su web.
  • Como Coronita: en lugar de repetirte que en el festival Rock & Río vivirás una experiencia irrepetible, idean un alojamiento dentro del festival para que realmente lo sea.

Error 5: olvidarte del amor cuando el tiempo pasa

Vivimos obsesionados con la captación de nuevos clientes.  Obsesionados por la actividad frenética del mercado, el acoso de la competencia, las guerras de precios… parece que demos por sentado que todos los días del año vamos a perder clientes.  Y que debemos tener en funcionamiento nuestra maquinaria publicitaria 24 horas al día para recuperar a los que huyen con nuevos clientes. 

Recuerda el viejo dicho de que captar un cliente nuevo puede costar hasta 3 veces más que mantener a uno que ya tienes.

Lucha por conseguir que el amor no desaparezca:

  • Orange parece que acaba de despertar de una larga hibernación para descubrir la importancia de sus clientes actuales, a los que ha decidido ofrecer el mismo valor que a los potenciales: terminales al mismo precio para unos y otros.  ¿Por qué el mismo?  ¿Acaso no viven de los clientes actuales y no deberían ser más generosos con ellos?
  • Las aerolíneas llevan decadas premiando la fidelidad de sus clientes con puntos con los que conseguir viajes gratis.  Iberia Plus es el ejemplo más conocido en nuestro país.  Debemos ir un paso más allá: ¿de qué nos sirve un programa de fidelidad si todos nuestros competidores tienen el suyo propio, que además es un calco del nuestro?  Si no ofrezco más valor que mi competencia, me faltarán argumentos para conquistar el amor de mis clientes.

Saludos y mucho amor a todos.

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Si tienes sustitutos, NO tendrás éxito

Purple cow

Un consejo que vale para todo

Piensa por un momento en tu negocio, si eres empresario.  En el producto o servicio que es el epicentro de tu vida profesional y tu fuente principal de alegrías y disgustos.

Si trabajas por cuenta ajena, considera esa marca sobre la que discutís, planificáis, en la que invertís y por la que lucháis en un contexto de mercado inhóspito a más no poder.

Si eres un estudiante o un joven profesional en busca de trabajo, piensa en tu propia marca personal:  cómo te posicionas en el mercado laboral frente a otros miles de candidatos con tus mismas aspiraciones.

En los tres casos anteriores el reto es uno sólo: conseguir que tu cliente te escoja antes que a tu competencia. Si buscas empleo, tu cliente es ese interlocutor al que debes convencer de que tú eres el candidato idóneo para el puesto.

Y la única estrategia posible también es una: ofrecer a tu cliente algo diferente a lo que ofrecen tus competidores.  O bien ofrecer lo mismo, más barato.

Vamos a simplificar

Los libros de estrategia empresarial pueden darle cien mil vueltas a este asunto, revestirlo con otras tantas nomenclaturas diferentes pero siempre en el transcurso de tu carrera te vas a encontrar de bruces con esta realidad.  Ser el mejor en términos absolutos es totalmente imposible. No lo digo yo sólo: lo dice Michael Porter, uno de los padres de la estrategia empresarial tal cual la concebimos hoy día.

Todo está inventado: en un hipermercado encontramos al menos 30.000 referencias distintas.  Cada año 3.000 nuevas marcas se unen al maremágnum de ruido e irrelevancia del mercado.  Según Nielsen, en Infojobs hay un millón y medio de candidatos registrados. Y todo head hunter que se precie tiene cientos de candidatos a los que recurrir cuando un cliente le asigna un proyecto.

Si ser el mejor es imposible, no te queda otra que intentar ser diferente.

Quién decide si tu marca es diferente

Y por supuesto, no eres tú el que decide si eres diferente o no, sino que son tus clientes.

Ellos son quienes determinan si BMW es o no el coche más aspiracional que el dinero puede comprar, aunque un BMW tenga cuatro ruedas y un volante como todos los demás coches.  Ellos deciden que Circo del Sol sea un espectáculo multidisciplinar del más alto nivel aunque su nombre diga “circo”.  Y ellos son quienes se sienten mejor viajando a Londres con Ryan Air, porque son sólo dos horas, y un trayecto de ese tipo no requiere de aditamentos superfluos que encarezcan el billete.

Los gestores de BMW, Circo del Sol y Ryan Air no tienen la patente del éxito eterno, no pueden echarse a dormir pensando que lo han conseguido todo.  Pero sí han conseguido mucho: sus productos no cuentan con sustitutos perfectos a los que puedan migrar con facilidad sus clientes.

¿Cómo saber si tienes o no sustitutos perfectos?

¿Quieres saber si tu empresa, o si la marca para la que trabajas, o si tú mismo como candidato a una oferta de empleo tenéis sustitutos perfectos?

