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«Código emprende» un Branded Content de BBVA para TVE

Branded Content en TVE

La crítica situación financiera del ente público está provocando un creciente interés en las producciones de Branded Content que les llegan a coste cero, así como (según algunos, una laxitud en la interpretación de los límites del "patrocinio cultural" fórmula que permite TVE asociarse con una marca en programas con fin cultural o humanitario).

Son cientos las propuestas que llegan a TVE y decenas las cartas de compromiso de ésta para emitir los programas.

Lo cual me lleva a la siguiente reflexión: por un lado, que se abra una ventana para los que creemos en esta enfoque de comunicación de marca, es bueno.  Por otro, como contenido que es, el Branded Content debe evaluarse con arreglo a criterios de calidad y share, y sólo el tiempo nos dirá si los creadores de este tipo de contenidos están preparados para competir por las audiencias con las producciones tradicionales.  En otras palabras, admitir contenidos de marca en la parrilla no debe significar ceder el testigo y la responsabilidad de la programación a profesionales de las agencias de publicidad, capacitados para crear anuncios efectistas pero quizá no para producir programas capaces de sostener una audiencia durante 50 minutos.  Los contenidos deben ser producidos con criterios de contenido (relevancia, entretenimiento o información).

Código emprende

Me llega la nota de prensa del estreno de "Código Emprende", un docu-reality en 7 programas con vocación de servicio público, que anima a emprender y a crear empleo y que muestra cómo hacerlo en la práctica. Está basado en la vida real de 6 emprendedores que servirá de hilo conductor del programa. La serie irá desvelando sus iniciativas, sus éxitos y fracasos, todo ello desde una perspectiva humana.



Código emprende logo

Al timón del programa estará un viejo conocido de RTVE, el periodista José Ramón Lucas, y le acompañará Carles Torrecilla, experto en creación y gestión empresarial y profesor de ESADE, quien se encargará de monitorizar el camino de los emprendedores. 

Un jurado especializado valorará los proyectos con criterios profesionales y otorgará los 100.000 euros al proyecto que más se haya mejorado durante el programa.  Aquí tenéis una de las autopromos del programa, que podréis ver cada miércoles, a partir de este Miércoles 11 de Septiembre, a las 23.30 horas.

 

BBVA: la marca detrás de Código Emprende

Tan importante es para el desarrollo de un proyecto de Branded Content de calidad el liderazgo de un equipo con experiencia en la creación de contenidos de entretenimiento, como un trabajo estratégico de planificación de marca verdaderamente profesional.  Cosa que BBVA lleva haciendo concienzudamente desde hace algunos años.

Supongo que todos estamos de acuerdo en que el reto de los profesionales de la comunicación en el sector bancario es hercúleo.  Los bancos son el enemigo público número 1 de la población.  No es una opinión mía: nos lo dice uno de los impecables estudios de Reputation Institute, el RepTrak: los bancos son, de lejos, las empresas peor valoradas por la sociedad española.

Para muchos, los bancos nos han metido en esta crisis y contribuyen a prolongarla abriendo con cuentagotas el grifo del crédito mientras se les subvenciona con ayudas públicas multimillonarias.  Este no es el debate que toca hoy.  Pero sí me parece relevante subrayar lo innovador de la estrategia publicitaria de BBVA, que hace ya unos años ha decidido alejarse al polo diametralmente opuesto del tradicional "overpromise" publicitario.  En las televisiones no encontraréis dentro de la comunicación de este banco los clásicos spots orientados a ensalzar los valores clásicos del sector financiero: fiabilidad, solvencia, cercanía… simplemente porque ya nadie se los cree.  Hace unos meses publicamos un artículo poniendo el acento sobre este gigantesco gap entre las promesas y las realidades que provoca la desbandada del consumidor.

Como digo, BBVA se ha alejado de esa vía y se ha centrado en el contenido, apostado por ámbitos como la liga BBVA o la NBA.  Se trata de ofrecer un valor real como vía de acercamiento a lo usuarios, más allá de esas promesas que en las circunstancias actuales no se las cree nadie.

Dentro de esta línea estratégica de comunicación, Código Emprende contibuirá a generar notoriedad para una iniciativa que BBVA lleva construyendo desde el anonimato durante meses.  Se trata de 'Yo Soy Empleo', un programa que ofrece hasta 3.000 euros por cada contrato indefinido nuevo que realice una PYME. Hasta la fecha se han coincidido 2.700 de estas ayudas (una de ellas a mi empresa Pop Up Música 😉  E.d., el sistema de concesión es serio, ágil y funciona.  Os lo recomiendo si tenéis que hacer contrataciones.

Saludos a todos.

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¿Se puede pasar de ser una marca que interrumpe a un medio que entretiene?

Acabo de terminar "Content to Commerce", de Avi Savar (cabeza pensante de Big Fuel Entertainment y el penúltimo jurado de Branded Content en Cannes).  Tuve la oportunidad de conocerle gracias a Risto Mejide en el primer Branducers.  Una más de las cosas que debo a Risto.

Primero os doy mi opinión sobre las ideas de Avi que más me han inspirado.

El reto que nos propone: transformar las marcas en medios

Suena muy ambicioso.  Y probablemente lo sea, pero tiene una explicación muy clara e incuestionable.  Le escuché decir esto por primera vez precisamente en ese Branducers de 2011, me lo apunté y no he dejado de darle vueltas desde entonces.

En las agencias, nuestra forma de construir la notoriedad de una marca se ha parecido siempre a los picos de una sierra. Producíamos un spot y comprábamos espacio en los medios: ¿cuánto espacio? Tanto como el presupuesto nos permitiese. Esa oleada publicitaria nos deparaba un pico de notoriedad que decrecía rápidamente al llegar a su fin… y así hasta la siguiente oleada.

