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Que viva la banca, el negocio sin riesgo (o por qué de mayor quiero ser banquero)

Back to basics: en qué consiste esto de emprender

En la Facultad me enseñaron que en una economía de libre mercado el emprendimiento consiste en invertir tu dinero (o el de quien decida confiártelo) en un proyecto orientado a generar un valor.  Si haces esto te pueden pasar dos cosas:

  1. Si el proyecto que emprendes consigue con éxito (por medio de sus procesos y del grado de diferenciación final del producto o servicio que ofreces) hacerse con una base de clientes fieles que consideran que les aportas un valor importante, te irá bien.  Generarás una plusvalía por el camino que podrás reinvertir en tu negocio, o en comprarte un Ferrari e irte de vacaciones a Marte.  Eso ya es cosa tuya.
  2. Si el proyecto que emprendes no consigue hacerse con una tribu de clientes fieles (bien porque no consigues desarrollar una cadena de valor eficaz, bien porque sí lo haces pero el producto o servicio resultante termina no siendo una mejor solución para el consumidor que el de tu competencia), lo normal es que des pérdidas.  Si tienes la humildad como para leer entre líneas qué es lo que tus clientes quieren realmente y posees el know how y los recursos como para redefinir tu modelo y ofrecérselo, quizá tengas una segunda oportunidad.  Si no, no te quedará otra que echar el cierre y, muy probablemente, hacerte cargo de las deudas que queden por el camino.

Servidor sabe bastante más de ese segundo camino que del primero.  No sólo lo sufrí en mis carnes, sino que he escrito un libro sobre ello (Game Over, los 13 errores que me llevaron a cerrar mi empresa) y he viajado por casi toda España hablando de mi experiencia.

Supongo que hasta aquí estamos de acuerdo:  el emprendedor se lanza a desarrollar su negocio atraído por esa promesa de beneficio (además de por su propio espíritu y afán por realizarse).  Pero se lanza siendo totalmente consciente de que lo hace a riesgo propio.  Puede irle bien.  O puede irle mal y perder todo lo invertido.

Si emprendes, eres como un pionero que se aventura en una tierra inhóspita.  Luchas todos los días, aprendes todos los días, y arriesgas todos los días.  No nos quejamos, sabemos que es lo que hay.


El ultimo superviviente
Pues resulta que no funciona siempre así

Hay un sector en el que un puñado de empresas gestionadas torpe e irresponsablemente, han caído en lo más profundo de los números rojos y sin embargo no transitan por el camino número 2.  No tengas ninguna duda: no echarán el cierre ni solicitarán un concurso de acreedores y nadie se hará cargo de sus deudas.

Pero volvamos al ejemplo de una empresa "normal". En el año 2005 tuvimos que cerrar mi primera empresa.  Uno de los créditos pendientes era un modesto leasing con un banco llamado Cajamadrid. En uno de los momentos más jodidos de mi carrera profesional, visité a la directora de la oficina para proponerle un plan de amortización de la deuda.  Me contestó con un plan alternativo consistente en pagarlo todo cagando leches.

Esta misma empresa, hoy llamada Bankia, resulta que debe 23.000 millones de euros.  Desequilibrio patrimonial que será compensando por las inyecciones de capital del Estado, que a su déficit orgánico (e.d. la diferencia entre los ingresos y los gastos públicos) deberá añadir los intereses galopantes de la deuda en la que debe incurrir para tapar estos agujeros (19.000 millones hasta la fecha).  Qué diferente es la tolerancia con una empresa en dificultades, en función del sector en el que opere.

"Protejamos a los bancos porque no podemos permitirnos el lujo de que se desplomen"

Este es el principal argumento de los políticos.  La banca no puede caer, porque arrastraría a los ciudadanos y a las empresas agravando nuestra situación.  

Hace exactamente un año, mientras me abría paso a través de un diario infestado de noticias apocalípticas, apareció ante mis ojos este artículo de Paul Krugman, premio Nobel de Economía.  Un tipo al que se la da bien hacer comprensible lo complejo, cuando la mayor parte de los pseudo-especialistas en Economía a los que seguimos en tertulias televisivas, hacen justo lo contrario: parapetar su ignorancia detrás de un lenguaje críptico que nos impide entender la realidad que vivimos.

