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Si te interesa esto del contenido de marca, te interesará este libro.

Hace unos meses publiqué un post sobre un libro que me hizo interesarme mucho por esto del Brand Content.  Se trata de este libro obra de Joe Pulizzi y Newt Barrett, dos especialistas norteamericanos en un campo que está todavía muy verde por estos lares.

Get content

Desde siempre las marcas se han relacionado con sus clientes mediante mensajes unidireccionales y masivos, primando la repetición con el mínimo coste posible.  Antaño la cosa funcionaba.  La demanda superaba la oferta y los consumidores caíamos hipnotizados en las redes de aquellas fascinantes marcas que nos tentaban con sus discursos de superioridad.

Pero los consumidores nos hemos vuelto, francamente, unos cabronazos. Hoy un consumidor es un ser informado, exigente y con la capacidad de detectar y esquivar una interrupción publicitaria.  Puede comprar un DVR que bloquee y elimine los cortes publicitarios.  Puede buscar su serie favorita en Internet en lugar de esperar a que la pasen en TV.  Puede optar a una amplísima variedad de canales especializados en cable o vía satélite. 

Lo que el consumidor necesita para hacer más sencilla su tarea de enfrentarse a un hipermercado repleto de 40.000 referencias indiferenciadas es que le ayudemos a elegir.

¿Cómo?  Identificando qué información necesita y facilitándosela de manera no intrusiva.  Al contribuir a "educarle" o entretenerle y permitirle comprar mejor, estaremos más cerca de adquirir su confianza. 

El contenido puede ser todo esto:

  • consejos prácticos que demuestren nuestro expertise, como es el caso de Mi Special K de Kellogg´s,
  • revistas impresas o digitales como la de Eroski que no intentan vender los productos del hiper, sino ayudar a los clientes a consumir mejor, en un sentido general,
  • comunidades 2.0 como Home Made Simple de Procter,
  • aplicaciones o juegos como éste de Rexona for men,
  • podcasts como los de Ikea,
  • o vídeo on-line como el de esta marca ¡de sartenes!

La idea es siempre la misma: invertir en el consumidor antes de esperar recibir nada de él.  Si con ello conseguimos empatizar con él, se producirá automáticamente un efecto agradecimiento y las ventas llegarán.

Si tu marca está vacía, si no aporta un contenido, no se acercará a sus clientes. Y sin clientes, no hay marca.

 

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branding medios

Nuevos tiempos, nuevos consumidores, nuevas marcas. ¿Es esto una revolución o no?

Supongo que cada vez que leéis o escucháis algo sobre el momento que atraviesa la relación entre marcas y consumidores, os encontráis con la palabra "revolución".

A veces me lanzo y yo mismo utilizo ese mismo término, e invariablemente, si tengo cerca a algún publicitario o marketiniano susceptible, invocan el statu quo de la industria (a mi marca los anuncios sí le funcionan, siempre lo hemos hecho así…) y me responden que lo que está sucediendo es una mera evolución en la manera de hacer las cosas.  Es normal, la actitud natural de las personas hacia el cambio es resistirlo. 

Yo no me resisto, pero no tiene mérito.  Puedo hablar del cambio porque soy un outsider.  Si siguiese currando en una agencia de publicidad, probablemente no estaría escribiendo un blog, para empezar.

Aunque estas disquisiciones etimológicas habitualmente me aburren, esta vez me he metido en la página de la Real Academia para consultar la definición de "revolución".  Y esto es lo que he encontrado: 

Revolución rae

 

 

 

 

La verdad es que me encaja a la perfección con lo que está pasando a nuestro alrededor, sí hay una revuelta (la de los consumidores que huyen de la publicidad que no les aporta nada) y sí hay un cambio rápido y profundo. Internet apenas llega a un 55% de los hogares españoles y sin embargo ya pasamos más horas intercambiando activamente información en internet que viendo pasivamente la televisión. Revolución

Este gráfico que utilizo mucho en mis clases, me sirve para argumentar la profundidad del cambio.  