Enfoque campaña vs contenido

El problema con este modelo es doble:  

  1. En primer lugar que cada vez es más difícil alcanzar los picos de notoriedad de antaño (por la fragmentación de audiencias, la hipersaturación y la proliferación de dispositivos y plataformas digitales que nos permiten consumir la programación libre de interrupciones publicitarias).
  2. En segundo lugar, que en mercados cada vez más competitivos, donde nuestros clientes se arrojan en brazos de la distribución (las marcas blancas suponen ya cerca de un 50% de nuestras compras), no podemos permitirnos el lujo de que nuestra única vía para mantener nuestra máquina comercial en marcha sea utilizar sin parar un combustible (la inversión publicitaria), que es sumamente caro y a menudo ineficiente.

Por estas dos razones cada vez es más interesante apostar por un modelo lineal (gráfico de la derecha) donde, si somos capaces de crear, producir y distribuir a través de medios propios un flujo constante de contenido, la visibilidad de la marca no decae nunca como sucedía antes entre oleada y oleada de campaña.

¿Por dónde empezamos?

Comenzar a convertir a una marca en un medio implica al menos estas 3 tareas clave:

  1. Analizar a fondo a nuestro target, considerándole audiencia a la que debemos interesar en lugar de clientes a los que debemos vender.  Solo con este enfoque conseguiremos atraer fans que harán ambas cosas (consumir gustosamente nuestro contenido y escogernos en el lineal).
  2. Planificar nuestra marca, transformando "historias de producto" (centradas en nuestra oferta comercial) que siempre hemos contado en "people stories", historias humanas con las que la audiencia sí se identificará.  Para ello debemos concebir un territorio, un hábitat para la marca, que muestre lugares, situaciones, personajes, actitudes, objetos…  Un universo atractivo donde apetezca entrar.  Del mismo modo que entramos en Star Wars cuando éramos niños…
  3. Ejecutar nuestra producción de contenido como un flujo continuo que abastece los medios, no como "una campaña" que aparece fugazamente y desaparece.   Aquí es necesario no solo un cambio de chip sino probablemente de estructura, ya que más que un copy, frecuentemente necesitaremos un periodista y/o un guionista.

CICLO PROD CONTENIDOS

Si tienes una historia que contar, ¿por qué renunciar a los medios masivos?

La parte que menos me ha gustado del libro (como Avi es un crack, le perdonamos, pero me ha hecho saltarme más de 100 páginas) es que esperaba un libro que nos diese las claves sobre cómo mantener activo un buen flujo de contenido de forma ininterrumpida… y me encontré un libro sobre Social Media.

No me entendáis mal:  debemos mucho a los Social Media.  Al menos 3 cosas importantísimas sin las cuáles sería imposible algo tan importante (y urgente) como redefinir el modelo centenario de comunicación publicitaria:

  • Los Social Media nos han enseñado que el mejor cauce para transmitir mensajes de marca a los usuarios no es el monólogo, sino el diálogo.
  • Nos han mostrado la necesidad de evitar la interrupción y sustituirla por la libre elección del usuario.
  • Y la noción de comunidad donde la marca no es un intruso sino un "facilitador".

Sin embargo, que nos hayan mostado el camino no equivale a decir que los Social Media sean ellos mismos la única vía posible para poner nuestro contenido a disposición de su audiencia.

De hecho no deberían serlo.  Si trabajas para una de esas marcas que se limitan a colgar su webserie en YouTube, menear el link en sus redes sociales y cruzar los dedos para llegar a más de 10.000 reproducciones, creo sinceramente que te estás equivocando.  Sobre todo si al mismo tiempo estás invirtiendo cientos de miles de euros en repetir un mismo mensaje, encapsulado en un spot de 20 segundos.

Si por suerte has dado con una herramienta concebida (como es el contenido) para entretener a su destinatario en lugar de interrumpirle, ¿por que esconderla?, ¿por qué limitarte a que te vean 10.000 personas si en TV te pueden ver de golpe 3 millones?

Creo que es algo que todavía no hemos entendido:  que si la historia de tu marca es atractiva, evoluciona y sorprende, no hay ningún motivo para arrinconarla en Internet en lugar de mostrarla orgullosamente en los medios más masivos donde puedas distribuirla.  La tele que todos vemos a diario está llena de ejemplos de marcas que nos muestran spots anodinos y predecibles, mientras pugnan por conseguir una audiencia en redes sociales con contenidos muy loables pero pésimamente distribuidos.

Da que pensar:  ¿es el momento de dejar de hacer los experimentos con gaseosa y comenzar a utilizar los contenidos como punta de lanza de la comunicación de nuestras marcas?

Un saludo a todos.

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Por qué el branded content nunca puede ser publicidad encubierta

Esta semana me he encontrado varias veces con el mismo argumento:  parece que hay gente que piensa que cuando apostamos por un contenido de marca, pretendemos encubrir un mensaje publicitario.  Colársela al consumidor, en definitiva.  Que somos unos Maquiavelos de pies a cabeza.



Maquiavelo
Estos mismos profesionales suelen añadir que por eso hay que reducir la presencia de marca en los contenidos al mínimo: para evitar que alguien nos acuse con el dedo.  Alguien que puede ser Autocontrol, nuestra competencia o un consumidor agraviado.

No puedo estar más en desacuerdo.  Permitidme que os explique por qué.

Desde el punto de vista legal

En el ámbito de la protección del televidente como sabéis la norma a nivel europeo se ha unificado alrededor de la Ley 25/1994, que incorpora los requerimientos de la Directiva 89/552/CEE26 conocida como la “Ley de televisión sin fronteras”. Básicamente, el legislador pretende controlar el nivel de saturación publicitaria fijando un número máximo de minutos de publicidad que un medio puede emitir legalmente.  Al ser éste el único baremo cuantificable que se utiliza para calibrar si una cadena se mueve o no en los márgenes que la ley admite, esta sólo puede aplicarse si existe una distinción evidente entre contenido editorial y comercial, cosa que no siempre sucede cuando el mensaje de marca se aloja dentro de la programación en lugar de hacerlo en un bloque publicitario.  Por tanto, lo que está dentro del contenido cae, de momento, en el terreno de la indefinición.