Krugman expone cómo el 99% de los Estados occidentales responden como autómatas al ahogo de los bancos rescatándoles con fondos que disparan su escalada de deuda y sus costes financieros, obligándoles a recortar el gasto público para acercarse a un equilibrio presupuestario imposible.  Sin embargo Islandia, presa de una catarsis sin precedentes, dejó que los bancos se arruinasen y amplió su red de seguridad social.  Aparentemente, los ciudadanos de a pie conservaron sus depósitos y fueron las empresas y los tenedores de productos más sofisticados de ahorro (fondos, acciones, etc) quienes tuvieron que afrontar importantes quitas.

¿Cuál de estas alternativas prefieres?  

  1. Tu primera alternativa consiste en pagar sin rechistar un promedio de 356 euros más de IVA al año y 222 euros más de IRPF.  Eso son 578 euros multiplicados por el número de años que debamos seguir apretándonos el cinturón.  Los expertos apuntan que estaremos jodidos como mínimo hasta 2014, lo cual quiere decir que si el Estado no relaja su política fiscal, el efecto de este sablazo sobre tus bolsillos en los proximos dos años se acercará a los 1.200 euros.  Y ni siquiera estoy contemplando los aumentos en tasas (medicamentos, educación, impuestos locales, etc) que también sufres ni el encarecimiento de los servicios públicos (parecemos haber olvidado ya que el coste de un billete de Metro en Madrid se ha duplicado en el último año).   Probablemente la cantidad se aproximaría a los 2.000 euros.  Pones ese dinero y sin embargo los servicios que recibes del Estado son cada vez peores.  
  2. Ahora imagínate algo simplemente imposible, me temo.  Arrinconado ante la presión popular de los ciudadanos indignados por esta estafa, nuestro Gobierno decide dejar caer a Bankia, protegiendo las cuentas más básicas, pero obligando a importantes quitas en depósitos, fondos de inversiones y acciones.  ¿Cuántas personas en este país estarían dispuestas a palmar un máximo de 1.200 euros de sus ahorros YA MISMO (el equivalente al cálculo anterior)?  Perderías eso de una vez, pero el Estado no tendría que poner un céntimo sobre la mesa, ni privar a tus hijos de sus becas de comedor, ni a tus padres de la subvención que necesitan para sus medicamentos.  Y sobre todo, no se te quedaría cara de imbécil cuando ves cómo cada día se desahucia a ciudadanos cuyos impuestos sirven para salvarle el trasero a quienes desahucian.  

Bankia

Posiblemente alguien leerá esto y me acusará de demagogo.  Posiblemente muchos os decantáis por el segundo camino.  

Jamás debió ser de esta manera

Como dice Krugman, "no tenía, ni tiene que ser de esta manera".  Los bancos son empresas que compiten en una economía de libre mercado.  Igual que mi empresa (solo que con un balance 10.000 veces menor).  Y deberían regirse por las mismas reglas.  Estaremos dirigidos por un gobierno neo-con, pero esto parece la Unión Soviética.

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10 estrategias comerciales «low cost» para agencias ávidas de clientes

Hace tiempo que quería escribir este artículo, a caballo entre cosas que he hecho y me han funcionado, otras que han estado cerca de hacerlo, y aprendizajes ganados a base de mucho escuchar a gente que tiene bastante más talento comercial que yo.

Ahí van.

No son 10 recetas mágicas. 

Son 10 cosas prácticas que puedes hacer YA MISMO para pelear activamente por desarrollar tu negocio aunque no tengas un gran presupuesto de comunicación. 


