Categorías
medios

La resurrección en directo de los 33 mineros chilenos

Cuando en 1972 el vuelo 571 de la fuerza aérea Uruguaya se estrelló en los Andes con 45 jugadores de rugby del Old Christian´s Club y sus familiares, no se enteró casi nadie en este lado del mundo.  Apenas los medios de Argentina y Uruguay se hicieron eco de la noticia.  Desaparecieron.  Se les buscó.  Y se les olvidó rápidamente.  Hasta que lograron escapar a la muerte por sus propios medios.

Casi 40 años después, no lejos de aquellas tierras, en el desierto de Atacama, sucede otro accidente que tiene un tratamiento completamente distinto. 

No es que los tiempos hayan cambiado.  Han cambiado los medios y el consumo que de ellos hacemos las audiencias.

Observo cómo las cadenas retransmiten en directo la resurrección de los mineros, que van saliendo uno a uno de su sarcófago.  Cada tele hace su propia retransmisión de los hechos, a imagen y semejanza de su línea editorial (unos sensacionalistas, otros cenizos, lacrimógenos…), pero todas se unen a una misma catarsis de celebración, victoria y orgullo nacional.

Lo que veo me recuerda al Show de Truman, la peli de Jim Carrey, donde la vida del protagonista se retransmite en directo a millones de televidentes sin que éste sea consciente de ello.  Y al entierro de Juan Pablo II y la subsiguiente elección de Benedicto XXVI en una suerte de Gran Hermano Vaticano retransmitido de forma implacable a todas las teles de todas las salas de estar de todas las casas del mundo.  Duró una semana.

Fotos truman mina 
  
Uno a uno, los 33 mineros consiguen escapar a la muerte e instantáneamente entran en el mundo de la tele en un viaje relámpago de 15 minutos por los 600 metros de tubería excavada para rescatarles.   La tele les engulle y les escupirá en unos pocos meses o semanas, cuando dejen de ser noticia.  A algunos les veremos pronto por estos lares, en los programas que todos conocemos.

La tele es la mejor ventana al mundo de la que disponemos las audiencias.  Cansina, parcial, subjetiva… lo que queráis, pero abierta las 24 horas para que fisguemos esos 33 abrazos tensos y sin lágrimas.

¿Alguien no los ha visto?

Categorías
medios musica

Radiohead fomenta ¿la piratería digital?

El 23 de agosto de 2009 un grupo de 40 acérrimos fans de Radiohead desembarcaron con cámaras domésticas para grabar desde otros tantos ángulos diferentes el concierto que la banda daba en el Výstaviště Holešovice Exhibition Hall de Praga.

Cualquier otro grupo que no sea Radiohead habría enviado a sus dobermans a por los ¿piratas?:  ¡la leche, esos 40 freaks van a grabar el concierto sin autorización, van a colgar un contenido audivisual de mi banda en YouTube que probablemente tenga una calidad horrible y además permitirá a mi público ver mis directos gratis en Internet en lugar de comprar mis DVD´s!

Pero Radiohead no. 

Los que estéis interesados en esto de la música, o Internet, o ambos, recordaréis que este mismo grupo dejó a la industria flipada cuando hace 3 años su guitarrista Jonny Greenwood, anunció en su web oficial el lanzamiento de su nuevo disco "In Rainbows", totalmente a pelo, sin discográfica detrás.  O al menos sin los corsés habituales de los contratos discográficos de multinacional.  Durante meses, el disco pudo descargarse on line pagando "la voluntad".  Incluso podías bajártelo si considerabas que no debías pagar nada.  Al parecer, los pagos promediaron los 7 dólares y las ventas de In Rainbows ascendieron a ¡tres millones de discos!, el triple de toda la discografía completa del grupo hasta el momento.  O sea, un éxito que puso en tela de juicio los hábitos de una industria interesadamente inmovilista.

Otros artistas de primer nivel como Moby o Jamiroquai han seguido este ejemplo, pero Radiohead fueron los pioneros.

