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BMW The Hire: lo que convierte un contenido en un éxito

BMW
The Hire

La serie de cinco
cortos para retransmisión on line titulada “The Hire”(2001), detrás de la cual
está el fabricante de automóviles BMW
me sigue pareciendo uno de los mejores casos de éxito en el ámbito de los contenidos.

 

Los cortometrajes fueron creados por la
agencia Fallon con el objetivo de atraer nuevos clientes menores de cuarenta
años a la marca.  El mismo ejercicio que BMW ha tenido que realizar (exitosamente) en todo el mundo en los últimos 10 años: rejuvenecer la marca para acceder a una base de consumidores más amplia y proteger las bases de su participación de mercados futura.  Como suelo decir a menudo (lo aprendí de un cliente de Philip Morris hace años): la participación que una marca disfruta entre los más jóvenes es el mejor calibre de su salud futura, ya que equivale a la que disfrutará el conjunto de la marca dentro de 15/20 años.

Si quieres competir en el ámbito de los contenidos, convierte tu marca en una productora

Para
desarrollar el proyecto, BMW fundó su propia productora y abrió una web
titulada bmwfilms.com para la distribución en exclusiva de las películas.

Además, para asegurar un producto cinematográfico de la más alta calidad,
reclutó para los rodajes a directores y actores de la talla de Ridley Scott,
David Fincher, Toni Scott, Gary Oldman, Madonna, o Clive Owen

La web
se cerró después de cuatro años con unos impresionantes resultados de audiencia:
once millones de descargas y dos millones de usuarios registrados en su web.

Si aspiras a ganar un premio, que sea un premio cinematográfico

Además
de sus logros comerciales, la campaña logró alzarse con el Gran Premio de los ciberleones
en el Festival de Publicidad de Cannes en 2002

Pero, lo que es más importante teniendo en cuenta ese reto (nuevo, distinto y ambiciosísimo de que BMW crease contenidos de entretenimiento competitivos), es que uno de los cortometrajes,titulado
“Hostage”, se alzó
con el premio al mejor corto de acción en el Festival de cine de Los Angeles.

El contenido, de acción extrema y de corte innovador, encaja como un guante con los valores que la marca BMW pretende proyectar: potencia, tecnología y diseño
de vanguardia y fiabilidad.  Esto sucede cuando la marca co-produce el contenido desde el minuto 1, en lugar de que queremos encasquetarle con calzador un contenido previamente desarrollado por un tercero…

¿Factores de éxito?

  • En primer
    lugar, el nivel de calidad de su guión, sus
    protagonistas y su ejecución.  El mercado de los contenidos es hiper-competitivo.  Está bien que una marca co-produzca, pero es obligado que comparta las riendas con los mejores especialistas (guionistas, directores y actores) que pueda encontrar.
  • El encaje de la marca y sus valores con el argumento del contenido o bien
    con el rol del protagonista.
      La prominencia
    de la marca dentro del programa o película (no tanto por las repeticiones como por su grado de protagonismo
    en la historia) es fundamental. 
  • El carácter
    pull del contenido:
    las nuevas generaciones de usuarios nativos
    de Internet son un target idóneo para todo tipo de estrategias de comunicación
    por su hábito de acceder a todo todo tipo de contenidos instantáneamente y sin
    interrupciones publicitarias.  Qué diferente es la relación que entablammos con una marca que atrae a 11 millones de televidentes que acuden libremente a descargarse un contenido, que la de una marca que simplemente nos bombardea con impactos que no han solicitado.
  • Su capacidad
    de viralización multimedia, que permite establecer un diálogo fértil con el
    consumidor y utilizar a éste como un propagador adicional para
    el contenido. Si decimos que las marcas ya no son nuestras, sino que habitan en la mente del consumidor, está claro que la mejor manera de propagar nuestros mensajes es contar con éste como distribuidor espontáneo de los mismos.

Saludos a todos.

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Last Call para el evento «Revolution TV» (22 Ene, Madrid) con descuento para lectores de No Content, No Brand

Tv
Seguro que muchos ya estáis al tanto y bastantes os habéis inscrito: mañana día 22 de Enero tiene lugar en el Hotel Confortel Atrium de Madrid el evento "Revolution TV".  Su lema de este año "¿Cómo seducir al consumidor de TV?".  Un reto que no es baladí teniendo en cuenta:

  • la caída de los ingresos publicitarios tradicionales, que compromete la rentabilidad de las cadenas (y en consecuencia también la calidad de su oferta) y
  • la creciente fragmentación de audiencias (el liderazgo, que actualmente se debate entre Antena 3 y Tele5, se sitúa en un listón cada vez más bajo de share, actualmente por debajo del 14%).

En él participarán algunas de las voces más cualificadas en un entorno tan importante para los que nos dedicamos a la comunicación de marcas y tan cambiante en este momento como la televisión.  Algunos nombres: Carlos Romero (Ministerio de Industria), Jordi Miró (Wuaki TV), Ismael Velasco (Philips Smart TV), Francisco Asensi (TVE), Jesús Moreno (Nubeox), David Segura (Double You), o Eduardo Madinaveitia (Zenith) entre otros.

El evento, organizado por IIR España, está dirigido a todos quienes trabajamos en los sectores de la comunicación audiovisual y publicitario.

Estáis a tiempo de asistir

Si llamáis al 91 700 43 44 preguntando por Verónica y citáis este blog, recibiréis un descuento muy sustancial.  (No digáis que no avisé)

Saludos a todos.

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Eristoff Black: 3 ventajas y 3 riesgos del Marketing de Guerrilla

Hace unos días me llegó una información relativa a este proyecto de arte urbano en el que Eristoff Black (producto originario de Georgia, "land of the wolf"), de la mano de un  conocido artista, interpreta en un mural a ese animal que constituye su principal icono.