Estrategias  comerciales

  1. Lo primero y lo más importante, “en casa del
    herrero, no utilices cuchillo de palo”
    .  E.d. demuestra que crees en la segmentación de la que tanto hablas a tus clientes y segmenta tu propio negocio.  Quien no lo hace habitualmente tiene miedo a renunciar a
    partes de su mercado para adquirir mayor credibilidad en su nicho.  De esa renuncia (y sólo de ella) procederá tu
    posicionamiento y tu credibilidad.  Ejemplo:  Bloguzz no produce anuncios, no organiza ruedas de prensa, no compra espacio en los medios, sólo se dedica a una cosa: promocionar nuevos productos o servicios entre su base
    de datos de bloggers. 
  2. Relacionado con lo anterior, probablemente hayas oído antes (la estrategia militar está muy en boga en las escuelas de negocio) eso de que los grandes generales logran dar el mejor uso a sus recursos (siempre limitados) para alcanzar sus objetivos (siempre muchos y dispersos).  La
    estrategia empresarial consiste exactamente en lo mismo: si
    tienes dos diseñadores, no les disperses creando truchos para ese
    festival o
    campañas para ese concurso que no tienes posibilidades de ganar.
      Plantéate una estrategia de guerrilla donde les vas involucrando en pequeñas tareas del nuevo negocio (un concept, un moodboard, un diseño de presentación…) que puedan reportarte una utilidad inmediata. 
  3. Voy a decirlo muy claro, por experiencia propia:  publicar un blog es la mejor herramienta "low cost" que existe para posicionarte como experto en un campo. 
    Hoy día una web estática, quizá repleta de flash pero
    sin actualizaciones de contenido, es un
    anacronismo.  Cuanto más publiques, más
    posibilidades tendrás de que se te vea y se te lea.  Y mejor indexarán los buscadores tus contenidos, con
    lo que saldrás más arriba en los resultados de búsqueda.  La mala
    noticia es que publicar un blog no consiste en crearlo y
    ya está, sino en mantenerlo vivo con un volumen de entradas de mínimo 2 ó
    3 a la semana. 
    ¿Piensas que no tienes tiempo para ello?  ¿Qué parte de tu trabajo es más importante que promocionar tu negocio para conseguir desarrollarlo?  Dos buenos ejemplos son The orange market, obra de Javier Varela (uno de los expertos en Social Media con mayor sentido común y conocimiento de Marketing que conozco) y Bajo la Línea,
    de la agencia Duplex Marketing (artículos cortos pero con un ritmo de
    actualización constante, de modo que su web se convierte en una útil biblioteca de casos prácticos en Marketing promocional).
  4. ¿Tienes mucho contenido?  Publica un libro.  Un buen ejemplo es el e-book de Marketing de Contenidos de la agencia Junta 42 o su libro divulgativo "Get content.  Get customers".  O por qué no decirlo, mi libro "Big brother is dead, el día que el consumidor hizo callar a las marcas" (ya que es mi blog, mencionaré mi libro) que nos ha abierto muchas puertas en el sector de los contenidos.
  5. Desarrolla tu networking.  
    En contra de lo que mucha gente piensa, hacerse con una red de contactos no es algo propio del ámbito digital.  El networking siempre ha
    existido. Y su fundamento es una idea muy simple:  dar generosamente a los demás, en la confianza de que los demás te darán a ti cuando lo necesites.  Crear un perfil en Linked in, o tuitear irrelevancias en Twitter no es suficiente: necesitas interesarte por los demás, aportarles información de utilidad, felicitarles cuando tienen éxito, compartir tus propios éxitos con ellos… es la manera de acercarte a tus contactos para tenerles cerca cuando les necesites.  Durante mi carrera en anunciantes y agencias multinacionales pasé por 4 posiciones: en 3 de ellas (Imperial Tobacco, Leo Burnett y Grey) me contrataron gracias a que contacté en el momento oportuno con alguien cuya relación había madurado durante cierto tiempo.  Olvídate de hacer llamadas a teléfono frío: hoy en día es innecesario e improductivo.  Tienes vías más que suficientes para dar con ese contacto que necesitas por medio de allegados que os sirvan de nexo.
  6. No olvides a los medios especializados de tu sector.  Hazte "amiguito" de los periodistas.  Hay cosas que puedes ofrecerles y que ellos valorarán positivamente.  Envíales noticias que les puedan resultar interesantes.  Ofrécete para escribir un artículo gratis o para concederles una entrevista.  Si tú o tu agencia tenéis visibilidad en esos medios, será más fácil que tus clientes potenciales tiren del hilo… o por lo menos ya les sonarás el día que les contactes.
  7. Refuerza tu visibilidad: acude a eventos. 
    Lo sé, a mí también me parecía una quimera ser invitado a charlas y llegar a cobrar por ello.  Eso sólo sucede cuando lo que aportas
    resulta interesante para una audiencia que no tiene por qué ser muy
    grande.  De nuevo: la estrategia consiste en buscar tu nicho, aportarle
    un valor, y estar dispuesto a dar mucho, durante quizá mucho tiempo sin
    recibir nada a cambio.  Deberás acudir a eventos para sentarte en el
    patio de butacas, intervenir desde él, entregar unas
    tarjetas… y tener paciencia.  Al final los frutos llegan.  Despréndete de la pereza y sal de casa a capitalizar tu experiencia.  Si no das el salto de lo virtual (el blog, Linked in, Twitter) a lo real, jamás captarás negocio, porque los clientes buscan proveedores humanos (personas a quien contratar y en quien confiar), no avatares.
  8. ¿Un atajo? monta tu propio evento.   Piensa en qué valor puedes ofrecer de forma desinteresada a tus clientes potenciales.  No te detengas ni un minuto a pensar lo que les va a sacar a cambio. Si consigues 60 minutos de su atención, les causas una impresión favorable y te dejan una tarjeta, ya has hecho lo más difícil.  Hace un par de meses me llevé una grata impresión de la "Subasta de ideas" dirigida a clientes potenciales organizada por Draft FCB y su cabeza visible, Pablo Muñoz, un tipo inquieto y con gran experiencia con quien he tenido la suerte de coincidir varias veces recientemente.
  9. Imparte formación.  ¿Crees que podrías organizar un curso especializado en tu área de experiencia y ofrecerlo de forma gratuita a tus clientes?  Sr Burns, una de las agencias a las que mejor les ha ido últimamente en Social Media, han optado por esta vía.
  10. ¿Has conseguido desarrollar con éxito un proyecto para un cliente?  Muestra orgullosamente tu trabajo: produce un case study (aquí están algunos de nuestros trabajos en Pop Up Música) y si es posible, invita a tus todavía-no-clientes a cualquier acto/evento/o presentación donde puedan ver estos trabajos.  Nosotros, por ejemplo, a menudo invitamos a nuestros prospectos a eventos musicales que producimos.