Por su parte, la Ley 22/1999, que recoge las disposiciones comunitarias más recientes, en su artículo 3 define como publicidad todo aquel mensaje que sea emitido a cambio de remuneración o mediante contraprestación, por encargo de terceros en el marco de una actividad comercial, industrial, artesanal o profesional y con el fin de promover la contratación de bienes o servicios o bien determinadas actitudes y comportamientos entre los telespectadores.

En definitiva, si la marca produce un contenido y como productora que es, no remunera al medio que lo emite (¿Gestmusic o Zeppelin lo harían?), la presencia de marca en su interior no podría ser considerada publicidad por ninguna de estas dos leyes.

Y a esto aspiramos los que trabajamos en contenidos de marca:  a que nos dejen producir y airear nuestros contenidos.  Y a que dejen juzgar a las audiencias si merecen estar en antena o no.

Lo que sucede es que no es el legislador quien quiere seguir viendo a las marcas en los bloques y no en los contenidos en las parrillas de programación…

Desde el punto de vista ético

Quienes nos han enseñado desde que tenemos uso de razón que las marcas sólo pueden aparecer en pantalla si primero pasan por caja, son las televisiones.  Es así de sencillo: si quieres salir en mi serie, o en mi magazine, págame.  

Si no, le pondré una etiqueta a tu refresco para tapar la marca o diré "un conocido refresco de Cola" para aludir a tu marca aunque todo el mundo sepa cuál es.

Ridículo.

Porque los consumidores tenemos asumido con total naturalidad que convivir con las marcas es perfectamente asumible.  Que comparten nuestro espacio cotidiano, nos acompañan y hasta, en algunas ocasiones, contribuyen (formando parte de nuestro pequeño repertorio de marcas afines) a autoafirmarnos y a explicar con mayor facilidad quiénes y cómo somos.  Si no nos molestan en nuestra vida real, no tienen por qué hacerlo en la pantalla.

Lo digo a menudo: lo que nos molesta no es la presencia de marcas alrededor nuestro.  Lo que nos molesta es la publicidad coñazo que no hemos solicitado.

No necesitamos que nadie nos proteja conduciendo a las marcas, cual ovejas en un redil, a un bloque publicitario.  Somos perfectamente maduros para saber si una marca está marcando paquete innecesariamente o o aportando tal valor que su presencia no nos importa.  Procesaremos ese acto de intrusismo y actuaremos en consecuencia en el próximo acto de compra.

Todos recordaréis aquellos escandalosos primeros planos de Puleva en la mesa del desayuno de "Médico de Familia" o los habitantes del pueblo de "Doctor Mateo" que no bebían otra cosa que Estrella Galicia en el bar.  Y también la naturalidad con la que toleramos la profusión de logos en el salto Red Bull Stratos.

Si un contenido me entretiene:  ¿importa algo que lo haya producido El Deseo, la MGM o Red Bull?  Nos importa un bledo.  Lo consumimos y lo disfrutamos.

Eso es lo que las TV´s necesitan entender: que en el contexto mediático que el futuro nos deparará sí o sí, las marcas cada vez ejercerán más como editores/producers y menos como marcas.

No estamos intentando interrumpir.  No estamos intentando engañar.  Estamos intentando entretener, mientras protegemos el tiempo de los televidentes, que es su bien más escaso.  Si esto no es profundamente ético, ya me diréis…

Mi conclusión

Sigamos en ello.  Sigamos apostando por una comunicación no intrusiva.  Creyendo en las marcas y en su capacidad para relatar historias interesantes que la gente adopte como propias.

No estaremos engañando a nadie. Y no terminaremos en chirona.

Y si terminamos, os veo allí.  A vosotros y a Bárcenas.

Saludos a todos.

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Un día en mi barrio: un contenido de la marca Día

Los chicos de Game TV me acaban de hacer llegar una información sobre "Un día en mi barrio", un Branded Content que producen para la agencia Territorio Creativo y la cadena de supermercados DIA.

Un dia...
Se trata de una serie de microprogramas se recorre la geografía española en busca de embajadores que nos hablan de su realidad cotidiana.  

Aquí tenéis un ejemplo:

 

La chica:

  1. se da un garbeo por donde vive, nos habla sobre las tradiciones, los momentos de ocio,
  2. hace la compra en el super (DIA, por supuesto)
  3. y nos invita a visitar el barrio

Dos apuntes:

  • Interesante la estrategia creativa:  recuperar el espacio "barrio", con esa idea de pertenencia, de arraigo en la zona donde vives que te hace optar también por los pequeños establecimientos que están cerca.  ¿La ejecución?  La someto a debate:  ¿qué os parece?  (de verdad, me interesa escuchar opiniones, a ver cómo de avezados estamos en esto de interpretar si la parte Branded es un aciero y si la parte Content lo es también).
  • Una cosa que me ha gustado es la invitación a que los visitantes de al web hagan opt-in para ser protagonistas en "sus barrios" del próximo programa.

Todo lo que sea poner encima de la mesa acciones para transmitir mensajes de marca en un contexto de no interrupción me parece una buena noticia.  Así que les seguiré de cerca.

Saludos a todos.

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branded content musica

San Miguel y Damm: ¿más de lo mismo?

La última campaña de San Miguel (576.000 reproducciones en YouTube después de una semana on air; 3 % de dislikes entre total usuarios que se pronuncian):

 

Y la última campaña de Damm (actualmente 1.426.000 reproducciones en YouTube después de una semana on air; 14% de dislikes entre el total de usuarios que se pronuncian):

 

Seguro que las habréis visto.  Y seguro que habréis contemplado o incluso participado en la polémica sobre la paella dudosamente valenciana de Damm o si la colaboración de Love of Lesbian encaja o no.  Y habréis discutido sobre cómo le cae a un artista de antecedentes "indie" (sí, quizá cada vez menos) la colaboración con una marca comercial.

Ya sabéis lo que pienso de esos debates.  Personalmente no me interesa mucho si mola o no mola.  Si trabajamos en comunicación se supone que debemos ir un poquito más allá. 