Volviendo al concierto de Praga, fieles a este modo aperturista de entender la distribución de su música, el grupo no envío a los dobermans sino que les facilitó los masters de audio del concierto para ayudar a los 40 fans a realizar su montaje.  Un trozo del resultado lo tenéis aquí: 

 Y si queréis bajaros el montaje completo, está en este link.  Disponible en formato DVD (7,40 Gb), AVI (2,72 Gb), MOV para Ipod (1,36 Gb) y para Iphone (968 Mb).  El único formato no disponible es aparentemente el Blue Ray.  Pone: "Blue Ray: coming soon".  Teniendo en cuenta que el Blue Ray sólo le interesa a su fabricante Sony, tampoco es que esto suponga un problema.

Os dejo con dos apuntes rápidos:

Un grupo se hace grande cuando su audiencia se hace grande.  Facilitar el trabajo de los fans de grabar, editar y divulgar el concierto, es añadir un ladrillo más a la construcción de la gigantesca comunidad de fans de Radiohead.  Gracias a la cual el grupo vive (y muy bien) de su música.

– Cuando pensamos que los uploads de grabaciones privadas en YouTube perjudican las ventas de un DVD, aplicamos una lógica del siglo pasado.  Vender DVD´s de sus directos simplemente ya no será jamás el core business de ningún grupo de música.  Por el contrario, como predice el célebre Chris Anderson, editor de la revista Wired, la supervivencia de negocios editoriales como la música depende de que seamos capaces de generar una enorme cantidad de pequeñas transacciones en todas partes del mundo, aprovechándonos de la ubicuidad de la red y de los bajos costes de almacenamiento y distribución digitales.

Vender 3 millones de discos a 7 dólares de promedio es un buen ejemplo de esta estrategia que os sonará y que se conoce como Long Tail.

Saludos irreverentes.

Categorías
branding publicidad para recordar

Skoda + Imaginarium > Skoda e Imaginarium de forma independiente

He encontrado un ejemplo de co-branding que ejemplifica las ventajas que puede tener para una marca asociarse con otra para:

– provocar disrupción y elevar su mensaje entre el ruido publicitario reinante, generando así notoriedad y activando la preferencia,

– ampliar su territorio de marca amplificando sus valores o incorporando a su posicionamiento valores nuevos que sean complementarios a su propuesta de marca.

Bien, corto el bla, bla y os propongo un sencillo juego, que al final es lo que me gusta hacer en este blog.  Primer ejercicio: os pido que veáis este spot.

 

¿Ya?

¿Qué os parece?  No me negaréis que eso de "Skoda e Imaginarium: la opción más inteligente para moverse con niños" es cuando menos estimulante para todos aquellos que tenemos el inmenso placer de que nuestros hijos nos den por saco durante horas cuando viajamos en coche.

Si os digo la verdad, casi me fastidia no necesitar un coche nuevo ahora mismo, porque me encantaría acercarme a un concesionario a curiosear lo que ofrecen. 

Ahora vamos a hacer un segundo ejercicio: volved a ver el spot y ahora imaginaros (valga la redundancia) que ya no está Imaginarium. E.d., tendríamos un nuevo titular: "Skoda: la opción más inteligente para moverse con niños".

Diferente, ¿verdad?  Ahora en vez de estimulante suena a "enésima milonga publicitaria soltada por un coche en televisión".  Nuestra mente abre la puerta a Skoda (una marca que probablemente muchos de vosotros jamás consideraríais), sólo porque en su spot aparecen los códigos de comunicación y el logo de Imaginarium

Esta es la prueba definitiva para una acción de co-branding:  tu marca gana cuando la asocias con otra y el resultado es más potente de lo que ambas lograrían por separado.

Skoda gana porque puede, sin renunciar a su esencia low cost (sé listo y no te gastes más de lo necesario en un coche porque sólo te sirve para moverte de un sitio a otro), comunicar creíblemente que tiene el mejor equipamiento para niños que puedes encontrar.  Imaginarium gana porque puede beneficiarse del altavoz de la TV al que normalmente no puede acceder.

Y sin embargo, ¡qué miedo tienen los responsables de Marketing a asociarse con otras marcas! Qué temor a compartir su preciado tesoro con otros, a diluir el valor de la marca compartiendo su protagonismo con un compañero de viaje inadecuado.

