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Lineales cosméticos que me recuerdan a los vídeos de The Cure

Esta foto la tomé hace unos días mientras esperaba a que mi santa decidiese lo que iba a comprar.  O sea, media mañana.  Es un lineal de máscaras de pestañas (¿se dice así?). 

IMG_0126 Cuando trabajaba en Nivea tuve la ocasión de participar en varios proyectos de gestión de categorías de cosmética masculina.  La idea era presentar el surtido de la manera más clara y atractiva posible para:

– facilitar la compra al permitir una mejor identificación y comprensión de los productos,

– hacer la compra más disfrutable,

– e indirectamente, potenciar la rotación.

No consigo comprender el oscuro propósito que ha llevado a los diseñadores de este mueble a convertir la experiencia de compra de cualquier mujer que se aproxime a él, en un tormento.

Se dice que hasta dos tercios de las decisiones de compra las tomamos en el punto de venta.  Llegamos a la tienda con una idea de lo que necesitamos, y un listado de finalistas en nuestra cabeza, ordenados por grado de preferencia.

Estaremos de acuerdo en que, a menos que las clientas estén unidas a esta marca por un cordón umbilical de inquebrantable fidelidad, al ver semejante maremagnum es más que probable que muchas de ellas den un par de pasos laterales para visitar los lineales de la competencia.

Es bien fácil buscar alternativas: la competencia está a mano, no hay que hacer ningún esfuerzo extra para alcanzar sus productos.  En ese singular "momento de la verdad" donde se toma la decisión de compra, que es donde debemos desplegar la mejor de nuestras versiones, es donde esta marca falla.

Experimentar una marca supone realizar un balance en nuestra mente de todos los impactos que nos han llegado de ella:  los positivos suman y los negativos restan.  La publicidad cuenta en este balance, sí, pero también las opiniones de nuestros allegados, el tipo de personas que observemos adoptar el producto alrededor nuestro, y por supuesto la presencia del producto en el punto de venta.

Es poco inteligente causar el impacto más negativo a escasos segundos de jugarnos las cartas con nuestra competencia.

Esa foto me recuerda a un claustrofóbico vídeo de The Cure, donde los miembros de la banda tocaban "Never Enough" encajonados en un mini teatro de títeres.

En fin, ellos sabrán si quieren que sus clientas vuelvan a por más o huyan despavoridas.

Saludos irreverentes.

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Ponche Caballero o la Noche de los Muertos Vivientes

Hace 6 años trabajaba como Director del departamento de cuentas de g2, la agencia de publicidad no convencional del grupo Grey (por cierto, qué respiro produce trabajar hoy en algo que sí puedo explicar a cualquiera en cuatro palabras). 

Uno de los clientes recién llegados al grupo, Ponche Caballero (marca propiedad de Bodegas Caballero de Puerto de Santa María, Cádiz), encargó a la agencia una campaña de tele para rejuvenecer la marca.  Vamos, para vender más ponche con coca-cola en las discotecas.

Estas son las credenciales tradicionales del producto: licor para señores maduros, para tomar solo, con hielo o encarajillado. 

Incluyo deliberadamente este spot para ilustrar que los propietarios de la marca parecen ignorar que han pasado 40 años desde entonces.  Muchos "señores maduros" la diñan o por prescripción médica dejan de beber cajarillos, y hay que recuperar ventas desde la parte más joven de la base de clientes.  A alguno le pareceré un bruto pero es la puñetera realidad del mercado. 

Como leo en una conocida revista de marketing, la nueva y enésima campaña modernuqui de Ponche Caballero pretende seguir:

"un nuevo posicionamiento … relevante al target joven y rupturista con la línea tradicional de comunicación de la marca, aunque sin que ésta excluyera al consumidor tradicional y mantuviera su vinculación con el origen español del producto".

O sea:  tradicional pero joven.  Conservador pero rupturista.  Español de siempre pero cosmopolita y dinámico.  ¿?????  Vaya reto para una agencia de publicidad, ¿eh?

Veo en la tele a Chenoa en el nuevo anuncio de Ponche Caballero, y me vienen a la mente todas sus predecesoras:  las trillizas, Azúcar Moreno, Paulina Rubio…  La fórmula es siempre la misma: negar la evidencia de que el producto ha entrado en su fase de declive y subvencionarlo con fuertes inversiones publicitarias a ver si engancha a los jóvenes de una vez.