Vamos a hablar de publicidad

Los debates de filias y fobias sobre los artistas no me interesan porque apostar por un artista, incluso por los más populares, supone inevitablemente que las opiniones sobre el mismo estarán polarizadas dentro de de tu público objetivo.  Nunca llueve a gusto de todos y el grupo con el que colabores, por muy popular que sea, jamás gustará a a toda tu audiencia.  Y a pesar de ello, en Pop Up Música apostamos por trabajar con artistas musicales por 2 razones:

  • Porque los artistas cuentan con tribus de seguidores, cosa que la mayor parte de las marcas (que solo cuentan con masas de clientes) matarían por tener.  Los clientes pueden comprar pero los fans además te siguen hasta el fin del mundo, te recomiendan y no te abandonan.
  • Siempre se ha dicho aquello de que se produce una transferencia de valores positivos entre el patrocinado y el patrocinador.  Comparto con vosotros lo que yo he conseguido comprobar en un estudio cuantitativo (400 entrevistas) sobre la colaboración de ron Brugal con el artista colombiano Juanes: el liking del artista con el que colabora una marca está poderosamente correlacionado con el liking de la pieza publicitaria en la que aparece (si bien no contribuye a aumentar la intención de compra del producto).  Lo primero (lo sé, es de perogrullo, pero las perogrulladas son más fiables cuando las demuestras) evidencia que que es totalmente cierto que tu publicidad gustará más si el artista con quien te asocias gusta a tu audiencia. No sé si lo segundo (que ello no aumente la intención de compra) os sorprende.  A mí no; la transferencia de valores entre el artista y la marca no es magia, no provoca que un consumidor salga corriendo al hipermercado a comprar cervezas, pero sí puede suponer un pequeño empujón hacia arriba en mi escala de preferencia de marcas de cerveza, escala de la que echaré mano la próxima vez que esté ante ese lineal.  

Por tanto tenemos dos marcas que apuestan por dos artistas (Mika en un caso y Love of Lesbian por otro), conocedores que no gustarán al 100% de sus audiencias y que sin embargo sí favorecerán la eficacia afectiva de la publicidad (si la publicidad no nos gusta difícilmente puede incitarnos a mejorar la imagen de la marca que la firma).

2 marcas, 2 posicionamientos

La estrategia que parece haber detrás de la comunicación de estas 2 marcas me parece impecable: posiblemente dos de los mejores casos de estudio del mercado cervecero español.

  • San Miguel: abandera desde su recordada campaña "Donde va triunfa" la posición de "cerveza española más internacional".  Territorio que ha sabido cultivar dotándole de nuevos significados:  innovadores, cosmopolitas, eclécticos, tolerantes.  En definitiva, "ciudadanos de un lugar llamado mundo".  Un mundo aspiracional alejado de esas cervezas barnizadas de fútbol y chiringuito que todos conocemos.
  • Damm: con un excelente trabajo estratégico, ha conseguido capitalizar el espacio "Mediterráneamente".  Cien por cien creíble por los orígenes del producto y cargado de connotaciones positivas asociadas con las vacaciones, el relax, la naturaleza, el amor…  

Dos trabajos de planning impecables de sus respectivas agencias de publicidad

De la estrategia a la ejecución

San Miguel nos ofrece una canción inédita por tercer año consecutivo: hace dos años recurrió a Delafe y Las flores azules y el pasado año a Jamie Cullum, Carlos Sadness, Frank T y Nita de Fuel Fandango.  

Antes hablábamos de la credibilidad que nos puede reportar colaborar con un artista.  En distintas acciones he observado que esta credibilidad puede llegar a evaporarse si el artista no es utilizado para lo que realmente sirve: para ofrecer un contenido que sus fans desean ver/escuchar.   Nos equivocaremos si en lugar de eso usamos al artista cual Fernando Alonso para poner el careto y colocarse logos en el mono.

En el caso de San Miguel, me parece un acierto la apuesta por un tema original como "Live your life", obra de Mika y que se comercializa ya en las principales plataformas on line (con buenos resultados a juzgar por el hecho de que figura entre las 3 canciones más populares de Deezer ahora mismo).  Es decir, parece que la fórmula consistente en crear un contenido de calidad que se distribuye en los canales musicales habituales, utilizándolo como excusa para la publicidad en TV, exterior y medios impresos, funciona.  Poner a Mika a cantar, en lugar de a beber cervezas posando a cámara, interesa.  Porque el alcance de la acción no se queda en esos anuncios, sino que avanza con la canción y se une indeleblemente a ella.    

En cuanto a Estrella Damm, también lleva varios años recurriendo a una misma fórmula, consistente en recrear el universo "Mediterráneamente".  Para ello también se han apoyado en bandas sonoras como  'Summercat', de los suecos Billie the Dancer & The Vision y su "tonight, tonight", el "Applejack", de los australianos The Triangles o "'I wish that I could see you soon", de los franceses Herman Dune aunque la música no toma el epicentro de la comunicación como en el caso de San Miguel.  Personajes como Ferrán Adriá de El Bulli, Cesc Fábregas, etc, han ido desfilando por sus spots intentando añadir nuevos matices al territorio.  Este año le ha tocado el turno por primera vez a un grupo español de éxito: Love of Lesbian.  Su tema "Fantastic Shine" a diferencia de "Live your Life" de Mika, no parece estar entre las más populares de la banda, si juzgamos por la estadística de reproducciones en las plataformas digitales.

Derribando el muro entre la marca y el consumidor

Los anuncios se cuelan en nuestras conversaciones porque son una carga de diversión, nostalgia para unos y testosterona (en el caso de Meditenerráeamente) para otros.  Son aspiracionales, seguro que alguna vez tú también has pensado "yo quiero estar ahí".  Y todo eso es bueno.  Es bueno contar con una publicidad de la que el consumidor quiere hablar.