Bonus importantísimo (por el mismo precio)

  • No seas tímido.  El trabajo comercial es pesado e ingrato: los clientes con los que todavía no has trabajado no se ponen al teléfono, no contestan a tus mails, en definitiva, pasan de tu cxxx y comienzas a desarrollar complejo de pringao…  Por eso los que ostentamos responsabilidades directivas o de desarrollo, dejamos para el final esas llamadas o incluso las obviamos.   Lo cual es un gran error:  no hay nada más importante que abrir nuevas puertas.  En este punto, te aconsejo que relativices: la mayor parte de las veces la gente está realmente liada y no es que le parezcas un pesado, simplemente no has contactado en el momento oportuno.  Así que te recomiendo que insistas hasta que te digan sin rodeos que dejes de insistir.

El día que trabajes para un par de empresas del IBEX 35, probablemente no necesites ninguna de estas estrategias, los clientes simplemente llamarán a tu puerta deseosos de que les ilumines.  En toda mi carrera sólo he estado una vez en una empresa que atravesó por un momento semejante.  Es mágico pero por el momento no es fácil que te suceda.

Entre tanto, supongo que cualquiera de estas 10 estrategias es preferible para captar nuevos clientes que sentarte cruzado de brazos a esperar a que amaine este temporal. 

Mucha suerte con lo que emprendas y gracias por seguir este blog.

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¿Reuniones divertidas o reuniones productivas? ¿Hay que escoger?

Todos lo sufrimos diariamente de un modo u otro porque todos formamos equipos, trabajamos con personas y debemos hilvanar y coordinar nuestros objetivos y tareas con esas personas.

Cómo abordar una reunión de trabajo

El management tradicionalmente ha apuntado dos rutas genéricas hacia el logro de los objetivos de un equipo (si quieres leer más sobre este estudio, que probablemente te suene si
en algún momento estudiaste Liderazgo en la Universidad, te dejo el link de Wikipedia sobre el "managerial grid de Blake y Mouton", yo mismo acabo de consultarlo).:

  • La orientación al grupo: lo que importa es maximizar la cordialidad.  Ya que el buenrollismo se supone que fomenta la implicación de la gente con los proyectos, libera su autonomía y su creatividad.  E.d., si quieres sacar lo mejor de tu gente en una reunión, comienza por hablar de temas personales, libera tensiones contando chistes, etc.  Se supone que hay que ir entrando en materia poco a poco y sin forzarlo…  Con ello las reuniones se parecen a lo que intento describir en este gráfico:  la primera parte de la reunión (por mi experiencia en reuniones cortas puede ser más del 50%) la dedicamos a repasar nuestras vacaciones, el trabajo de restauración de la famosa anciana del Ecce Homo, la Supercopa o el matrimonio de Rosa Benito…  Hasta que alguien mira el reloj y decide poner al grupo a producir.  Bien porque la duración de la reunión no se ha fijado claramente de antemano, bien porque ese límite de tiempo no se respeta, pasan los minutos sin que lleguemos coclusiones/acciones a tomar relevantes.  Por lo cual se hace necesario acelerar en la última parte de la reunión, a menudo tomando decisiones o asumiendo compromisos de forma arbitraria porque no da tiempo a hacerlo mejor.  ¿Te suena?