La_noche_de_los_muertos_vivientes-450114330-large Es toda una reedición de la noche de los muertos vivientes, la peli de George A Romero. La creencia de que la publicidad, en el año 2010, es como un elixir mágico que puede insuflar vida a cualquier producto maduro/moribundo es una estupidez

Porque no funciona así:

– Los productos eternos no existen. 

– Porque los humanos somos mortales, volubles, envejecemos y nuestros gustos evolucionan constantemente.

– Por ello los productos son concebidos, nacen, se desarrollan, se estacan e inevitablemente, maduran y desaparecen.  Esto se estudia en el ciclo de vida del producto en todas las Universidades.  Como todos los directores de Marketing muestran prestigiosas carreras y Másters en sus currículums, asumo que ese día faltaron a clase.

– Los muertos vivientes no recobran su juventud necesiariamente aunque los saquemos a pasear por la tele.

Un producto como Ponche Caballero podría ser perfectísimamente rentable durante años, dirigiéndose a una base decreciente de consumidores maduros.  Opino que es un buen producto, diferenciado, consistente (botella, marca, imaginario, distribución) con un elevado nivel de ventas (está entre las 10 bebidas espirituosas más vendidas del país) y me jugaría un carajillo a que el consumo de sus heavy users no bajaría si dejasen de hacer publicidad. 

Hoy he tomado esta marca como ejemplo, pero ahora extrapolo a cualquier otra.  Me parece una obsesión enfermiza despilfarrar el dinero que un fabricante podría invertir en desarrollar nuevos productos con los que equilibrar su portafolio, en airear publicidad predecible e inocua al consumidor.

He visto comportamientos de este tipo cada vez que me he topado con un fabricante que depende mucho de una sola marca.  En concreto me sucedió con una marca de tabaco de las gordas. El riesgo de cagarla es máximo cuando no puedes diversificar.  En ese contexto, invertir en publicidad parece una opción menos discutible puertas adentro que lanzarse al agujero negro del I+D.  Sin nuevos productos entre los que dividir su riesgo, nuestra tabaquera se limitaba a jugar con sus campañitas año tras año mientras las ventas se debatían en una lenta agonía.

Pensaba en incrustar también el spot de Chenoa dentro de este artículo, pero mejor os ahorro 30 segundos de vuestro tiempo, que tendréis mejores cosas que hacer.

Saludos irreverentes.

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San Miguel 0,0: ¿por qué crear una ficción publicitaria en vez de mostrar la realidad?

Los que seguís el basket habréis visto este spot de San Miguel 0,0 hasta en la sopa durante los partidos de la selección,

Divertido, no se puede negar. 

Pero mirad este vídeo doméstico que tiene más de 50 millones de visitas en Youtube,

Efectivamente es el clip de Jill y Kevin, una pareja americana que se hicieron famosos en la red con el vídeo doméstico de su boda.

San Miguel 0,0 toma prestada la idea para su campaña "esta es una historia real".  No critico el hecho de "tomar prestada" una historia de Internet.  Pero renunciar a la espontaneidad del vídeo original y sustituirlo por la artificialidad de una peli rodada con una coreografía / casting / peluquería / fotografía y sonido impecables es cercenar el potencial de la idea. 

Por si acaso alguien de San Miguel o de su agencia se pasa por este blog a contarnos que Javier y Sandra (los personajes de su spot) sí son reales, anticipo que no lo pongo en duda.  Lo que no me imagino (yo que me he casado de momento una vez ;)  es a Javier y a Sandra tan bellos y bronceados el día de su boda, sin que se les mueva un pelo, bailando que te cagas, y más pendientes de salir bien en un anuncio que de contraer matrimonio.

E.d., será una historia real, pero no lo parece.  Tampoco me dedico a elucubrar cómo, dónde o cuándo lo rodaron, así que si alguien nos lo quiere contar, es más que bienvenido.

¿Por qué no haber llamado a Jill y a Kevin pidiéndoles permiso para utilizar la película?  A buen seguro les habría resultado más barato… y más impactante.  ¿Acaso no se necesita impacto para contrarrestar los bostezos que provocan los bloques de publicidad de hasta 6 minutos?