Y sin embargo nos falta algo cuando el 2013 una marca nos promete una situación que solo sucede en la ficción pero a la que no podemos acceder, que no podemos llegar a vivir personalmente.  Creo que este planteamiento inevitablemente eleva un muro entre la marca, situada en su pedestal publicitario (como siempre se ha hecho, hablo de ello a fondo en Big brother is dead) y el consumidor (que hoy se ha convertido en un "prosumer" mucho más exigente y escéptico que ya no acepta promesas o dogmas, y que quiere vivir la marca, palparla, aplicarle un test de la más cruda realidad).  

Veo el último spot de Mediterráneamente y me pregunto: ¿para cuándo un intento por trasladar ese concepto al campo experiencial?  Me da igual si la experiencia es digital (el ámbito transmedia nos ofrece múltiples oportunidades de interacción) o presencial (si J&B consiguió reposicionar su marca gracias a la experiencia a bordo del Nightology Boat hace casi 20 años, ¿por qué no va a poder hacerlo ahora Damm?).

¿Contraprogramación?

Ultima reflexión: ¿no os recuerda este toma y daca, esta lucha de spots lanzados al mismo tiempo, con estrategias y ejecuciones hasta cierto punto similares a la contraprogramación de las teles?  ¿Tú haces esto?  ¡Pues yo más!

Insisto en que estamos ante dos grandes trabajos desde el punto de vista estratégico.  Pero la ejecución quizá requiere, en la próxima campaña, un giro que permita a ambas marcas situarse más cerca de sus consumidores, permitirles participar y tocar dos mundos a los que de un modo u otro nos apetece acercarnos.  Y conseguir por el camino una mayor diferenciación.

Saludos a todos.

 

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«Transmedia no va de 2nd screens» (Robert Pratten)

La pasada semana tuve la ocasión de asistir al meet up de "Transmedia Madrid", liderado por Transmedia Storyteller, la empresa de Robert Pratten, una de las voces más cualificadas en este ámbito emergente del Transmedia.

Escuchar

He decidido disciplinarme a acudir cada semana al menos a un evento o charla de las que me invitan.  Escuchar es algo que hago muchísimo menos de lo que debería.  Porque normalmente en este tipo de actos soy yo el que está dirigiéndose a la audiencia.  Escuchando se aprende mucho más que hablando: esto lo sabemos todos.  


Robert pratten
Intersección entre entretenimiento, tecnología y marketing

Robert explicó la necesidad de integrar el entretenimiento dentro de las comunicaciones de marca del siguiente modo:

  1. Activar la conversación de los usuarios es hoy imprescindible en la difusión de cualquier idea o innovación (esta afirmación, propuesta por el sociólogo Everett Rogers en 1962 en su Teoría de la Difusión de Innovaciones, se ha hecho más pertinente que nunca).  
  2. A su vez, para activar las conversaciones las historias son imprescindibles: si no, ¿de qué vamos a hablar?  Por tanto las marcas, si quieren ser eficaces en su comunicación, deben contar historias que al público le apetezca conocer.  Historias que se inspiren en las cirscunstancias y necesidades de ese público (como lo haría cualquier creador o guionista), no en el ombligo de la marca.
  3. En una sociedad ya casi universalmente digital, las historias deben contarse de un
    modo diferente.
     Porque hay tanto contenido a nuestra disposición en la nube y el acceso al mismo es tan ubicuo con la ayuda de dispositivos móviles, que si lo que hacemos no es excepcional, pasaremos desapercibidos.  Con la creciente debilidad de las parrillas de programación (¿qué sentido tienen cuando cada vez es más fácil encontrar el contenido que busco cuando, como y donde yo lo deseo?) no hay forma de obligar al usuario a que consuma un contenido que no le interesa.   Añade a estos hechos que el target 18-24 ya no está pendiente de la TV, y tienes que, como decía Robert "dentro de bien poco una webserie será indistinguible de un programa de TV".

El famoso "engagement" tiene poco que ver con "segundas pantallas"

Hace tiempo que opino que las televisiones se equivocan en su concepción de las segundas pantallas, que orientan no tanto a amplificar la riqueza y atractivo del contenido, como a permitir encuentros adicionales con el televidente, susceptibles de ser rentabilizados con anuncios tradicionales.  El mismo enfoque que vienen manteniendo desde hace 60 años:  "los ingresos publicitarios se consiguen cuando las audiencias están cautivas; generemos una conversación social alrededor de nuestros programas en la nube (con webs de cadena, Apps de programa, etc.) y conseguiremos multiplicar esos ingresos vendiendo banners…"  E.d. la interrupción que provoca la diáspora de las audiencias desde la TV hasta Internet, la recrudecemos trasladándola también a la web…  

Robert opina que el ansiado "engagement" del consumidor con el contenido no es otra cosa que estado de extremo interés donde uno queda totalmente absorto en el mismo.   Y cita como ejemplo "Downtown Abbey", un programa que según él engancha tanto que realmente no tienes tiempo para actividad social (tuitear cosas a tus amigos que lo están viendo o buscar en ese momento contenidos complementarios).  En contraste, cita "XFactor" como ejemplo de un programa donde el 50% del contenido es redundante y por tanto la atención decae y los usuarios sí disponen de tiempo para volcarse en su actividad social.

¿Queremos que nuestra audiencia se distraiga o queremos que consuma el contenido con el que pretendemos fidelizarles sin pestañear?

Estamos en el trabajo de crear comunidades de fans

Tanto si eres un artista, como un escritor, como un director de cine y naturalmente también si eres Brand Manager, tu éxito depende de tu capacidad para aglutinar una tribu robusta de fans fieles alrededor de tu propuesta.