  

Ceder las riendas de la marca

El reto de una acción de este tipo consiste en soltar las riendas de ese control estricto y a veces hasta obsesivo que los marketinianos tenemos por la imagen de nuestras marcas, para cederlas a la libre interpretación de un tercero que tiene bastante más credibilidad que nosotros ante el target: un artista.

Me parece acertado que Eristoff lo haga.   Creo que con las marcas hoy día sucede como con los niños: que sufren demasiada sobreprotección por parte de sus padres, están sometidos a demasiados corsés, demasiadas normas e ideas preconcebidas que al final sólo terminar por cercenar su desarrollo.

Lo hemos dicho otras veces en este blog: las marcas no son nuestras.  Son de los consumidores.  Ellos son los que determinan hasta qué punto se puede estirar o encoger la imagen de la marca.  Por la sencilla razón de que la marca no habita en ningún otro sitio que no sea sus mentes.

Marketing de Guerrilla

Como toda aquella disciplina de comunicación a la que se adhiere la palabra Marketing (el marketing es gestión en su sentido más amplio, identificarlo con comunicación es limitar su significado), la etiqueta "Marketing de Guerrilla" me parece inapropiada.

Pero me vale para que nos entendamos.  

El término fue popularizado por Jay Conrad Levinson en su libro "Guerrilla Marketing"Es curioso que Levinson escribió un libro de gestión para PYMES con escasos recursos, no un libro de publicidad.  Sin embargo, fue el gremio publicitario quien se apropió del término, que se utiliza desde entonces para referirnos a acciones:

  1. Inspiradas en la denominada "guerra de guerrillas", utilizada por ejércitos con recursos limitados y consistente en escarceos inesperados que hostigan al enemigo en su propio terreno, en distintos lugares y momentos para aprovecharse del factor sorpresa.  Por analogía, en publicidad hablamos de acciones de bajo coste, no convencionales y de alcance local (como graffitis, pegadas de carteles, flash mobs, performances urbanas… aquí tenéis "solo" 100 ejemplos por cortesía de Marketing Directo) que pretenden comunicar o promocionar ideas, productos o servicios.
  2. A diferencia de las acciones llamadas "convencionales", su potencial no radica en la cobertura que puede alcanzarse directamente, sino en su potencialidad para generar boca a boca cuando se trata de acciones imaginativas e impactantes.

Si la panacea de los 80 fue el Marketing Directo, en los 90 no hubo agencia "top" que no invirtiese en su propio departamento o unidad especializada en Marketing de Guerrilla.  Hoy día, seguimos asistiendo a ejercicios notables de "expresión libre" donde las marcas invitan a terceros a interpretarlas y el resultado es conocido y aplaudido por el target… al lado de otras que pasan totalmente desapercibidas.

3 ventajas del Marketing de Guerrilla

  • Autenticidad: huir de los canales de comunicación habituales de por sí puede beneficiar a la marca.  Cuántas veces nos ha sorprendido un cartel "underground" de una marca de videojuegos o de ropa deportiva, pegado junto a la usual ristra de posters de conciertos en las calles de nuestras ciudades.  La disrupción siempre es un buen camino por el que transitar.
  • Carácter urbano y cosmopolita: el consumidor transita por la ciudad, por sus recovecos, sus calles, sus rincones conocidos y no tan conocidos.  Sin embargo las marcas parecen pertenecer a otra estirpe de "entes" que no bajan a pie de asfalto.  Que sólo viven en las pantallas de los televisores o en las marquesinas.  ¿Por qué?  Bajar a una marca a la calle es hacerla más accesible, más cercana y más humana.  Más como nosotros (los humanos) somos.  ¿Acaso alguien quiere una marca extraterrestre en su vida?
  • Exploración y descubrimiento:  la presencia de la marca en la calle puede permitirle enriquecer su propio territorio.  Hoy en día abrazar un USP estático y unidireccional tiene poco sentido en Branding.  Es más fácil empatizar con una marca rica en matices.  Y sobre todo con una marca que nos invita a descubrir esos matices poco a poco, contándonos una historia.  Me sigue pareciendo asombrosa la falta de narrativa que muestran la mayor parte de las marcas que asoman por la TV cada noche…  Como si fidelizar a un consumidor pudiese conseguirlo con un mini-relato (casi siempre egocéntrico y escasamente entretenido) de 30 segundos.


Wolf mural
Y 3 desventajas

No obstante trabajar de esta manera no es la panacea.  Posicionar y reposicionar una marca utilizando tan sólo este tipo de recursos alejados de los grandes medios es lento y muchísimo más costoso de lo que pudiera pensarse.  Habitualmente, el riesgo de apostar por acciones de guerrilla está relacionado con dejar la tarea a medio hacer:

  • Cobertura limitada: concebimos y ejecutamos una acción cualitativamente potente.  Una acción que nos parece de 10. Hacemos todo nuestro esfuerzo por amplificarla en los medios tradicionales o sociales.  Pero la cosa no arranca… ¿Os suena la historia?  Desgraciadamente es lo más habitual.  Cualquier redactor de un medio masivo (tanto TV como radio o medios impresos) recibe decenas de propuestas de contenido diariamente.  La apuesta por una u otra suele ser un proceso arbitrario y frecuentemente se descartan contenidos muy buenos porque todo no cabe en el saco.  Lo sé de buena tinta porque mi blog también es un medio y como tal, recibo muchas propuestas diarias, entre las cuales debo elegir.  No me cabe duda que muchas veces decido injustamente.
  • Continuidad: comenzamos con mucha ilusión pero, ¿tenemos el oxígeno necesario para sostener la inversión dotándola de la capilaridad necesaria para que me vean no solo en Madrid sino en Barcelona, en Andalucía, en Galicia…?
  • Logística necesaria: este tipo de acciones teóricamente low cost realmente requieren de un importante know how especializado (contactos en Horeca y en Administraciones locales, equipos de campo, vehículos, producción de sets de materiales, montajes, coordinación, supervisión, convocatoria, hospitality, reporting, grabación y distribución del contenido resultante…).  No es algo que pueda improvisarse.  Y ello a menudo entra en conflicto con el enfoque tradicional en las agencias que no es implementar muchas pequeñas acciones sino encapsular el mensaje en una única pieza (un anuncio) y repetirlo vía terceros (los medios).