Alguien pensará: claro, es que lo de Jill y Kevin no suena bien, la imagen se mueve y algunos bailan como patos mareados.  ¿Y?????  ¿Acaso los mejores recuerdos que tenemos por ahí grabados no fueron grabados en cámaras domésticas? ¿Y no es aceptable esa calidad para recordarlos?  ¿No son así nuestros vídeos?

¿Por qué las marcas se empeñan en seguir a pies juntillas toda una rémora de corsés en su publicidad?   (Si quieres leer más en este artículo enumero un puñado de corsés).

¿Por qué las marcas no son más naturales?

¿Por qué han de utilizar un lenguaje específico para ellas: engolado, efectista y dulzón hasta el empacho?

¿Acaso no deberían adaptar su lenguaje al de los consumidores, teniendo en cuenta que somos nosotros los destinatarios de estos mensajes?

¿Por qué no reírse de sí mismas para parecer más humanas y así acercarse a nosotros?

Porque no quieren correr el riesgo.  Por eso es preferible ser políticamente correcto -aunque menos estimulante- con tal de no exponerme a ser criticado por romper los códigos de mi categoría.

Un buen resumen de lo que trato de decir es la segunda parte del vídeo de Jill y Kevin, realizado esta vez con medios pseudo-profesionales.

¿A que ya no da el pego?

Saludos irreverentes.

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De cómo Starbucks atrae mi atencion en Facebook y luego me intenta vender un peine

Hace unos años -demasiados-, cuando estudiaba COU en Alabama, alguien de mi querida familia Ingram regaló a otro una camiseta de Garfield con el lema "it´s not the giving, it´s the getting".  Os acodaréis de que el gato Garfield era un panzudo egoísta preocupado exclusivamente por recibir sin dar nada a cambio.

La mayor parte de los anunciantes siguen aplicando un enfoque Garfield a su relación con los consumidores: invierten ingentes cantidades de dinero para intentar captar su atención.  Y cuando lo consiguen, en lugar de gratificarles (intensificando así la intensidad, el recuerdo, y generando un efecto de agradecimiento en ese instante de interacción), les intentan vender lo que sea.

Esta actitud resulta especialmente sorprendente en Starbucks, un anunciante con una larga presencia en Redes Sociales, y más de 12 millones de fans en Facebook.  Resulta que bostezando distraídamente ante Facebook mientras espero que los monstruos se despierten, me encuentro esto:

Starburcks facebook
Hace unos meses me hice fan de Starbucks en Facebook para estudiar un poco sus actividades de marketing relacional cara a mis clases.  Por eso sus mensajes aparecen en mi muro.

Otras iniciativas como la sección "Starbucks card" donde sin salir de Facebook puedo solicitar una tarjeta de fidelidad o los distintos concursos sobre tus sabores preferidos me han parecido positivas, pero lo que encuentro esta vez al hacer click en el contenido me deja más frío que un frapuccino.  Es un link con el Starbucks Store para venderme "pajitas"!  Y a 3,95 dólares el paquete! 

Starbucks store

Me pregunto si venderme pajitas con marca Starbuck representa un valor añadido suficientemente importante a mi existencia como para interrumpir lo que estoy haciendo.

Alguno me dirá:

– que según el facebook que reproduzco, a 8.423 personas sí les gusta que les interrumpan para venderles pajitas (tela…)

– que a otras 1.077 personas, la venta de pajitas Starbucks les parece un asunto tan sumamente interesante que están dispuestas a comentar sobre ello.

Desde luego.

Claro que el punto del marketing relacional no es cuántas personas dicen que lo que escribo les gusta, sino a cuántos involucro y convierto.  E.d., cuántos de esos fans son convertidos en compradores de lattes, macchiattos y capuccinos en los Starbucks de este mundo (y usuarios de pajitas!). 

Asumo y acepto que Starbucks es una marca tan sumamente potente y ubicua como para disfrutar de una legión de 10.000 incondicionales "hardcore" on-line, dispuestos a dialogar con su marca fetiche de lo que sea, cuando sea y donde sea.  Starbucks está tan arriba en su escala de preferencia que jamás osarán probar un café en otro sitio.  Incluso intentarán convertir sus cocinas domésticas en mini-Starbucks con la ayuda del Starbucks Store.

Ahora bien, si quiero desarrollar esta base de incondicionales, mi contenido debe ser MUY BUENO a la hora de desarrollar la fidelidad de consumidores en un estadio muy preliminar del embudo (como es mi caso).  Debo estar preparado para dar antes de recibir, o sea, lo contrario del enfoque de Garfield. 