Y como suele suceder en estos casos: para evitar estos riesgos se recurre a la opción fácil, que es no hacer nada.  Evitar a los compañeros de viaje.  Y emprender el camino en solitario.  El mismo camino gris, predecible y monótono que siguen la mayor parte de los anunciantes.  Que cuentan lo mismo que los demás, de la misma manera, y sólo intentan distinguirse a base de repetir más veces el mensaje.  Así hasta que el dinero se acaba.

Afortunadamente para Skoda, le auguro un camino bastante más excitante.

La moraleja de este post no es que el co-branding sea la solución mágica para ampliar los horizontes de tu marca.  Pero sí una alternativa que puede que tengas a tu alcance para dotarla de contenido, haciéndola así más atractiva a más clientes potenciales, de forma mucho más rápida, económica y eficaz de lo que podrías conseguir tú solo a base desfilar con tus anuncios de siempre por la atiborrada pasarela de los medios.

Saludos irreverentes.

Categorías
negocios

Saca los ojos a tu cliente en cuatro sencillos pasos (¡y sin que se dé cuenta!)

Evolucion 
Capítulo 1. Cuando yo era pequeño los bancos eran unos lugares blindados, llenos de polvo y papelajos donde mi padre acudía para poner su dinero a buen recaudo.  Llevaba su salario al banco e iba disponiendo de él poco a poco durante el mes.  El banco rentabilizaba ese saldo, pero mi padre entendía que era una remuneración justa por el asesoramiento y el trato personal recibidos.  Un Pepe o una Amparo le saludaban por su nombre, le aconsejaban un depósito, o le preparaban unos travellers checks cuando me exportaban a Inglaterra en verano.  Esta tranquilidad no se remuneraba con comisiones, sólo con el hecho de depositar nuestro dinero en su banco.

Capítulo 2.  Cuando a mediados de los 90 empecé a ganar mi primer dinero, los bancos estaban empezando a lanzar sus sucursales virtuales.  ¡Guau!.  Era super moderno.  Te metías en tu cuenta con unas claves y podías consultar tu saldo, hacer transferencias…  Los bancos potenciaron a saco este nuevo canal: les interesaba aligerar las colas de las oficinas, ahorrándose así costes de personal y desviar a sus clientes a Internet o al teléfono, donde resultaba mucho más barato atenderles. Gracias a la propagación del uso de Internet, hasta un 75% de los clientes menores de 45 años dejaron de visitar sus sucursales de toda la vida.

Capítulo 3.  En 2007 llegó la crisis, y aunque nadie lo diría a juzgar por sus cuentas de resultados, los bancos decidieron combatir la morosidad y la decreciente captación de pasivo reajustando su estructura de ingresos.  En cristiano: cobrando por lo que antes no cobraban.  Por ejemplo, la banca por internet.  Habituadas a realizar sus gestiones bancarias on line, las PYMES y autónomos no tuvieron otra que pasar por el aro y empezar a pagar comisiones por lo que antes era gratis.

Capítulo 4.  El jueves 30 de septiembre del año de nuestro señor 2010 recibo este email de mi banco.   Email bankinter Al verlo distraídamente pienso: ¡parece que van a dejar de cobrarme una de estas comisiones!  Pero cuando le presto más atención, compruebo que es justo lo contrario: van a empezar a cobrarme también por la banca telefónica que tiempo atrás emplearon para alejarme de sus oficinas.  A cambio, debo darles las gracias porque me permiten hablar por teléfono gratuitamente con un robot.

Este emailing, enviado por un banco con un enfoque de Branding y una comunicación impecables, de los que siempre he hablado bien en este blog, es un ejercicio maquiavélico insuperable de cómo pueden sacarte más pasta esperando que además les des las gracias por ello.