¿Conclusión?

Como en toda acción de comunicación, la clave es que una acción no sea un fogonazo puntual de creatividad (¡qué peligro tiene el término creatividad cuando lo entendemos mal!), sino un esfuerzo perfectamente consistente con el resto de touchpoints en los que la marca entra en contacto con el consumidor.  El reto para Eristoff Black es seguir apostando por este tipo de acciones pero llevándolas a más en mi opinion de dos formas:

  • Cascadeándolas a nivel local permitiendo un mayor nivel de participación al target.
  • Explotar este tipo de acciones desarrollando contenidos originales y cambiantes que podamos consumir online.  

Estaré pendiente.

 


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El último reto de Rato: ¿cargarse la marca Movistar?

Erase una vez Telefónica

Erase una vez una marca gigantesca, pero con problemas.

Heredera de una empresa pública, burocrática, conservadora y hasta casposa.  Debía competir en el mercado de la telefonía con marcas internacionales, cosmpolitas, jóvenes y dinámicas como Orange y Vodafone.  Y con marcas low cost, transparentes, sencillas y nítidas, como Yoigo, Amena…  

Esta guerra no le iba demasiado bien.  Según el último dato oficial publicado (CMT), en los últimos 24 meses había perdido la friolera de 2.800.000 clientes.

Esa marca era Telefónica.  Y hoy pretende ser Movistar y "transformar a sus clientes en fans" (César Alierta dixit).

Para ello:

  • Invierte más de 100 millones de euros anuales en publicidad, según Infoadex.
  • Patrocina el principal equipo ciclista español, varios equipos del mundial de motos, teatros como el Real de Madrid, el Liceu de Barcelona y el Palau de Les Arts de Valencia, espacios culturales como el Museo del Prado o el Guggenheim y muchos proyectos más de ámbito regional y local.
  • Apoya a jóvenes empresarios a través de su iniciativa Wayra (más de 5 millones euros de inversión).
  • Intenta sacar el cuello el agua con productos innovadores como Movistar Fusión con el fin de fidelizar a sus clientes (el reto siempre pendiente) y desprenderse de esa reputación de ser los más caros, pero no los mejores.

Simultáneamente, su incomprensible Consejo de Administración liderado por el mismo Alierta (por razones que ni siquiera la prensa económica logra entender), decide contratar al ex-Ministro y ex-máximo responsable de las cuentas "maleables" de Bankia (entidad primero rentable, a las 24 horas en quiebra, luego expulsada del Ibex 35 y ahora nacionalizada) Rodrigo Rato, por el módico salario de 200.000 euros anuales.  

No pretendo juzgar a Rato, sino exponer los hechos y sus consecuencias para la marca Movistar.

Rato retratado en las Redes Sociales

La indignación por el nombramiento provoca inmediatamente que el nombre de Rodrigo Rato, así como los de Bankia y Telefónica se conviertan en TT´s en Twitter.


Rato 1
Foto: www.teleafonica.net

Escuchar a una marca con auriculares

El modelo en el que los marketinianos siempre hemos creído (porque era el que más nos convenía) se parece a escuchar música con auriculares.

El consumidor está expuesto a un montón de ruido desde que se levanta hasta que se acuesta.  Pero pensamos que sólo escuchará, y sólo incorporará al posicionamiento que la marca tiene en su mente, aquellos mensajes "oficiales" que nuestra marca controla: los anuncios, los eventos, los patrocinios, la actividad en redes sociales…

Y pensamos que lo demás simplemente lo ignorará.  

O escuchar a una marca con sonido ambiente

La realidad es que el ruido que nos rodea no se puede eliminar con unos auriculares.  En una sociedad con tal vorágine de comunicación, el posicionamiento de una marca no solo es consecuencia de la versión oficial de ésta que su propietario quiere dar.  Sino que se ve afectado por todo lo que hay alrededor, incluida cualquier noticia que nos llegue procedente de los medios o de otros consumidores.

Como la noticia del nombramiento de Rodrigo Rato.

Veo este anuncio e intento decodificar el tipo de valores que Movistar quiere proyectar: juventud, dinamismo, participación, alegría, en definitiva: una marca social con la que los usuarios se relacionan con total normalidad.  Tiene sentido.

 

Pero no funciona si al minuto siguiente recibo estímulos que construyen en la dirección contraria, como el nombramiento de Rodrigo Rato.  Porque entonces lo que me llega es una marca falsa o esquizofrénica (no sé lo que es peor) que quizá no quiera en mi vida… porque tengo alternativas mejores.

Pienso en el nombramiento de Rato y me imagino la alegría con la que habrá recibido la noticia la gente de Marketing en Movistar (ironía).  Porque los valores que esta noticia proyecta son los propios de una organización interesada que vive de espaldas a quien debería ser su único epicentro: el consumidor.

Señor Alierta:

(Extensible a todos los demás responsables de haber tomado la decisión de contratar a Rodrigo Rato): TODO COMUNICA, no sólo los anuncios que su marca paga por producir y airear.  Apúntese a un curso de Branding, llámeme y yo le recomiendo varias Escuelas de primer nivel.  O llame a su gente de marca (que seguro que saben bastante del tema) antes de tomar decisiones de este tipo.


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Os propongo un taller práctico: ¿cómo crear/distribuir un Branded Content desde cero? (25 Ene, Madrid)




Branded content workshop

Hace unas semanas empezamos a hablar con ICEMD (ESIC) sobre la escasa oferta docente que existe en el ámbito de los contenidos de marca y decidimos montar este taller 100% práctico sobre como crear un Branded Content desde cero.