  • Por primera vez desde que la publicidad aparece a principios del siglo XX, sus destinatarios podemos contestar, opinar y debatir.
  • Por primera vez un consumidor puede escoger qué mensajes quiere recibir (pull) en lugar de consumir pasivamente a lo que le envía un tercero (push).
  • Por primera vez el receptor clásico de los mensajes publicitarios (el consumidor) puede emitir sus propios mensajes.
  • Por primera vez una marca va a invertir en los clientes (en fidelidad) y no en los anuncios (en captación indiscriminada).
  • Por primera vez un anunciante se da cuenta de que interrumpiendo a su cliente no va a conseguir despertar su atención y desarrollar su empatía, así que tendrá que solicitar su permiso previamente.
  • Por primera vez la publicidad tomará la forma de un contenido útil al destinatario (consejos prácticos, entretenimiento…) en lugar de tomar la forma de una versión exagerada y edulcorada del produto anunciado.
  • Por primera vez el mercado deja de ser un término de los marketinianos, vacío e impersonal.  El mercado es un conjunto de personas a las que queremos convertir poco a poco en fans de nuestra marca.

Todo cambia: el qué, el cuándo, el cómo y el dónde y el por qué.  Sinceramente, ¿os parece poca revolución?

Me hace gracia que ciertos neo-especialistas en Social Media se autoproclamen abanderados de este proceso.  Si bien tiene su hipocentro en el poder que las nuevas tecnologías otorgan al consumidor, la nueva relación entre marcas y consumidores no se desarrolla sólo en Internet.  Esto no va a ir de desarrollar páginas de fans en Facebook.  Va de escuchar a los nuevos consumidores y a sus comunidades, aprender e integrar a las marcas en ellas de forma natural.

Y por encima de todo, me hace gracia que algunos se aferren al viejo spot de treinta segundos con más miedo a perder sus poltronas que argumentos reales.

Son buenas noticias, no malas.  Todo el mundo sale beneficiado: los consumidores porque participamos.  Y las marcas porque si se ponen las pilas pueden integrarse en un modelo más transparente y por lo tanto, más sostenible.

 

 

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branded content publicidad para recordar

Presenta tu marca en un contexto de entretenimiento, no de publicidad.

Hoy siguiendo a Fernando Alonso en los deportes de La Sexta, a ver si al final destroza todos los pronósticos y vuelve a ser campeón del mundo, me encuentro con una marca realmente inteligente que le patrocina: Silestone.

Batucada f alonso 
 
Hace años que les sigo de lejos y me gusta todo lo que hacen:

– Me impresiona que su fundador, Francisco-Martínez Cosentino, convirtiese un negocio de mármol del montón en un éxito internacional inventando las encimeras de cuarzo, capaces de mejorar espectacularmente la estética sin perder la dureza del mármol.  Ahora suena muy bien pero para llegar hasta aquí tuvo que endeudarse en un 200% de su facturación anual. Pasarlas canutas.  Y salir a flote.

– También que fuese el primer anunciante español en aparecer en el descanso de la Superbowl. (con Dennis Rodman de protagonista) e.d., lo mismo que salir los primeros el 1 de Enero en TVE, pero con 100 veces más audiencia.

– Y lo que me encanta de esta promo con Fernando Alonso es la capacidad de asociarse (requiere talonario, lo sé) con un deportista de primera fila que quizá no tenga una imagen tan amable como Rafa Nadal, Pau o cualquier futbolista de la Roja, pero que está íntimamente lígado (él y su equipo) con valores como la tecnología, la internacionalidad, la innovación o el liderazgo.  Idóneos para Cosentino.

Es como inyectarte en vena justo el combustible que necesitas, asociándote con un tercero para absorber sus valores por la vía rápida.  El contenido del evento es una declaración de cómo puedes contar las propiedades de tu producto (dureza, resistencia), como un contenido lúdico y no como un anuncio coñazo.

Poner un logo en el pecho de F. Alonso es, obviamente, muy caro. Pero la repercusión generada en los medios también es muy considerable.  Y sobre todo la oportunidad de contar su mensaje de producto en un contexto de entrenimiento,en lugar de hacerlo interrumpiendo con una historia convencional en un bloque de spots.