Y desde luego una oferta de venta no es un contenido apropiado para engrosar la legión.

Saludos irreverentes.

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presencia de marcas en benicassim (fib). pocos aciertos, mucho despilfarro

El viernes estuve en el FIB para acompañar a uno de nuestros grupos y empaparme un poco más del sector.

Dentro de la atonía general de cartel (esto es subjetivo) y de público (esto es incontestable: la venta de entradas cayó casi un 40% en relación a 2009), observo y contrasto con Roberto que es la aportación de los patrocinadores la que convierte un mega-montaje como el FIB en una actividad rentable incluso en época de vacas flacas.

Asi que me concentro en estudiar la presencia de algunas marcas en el festival:

Heineken: el facilitador.  Omnipresente, ubicuo.  Domina las barras y el escenario principal y es un integrante más del festival.  Su simbiosis con el evento es total.  No tengo duda de que esta presencia de la marca de cervezas como mecenas de la música independiente a todos los niveles, es un poderosa ventaja competitiva en un mercado muy agresivo, atomizado y fuertemente regionalizado como el de la cerveza.  Me falta un punto de interacción.  Ya que soy la marca por antonomasia del festival: ¿por qué no extender esta relación más allá del evento?  ¿No podría Heineken realizar alguna acción de permiso que permitiese obtener la Id digital del consumidor -mail, twitter…- a cambio de algún pequeño incentivo?

Escenario verde

Eastpack: publicidad "estática" del siglo pasado.  Foto tomada del escenario Club FIB donde  el viernes tocaron grupos como Colajet Set,Ilegales o Hot Chip.  Supongo que su presencia en el FIB se explica desde la intención de nutrir su base de clientes de urban early adopters (o sea los que llevan bolsos bandolera) en vez de mochileros en chancletas.  Su presencia en el festival se reducía a estas lonas "testimoniales" junto al escenario y ¡una tienda en la zona VIP!  Francamente, me parece una ocasión perdida.  Con un 10% de lo seguramente invertido en el Club FIB, podrían haber montado distintas promociones para interactuar con sus clientes potenciales. Ej. colocar un número corto de SMS en esas mismas lonas invitando a los asistentes a votar su canción preferida del concierto.  Al finalizar éste, reciben un link a esa canción, que luego pueden visualizar en una zona privada de la web del anunciante.

Eastpack 

– H&M: ¿????????????????  Si alguien me ayuda a interpretar la función de este stand que tenían en el corazón del festival, lo agradeceré.  En caso contrario, me seguirá pareciendo un caso de descontextualización.  H&M estaba fuera de contexto: "debemos estar en el FIB pero no sabemos cómo añadir valor a la experiencia. Consecuencia: estamos en el festival como un pulpo en un garaje."

Hm

– Jack Daniels: mucho ruido, pocas nueces.  Durante una hora hasta que el curro me permitió acercarme, me llamó la atención la carpa cuya foto os adjunto.  Albergaba una zona para sesiones de DJ´s y chill out.  Nada más.  Creo que a cambio de un montaje tan notorio en el festival, Jack Daniels habría podido interactuar con los asistentes de una forma más directa y sobre todo más valiosa para la marca.

Jack daniels

– Movistar: se nota la experiencia pero se agradecería más imaginación.  A cambio de un SMS, consigues una clave para disfrutar de wi-fi gratis mientras estés en el FIB.  Sólo para usuarios de movistar.  Me parece contradictorio teniendo en cuenta que sólo el 45% de sus asistentes son españoles, con lo cual el % de clientes movistar en el total puede ser un tercio de eso como máximo, o sea 6.000 personas diferentes, calculo.  Ocasión perdida.  ¿Y qué hay para mí, que soy de Orange???  ¿Cómo me voy a enamorar de Movistar y ponerle los cuernos a Orange si no me ofreces valor?

Movistar

Cuando un consumidor joven acude a un evento de este tipo ha desembolsar una elevada cantidad de dinero: 180 euros de entrada, por no mencionar viajes, estancias, etc.  Por lo tanto la experiencia que vive dentro del recinto es única para él/ella. 