Es el mundo al revés.  El fundamento de un intercambio entre una marca y un consumidor (y la clave de la fidelización de este último) es el equilibrio entre el valor que se aportan ambas partes.  Siempre pensé que el valor que yo aportaba al banco era la confianza de domiciliar mis ingresos en una de sus cuentas.  Gracias a ello, el banco invierte en bolsa, en activos, disfruta de un circulante con el que financiar sus operaciones…  Pues me equivoqué: cederles mi dinero no debe ser suficiente para ellos porque para poder:

  • hacer una consulta telefónica sobre mi dinero, debo pagar,
  • para tener el acceso on-line a mi cuenta, debo pagar,
  • para realizar cualquier transferencia presencial en una oficina con mi dinero, debo pagar,
  • para mantener mi cuenta corriente activa, debo pagar…

No sé si el valor que el banco me aporta a mí a cambio de toda esta ristra de comisiones está en el excelente rediseño de las sucursales que no visito.

Saludos irreverentes.

P.D. Esto no está reñido con el impecable nivel de atención al cliente que me dan en mi oficina cuando me acerco por allí de pascuas a ramos.  Pero ese es precisamente el punto: que mi vida ha cambiado y ahora que la banca telefónica e Internet existen, visitarles simplemente ya no está entre mis rutinas habituales.

Categorías
branding medios publicidad para olvidar

Porsche: Ad killed the brand star

Parafraseando la famosa canción de The Buggles, acabo de encontrarme un anuncio que de un plumazo puede matar la estrella de su marca.

Aquí el spot (de Porsche):

 

Cierto que la industria automovilística americana está patas arriba pero no sé si ello justifica perder los papeles y:

– Unirse al inagotable desfile de spots de coches predecibles y monocordes que saturan nuestras teles cada noche.  Hace unos meses colgué en este blog una herramienta mágica para parir titulares publicitarios de coches en sólo unos segundos. Aquí lo tienes.

– Cargarse de un plumazo el halo de exclusividad de la marca con la misma historia de familia feliz que utilizan la mayoría de los coches.  Sólo que con familia de clase alta en vez de clase media. 

– Matar moscas a cañonazos: que alguien me explique cómo puede ser rentable anunciar un coche en un medio masivo como la tele cuando tu target (por renta) será el top 2 o máximo 3% de la población.  No lo veo salvo en canales micro-segmentados de proveedores de cable.

Porsche es un mito, un icono cuyos valores de marca se acentúan en la discreción, la distancia de los grandes medios, el elitismo, el acceso limitado.  Cuantos menos Porsches vemos por la calle, más nos impacta cuando de repente nos adelanta uno.  Cuanto menos nos desmonten nuestro mito con publicidad convencional y no solicitada, más inalcanzable, y por lo tanto más deseable, nos parecerá este coche.

No es consumismo exacerbado.  Es el atractivo de lo exclusivo. 

El hecho de que un anuncio lo vean muchos miles de personas no equivale a que genere intención de compra en esos consumidores y mucho menos que desencadene esa compra.

Algunos preferirán acudir a una premiére en su ciudad para ver de cerca a Scarlett Johansson sobre una alfombra roja.  Yo casi prefiero imaginármela tan guapa como la vi por primera vez en Match Point.

Saludos irreverentes.

Categorías
branding medios publicidad para olvidar

Huye de las agencias que te ofrezcan campañas 360º

Brujula Leo en Slogan Magazine un artículo conciso y pertinente sobre el término "360º".  Me gustaría desarrollar el asunto mirando hacia la oferta comercial que las agencias de publicidad hacen a sus clientes.

Esto de "360º" alude al objetivo de conseguir que una campaña publicitaria se haga omnipresente, impactando al target desde la mayor variedad posible de medios.  Fue acuñado en los años 80 por el publicitario británico David Ogilvy y todavía sigue siendo utilizado por la agencia que él fundó.

Las idea de publicidad 360º se fundamenta en nociones sobre la comunicación de marcas que también datan de los 80.  El impacto publicitario (GRP´s = cobertura x frecuencia) se construye a base de identificar al target e impactarle repetidas veces con la misma campaña desde la tele, la radio, la prensa, el medio exterior…  Se supone que la notoriedad publcitaria se construye de modo acumulativo: 3 impactos generan un recuerdo superior al tiple del recuerdo generado por un sólo impacto, ya que van generando un poso en la memoria.  E.d.: cuantos más medios mejor, cuantos más pases mejor, cuanta más presencia mejor.

Cuanto más ruido mejor. Incluso si el medio o la campaña o ambos, son irrelevantes para el target.