Reuniones

  • La orientación a la tarea: en este caso
    lo que importa es "sacar el curro" sea como sea.   Me voy a poner
    exagerado:  el mercado en el que competimos es la guerra, y como en toda
    guerra debemos lograr los mejores resultados utilizando unos recursos
    que siempre son limitados.  En el caso de las empresas, recursos
    humanos, económicos y (aunque personalmente creo que va incluído en los
    económicos), tecnológicos.  Por tanto con un equipo limitado que tiene
    muchas cosas que hacer, una reunión de trabajo debe ceñirse a
    unos objetivos fijados previamente y cerrarse con unas conclusiones,
    tareas y timings a futuro. 
    Lo contrario, como comentamos en un artículo anterior, es hacer un mal uso de nuestro tiempo y además, atentar contra la eficacia del grupo y el derecho al tiempo libre/ocio de sus integrantes.

¿Qué postura es la correcta?

La respuesta es… depende.

Esta respuesta no es mía sino que pertenece a un gurú del liderazgo, un tal Fiedler, que la llamó pomposamente "modelo de contingencia".  Es fascinante: estamos ante un tío que se ha hecho mundialmente famoso en la parcela de los recursos humanos invitando a los que trabajamos con equipos a que, simplemente, nos busquemos la vida en cada situación.

Por mucho que esta solución sea de puro sentido común, mi experiencia me dice que es la única postura que me sirve.

Mantener reuniones como la del gráfico no solo me resulta enervante, sino que se carga de sopetón el valor que puedo aportar a mi trabajo (sea mi trabajo docente, como autor o en Pop Up).  Terminar a las tantas porque he estado perdiendo el tiempo en naderías, me impide desarrollar el negocio, enviándole una noticia a un potencial cliente, recibiendo a un posible colaborador que quiere verme, escribiendo un e-book para el blog de mi empresa, haciendo benchmarking de la competencia, pensando en cómo dar un mejor servicio a un cliente ya existente…

Pero acudir a una reunión con el reloj y la lista de tareas como único condicionante en mente es contraproducente si ello sirve para coartar la creatividad del equipo.

¿Empatía…?  ¿Y qué más?

Así que te deseo suerte, empatía y te aconsejo que antes de entrar en una reunión tengas claras al menos estas 5 cosas:

  1. Los objetivos de la reunión y los outputs que debes sacar de ella:  ¿decisiones?, ¿un plan de trabajo?, ¿compromisos y responsabilidades?
  2. El clima reinante en el equipo: ¿la gente está estresada pero motivada?, ¿estresada y hasta los h…?, ¿necesita calidez o un empujón de practicidad/agilidad?
  3. Los integrantes:  ¿es necesario que acudan todas esas personas o ello ralentizará?
  4. El tiempo: ¿cuánto es razonable dedicar a la reunión para salir de ella satisfechos?
  5. El control de interrupciones:  ¿teléfonos apagados? ¿otros compromisos aplazados?
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WOBI: UNA MUESTRA DE QUE INTERNET PERMITE UNIVERSALIZAR EL CONOCIMIENTO

Sobre WOBI

Ayer estuve en la presentación de Wobi, una plataforma on line donde podemos ver de forma totalmente gratuita una gran variedad de contenidos de management e ideas de negocio.  Un botón de muestra de que Internet es un gran "compartidor de conocimiento" y que la democratización en el acceso al contenido es una gran noticia para la población de todo el mundo.

Wobi está creada por HSM, organizadores de eventos tan conocidos como ExpoManagement o World Business Forum.