Habría decenas de maneras de unise a esta experiencia integrándose en la rutina de los visitantes del festival, facilitando su estancia en el mismo o haciéndola más placentera.  ¿Por qué no ofrecer a cambio del permiso para contactar con ellos en el futuro, la posibilidad de que una porción de los asistentes disfruten de…

– accesos a zona vip?

– conocer a sus artistas favoritos?

– souvenirs firmados por éstos?

– contenidos recién tocados en directo y disponibles en exclusiva on-line?

– hamacas/puffs para sestear a la sombra?

– duchas?

– fisioterapia?

– bebidas?

– transporte gratuito a benicassim o a castellón post-evento?

– desayuno de madrugada?

– un kit de autocontrol de alcoholemia? -sé por qué lo digo 😉

Muchas de estas actividades tendrían un coste marginal para una marca comparado con el monto de entrar en el festival como patrocinador.

Alguien pensará: ¿sólo voy a pedirles permiso para contactar con ellos en el futuro a cambio de regalarles todo eso?  Pues sí.

Porque a cambio de regalar todo eso, habremos ganado la complicidad de un cliente que horas antes apenas nos consideraba dentro de su repertorio de marcas.  Una disyuntiva muy clara: invertir en lonas serigrafiadas junto a los escenarios o invertir en los consumidores que asisten al evento. ¿Con qué actividad aportamos valor realmente?

Para pensar en ello.

Saludos irreverentes.

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Hyundai: tanto evento para los fans de la roja y luego esto???

Hyundai valla móvil

Ayer por la tarde veo esto cerca de casa y bajo de la moto a fotografiarlo.  Pido perdón por la calidad de la foto y reproduzco el titular, que fue lo que me llamó la atención:

SOLO EL PATROCINADOR DEL ESPECTACULO MAS GRANDE PUEDE OFRECERTE ESTOS PRECIOS.

Soberbio.

De un plumazo dejan tiritando:

El plus de valor percibido presuntamente alcanzado al invertir en los fan parks y resto de actividades de patrocinio del Mundial.  Ahora soy una marca que te aporta valor.  Ahora soy otro fabricante más tirando los precios…

La credibilidad del que regala algo sin pedir nada a cambio.  Es como si estoy intentando conseguir que una chica salga conmigo, y después de hacerle regalos un montón de veces, llega el día D y le digo: "hermosa, ya que te he regalado tantas cosas, estás obligada a salir conmigo". 

Probablemente saldría corriendo.  Apuesto a que muchos consumidores también lo harán al ver este anuncio. 

Confío que sea una campaña puntual decidida por algún iluminado y no la estrategia del fabricante coreano para capitalizar la inversión realizada en el Mundial.

Como dice mi padre: esta es la estrategia de la vaca, que da muy buena leche pero cuando tiene el caldero lleno le da una coz y lo tira por el suelo.  Buen mix de promociones y eventos durante el mundial, infame follow up.

Saludos irreverentes.

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2 promociones ligadas al mundial: vender humo versus ofrecer valor

Vender Humo: (como Coca-Cola)

Encarte que he encontrado en el diario AS esta mañana.  Me piden que envíe por correo ordinario (un poco anacrónico y además un poco tarde, ¿no?) este folleto indicando lo que los 11 de coca-cola deben decirle a los miembros de la Roja desde las gradas de la final del Mundial.

¿Y?  ¿Yo que gano con todo eso? ¿Qué me da Coca-Cola a cambio de tomarme la molestia de recordar dónde hay un buzón de correo?

Promo c cola

Ofrecer valor:  (como Adidas)

Escucho en la radio y leo en prensa on-line que Adidas ha creado una página de fans en Facebook donde puedo particpar en la siguiente promo: publico un mensaje diciendo por qué me merezco acompañar a la Selección en su paseo triunfal en autobús por Madrid del próximo lunes.  Si seleccionan mi mensaje (obviamente supongo que será casi imposible), les acompañaré.  ¡Pura adrenalina futbolística!

Aportar valor a un consumidor es invertir en él: obsequiarle con algo útil o, como en este caso, inolvidable. 

Autobus

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Cuando internet es sólo el medio freak para probar las cosas más locas.

Os adjunto una sección de la web de vodafone, que utiliza unos personajes en clave de humor para comunicar su plan de ofertas y descuentos a autónomos.  La verdad es que me he enterado por Delicious, no por que la marca me haya buscado (soy cliente de su competencia y si os digo la verdad, estaría dispuesto a casarme con cualquiera a cambio de un mejor servicio o mejores ofertas).