Lo que os proponemos es algo que nunca se ha hecho en el ámbito docente:  exponer en la práctica por medio de un caso real una metodología “de la A a la Z” para la planificación, creación, producción y distribución de Branded Content.

Cuándo/Dónde/Para quién 

  • Viernes 25 de Enero en horario de mañana (9.30 a 14.30 horas), instalaciones ICEMD en Madrid.
  • Dirigido a profesionales de los medios, publicidad, comunicación en su sentido más amplio y marketing que desean actualizar sus conocimientos y habilidades para adaptarlas al nuevo enfoque publicitario.

Al tratarse de un curso de corta duración, lo impartiré personalmente, así que tendremos la oportunidad (si os animáis) de ponernos cara los que estamos a ambos lados de este blog y compartimos un mismo interés sobre este nuevo enfoque de comunicación de marcas.  

Cero teoría, 100% práctica

Al diseñar el curso hemos huído deliberadamente de la teoría, que ya está en los libros/blogs para poder leerla.  Utilizaremos una dinámica muy ágil donde iremos alternando la exposición de conceptos con la puesta en práctica de los mismos por medio de un case study.  Seremos realistas, no vamos a utilizar el caso de Red Bull, sino el de una pequeña empresa con recursos limitados.

Tocaremos las 4 fases clave de la creación de contenidos de marca:

  1. Planificación estratégica: aprenderemos los rudimentos de un buen análisis del target y del ADN de marca y enlazaremos el desarrollo de ADN con el de un territorio de marca.
  2. Desarrollo creativo: deberemos entender un nuevo concepto de "creatividad", aplicado a “la lógica del entretenimiento” y delimitar los recursos necesarios en Storytelling y Engagement del consumidor.  Aprenderemos a escoger el género y un formato (ficción, información, entretenimiento) que mejor convenga a nuestra marca.
  3. Producción: entenderemos el nuevo rol de la marca como productora del contenido.
  4. Distribución: el cómo, el dónde y el cuándo debemos distribuir nuestro contenido de marca.

Mi experiencia en el ámbito de los contenidos

  • En 1994, terminé mi carrera de CC.EE. Europeas (ICADE E-4) y comencé a trabajar en publicidad.  Entre ese año y 2005 trabajé en 2 grandes anunciantes y 2 agencias.  
  • En 2005 decidí dejar el mundo de la publicidad, básicamente porque no creía en el producto que vendíamos (los anuncios).  
  • En 2011 publiqué Big brother is dead, en el que explico por qué/cómo el consumidor ha dicho basta a la publicidad tradicional, cuál es el tipo de comunicación que espera de las marcas  y por qué la oposición interesada de agencias/centrales/anunciantes está ralentizando este proceso de cambio.
  • En Julio de 2013 obtuve mi PhD en Branded Content, por la URJC, con la tesis doctoral "El contenido como herramienta eficaz de comunicación de marca: análisis teórico y empírico".  Este trabajo ofrece un respaldo científico a las conclusiones de Big brother is dead.  
  • Desde hace 3 años comparto con mi socio Roberto Nicieza la dirección de Pop Up Música, la primera agencia musical española que colabora con artistas y marcas en la creación, distribución y promoción de contenidos.
  • El mismo tiempo que llevo escribiendo "No content, No Brand", este blog donde intento poner mi granito de arena para dibujar el futuro de la publicidad, de la mano de los contenidos.

¿Te animas y nos vemos por allí?

En este link puedes inscribirte on line.  Todos aquellos lectores de este blog o seguidores de mis redes sociales, no dejéis de decirlo porque os harán un 10% de descuento sobre la tarifa del curso.

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¿Crees que es lícito copiar en Internet?

Copiar = "tomar prestado con orgullo"

Cuando trabajaba como Director de Servicios al cliente en Grey, teníamos un cliente con una magnífica dinámica de networking on y off line. Nos veíamos las caras un par de veces al año representantes del cliente y de la agencia procedentes de todas partes del mundo.  Compartíamos case studies de la marca y mejores prácticas de la competencia y todo este conocimiento terminaba en una intranet que consultábamos cada vez que teníamos que recibíamos un briefing para desarrollar un nuevo proyecto.  Era una fuente de inspiración para nuestro trabajo diario como jamás he tenido en ningún otro sitio.

En casa de nuestro cliente, llamaban a esta práctica "borrow with pride" = tomar prestado con orgullo, aludiendo a que uno no debía avergonzarse de inspirarse en una idea ajena. Muy al contrario, a menudo es una solución mejor que reinventar la rueda.  Intento explicaros por qué.

Entre las definiciones de copiar en el diccionario de la RAE veo:

En un ejercicio de examen escrito, ayudarse consultando subrepticiamente el ejercicio de otro examinando, libros o apuntes.

Fijaos que pone "ayudarse", no repetir literalmente lo que estás tomando de otra fuente.  

Viaje al pasado: ¿os acordáis de la Selectividad?  Para mí fue un tormento: creo que no he estudiado tantas horas seguidas ni perdido tantas horas de sueño en mi vida.  Durante aquella semana el volumen de información que debías retener para luego plasmar en un papel era inmensa.  Aquella prueba activaba al máximo la imaginación en el chuleteo y la copia:  se trataba, no de tener a mano el literal de la respuesta que debías dar (eso era imposible ya que había demasiada vigilancia como para transcribir respuestas completas de otra fuente), sino de encontrar una pequeña ayuda, una palabra clave o un mini-listado que te ayudase a recordar lo que habías estudiado para así comenzar a desarrollarlo.

Copiar para progresar




Copy me

Es un hecho que el desarrollo del conocimiento humano es acumulativo.  