Robert se detuvo también a darnos las claves de la construcción de una tribu.  Para él la narrativa, tener la capacidad de contar una historia relevante, es fundamental en este trabajo.  Las historias deben permitirnos:

  • Socializar: nos lo explica Maslow en esa pirámide de necesidades que todos aprendimos en la facultad.  Los humanos buscamos siempre adherirnos a un grupo.  Las historias nos permiten identificar y conectar con tribus de intereses comunes con los que podamos empatizar.  Si una marca es capaz de descubrir esos intereses y apadrinar la tribu sin adoctrinarla, tendrá mucho que ganar.
  • Personalizar: a todos nos gusta sentirnos especiales.  Debemos buscar ese momento mágico en el que nuestra audiencia se convierte durante unos segundos en el protagonista del vídeo o vive en primera persona dentro de un videojuego esa historia increíble que ha leído o visto en una película. 
  • Participación: queremos hablar.  Este es el fundamento básico de la experiencia digital: la respuesta.  Pero es que además, como el sociólogo Edgar Dale logró demostrar, cuando participamos, recordamos más lo que hemos visto.  Por tanto, la participación del usuario es una forma de incrementar la eficacia de nuestra comunicación.   
  • Descubrir: otro momento mágico.  ¿O no lo es estar enganchado por una historia y encontrarnos con nuevas partes de ésta que antes desconocíamos?

Gracias a Robert Pratten por una presentación inspiradora.  Te seguiré de cerca…

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Reflexiones sobre Transmedia (@ Seminario revista Anuncios 21.05.13)

Seminario
El pasado 21 de mayo, tuve la ocasión de asistir, invitado por Pablo Muñoz de Draft FCB, al seminario sobre Transmedia que organizaban con la revista Anuncios.  Lo mejor fue tener la oportunidad de escuchar a dos personas que saben muy bien de lo que hablan en este ámbito.  Y hablan de esto:

Dani Calabuig

Tiendo a estar siempre muy de acuerdo con su visión sobre el mundo de la comunicación de marcas.  Me gusta porque lleva tiempo en ésto y sabe de qué va (conoce la problemática de los anunciantes y la diáspora de las audiencias).  Y también me gusta que alguien cuyo trabajo se sitúa en el ámbito creativo tenga
el pragmatismo suficiente para saltarse las milongas que suelen orise en este tipo de actos.  Si queremos construir entre todos un modelo publicitario que reporte utilidad a las audiencias y eficacia a las marcas, no estamos para manosear las mismas 5 ideas que hemos leido en un blog o un libro ajeno.

De su intervención (de la que lamentablemente me perdí una parte porque no pude llegar antes) destaco:

  • La reflexión sobre el tipo de empresas capacitadas para desarrollar proyectos transmedia hoy día: empresas multidisciplinares,
    híbridos entre planificadores capaces de entender el ADN de una marca y las
    necesidades de su target, productores de contenidos capaces de llevar al a
    ejecución un contenido narrativo y especialistas en comunidades digitales. En su día escuché a uno de los más grandes en este campo, Avi Savar de Big Fuel, diciendo esto mismo.  Y es verdad que draft FCB es posiblemente uno de los mejores ejemplos en España.
  • La propuesta de una nueva cadena de valor en el trabajo de crear, producir y viralizar un contenido. Porque el reto es diferente y el clásico triunvirato de agencia compuesto por planner + copy + director de arte por sí solo no va a poder con esto… Me contaron tras la charla que el germen de ese modelo procede de Transmedia Storyteller, la empresa de Belén Santa Olalla, una profesional a la que conocí en el evento y que me causó una grata impresión.  (Belén: me encantaría que organizásemos un foro monográfico solo sobre esa parte 🙂

Eduardo Prádanos

Siempre provocativo, aunque Eduardo no es un publicitario en el sentido estricto de la palabra (sino un especialista en televisión y storytelling transmedia), para mí capta como pocos lo que el consumidor demanda a las marcas: menos discurso monocorde, menos interrupción, menos peroratas egocéntricas.  Y más participación, más diálogo, más utilidad en el mensaje publicitario, en definitiva más valor para quien recibe el mensaje de marca.

Eduardo arrancó con humor hablando de que titulaba su charla
#transbrandedcontent” porque "crear nombres cool ayuda a que las
ideas sean más vendibles"
.  Eso es verdad: sirve para vender libros o charlas, pero no
para desarrollar entre todos ese nuevo modelo publicitario que la industria y el consumidor necesitan.  

Creo que en el fondo estamos de acuerdo en que hace falta utilizar conceptos
sencillos y modelos fáciles de ejecutar.  
Por eso al final de su charla Eduardo nos ofreció una imagen
sencilla pero potente:
"el bosque transmedia".  La comunicación del futuro necesita 3 ingredientes: un universo narrativo + diferentes
puntos de entrada a ese universo + colaboración audiencia.

Marcas y transmedia

Como apuntó Eduardo, por mucho que se haya puesto de moda, el término Transmedia en sí no es una herramienta, ni nos sirve como estrategia de comunicación en sí misma.  Lo que importa realmente para involucrar a un consumidor es que dispongamos de una buena historia.  En este caso (ya que estamos en un blog que habla de marcas), una buena historia de marca.

Este sería, por tanto el reto de una marca, hoy y en el futuro:

  1. Desarrollar una historia que contar: una cápsula
    publicitaria unidireccional y que repetimos a dolor no es una historia.
  2. Ponerla a disposición del consumidor en una variedad de plataformas sin intrusismos.
  3. Conseguir que los consumidores la hagan
    propia y la viralicen.  
    Esto no se consigue imponiendo, sino ofreciéndoles un contenido excelente, que deseen consumir y compartir espontáneamente.

Mesa redonda sobre formación

A continuación participé en una mesa redonda sobre formación en el ámbito del Branded Content y Transmedia.  Algo de vital importancia si queremos "agitar el árbol" y conseguir que la industria avance más deprisa, entendiendo que las marcas se pueden reconciliar con sus audiencias si les ofrecen mensajes útiles en lugar de intromisión.

Pablo Muñoz, presente en la mesa redonda, está cocinando (con la ayuda de distintos profesionales de este ámbito entre los cuáles me encuentro) la primera edición del Master en Branded Content y Comunicación Transmedia de la Universidad Carlos III.  Te recomiendo que le eches un vistazo, tanto si trabajas en agencia o anunciante y quieres mejorar tu capacitación profesional, como si acabas de terminar tus estudios y quieres reforzar tu currículum académico.