Crazyteam vodafone

El crazy team son un grupo de superhéroes de andar por casa que se dedican a regalar cosas al prójimo para atenuar el efecto de la crisis.  Aquí el videoclip de presentación. 

Me parece una historia cachonda pero se da de leches con el tono de comunicación off line de Vodafone.  Quizá por eso sólo lo comunican en Internet.  Jamás entenderé por qué algunas marcas consideran Internet simplemente como el medio "gaseosa" para hacer los experimentos más locos.  Desde este punto de vista, la comunicación on line es un islote que permanece aislado del resto de esfuerzos de comunicación de la marca.  Así por ejemplo, en este caso:

no existe comunicación alguna con redes sociales, ni posibilidad de viralizar este contenido.  Los links conducen a las páginas genéricas de Vodafone en redes sociales, no te puedes hacer amigo del crazy team, ni enviar mensajes a los superhéroes…

no veo un desarrollo promocional a fondo que es lo que se supone que se deriva del Crazy Team (ventajas, ofertas, descuentos???).  Sólo veo un formulario para apuntarme y "ya me avisarán"… ¡en la era de la inmediatez, tela!!!!!

– no existe, como digo, ni rastro de conexión entre esta campaña y la comunicación "oficial" de Vodafone en medios convencionales.  Si no me apetece que una campaña alcance la máxima notoriedad posible, ¿para qué ponerla en el aire?

Es como construir una casa y dejarla a medias con el tejado sin poner.

Saludos irreverentes.

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chevrolet y hyunday: dos modos diferentes de entender un patrocinio

Modo Chevrolet: 

1. Firmo un contrato de patrocinio con la Federación Española de Fútbol. 

2. Escojo a unos cuantos futbolistas de la selección (si es que no los escoge la federación por mí).

3. Les meto en el coche vestidos de corto.

4. Les pido que sonrían.

5. Lo grabo todo y lo anuncio en TV a todas horas.

6. Cruzo los dedos y confío en que ello active el interés y la preferencia de mi target.

 

Modo Hyunday

1. Me siento a reflexionar sobre mi target, no sobre mi marca.  ¿Qué valor puedo ofrecerle durante la celebración del Mundial?

2. Invierto en los fan park Hyundai, unas zonas de libre acceso donde los aficionados pueden ver los partidos en pantallas gigantes, como si se tratase de una fiesta multitudinaria.

3. Aprovecho para enfatizar la condición de Hyundai como anfitrión del evento.  Expongo vehículos.  Rotulo las pantallas.  Reparto merchandising. Realizo promociones y sorteos.  Concierto pruebas de producto…

4. Cierro un acuerdo de colaboración con el diario on y off-line más leído del país (Marca) para la animación y divulgación de los eventos.

5. A razón de 6 montajes en 6 localidades diferentes (Madrid, Móstoles, Gijón, Sevilla, Fuenlabrada y Albacete) y 7 partidos por ciudad, se garantiza una asistencia de 600.000 personas.  Deduplicando, ¿quizá la mitad?

6. Tengo 300.000 personas que han disfrutado el mejor momento de la historia de su querida Selección en una fiesta cuyo anfitrión es Hyundai y a la que no me ha costado un euro asistir.  Hyundai tendrá un trocito de protagonismo en el recuerdo de este Mundial inolvidable.

7. Hyundai mola.  Posiblemente lo tenga en cuenta la próxima vez que me compre un coche.  O alguien en mi entorno se plantee hacerlo.

Fan park

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La nueva publicidad de Absolut: ¿es realmente «Absolut»?

Absolut es una marca que consumo desde hace años.  En Anuncios encuentro un link con su último spot aireado en Estados Unidos.

Absolut lleva años intentando encontrar un nuevo territorio en el que asentarse después de prescindir de su legendaria campaña iconográfica de la botella. 

Absolut 
Esa campaña posicionó a un vodka no-ruso como una bebida con una personalidad única, contundente, autoconfiada y por encima de todo independiente, frente al espíritu masivo de las grandes marcas de whisky.

Este nuevo spot es realmente Absolut?  Quiero decir, ¿encaja con la marca que ya conocemos?, ¿o nos obliga a olvidar el pasado y volver a aprender desde cero? -costosísima labor para una marca, en tiempo y en dinero-.

Qué opináis?