Esto lo aprendes el primer día que comienzas con una tesis doctoral.  Llegas a la facultad con tu espíritu de polvorilla, con un borrador de lo que quieres hacer y la solución casi esbozada ya en tu cabeza.  Y te desmontan del burro, recordándote que por específico que sea tu ámbito de investigación, en algún lugar del mundo habrá profesionales que ya lo hayan abordado previamente.  Y que debes empollarte toda esa investigación, entenderla y cuestionarla, antes de ponerte a escribir una sola línea de tu tesis.  Gracias a esta parte (el "marco teórico") puedes detectar hallazgos y fracasos de anteriores investigaciones y así dirigir mejor tus pasos, construyendo sobre lo hecho por otros.

A poco que pienses en ello te darás cuenta de que la interconexión colaborativa de fuentes científicas en distintas partes del mundo gracias a Internet explica la poderosa aceleración de los avances tecnológicos en todo el mundo en los últimos 25 años.  

Para mí copiar (copiar de esta manera) no sólo es lícito sino que te permitirá añadir valor a lo que otros han hecho antes que tú, de varias formas:

  • Personalizando tu trabajo a una necesidad concreta de un grupo objetivo.  Un buen ejemplo: cuando comencé a escribir me ayudó mucho el libro "Marketing para escritores" escrito por Neus Arqués, no porque aporte nada radicalmente nuevo al ámbito del Marketing, sino por que lo contextualiza a las necesidades de un escritor que empieza.
  • Construyendo/mejorando lo que ya se ha hecho.  A menudo explico en cursos de Introducción al Marketing que IPod no fue el primer reproductor de MP3 que llegó al mercado, pero sí el que mejor consiguió entender el tipo de experiencia que necesitaba el usuario (usabilidad, ligero, capacidad, diseño…).
  • Estableciendo puentes: es lo que Steve Jobs llamaba "connecting the dots" (conectar los puntos).  Tu propia visión personal, tus aprendizajes, tus peculiares habilidades y tu experiencia pueden llevarte a mejorar lo hecho por otros.  Jobs, por ejemplo, se sirvió de sus conocimientos sobre tipografías para revolucionar para siempre el interfaz de usuario de los ordenadores, hasta entonces complejo y gris. Hay un libro muy bueno para establecer asociaciones y tender puentes entre ideas inicialmente inconexas: Pensamiento Lateral de Edward de Bono.

Fusilar como forma de tomar el pelo a tus seguidores

Copy paste
Dicho esto, observo que existe en la red una intensa polémica sobre esa creciente pléyade de auto-denominados "expertos en Social Media" cuyo modelo de negocio consiste en 1) leer todo lo que encuentran sobre el tema en la web y de paso 2 ó 3 libros de autoayuda empresarial (de esos que prometen hacerte rico en 100 días trabajando media hora diaria) y 2) sobre la base de un blog, repetir ese mismo contenido…  Teniendo la precacución de poner la palabra "Marketing" bien grande en la parte superior del blog como reclamo (aunque no tengan muy claro lo que significa Marketing).  Este modelo observo que funciona como una especie de cooperativa donde la mayoría de estos "expertos" se copian, comentan, aplauden y promocionan entre sí.  

Esto es fusilar: amasar las ideas de otros y tejer un discurso que ni tú mismo entiendes porque está construido a base de retales inconexos.  Lo mismo que habrías escrito si hubieses podido copiar a saco durante 60 minutos seguidos en la Selectividad sin antes haber dedicado tiempo a estudiar.

No obstante, no cuestiono la ética de quien fusila lo que otro escribe (en la base ideológica de Internet está el no poner puertas al campo y divulgar el conocimiento).  Me consta que hay gente que toma trozos de mi blog y los replica tal cual en el suyo y gente que se ha inspirado en la web de mi empresa Pop Up Música para montar la suya.  No me molesta y hasta me parece un halago: demuestra que en algo estamos innovando si hay gente que lo valora tan positivamente.

Sin embargo, cuando uno quiere "cobrar" por un servicio experto, la cosa cambia.  Porque se presupone que debe ofrecer justamente eso: una experiencia contrastada, un know-how, un bagaje de trabajo y casos de éxito.  Si no podemos ofrecer un conocimiento especializado, ni realizar aportaciones propias, ni bajar a tierra con total realismo la teoría a lo que la cruda realidad de un negocio (un bar, una papelería, una peluquería…) necesita, entonces carecemso de legitimidad para pretender cobrar por ello.

Termino

Mi conclusión: me parece lícito, éticamente intachable, y totalmente recomendable tomar prestadas ideas de terceros.  Siempre que el tamiz de tu propio conocimiento y experiencia te permitan modificarlas, mejorarlas, complementarlas, añadirles matices que las hagan más accesibles.  Me parece bien tomarlas prestadas con orgullo y sin complejos.  Y creo que no debemos cabrearnos cuando alguien hace lo propio con nuestras ideas (el ego es también un enemigo del aprendizaje).

Pero creo que hay gente que se mete en el berenjenal de ofrecer consejos a diestro y siniestro sobre campos que no dominan.  No tengo duda respecto a su final: se les acaba notando y su credibilidad se derrumba. O como dice un proverbio africando "copiando a todos los demás todo el tiempo, un día el mono se cortó su propia garganta".

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negocios otros libros

Exito para perdedores: un baño de realidad para emprendedores noveles y avezados

Ayer comencé (y terminé), Exito para perdedores.  Me lo regaló un familiar y lo tenía en la lista de espera desde hace un par de meses. 

Se trata de una novela gráfica (toma la forma de un comic) que cuenta en primera persona la experiencia de David Cantolla (ex-Teknoland y Zinkia y padre de la célebre serie infantil Pocoyó) y las dos caras que (en proporción variable) la vida siempre termina deparando a todo emprendedor: el éxito y el fracaso.  