Le veo tres ventajas en relación a otros sites (o incluso YouTube) donde os podéis encontrar con ponencias/colaboraciones de "gurús" del management:

  1. La calidad de los contenidos, con profesionales como Michael Porter, Howard Schultz de Starbucks, el autor de Marketing multiventas Martin Lindstrom, el publicitario y autor del bestseller "Lovemarks" Kevin Roberts, el clásico Tom Peters, Lance Armstrong…
  2. La variedad de los contenidos:  en Mobi encontramos no sólo las consabidas charlas de eventos de management, sino entrevistas, webinars y casos de éxito.   Puede ser de mucha ayuda para preparar presentaciones de new business, clases si eres profe, o simplemente para inspirarte.
  3. La posibilidad de contar con subtítulos en español: para los que somos profesores de Marketing o Management, siempre es interesante aliñar nuestras clases con vídeos de los autores de referencia.  El problema es que ni Guy Kawasaki, ni Philip Kotler, ni Michael Porter, ni Seth Godin hablan español, pero Mobi nos los traduce…

Ayer me contaban que Wobi utiliza un modelo "freemium" donde la oferta básica es y permanecerá accesible de forma gratuita y los contenidos premiums, como el acceso a las presentaciones completas de los ocho eventos estrella que organizarán este año en todo el mundo, es de pago (se dirige fundamentalmente a empresas).

Un antídoto interesantísimo para la angustia que nos produce esta crisis:  "Ahora Tú"

Una de las cosas que más me interesó de la reunión de ayer es que Wobi está detrás de una iniciativa llamada "Ahora tú", un evento a cerca del desarrollo personal, la creatividad y la inspiración. 

No me digáis que  no viene a cuento con la que está cayendo.  En este evento confluyen cuatro profesionales que me interesan por razones distintas: 

  • Alex Rovira porque escribe de cine sobre cosas que nos atormentan a diario en el plano profesional y personal.
  • Mario Alonso Puig, porque cuando trata sobre trabajo y negocios, no le oímos hablar sobre dinero sino sobre equilibrio humano, relaciones y ética.  ¿Qué anacrónico parece, no?  Si por decisión propia o ajena estáis abordando un cambio profesional (o a punto de), os recomiendo su libro "Reinventarse".
  • Eduard Punset: excepto su anuncio para Bimbo (sin palabras), todo lo que hace me parece maravilloso.  Nadie como él para hablarnos de lo más grande, o de lo más pequeño, en un lenguaje que todos entendamos.
  • David Otero, El Pescao:  porque desde que he tenido la suerte de trabajar con él para Risipop, me he dado cuenta que David sabe más de Branding que la mayor parte de los profesionales con los que he coincidido durante mi carrera.

La buena noticia es que asistir (22 o 23 de Junio en IFEMA: tú decides qué día te viene mejor) tiene un precio más que razonable: 32 euros.  Yo no me lo pierdo… es mejor buscar inspiración que deprimirse

O como dice Alex Rovira, "saber es fundamental pero lo que nos transforma es el creer". 

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No tengas miedo a cagarla: es saludable

Evita el "Paralysis by analysis"

Esta es una expresión que se utilizaba mucho en una empresa en la que trabajé.  El Director General era un escocés terriblemente pragmático del que aprendí mucho.  Acudía a las reuniones sin apenas papeles, escuchaba lo que teníamos que contarle los demás, valoraba los pros y los contras y… simplemente salía de la reunión habiendo decidido con nosotros los pasos a seguir, los timings y responsabilidades.

Qué sencillo, diréis.

Pues no: tomar decisiones es la parte más difícil de cualquier trabajo. 

Tomar una decisión, convertir la planificación en acción nos da miedo porque:

  • Un pequeño error en un proyecto nos puede hacer perder puntos con el jefe…
  • Un fallo en una decisión estratégica puede beneficiar a nuestra competencia…
  • Lanzar el producto equivocado puede hacerme perder mi sillón.  ¿Y quién pagaría mi hipoteca?

Paralisis by analysis

Por eso en lugar de tomar decisiones nos refugiamos en el análisis.  Y escribimos informes interminables con paciencia de amanuense, nos entretenemos manoseando excels de 200 filas y power points de 200 hojas y nos flagelamos con ellos en reuniones improductivas y vacías.  Todas estas actividades nos encantan.  Son el juguete perfecto porque no entrañan riesgo.

Otro jefe que tuve decía que todo trabajo era un 50% de investigación/planificación y un 50% de acción.  Yo hablaría de un 20/80. 

Hace ya 7 años dejé el mundo de las multinacionales precisamente porque no quería pasar mi vida trabajando en business plans de Excel y Power point.  Business plans de mentira. 