Te recomiendo que la próxima vez que una de esas agencias deseosas de solucionar de un plumazo el problema de tu comunicación y al mismo tiempo teletransportarte a una nueva era de multiconectividad y éxito inmediato, consideres:

1. Que no te conviene pagar por una agencia que se limite a adaptar un anuncio propio o que les viene de fuera y chutarlo en todas direcciones.  Necesitas una agencia que desarrolle la historia de tu marca, que cree contenido, lo divulgue y  sepa consolidar las relaciones resultantes con los clientes.

2. Que no tiene sentido orquestar una campaña multimedia por el mero hecho de estar en todas partes.  Gran parte de los medios están seriamente saturados.  Si estás en todas partes, sólo multiplicarás la ineficacia de tu inversión.

3. Que la ominipresencia de tu marca probablemente causará el efecto contrario al deseado: hastiar a tu público.  ¿O es que a ti te gusta que tu pareja te deje una nota en la cocina después de haberte echado una charla sobre el mismo tema 5 minutos antes?

4. Que el foco obsesivo en los medios es un hábito del pasado y también un error.  Las campañas publicitarias 360º se basaban en la interrupción y la repetición.  Que es justo lo que no quieres que haga tu marca.  Si quieres atraerles, pide permiso a tus clientes para contactar con ellos y favorece su invocluración paulatina y natural con tu marca.

5. Que el medio ya no es el mensaje.  Tu historia es tu mensaje.  Así que centra tu esfuerzo en hacer esa historia creíble, relevante, memorable e involucradora.  Piénsalo: ¿realmente tienes una historia que contar?

6. Que tus clientes no son sólo audiencia pasiva y desinteresada que consume anuncios.  Tus clientes también son emisores.  Así que no olvides considerarles como tales y facilitarles la tarea de redistribuir el mensaje.

Saludos irreventes.

Categorías
branding

5 errores que debes evitar al parir una promoción

Hace unos días hablábamos del reto que supone para la Universidad enseñar un Marketing adaptado a la realidad del mercado.  Una de las cosas que jamás me enseñaron fue a planificar una promoción.

Ya salido de la Facultad, y con una corbata al cuello, aprendí de forma intuitiva que se trataba más o menos de invertir un dinero en incentivar a los clientes potenciales (por medio de un regalo, sorteo, descuento, programa de puntos, etc) para anirmarles a adquirir nuestro producto.  Y que la cosa compensa cuando:

– El beneficio marginal (e.d., el beneficio generado por las unidades extra que hemos vendido), nos permite recuperar lo invertido en la promo.

- Y/o cuando la masa crítica de compradores post-promoción ha aumentado en relación a la que disfrutábamos previamente.  El incentivo ha servido para acercar a la marca a compradores que quizá no nos conocían y que ya permanecerán con nosotros.

Como digo, esa es la teoría.

Colhogar Y este cupón que adjunto es un botón de muestra del punto en el que suele quedarse la práctica.  Se trata de una promoción antediluviana de una marca de papel higinénico.  Me sirve para enumerar cinco errores que debes evitar cuando quieras darle un empujón promocional a tu marca.

1. Tener doscientos objetivos diferentes.  Generar notoriedad, rejuvenecer la marca, dinamizarla, fidelizar, construir una base de datos, generar prueba de producto… Para que tu cliente perciba con claridad lo que le ofreces en un hiper donde te rodean otros 50.000 productos, el primero que lo tienes que tener claro eres tú.  Si no sabes lo que quieres con tu promo, ahórrate el dinero y no la hagas.  En el año 95 participé en la primera promoción de las millas de Marlboro.  Con un único objetivo claro: combatir el problema de ocasionalidad que sufría la marca (una importante masa de consumidores fumaban Marlboro en un contexto social los fines de semana pero bajaban a una marca más económica a diario).  Coleccionando millas podías conseguir regalos que compensaban ese esfuerzo extra de comprar Marlboro entre semana.  Volviendo a esta foto, yo no sé cuál será el objetivo de esta marca, más allá del clásico "más vale vender más que menos" que decía de coña un jefe que tuve.