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«Paco Rabanne Be a Rockstar»: crear un contenido propio vs. poner tu logo en un contenido ajeno

Escucho a ciertos profesionales que probablemente no han tenido que construir una marca en su vida, argumentar que para crear un Branded Content eficaz no hace falta que la marca co-produzca ese contenido, simplemente trincar uno de los miles de ejemplos atractivos que hay en YouTube… y colar a su marca dentro.

Comparto con vosotros un mailing que acabo de recibir y que me va a servir para argumentar por qué, en el caso de la música, que es donde trabajo, a una marca le conviene tomar las riendas de la producción junto con el artista hasta convertir esa creación en un contenido propio:


Excess diary

Se trata de una colaboración entre la marca de fragancias Paco Rabanne y la artista británica VV Brown. El proyecto se explica bastante mejor de lo que yo lo haría en este vídeo:

 

El proyecto propone a los fans que participen donde pueden ganar la posibilidad de participar activamente en el siguiente trabajo de la artista.

Colaboraciones marcas/artistas: 3 niveles de implicación

Este tipo de acciones donde marcas y artistas se dan la mano en mi opinión pueden tener 3 niveles de profundidad:

  • La explotación promocional de un patrocinio: es lo que se ha hecho siempre. Aquí podemos regalar entradas para conciertos como incentivo promocional (para un show del circuito o creando nuestro propio show a medida para invitados de la marca), o merchandising firmado, o podemos poner publicidad estática a un evento de directo.  Al final la marca queda relegada a un rol pasivo como si (he sentido esto muchas veces) al artista le resultara una peste trabajar con la marca.  Lo cual es absurdo:  realmente es mucho menos intrusivo para su libertad creativa permitir a la marca que se integre de forma natural en el contenido, que convertirlo en un pastiche de product placements sin sentido.  Este clip de Carly Rae Jepsen es un buen ejemplo de lo que entiendo por pastiche.
  • El contacto personal artista/fan: se trata de facilitar el acceso del fan al artista.  Con el clásico meet & greet en camerino, en su estudio de grabación, una cena, o incluso un "live in the living" (llevar al artista a tocar en privado al salón de tu casa; perdón por la calidad del vídeo que no es muy buena pero ayuda a demostrar lo aspriracional que es una acción de este tipo para un consumidor).  Esto lo hemos hecho con mucha asiduidad en Pop Up Música.  Y sabemos que, en nuestra experiencia, este tipo de acciones funcionan como un tiro.  Paradójicamente, la posibilidad de acceder al artista podemos ofrecerla también en el ámbito online, como logramos demostrar en los Desconciertos Verti, donde cualquier internauta viendo el concierto en streaming desde su casa podía votar la canción que quería escuchar a continuación o ser felicitado en persona por los artistas desde el escenario.
  • El nivel de co-creación con el fan:  aquí podemos llevar el valor de la experiencia para el fan mucho más allá.  Con acciones como conseguir que el artista componga a briefing del fan, como este ejemplo clásico de Belle & Sebastian.  Podemos implicar al fan hasta el punto de crear distintas versiones de la música de ese artista (como en Biophilia, el último disco de Bjork).  O incluso, como es el caso de VV Brown con Paco Rabanne, que el fan pueda convertirse en parte activa del proyecto participando en los rodajes o en el proceso de creación musical.  

Caminar hasta el 3er nivel

La manera de caminar hasta este tercer nivel, que es donde está el engagement verdaderamente, y donde vamos a tener más posibilidades de conseguir que el contenido sea viralizado exponencialmente por la acción participativa de los fans, creemos que es precisamente permitir a la marca implicarse en la producción, sin desvirtuarla.  De modo que ese contenido respire los valores e identidad de esa marca en todo momento.

Fijaos en este caso concreto: la artista seleccionada, su música y la imagen de todo este contenido, refleja poderosamente los valores de Paco Rabanne.  Se trata de una fragancia cosmopolita, versátil, innovadora, creativa.  Para que la marca pueda capitalizar realmente el contenido y obtener un ROI en su inversión (en términos de construcción de imagen de marca e involucración de los fans) necesitamos garantizar:

  • Para empezar, que tenemos un fuerte conocimiento del target, sus prefencias y el tipo de contenido que querrá consumir.
  • La simbiosis con los valores de la artista, seleccionada por quien conoce tanto ese target como las necesidades de comunicación de la marca. 
  • Que el territorio donde se asienta el contenido (personajes, localizaciones, look&feel) es el adecuado para potenciar la asociación artista/marca.

Imaginaos ahora que llamásemos a la puerta de VV Brown espoleados por el éxito de su primer disco, para encontrarnos con un nuevo trabajo en estudio, un videoclip ya rodado y una gira montada:  ¿qué espacio quedaría para la marca salvo poner el logo en la contra del disco, un product placement colado por pospro en el clip y una lona en un lateral del escenario?

No esperemos que las marcas se animen a invertir más en el sector musical si lo que les ofrecemos es ese espacio marginal que el artista concede a cambio de no tener que sentarse a trabajar con la marca.  Como si fuera la peste…

Mi apuesta es:  sentémonos a trabajar.  Juntos.

¿Tenemos algo que perder?  Las marcas necesitan como el comer la credibilidad que los artistas sí tienen.  Y los artistas la presencia en los medios que antaño tuvieron y que ahora no disfrutan por la falta de inversión publicitaria de los grandes sellos.

Saludos a todos.

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Connect: excelente App de Heineken para Primavera Sound

Connect para Primavera Sound

La agencia de relaciones públicas de Heineken me hace llegar una nota de prensa de esta aplicación creada por Heineken y dirigida a los asistentes del Festival Primavera Sound que se celebrará esta semana en Barcelona (del
22 al 26 de mayo).