Hazte la siguiente pregunta:  ¿perdería algo tu cliente si tu marca desapareciera?

E.d.:

¿Perdería algo tu sector si tu empresa dejase de existir?  Si la respuesta es que no, posiblemente tu marketing funciona a medio gas, ya que tu cliente podría satisfacer su necesidad con otro producto en ausencia del tuyo.  ¿Cómo puedes afinar tu oferta para distinguirla de la de tus competidores?  “Afinar” puede ser tanto buscar tu propio nicho, como ofrecerle algo sustancialmente diferente.  No te conformes con seguir al líder de tu sector: rompe los clichés.

– ¿Perdería algo tu mercado si la marca para la que trabajas saliese de él?  ¿Tu respuesta es “no”?  Coge distancia con tus competidores.  Profundiza en tu ADN de marca, busca pistas que te lleven hacia la conquista de un territorio diferencial (seguro que encontrarás tu “Londonize” como Beefeater, tu packaging especial como el de Absolut, tu enfoque low cost fashion como H&M o tu “Save the beach” como Coronita…)

¿Perdería algo esa empresa en cuyo proceso de selección participas si tu candidatura no existiese?  ¿Les ofreces “solo” tu licenciatura más 6 meses como becario igual que todos los demás?  Rebusca en tu propio  ADN como profesional.  ¿Qué haces significativamente mejor que los demás?  Y como digo siempre, ¿qué estarías dispuesto a hacer sin cobrar?  Sigue ese hilo, subraya tus fortalezas, porque sin duda las tienes.

Lo dicho, ¿qué perdería tu cliente si tu marca desapareciera?

Piénsalo.

Más sobre diferenciar tu oferta:


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Ruta 2/10 para tu contenido de marca: crea un evento (J&B, Red Bull, Coronita)

Puede que no encuentres lo que buscas analizando las raíces de tu marca.  Quizá su historia te parece demasiado convencional, o no eres capaz de encontrar un filón de contenido en ninguna de sus aristas.  Quizá el producto o servicio no se presta a desarrollar una narración basada en la artesanía, el cuidado por los ingredientes…

No pasa nada, quizá puedas encontrar que esta segunda ruta, en la cual partes desde cero, te permita encontrar lo que buscas.  Se trata de crear un evento.  Sí: planificar un sarao bien distintivo y atractivo a tu target.  No se trata de generar notoriedad y ya está, ni de llenar un estadio con cincuenta mil espectadores, de hecho eso es lo de menos.  Lo que debes intentar es que ese evento te permita desarrollar tu imagen de marca hasta hacerla más estimulante para el target.

El mejor ejemplo es J&B, la marca de whisky escocés que hasta la primera edición de su evento Nightology en 2004 pugnaba por hacerse con un espacio en la mente de sus consumidores con las mismas armas que su competencia: calidad, ingredientes, método de destilación, juegos inteligentes de copy…  El primer evento, Nightology Boat tuvo lugar a bordo de un buque mercante tuneado de J&B en un astillero gallego, a bordo del cual tenían lugar una serie de fiestas rave en distintas ciudades de la costa española.  O sea, una gigantesca discoteca móvil donde se montaban unos fiestones irrepetibles. El impacto fue brutal, no sólo gracias a la inteligente campaña de revistas y exterior desplegada (para capitalizar el efecto de las fiestas no sólo entre los asistentes sino entre el público en general) sino al publicity generado.

Al Boat siguieron el Teleférico de Madrid, la fiesta J&B Nightology by Matador, la Ciudad Prohibida y el Electric Hotel, así como el J&B Party project que podéis ver a continuación.

El posicionamiento que es capaz de consolidar J&B gracias a Nightology es "reinventa la noche".  Fijaos que promesa más sencilla pero más contundente: el whisky de Diageo se asocia directamente con la noche, pero con esa noche inolvidable, llena de sorpresas que todos hemos vivido alguna vez.  El recorrido a nivel contenidos es prometedor:  fiestas "imposibles" de todo tipo (la última de ellas según podéis ver en su web, ¡en Transilvania!), ediciones limitadas de merchandising que no puedan conseguirse en ningún otro sitio, música producida en sus fiestas…  El atractivo de este filón de actividades experienciales ha llegado a tal punto que J&B brifea a estudiantes de comunicación y producción audiovisual para que produzcan sus propios spots para la marca.