2. Mecánica no relacionada con el imaginario de marca.  Bombardeados como estamos de publicidad las 24 horas del día, por la cuenta que nos trae, debemos mostrar el mismo rostro a nuestros consumidores.  Siempre.  Contar siempre la misma historia, que contribuya a intensificar la relación de nuestros clientes con la marca.  Siempre.  También cuando realizas una promoción: tanto tus incentivos como la presentación de la promo debe respirar lo mismo.   Consistencia con tu posicionamiento: así te identificarán, te reconocerán, y -si el incentivo es suficientemente bueno- se acercarán a por tu producto. Si no tienes una promo que cuente tu historia tan bien como la magnífica Nightology de J&B, sigue buscando.

3. Pobre valor percibido de tu incentivo.  Recuerda que su valor no depende sólo de lo económico: no hace falta que te gastes un pastizal.  Es más, a menudo depende más de su exclusividad, de que sea insustituible y único.  Sobre este revistero, aquí unos cuantos de IKEA seguramente más chulos (cada cual que opine lo que quiera) y desde luego más fáciles de conseguir que el de la foto.

4. Ausencia de comunicación: ni Dios ve tu promo.  Si quieres un incremento rápido de ventas, no te queda otra que estimular el in-switching de consumidores de la competencia.  Si tu promoción no se ve en los medios y sobre todo en el punto de venta, si el incentivo no llega a ojos de tu público, no te comprarán. Con cada edición de Marlboro Millas imprimíamos dos millones de catálogos que distribuíamos en estancos, máquinas de tabaco, con comandos de azafatas y en encartes en prensa y revistas.  Si no tienes presupuesto como para este despliegue de artillería, no te preocupes: lucha por colocar algún PLV en el punto de venta y si eso no es posible, personaliza tu packaging, hazlo diferente y llamativo. En este caso me encontré el cupón en el fondo del retráctil de papel higiénico ¡cuando lo abrí en casa!

5. Mecánica de redención complicada o incómoda.  Pon a disposición de tus clientes una variedad de posibles maneras de participar: que puedan redimir sus cupones por medio de claves alfanuméricas por teléfono, por SMS, o en una web. Cuanto más fácil se lo hagas, más participantes tendrás y por lo tanto, más ventas.  Al igual que en el punto anterior, no sufras: puedes subcontratar un pequeño contact center por mucho menos dinero del que piensas.  Suficientemente complicadas son nuestras vidas para que en el año 2010 nos obliguen a recortar cupones, guardarlos en una lata, comprar un sobre, un sello y encontrar un buzón de correos, echar la carta, y esperar a que nos llegue el regalo.  ¿Dónde compro un sello???

A veces algún amigo me dice que soy despiadado con las marcas en este blog.  En este caso rebajaré la crítica diciendo que esta manera de hacer promociones no es exclusiva de esta marca. 

Muy por el contrario, el 90% de las promociones que he hecho en mi vida (y el 99% de las que veo en los lineales cada día) no resistirían el más mínimo análisis de retorno en la inversión, están pobremente comunicadas y se limitan a seguir los clichés típicos de su categoría en lugar de romperlos (los fabricantes de lácteos regalan tazones, los rones sortean viajes a Cuba, los bancos ofrecen baterías de cocina y la prensa deportiva pijamas del Real Madrid).

Porque con una promo es eso lo primero que queremos hacer: romper. Si no, no invertiríamos unos recursos extra para vender más.  Digo yo.

Saludos irreverentes.

Categorías
boca a boca

Un gran evangelista para ING Direct

Gracias a Teresa, ex-compañera de G2, me encuentro en facebook con este clip.

En el 2004 leí "Creating Customer Evangelists" de J Hubba y B Mc Connell, dos consultores americanos interesados en los procesos de fidelización de clientes.  Establecen una analogía entre el modelo de evangelización "puerta a puerta" de las primeras comunidades cristianas, y su aplicación a la difusión de productos, servicios o ideas.

A partir de ahí el término evangelista se ha generalizado para definir a un consumidor que nos hace el favor de correr la voz sobre nuestra oferta desinteresadamente.  A mayor fidelidad del evangelista a la marca, y a mayor ascendente del mismo sobre su audiencia, mayor el impacto de sus recomendaciones.