Exitoparaperdedoresportada

Leyendo el libro comencé a recordar poco a poco la fulgurante historia de Teknoland porque durante un par de años fui socio de un pariente de David Cantolla.  Viajé fugazmente en Miami en el punto álgido de las puntocom y os puedo asegurar que "la fiesta" era tan gorda como el libro la pinta.  Pero la descripción de aquella burbuja no es lo que más me ha gustado del libro, sino dos frases que por sí solas justifican que lo leas:

  • "Puedes controlar lo que vas a hacer pero no sus resultados".
  • "Si haces las cosas mal te suele ir mal, pero incluso haciéndolas bien, todo puede torcerse y te puedes llevar una pedrada".

"Hacerlo bien" no te garantiza el éxito 

El libro, escrito desde la humildad y el pragmatismo, me ha recordado mi propia experiencia, que cuento en "Game Over" y la sarta de patrañas e irrelevancias que nos cuentan la mayoría de los libros de emprendimiento.

En
los colegios, Universidades y Escuelas de Negocio, la educación industrializada
que recibimos se orientó siempre a que nos convirtiésemos en trabajadores y no en emprendedores.  Esta idea está muy bien desarrollada en el libro Funky Business.

Así
que quienes en algún momento acariciamos la idea de montar un negocio no
tuvimos más remedio que acercarnos a los libros de
management.  En ellos
aprendimos que existía una fórmula (una especie de 
cóctel mágico), que se componía de sólo tres ingredientes:

  1. una idea de negocio,
  2. un business plan y
  3. una buena dosis de perseverancia.

Esto era todo lo que
necesitábamos para emprender
un negocio con éxito.

Muchos dejamos nuestros trabajos para emprender, y montamos empresas siguiendo esta fórmula.  Desde
2.008 el 5% de las empresas y el 13% de los autónomos en este país han debido cesar su
actividad.  Yo fui uno de ellos.  Y el autor de "Exito para perdedores" otro, solo que algunos años antes. 
Me resisto a pensar que hicimos mal el cóctel, que seguimos mal el modelo.  Que nuestras ideas eran erróneas, que nuestros Power Points o nuestros Excels estaban equivocados o que no trabajamos lo suficiente. 

Seguramente cumplimos esos tres requisitos, y sin embargo debimos cerrar.  ¿Por qué?

El éxito es el viaje, no el destino

La realidad es que hacerte emprendedor se parece más a un viaje continuo (lleno de altibajos y cambios de dirección) que algo que te puedas plantear como un objetivo.  

Cuanto tu epicentro es tu cliente (y en un mundo globalizado e hipercompetitivo si tienes otro epicentro no creo que te vaya demasiado bien), no hay estabilidad posible.  Puedes hacer bien las cosas y aún así fracasar porque vivimos en un mundo en permanente cambio, donde las necesidades se reconfiguran casi a diario, la competencia no se detiene y tu producto puede despuntar mañana y quedarse completamente obsoleto al día siguiente. Puedes tener una buena idea que tus clientes adoren, un plan de negocio intachable que aplaudan hasta los analistas más cabrones y puedes trabajar 15 horas al día durante años.  Y aún así caerte con todo el equipo.  

Lo digo por experiencia, ya que mi empresa de hostelería cerró a pesar de apostar por un nicho en crecimiento, estar bendecida por analistas externos y un grupo de socios del máximo nivel.  Y a pesar de dejarme los cuernos como jamás lo he hecho.  

Si tu concepto de éxito es dinero + poder + reconocimiento, la mala noticia es que no existe ningún cóctel mágico (ni siquiera mi libro o el de David Cantolla) que te garantice alcanzarlo. Si quieres seguridad, certidumbre, un empleo vitalicio y un desarrollo lineal donde puedas aumentar equis por ciento tus ingresos cada quinquenio, probablemente tu camino es hacer una oposición, no ser emprendedor.

Pero si crees que tu éxito como ser humano tiene más que ver con tu equilibrio, tu ilusión y ese estado de flujo que alcanzamos cuando nuestra actividad nos llena por completo, quizá estés preparado para ser emprendedor.  Porque esa actitud aumentará tu tolerancia a las tormentas:  a las crisis, a las quiebras, a las deudas, a las enemistades… y te permitirá seguir nadando (como el protagonista de este libro) hasta que salga el sol.  

Porque nada es comparable a la satisfacción que sientes en un día soleado.  

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Cortilandia, un contenido de marca espectacular desde 1979

¿Qué necesidad hay de llamarlo "Branded Content"?

Hace unos días descubrí un artículo escrito por Silvia Movellán que me dio que pensar.  Sobre lo estúpidamente farragosos que somos los que trabajamos en comunicación para explicar cosas que son muy fáciles.  Nos empeñamos en inventar etiquetas que luego colgamos de cada nuevo concepto que se nos ocurre.  Confiando en que estas etiquetas nos sirvan para vender libros, servicios de agencia o para provocar la admiración de la audiencia cuando damos una charla.

En su artículo, la autora explicaba que "pese a quien pese, el Branded Content es lo mismo que PR bien hecho".  

No puedo estar más de acuerdo.

Es mucho más sencillo

Comencé a interesarme por los contenidos el día que dejé de creer en los anuncios.  Cayó en mis manos un libro escrito por un ex-publicitario que argumentaba en toda profundidad lo que yo sólo comenzaba a sospechar: que el ocaso de la publicidad tal cual la conocemos estaba cerca.  Y coincidía con el auge de las relaciones públicas (contenidos/informaciones no intrusivas por las que el consumidor sí demuestra interés).   

Estamos en 2002 y el libro es "The fall of advertising and the rise of PR", de Al Ries, uno de los autores del célebre "Posicionamiento".

Las etiquetas solo sirven para nublar la realidad en la que trabajamos

Han transcurrido 10 años y ni los publicitarios más fundamentalistas niegan ya esta tesis.  Sin embargo contribuyen a infestar de niebla el ya de por sí turbio panorama de la publicidad, intentando ponerle etiquetas a esta nueva manera de enlazar marcas y consumidores.  Etiquetas como Branded Content, Advertainment, Brand Placement, etc.