Cagarla es bueno

Como explico en el préambulo de mi libro "Game Over", los principales culpalbes de esta cultura de la inacción son la escuela, en muchos casos la familia y sobre todo las Universidades y Escuelas de Negocio.  Porque nos han inculcado desde la cuna (yo diría que nos han programado como si fuésemos software) que nuestra vida debía centrarse en la consecución del éxito a toda costa.  Y que el éxito debía necesariamente implicar tres cosas: dinero, poder y reconocimiento.

Lo tenemos tan grabado a fuego en las neuronas que no nos atrevemos a decidir, porque no nos atrevemos a equivocarnos.  Por si equivocarnos nos separa un sólo centímetro del éxito.  Vivimos lastrados por la crisis, de acuerdo que el momento no es bueno, pero sobre todo atenazados por la preocupación y el estrés.  Es imposible rendir como ejecutivo o como empresario si no actúas, si no dejas de toquetear tus Excel para tomar pequeñas decisiones todos los días.

Si aciertas, es la mejor gratificación que puedes tener.

Si te equivocas, es el mejor aprendizaje que puedes conseguir.  ¿Cómo piensas que nuestros tatarabuelos cavernícolas aprendieron a distinguir en las setas venenosas y las no venenosas?  ¿Y a distinguir qué terreno era el más apropiado para plantar semillas?

Equivocándose.  El error, muy por encima del acierto, explica el avance de la especie humana.

Lo digo por experiencia

Hace ya 3 años, cerré en medio de un gran estrépito una empresa de hostelería en la que había trabajado como un negro desde el 2005.  Me dolió un huevo, creo que todos conocéis bien la historia a estas alturas, incluso estuve enfermo un tiempo.  Pero también me sirvió para darme cuenta de que NO PASA NADA.

Os estoy hablando de un error muy gordo: una equivocación empresarial que se lleva al fondo del mar tus ahorros, tu energía y los cuatros años de trabajo más intensos de tu vida.  Pero NO PASA NADA, porque lo mejor es el día después:  cuando te levantas más despierto, si no conocedor de por qué te ha ido mal, al menos sí consciente de las medidas clave que debes tomar para que no vuelva a sucederte.

Los libros de emprendimiento habitualmente concluyen que la ilusión y la ambición son el ingrediente clave de un empresario.  Yo pienso justo lo contrario.  La ilusión y la ambición automáticamente conciben un horizonte a largo plazo. 

Lo verdaderamente importante no es ese objetivo sino el camino que tienes que recorrer para alcanzarlo: esas pequeñas decisiones del día a día son tu quehacer, tu más valioso aprendizaje y tu verdadero regalo.  Créeme: no te interesa hacer más Excels que los justos.  Ponte a decidir ya.

Si te interesa conocer más sobre esta visión positivista del error y del fracaso:

 

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GESTIONA MEJOR TUS RELACIONES DE TRABAJO Y AHORRA 2 HORAS AL DIA

DEMASIADAS COSAS QUE HACER?

Comparto con vosotros lo que hago en el día a día:

  • Lo que más tiempo me quita: mi empresa Pop Up Música: todavía somos una start up y requiere mucha atención todos los días.
  • Además imparto formación en la Escuela de Publicidad, en ESDEN, en Madrid School of Marketing y en empresas privadas.
  • Y curso mi doctorado en Branded Content.  Entregué mi tesis el pasado mes de Enero y voy a defenderla a finales de Mayo en la URJC.
  • De vez en cuando colaboro como speaker para la promoción de mis libros “Game Over” y “Big brother is dead”.
  • Y estoy trabajando (de momento es solo un guión preliminar) sobre mi tercer libro.
  • Escribo tres veces a la semana en este blog.
  • E intento responder a diario a los mensajes de mis redes sociales.
  • Procuro hacer caso a Alejandra y para Carmen, que son pequeñas y nunca volverán a serlo.  En esto debo mejorar.
  • Y entrenar para volver algún día a bajar de 3 horas en maratón.

… Y NO SOY PARA NADA UNA PERSONA ORGANIZADA

  • No consigo vaciar mi buzón de entrada de email aunque luche por ello.
  • No miro el buzón del portal más de una vez cada quince días.
  • No reservo mis vacaciones hasta que me quedan 15 días. 
  • No reviso mi cuenta bancaria salvo que tenga que hacer una transferencia.
  • Siempre tengo 3 ó 4 libros a medio leer en mi mesita de noche.
  • No tengo un archivo organizado de documentación, sino cajas, carpetas y subcarpetas por proyectos donde todo entra más o menos al tuntún.
  • No recuerdo los cumpleaños.
  • Y podría seguir…

Sin embargo creo que consigo sacar una considerable cantidad de trabajo gracias a 5 prácticas que os explico a continuación y que no tienen nada que ver conmigo sino con los demás (y mi escasa tolerancia a que los demás decidan por mí cuál es el mejor uso de mi tiempo).