El caso concreto de Isma que acabas de ver, cumple cuatro de las condiciones que según los dos autores, favorecen la difusión de ofertas por parte de los evangelistas:

  1. Generar feedback de tu audiencia.  Su página facebook es un creciente foro de comentarios sobre su idea.  Porque es divertida, original, y en el fondo representa un sueño, algo que todos tendemos a abrazar fácilmente, aunque sea el sueño de otro.  Además, la perfecta simbiosis de su mensaje con los valores de la marca hacen que éste alcance una credibilidad muy alta.
  2. Facilitar la propagación de la recomendación.  Las Redes Sociales permiten correr la voz con sólo un click de ratón.
  3. Construir tu propia comunidad de seguidores para correr la voz.  Yo mismo estaré pendiente de si ING le ofrece o no un trabajo.  En mi opinión el banco tiene ante sí una excelente oportunidad de capitalizar este excelente historia y demostrar su agilidad en Internet 2.0.  En esta época si no post-publicitaria, casi, el interés de un contenido depende mucho de su autenticidad. 
  4. Crear una causa: en este caso, generar ruido alrededor de la orginalidad de Isma para solicitar un puesto de trabajo en ING y  la demostración que hace de su pasión por esa marca.

Le auguro un prometedor recorrido al vídeo (que ya tiene 3.000 visitas en Youtube) y un gran futuro a Isma.  Dentro o fuera de ING Direct.

Saludos irreverentes.

Categorías
branding publicidad para olvidar

Lineales cosméticos que me recuerdan a los vídeos de The Cure

Esta foto la tomé hace unos días mientras esperaba a que mi santa decidiese lo que iba a comprar.  O sea, media mañana.  Es un lineal de máscaras de pestañas (¿se dice así?). 

IMG_0126 Cuando trabajaba en Nivea tuve la ocasión de participar en varios proyectos de gestión de categorías de cosmética masculina.  La idea era presentar el surtido de la manera más clara y atractiva posible para:

– facilitar la compra al permitir una mejor identificación y comprensión de los productos,

– hacer la compra más disfrutable,

– e indirectamente, potenciar la rotación.

No consigo comprender el oscuro propósito que ha llevado a los diseñadores de este mueble a convertir la experiencia de compra de cualquier mujer que se aproxime a él, en un tormento.

Se dice que hasta dos tercios de las decisiones de compra las tomamos en el punto de venta.  Llegamos a la tienda con una idea de lo que necesitamos, y un listado de finalistas en nuestra cabeza, ordenados por grado de preferencia.

Estaremos de acuerdo en que, a menos que las clientas estén unidas a esta marca por un cordón umbilical de inquebrantable fidelidad, al ver semejante maremagnum es más que probable que muchas de ellas den un par de pasos laterales para visitar los lineales de la competencia.

Es bien fácil buscar alternativas: la competencia está a mano, no hay que hacer ningún esfuerzo extra para alcanzar sus productos.  En ese singular "momento de la verdad" donde se toma la decisión de compra, que es donde debemos desplegar la mejor de nuestras versiones, es donde esta marca falla.

Experimentar una marca supone realizar un balance en nuestra mente de todos los impactos que nos han llegado de ella:  los positivos suman y los negativos restan.  La publicidad cuenta en este balance, sí, pero también las opiniones de nuestros allegados, el tipo de personas que observemos adoptar el producto alrededor nuestro, y por supuesto la presencia del producto en el punto de venta.

Es poco inteligente causar el impacto más negativo a escasos segundos de jugarnos las cartas con nuestra competencia.

Esa foto me recuerda a un claustrofóbico vídeo de The Cure, donde los miembros de la banda tocaban "Never Enough" encajonados en un mini teatro de títeres.

En fin, ellos sabrán si quieren que sus clientas vuelvan a por más o huyan despavoridas.

Saludos irreverentes.

Categorías
publicidad para olvidar

Ponche Caballero o la Noche de los Muertos Vivientes

Hace 6 años trabajaba como Director del departamento de cuentas de g2, la agencia de publicidad no convencional del grupo Grey (por cierto, qué respiro produce trabajar hoy en algo que sí puedo explicar a cualquiera en cuatro palabras). 