La cerveza mejicana Coronita se enfrentaba a un problema diferente: la cuarta cerveza más vendida del mundo está fuertemente agredida por la sensibilización al precio del target en nuestro país (el precio de Coronita puede llegar a triplicar el de una cerveza local en el canal Alimentación), así como por el creciente peso de las marcas de fabricante en la cesta de la compra.  Lejos de la tentación de reducir sus precios, Coronita toma la ruta opuesta: aportar más valor por el mismo precio.  Y para ello desarrolla su imaginario con una serie de eventos entre los cuales destaco:

  • El Hotel Efímero Coronita Rock in río, concebido como un alojamiento efímero para los asistentes al festival Rock in Río, celebrado en Arganda del Rey, Madrid.  Se trata de dotar de glamour a la experiencia del camping en festivales.  Los residentes son unos pocos agraciados por la marca, pero la noticia, proyectada por los medios, llega a cientos de miles de consumidores.
  • El Hotel Coronita Save the Beach, (el primer hotel urbano construído íntegramente con basura procedentes de playas de distintos puntos del planeta), que se ubicó recientemente en la céntrica plaza de Callao en Madrid.  Aquí tenéis un vídeo donde su creador, a parte de decirnos que somos "basura" 🙂 nos da su propia reflexión sobre el reciclaje.

Con ambas acciones, Coronita propone que entendamos la diversión como "back to basics".  Es posible encontrar la felicidad en la compañía con los demás y el disfrute de la naturaleza: experiencias reales para gente real.  Este territorio de marca juega a caballo ganador: los consumidores, zarandeados por la crisis, reflexionamos directa o indirectamente sobre el hiperconsumismo y sus consecuencias.  Abrimos los brazos a las nuevas marcas eco-conscientes y que no se orienten únicamente al beneficio, sino a convivir de forma equilibrada con el planeta y la sociedad.  Es todo un insight que pueden explotar en fiestas en la playa (Corona Islands), proponer la exploración de destinos turísticos desconocidos, y en general, todo lo relacionado con una diversión natural y respetuosa con el medio ambiente.

Corona island

Mi tercera marca de referencia hoy es Red Bull, la bebida energética que en los primeros 90 rompe los códigos de su categoría para posicionarse no como un refresco sino como una bebida que reactiva cuerpo y mente.  Con el paso del tiempo, su segmento madura y decenas de competidores pugnan por erosionar su liderazgo: de un lado gigantes como la corporación Coca-Cola, con su marca Burn y de otro, productos locales y marcas de fabricante.  Lejos de ponerse nerviosos, los chicos de Red Bull mantienen bien arriba el listón de su autenticidad mutiplicándose en todas direcciones como el gran animador de todo aquel deporte que implique riesgo y máxima alerta de los sentidos (deportes del motor, deportes urbanos, de nieve, escalada, kite surf, deportes de velocidad sobre patines, etc, etc).  Patrocinan lo grande (como sabéis Red Bull es campeón del mundo de F1) pero también lo pequeño (deportistas y eventos locales).

Posiblemente, el evento que más ha contribuído a construir la credibilidad de la marca en este territorio sea el Red Bull x-Fighters, que ya es una tradición anual en la Plaza de Toros de las Ventas y donde 30.000 personas asisten cada año a una exhibición de motocross Freestyle que es la gran noticia de la ciudad esa noche.  Obviamente la experiencia genera un recuerdo intenso que la publicidad no conseguiría.

El mejor sitio para calibrar el potente contenido que este territorio de marca les permite crear es su web, donde veréis demostraciones de multitud de deportistas, equipaciones y merchandising, promociones, actividades relacionadas con la cultura urbana, como herramientas de sofware para Dj´s, etc.

SI CREES QUE ESTA RUTA LE CONVIENE A TU MARCA TE RECOMIENDO:

  1. Como siempre, mira hacia tu marca.  ¿Cuáles son tus activos?  ¿En qué eres diferente a tu competencia? ¿Qué perdería tu categoría si tu marca desapareciese? (No te digo lo que haría con tu marca si la respuesta es "nada"…)
  2. ¿Serías capaz de ofrecer a tus clientes -que no lo olvides, deben ser también tus más grandes fans- un evento irrepetible, intimamente ligado a tu marca y que sólo tú podrías crear? ¿Uno que supusiese un espaldarazo para tu marca?  Si no lo tienes claro, quizá te convenga hablar con un especialista en eventos.  Pero uno que sepa de branding… no un organizador de ferias y congresos ¿ok?
  3. Cuanto tengas la idea de ese evento hazte tres preguntas más:  ¿serías capaz de propagar la noticia sobre la celebración a una parte importante de tu base de clientes?, ¿serías capaz de producir sucesivas versiones cambiantes del evento? y ¿podrías explotar la idea del evento con comunicaciones digitales, incentivos, juegos, promociones…?

En la próxima entrega de esta serie, te acompañaré a descubrir cómo puedes desarrollar un contenido propio a partir del uso estratégico del patrocinio.

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