Todas estas etiquetas son un intento de reducir a la categoría de "herramienta" lo que es un enfoque radicalmente nuevo para desarrollar comunicación de marcas (pull frente a push).

La única manera posible.  La única que garantiza un futuro para la profesión.  

Porque se pongan como se pongan los dinosaurios más dinosaurios de las agencias, los ejecutivos más conservadores de las multinacionales, los jefazos de las centrales de medios y los guardianes de las parrillas de TV, si el consumidor no quiere nuestra publicidad, es que nuestra publicidad no funciona.  

Y si no la cambiamos, ese mercado que en 2007 ascendía a 8.000 millones de euros según Infoadex y hoy apenas a la mitad, continuará en caída libre.

¿Llamarías Branded Content a Cortilandia?  

Supongo que todos conocéis Cortylandia, un espectáculo de animación y sonido que El Corte Inglés de Preciados (Madrid) monta cada Navidad en su fachada desde 1979, al objeto de animar/dinamizar la zona y potenciar el tráfico al interior del centro.  Cortilandia se ha convertido en una cita obligada para los padres y los niños, un show al que acuden libremente con el único motivo de pasar un buen rato.

Cortylandia
Hace un par de días estuve allí con mis hijas.  Me di cuenta que la melodía ("cortilandia, cortilandia, vamos todos a cantar, alegría en estas fechas porque ya es navidad…"), era reconocida y tarareada por la amplia mayoría de padres como si se tratase de un hit de los 80.  Que un jingle de El Corte Inglés se cuele en nuestro acerbo musical es un logro increíble.  Que cientos de miles de habitantes de Madrid acudan a esta cita cada Navidad a las puertas del almacén flagship de esa marca, también lo es.  

Quizá esta acción tiene bastante más peso del que creemos en la relevancia de El Corte Inglés como marca para un importante segmento de población mayor de 30 años.  Quizá ninguno de vosotros le llamaríais Branded Content y sin embargo es un contenido de entretenimiento donde la marca aparece nítidamente.

Mi pregunta es:  ¿qué más da cómo lo llamemos si consigue los objetivos que buscamos?  ¿No genera Cortilandia más empatía con el consumidor que cualquiera de los spots de El Corte Inglés que vas a encontrar en cuanto enchufes la tele?  

Alguien dirá que Cortilanda y una campaña de spots son acciones diferentes que persiguen objetivos distintos.  Falso.  El objetivo de la publicidad (con el fin último de activar la notoriedad, la empatía y la intención de compra) ya solo puede ser informar o entretener.  Esa es la única publicidad sostenible en un futuro 100% digital donde nuestro target esquivará todos aquellos impactos que no le interesan.  Y Cortilandia sí le interesa.

Esa es la realidad.  Así de sencilla.  No es necesario encriptarla.  Como profesionales de la comunicación estamos llamados a una tarea hercúlea pero apasionante: contar los mensajes de marca en un contexto de entretenimiento.  Transformar la publicidad en algo interesante que la audiencia quiera ver en lugar de zapear.  ¿Qué más da cómo se llame?

Que tengáis un magnífico 2013.  Tenemos mucho trabajo por delante, y estoy seguro que también muchísimos éxitos como Cortilandia.  Nos vemos.

P.S.  Por cierto, jamás he declarado en una entrevista que "todo el mundo que ve un corto de Prada, lo hace porque sabe que lo ha realizado Prada y porque le gusta la marca".  No tengo ni la más remota idea del recuerdo o el liking que genera ese contenido.   Moraleja: una cosa es lo que le cuentas a un medio y otra es lo que el medio decodifica y escribe (algo por otro lado bastante común en periodismo).

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publicidad para recordar

#tengounplan (Desigual): ¿buena o mala publicidad? ¿En qué os basáis?

Supongo que a estas alturas todos habréis visto la última campaña de la marca de moda Desigual.

 

Repercusión

Distintos medios se han hecho eco de la campaña, con dos ejecuciones más en las que una chica suspira por montarse un trío y otra por tirarse a su jefe…:

Supongo que la mayoría, profesionales o aficionados como sois a la publicidad, ya os habéis posicionado respecto a esta campaña.  O es una pasada, o es una mierda.  Mi pregunta es por qué decís eso.

¿Un anuncio polémico es la mejor de las estrategias?

La encuesta de Huffington Post demuestra que la campaña sí ha conseguido un primer logro: ser rupturista.  Se carga los códigos habituales en la categoría textil (modelos fríos y distantes que rara vez muestran como personajes reales, ubicaciones glamurosas o exóticas…) proponiendo un debate a la gente que lo está viendo.

Hasta ahí bien porque el debate sí haberse activado: la campaña parece suficientemente interesante como combusible para las conversaciones de la audiencia.  Con lo cual la gente habla sobre el anuncio y le concede un veredicto (pasada o mierda) basado en su subjetividad.  

Como ya sabéis los que seguís este blog, ese tipo de debates no me interesan.  Para hablar sobre su supuesta notoriedad (el gran Leo Burnett decía: "si quieres ser notorio, sal a la calle con un gorro de plumas y serás notorio, pero también serás ridículo") y sus valores estéticos o creativos, ya están todos esos gurús del Social Media que opinan sobre todo sin saber realmente sobre nada.

¿Un análisis objetivo?

Opino que los que trabajamos en comunicación debemos situarnos al margen y analizar una campaña desde la máxima objetividad posible.  Lo que convierte a una campaña publicitaria en un éxito o un fracaso (es una obviedad, lo sé), es su capacidad para contribuir a modificar las percepciones que el consumidor tiene sobre la marca.  Queremos hacerla más conocida, más simpática, más atractiva, lo cual se supone que mejorará el nivel de preferencia y activará la intención de compra.