Uno de los clientes recién llegados al grupo, Ponche Caballero (marca propiedad de Bodegas Caballero de Puerto de Santa María, Cádiz), encargó a la agencia una campaña de tele para rejuvenecer la marca.  Vamos, para vender más ponche con coca-cola en las discotecas.

Estas son las credenciales tradicionales del producto: licor para señores maduros, para tomar solo, con hielo o encarajillado. 

Incluyo deliberadamente este spot para ilustrar que los propietarios de la marca parecen ignorar que han pasado 40 años desde entonces.  Muchos "señores maduros" la diñan o por prescripción médica dejan de beber cajarillos, y hay que recuperar ventas desde la parte más joven de la base de clientes.  A alguno le pareceré un bruto pero es la puñetera realidad del mercado. 

Como leo en una conocida revista de marketing, la nueva y enésima campaña modernuqui de Ponche Caballero pretende seguir:

"un nuevo posicionamiento … relevante al target joven y rupturista con la línea tradicional de comunicación de la marca, aunque sin que ésta excluyera al consumidor tradicional y mantuviera su vinculación con el origen español del producto".

O sea:  tradicional pero joven.  Conservador pero rupturista.  Español de siempre pero cosmopolita y dinámico.  ¿?????  Vaya reto para una agencia de publicidad, ¿eh?

Veo en la tele a Chenoa en el nuevo anuncio de Ponche Caballero, y me vienen a la mente todas sus predecesoras:  las trillizas, Azúcar Moreno, Paulina Rubio…  La fórmula es siempre la misma: negar la evidencia de que el producto ha entrado en su fase de declive y subvencionarlo con fuertes inversiones publicitarias a ver si engancha a los jóvenes de una vez.

La_noche_de_los_muertos_vivientes-450114330-large Es toda una reedición de la noche de los muertos vivientes, la peli de George A Romero. La creencia de que la publicidad, en el año 2010, es como un elixir mágico que puede insuflar vida a cualquier producto maduro/moribundo es una estupidez

Porque no funciona así:

– Los productos eternos no existen. 

– Porque los humanos somos mortales, volubles, envejecemos y nuestros gustos evolucionan constantemente.

– Por ello los productos son concebidos, nacen, se desarrollan, se estacan e inevitablemente, maduran y desaparecen.  Esto se estudia en el ciclo de vida del producto en todas las Universidades.  Como todos los directores de Marketing muestran prestigiosas carreras y Másters en sus currículums, asumo que ese día faltaron a clase.

– Los muertos vivientes no recobran su juventud necesiariamente aunque los saquemos a pasear por la tele.

Un producto como Ponche Caballero podría ser perfectísimamente rentable durante años, dirigiéndose a una base decreciente de consumidores maduros.  Opino que es un buen producto, diferenciado, consistente (botella, marca, imaginario, distribución) con un elevado nivel de ventas (está entre las 10 bebidas espirituosas más vendidas del país) y me jugaría un carajillo a que el consumo de sus heavy users no bajaría si dejasen de hacer publicidad. 

Hoy he tomado esta marca como ejemplo, pero ahora extrapolo a cualquier otra.  Me parece una obsesión enfermiza despilfarrar el dinero que un fabricante podría invertir en desarrollar nuevos productos con los que equilibrar su portafolio, en airear publicidad predecible e inocua al consumidor.

He visto comportamientos de este tipo cada vez que me he topado con un fabricante que depende mucho de una sola marca.  En concreto me sucedió con una marca de tabaco de las gordas. El riesgo de cagarla es máximo cuando no puedes diversificar.  En ese contexto, invertir en publicidad parece una opción menos discutible puertas adentro que lanzarse al agujero negro del I+D.  Sin nuevos productos entre los que dividir su riesgo, nuestra tabaquera se limitaba a jugar con sus campañitas año tras año mientras las ventas se debatían en una lenta agonía.

Pensaba en incrustar también el spot de Chenoa dentro de este artículo, pero mejor os ahorro 30 segundos de vuestro tiempo, que tendréis mejores cosas que hacer.

Saludos irreverentes.