Saludos irreverentes.

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Promociona tu producto vía e-mail sin molestar.

Compartir contenidos vía email es más efectivo que vía social media

Tres de cada cuatro usuarios suelen compartir contenidos con sus amigos y sus familiares, según Chadwick Martin Bailey, y las marcas están estudiando estos comportamientos muy de cerca para así poder aprovechar al máximo la influencia que tienen sus defensores. En un estudio de SocialTwist realizado en agosto se descubrió que el email es el canal más común para compartir contenidos, con un 55% del total de las referencias. En cambio, las redes sociales suponen sólo el 24%

via www.marketingdirecto.com

Esta interesante estadística que veo en MarketingDirecto.com me da pie a una reflexión sobre la viralización de contenidos desde un blog y su carácter intrusivo (o no).

Si tienes una marca o un producto que vender y quieres promocionarlo a través de la red, te doy varios consejos rápidos. No invento nada nuevo, pero sí resumo cosas imprescindibles:

– Asegúrate de que tu producto es la leche. Invierte en ello todo tu tiempo y esfuerzo.
No inviertas ese tiempo/esfuerzo en parir mensajes "creativos" sobre tu producto. Eso se hacía en los años 70 y ya no funciona: mejor cuéntalo de la manera más sencilla y directa.
– Al contarlo, desarrolla tu propia historia, que sea identificable por tu público y apropiable por ti.
– Y cuando estés contando esa historia, facilita su viralización: incluyendo el email.

Email Por supuesto que el e-mail tiene fama de intrusivo. Toda acción de comunicación realizada sin permiso lo es.  Estamos en el año 2010: los consumidores hemos aprendido a detectar e ignorar (cuando no bloquear) la publicidad no solicitada.

Pero facilitar a tu target la posibilidad de divulgar tus contenidos por email te dará todas las ventajas del email (inmediatez, posibilidad de enviar el contenido completo sin necesidad de clicks adicionales, llegar hasta "la cocina") sin sus desventajas clásicas (aversión al spam, bloqueos automáticos de correo no deseado, saturación). 

Cuando te llegue un contenido emaileado por un amigo al que le ha gustado, no lo verás como una intrusión porque un amigo siempre tiene permiso para contactarte.  Lo verás como un contenido útil recomendado por un allegado y por tanto tu interés en ese contenido aumentará radicalmente. 

No olvidemos que las recomendaciones de terceros son la fuente más valorada por los consumidores a la hora de obtener información sobre un producto o servicio.

Saludos irreverentes.

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medios publicidad para recordar

Esto es una campaña de publicidad: 29 palabras y punto.

B Squared Marketing Shares Its Wisdom While Making It Short and Sweet

B Squared Facebook brilliant content marketing share

Six Reasons Why This Makes for Fabulous Content Marketing:

  1. It is short. Just 24 words and less than the 140 characters allowed by Twitter if you exclude ‘advertising tip the week.’ In fact, it would make a terrific tweet.

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  7.  via contentmarketingtoday.com

     

    Me ha gustado esta reflexión visionaria sobre lo que un cliente necesita de una marca: concisión, creatividad (en el sentido de generación de sorpresa), originalidad, orientación a la acción.

    Quizá pienses que me estoy yendo y que este post no va sobre publicidad pero sí lo hace: la publicidad sirve para comunicar marcas estimulando la preferencia y las ventas.

    Quizá alguna vez hayas pensado -como yo me dí cuenta hace 5 ó 6 años- que es mucha de la publicidad de siempre la que no genera recuerdo ni preferencia (como mucho sonrisas), porque se basa en la interrupción y la repetición. Y ambas cosas son lo último que deberías hacer para agasajar a un cliente, que es lo que sí debes hacer si quieres que te compre.

    Agasajar significa entrar en su vida cuando él quiere, no cuando quieres tú (a ser posible pidiéndole permiso antes), ser respetuoso con su tiempo = conciso, y ofrecerle un valor.  Suficientes ofertas tiene a su alrededor para que todo lo que le ofrezcas a cambio de su fidelidad sea más cháchara publicitaria.

    Saludos irreverentes