Se ve que está pensada con el usuario en la cabeza, algo muy de agradecer.  Por dos razones:

  • No es la primera vez que asisto a un mega evento con App propia, que no sirve absolutamente para nada ya que la red se satura y no se puede obtener cobertura 3G.  Connect soluciona eso haciendo que la App funcione con una red Wi-Fi propia. Me dicen que Connect estará disponible en descarga gratuita para iPhone y Android.
  • Además, la App permitirá geolocalizar personas
    y mostrar
    su posición en el mapa del recinto
    ,
    además de poder comunicarse
    con ellos a través de mensajes sin necesidad de cobertura.  Inmensamente útil cuando alguien se pierde en busca de una cerveza o del aseo.  

CONNECT

La aplicación se completa con una sección en que el usuario puede crear su propia agenda y recibir recomendaciones
en base a sus gustos, además de tener toda la info de todos los servicios del
festival.

Comunicación de marca que en lugar de interrumpir, resulta útil

A menudo pensamos que la única vía para ofrecer al usuario un contenido que sí quiera en su vida es crear un Branded Content para TV.  Porque es lo que mola y lo que va a ver todo el mundo.   Y nos olvidamos de que los contenidos informativos, el advergaming y los eventos pueden ofrecernos oportunidades para poner a disposición del consumidor experiencias insuperables.

Como siempre, necesitas conocer a fondo esa experiencia de directo: cómo la vive el consumidor y en qué puntos de contacto podemos incidir para mejorarla.  No podemos planificar ninguna comunicación (y esta App es una comunicación de marca) de espaldas al target.

En este caso, Heineken parece haber detectado varias oportunidades para ofrecer valor.   ¿Presumible consecuencia? un efecto de agradecimiento asociado a un momento de ocio como el Festival Primavera Sound que el consumidor recordará durante mucho tiempo.

 

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Publicidad: quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos…

Primero un clásico de Siniestro Total como inspiración:  "quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos…".

 

Así nació la publicidad

A
finales del siglo XIX, la revolución industrial trae importantes desarrollos
tecnológicos: la máquina de vapor  y la
ingeniería de procesos permiten el desarrollo de la producción en cadena.  Los costes unitarios se abaratan y surge la necesidad de acceder a grandes mercados para dar salida a esos productos. Simultáneamente,
comienzan a aflorar los grandes medios (periódicos, radio, televisión un poco
más tarde) capaces de transportar mensajes publicitarios a públicos cada vez
más grandes.  

Es el matrimonio perfecto: mensajes masivos lanzados desde la atalaya de los nuevos medios masivos para vender productos masivos a audiencias masivas.

Los clientes se convierten poco a poco  en “audiencia”: su individualidad se diluye
en un magma genérico e impersonal.  Y
durante décadas esas audiencias permanecen pasivamente hipnotizadas ante la omnipresencia de ese conglomerado empresarial-publicitario-mediático que controla qué hay que
producir y vender, qué debemos ver y oír, qué debemos desear y comprar…


Big brother

…y así convive con nosotros

El sentir generalizado que tenemos los consumidores es que la presión
publicitaria a la que antaño éramos sometidos en el ámbito del consumo de
medios, ahora se prolonga en todos los órdenes de nuestras vidas: el buzón de nuestro portal, el de email, el teléfono móvil…   La interrupción nos persigue a donde quiera
que vayamos.  No es posible ocultarse.

Aunque por supuesto oirás decir frecuentemente: "yo tengo un cliente al que los spots sí le funcionan".

En busca de la "neo-publicidad"

La culpa de que el mercado publicitario lleve 6 años decreciendo a doble dígito no es de una desaceleración coyuntural del consumo que mina la moral y la inversión de los anunciantes.  La culpa no es de la Merkel ni de Rajoy, sino de que el consumidor ha cambiado, está mejor informado, se ha vuelto más exigente y dinámico gracias al poder que Internet le permite ganar.   Ha cambiado y sin embargo nosotros seguimos empeñado en ofrecerle la misma publicidad:

  • basada en el monólogo en lugar del diálogo,
  • egocéntrica, parida desde el ombligo de la marca y no desde la comprensión de lo que su target necesita,
  • y basada en la repetición de un único mensaje en lugar de la construcción de una narrativa asociada a la marca.

Estamos ante un NECESARIO cambio en el modelo de cómo crear y distribuir la publicidad.  Durante este doloroso período de inflexión inevitablemente tienen y tendrán lugar ajustes, despidos, empresas que han de cerrar. 

Turning point
Pero el miedo a perder lo que tenemos si buscamos una nueva forma de hacer las cosas no es un motivo para no movernos.  

Porque si esperamos a no tener nada que perder, significará que ya lo hemos perdido todo.

Los "deberes" para quienes trabajamos en comunicación

  • Dejar de vender "nuestro libro": puede que las marcas necesiten contenidos para recuperar la atención de sus audiencias, pero a lo mejor el contenido que necesitan no es ese programa que tienes en un cajón y has presentado ya a otras 200 marcas.  Una marca no necesita un traje del hipermercado que le quedará como a un cristo dos pistolas, necesita un traje a medida.
  • Servir (con toda profesionalidad) a las marcas para quienes trabajamos: para ayudar a una marca a desarrollar su comunicación has de saber lo que es una marca.  Y cómo se relaciona con sus clientes.  Si no lo sabes dedícate a otra cosa:  a las redes sociales, al cine, a producir webseries, o a poner un puesto de churros.  Trabajar en comunicación de marca es un trabajo muy serio que debemos afrontar con profesionalidad.
  • Servir a los consumidores finales que son los destinatarios de nuestra comunicación: desde el respeto a su privacidad, a su tiempo, a lo que supone un valor para ellos.  Transmitirles cualquier mensaje que no están dispuestos a escuchar es intentar tomarles el pelo.  Tienes escasísimas posibilidades de que funcione.
  • Trabajar en clave de historias y dejar de hacerlo en clave de titulares/claims.  Esto ya no va de resultar efectista en un espacio de 20 segundos, sino de consolidar una relación (engagement) en sucesivos puntos de contacto.

Y ahí me quedo hoy.  Saludos a todos.