Digo "contribuir a modificar" porque, como ya he apuntado otras veces en este blog, la publicidad ya no puede hacer ese trabajo sola.  De hecho cada vez tiene menos capacidad para modificar percepciones.  Simplemente porque estamos hasta las narices de los anuncios y ya no nos los creemos.

Cuando diseñamos, producimos y ponemos en el aire una campaña, debemos velar porque genere conversaciones, sí, pero al mismo tiempo:

  1. Que se mantenga consistente con el resto de vectores de la marca:  ¿cómo es su producto? ¿igualmente provocativo o bien conservador?  ¿divertido y sorprendente o predecible?  ¿Y cómo es su punto de venta?, ¿permite vivir una experiencia placentera?, ¿es agradable comprar?, ¿cómo me siento como cliente cuando visito ese punto de venta?  ¿Y qué pasa con las personas?, ¿transmiten los empleados de la marca y los clientes que la visten los mismos valores que esta campaña?  Si la respuesta es positiva, la marca se posiciona de un modo más nítido y perdurable en la mente del consumidor.  Si la respuesta es negativa, esa marca esquizofrénica que un día es atrevida y al siguiente gris desaparecerá de las conversaciones y del Twitter con la misma rapidez con la que saltó a las pantallas de nuestros televisores.
  2. Que resulte creíble:  ¿os creéis esos mensajes viniendo de una marca como Desigual? ¿o bien os suena a artificio publicitario para llevaros al huerto? ¿os creeríais esta campaña si la firmase Cortefiel, o Loewe, o El Corte Inglés?  Este segundo punto, que no siempre los propietarios de las marcas saben ver (en mi experiencia) es crucial: 

En mi opinión la campaña de Desigual es consistente con las características de su producto (colorido/estampados/patrones), quizá no tanto con la originalidad del punto de venta, al que en mi opinión le falta sofisticación y diferenciación frente a la competencia. Les doy un "progresa adecuadamente".

En cuanto a su credibilidad, le daremos la máxima nota a Desigual si consigue sostener esta inyección de vitalidad a su marca, porque el punto de partida (¿el "Custo barato"?) apunta a que tienen un intenso trabajo por hacer.  Lo fácil es recurrir a la polémica para conseguir un fogonazo de notoriedad, lo difícil es consolidar ese impacto construyendo una marca diferente que los consumidores quieran en sus vidas.

Saludos a todos.

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branded content

5 libros, 4 artículos y 70 links ¿indispensables? sobre Branded Content

Por los mensajes que recibo cada día, veo que se está implantando en las Universidades españolas elegir como proyecto fin de carrera el ámbito del Branded Content.

Lo cual celebro, es una muestra más de que algo se está moviendo en el ámbito publicitario.  Y además me alegra que una parte importante de los futuros profesionales de comunicación tengan bien claro que sus carreras no van a consistir en producir anuncios que se repitan a dolor en nuestras pantallas.

Respondiendo a las peticiones de información que recibo para esos proyectos y debido a que no puedo atender a todos como quisiera, aquí tenéis un puñado de fuentes para ayudaros.

Libros

Solo 5,  nada más.  Los podéis encontrar fácilmente en Amazon, Casa del Libro o en cualquier biblioteca un poco preparada:


Fall advRies, A. y
Ries, L. (2002).  The
fall of advertising and the rise of PR
. Nueva York:
Harper Business.
  Se va quedando un tanto obsoleto pero demuestra una de las cosas que suelo recordar cuando hablo sobre Branded Content.  Que esa etiqueta (Branded Content) nos perjudica a quienes queremos dotar a la comunicación de marcas de utilidad para hacerla más ética y sostenible.  Al Ries (el padre del concepto "Posicionamiento") simplemente le llamaba P.R.:  contenido que entretiene por su novedad en lugar de interrumpir y repetirse hasta exasperar.

 


MadisonDonaton,
S. (2004). Madison and Vine: why the
entertainment and advertising industries must converge to survive
Nueva York: Mc Graw-Hill.  Para aprender cómo, ya en 2004, las televisiones americanas comenzaron a entender la necesidad de abrir a las marcas las puertas de sus producciones.  Ocho años después las cadenas españolas acuden a muchos foros y debates pero siguen sin entenderlo.

 


LehuLehu, J.M. (2007). Branded Entertainment.  Londres: KoganPage.  Algo más farragoso de leer que los demás, pero es interesante las evidencias que reúne para argumentar que la transmisión de mensajes de marca en el seno de contenidos de cine, videoclips musicales o videojuegos, consiguen tender lazos emocionales con el consumidor que la publicidad convencional no logra.

 


Funny marketingMartí, J.
(2010).  Funny Marketing.  Madrid:
Wolters Kluwer.
 Su autor José Martí Parreño, profesor Doctor de la Universidad de Valencia, es para mí el autor más riguros en el ámbito de la nueva publicidad que podréis encontrar en España.  Bien documentado y lleno de ejemplos prácticos.  No tengo duda que si este libro estuviese mejor distribuido sería un best seller.

 


Big brotherRegueira. J.
(2011). Big brother is dead: el día que
el consumidor hizo callar a las marcas.
 
Madrid: ESIC
.  En alguna ocasión me han dicho que es un libro que se queda a medias: no avanza mucho las soluciones pero subraya sin temores los déficits del actual modelo publicitario.  Es el antecedente de un segundo libro que un día espero escribir.
 

 

Artículos

Links

Esto ya lo compartí hace unas semanas, pero aquí lo tenéis de nuevo.  Son los casi 70 (68 exactamente) links de case studies y artículos sobre Branded Content más interesante que he decidido guardarme en el último año y pico:  www.delicious.com/javierregueira/brandedcontent

Espero que os resulte útil.  Mucha fé y mucha perseverancia a todos.  El sector publicitario no agoniza, simplemente está tardando en reconfigurarse porque muchos de quienes lo controlan no tienen el más mínimo interés en que las cosas cambien.