Es decir, que TÚ seas más eficaz depende en parte de lo que seas capaz de conseguir en tu relación diaria con los DEMÁS.

Trabajo equipo
1. APRENDE A DECIR NO

No hay nada más dañino para tu agenda y para tu imagen ante los demás que cargarte de responsabilidades que no puedas cumplir.  Si sabes que no vas a poder hacer algo o que ese algo cae fuera de tus cometidos o tus capacidades, dí NO.

Es lo mejor para ti y para los demás: hay una diferencia crucial entre gestionar y simplemente coleccionar listas de tareas pendientes.

Intenta quitar una micro-tarea diaria que no tengas por qué hacer y quizá ganes 10 minutos de tiempo.

2. APRENDE A DECIR “VETE AL GRANO”

Los humanos (y más los humanos que viven en España), tendemos a andarnos por las ramas y decorar nuestro discurso de forma exasperante.   Bien sea para vender una moto, bien sea para justificar un error: los preámbulos excesivos solo harán que llegues a casa más tarde por la noche.

Conozco gente que a una media de 20 llamadas telefónicas diarias multiplicado por unos 5 minutos de cháchara irrelevante en cada una, pierde diariamente 100 minutos de su tiempo.  Naturalmente, luego se quejan de que no tienen tiempo y no llegan a nada.

Si el que se enrolla es el otro, corta por lo sano.   Si tú eres borde, él es un pesado.  ¿Qué es peor?  No tengas miedo a cortar.

Prueba a eliminar los rodeos innecesarios: 5 minutos por diez conversaciones diarias = 100 minutos.

3. ABANDONA/FINALIZA UNA REUNION CUANDO HAYAS ALCANZADO LOS OBJETIVOS PARA LOS QUE LA CONVOCASTE

Para ello, jamás comiences una reunión  sin unos objetivos claros de lo que necesitas y cuánto tiempo máximo es razonable dedicarle.  Cuándo hayas logrado lo que querías, discúlpate, levántate y vete. 

Así mostrarás a los demás que no te interesa alargar innecesariamente las conversaciones.  Y quizá la próxima reunión dure menos.

Zanjar una reunión en el momento oportuno te puede otorgar otros 10/20 minutos de tiempo extra cada día.

4. APRENDE A DELEGAR

Delegar no es lo mismo que escaquearse y pasarle marrones a otro:  requiere atención y trabajo. 

Como saber delegar es una tarea adicional, mucha gente no lo hace: ¿para que enseñarle a otro lo que voy a hacer yo más deprisa?   Tengo una buena respuesta para eso: para que ese otro termine haciéndolo mucho mejor que tú y tu empresa/departamento no dependa solo de ti.  Lo cual es siempre el peor escenario posible.

Obviamente, para delegar debes soltar tú las riendas e inculcar al otro la idea de que el poder de decisión es suyo, pero la responsabilidad también.  El que decide, tiene derecho a equivocarse… siempre que no se equivoque el 100% de las veces.

El volumen de tiempo que puedes llegar a ganar delegando bien es tan grande que ni siquiera me atrevo a cuantificarlo.

5. CUANDO TE HAGAN ESPERAR MAS DE 10 MINUTOS, VETE

Hay dos tipos de personas:   los que esperan y los que hacen esperar.  En ningún sitio está escrito que pirarse después de esperar a alguien media hora será una descortesía.  Una descortesía es hacerte esperar media hora. Prueba a pirarte cuando te haga esperar un cliente, yo lo he hecho y lejos de perder al cliente, he conseguido que la siguiente vez me tratase con más respeto.

¿ERES MÁS DE ATACAR, PASAR DE TODO, O SIMPLEMENTE DECIR LO QUE PIENSAS?

En el fondo los 5 consejos están relacionados con saber adoptar el enfoque correcto entre las 3 posturas arquetípicas de las que nos habla la psicología conductual:

  • El agresivo:  un desgaste permanente.   Para el que agrede y para el que es agredido. Lo digo por experiencia.
  • El inhibido: confundir ser majete con ser eficaz es una trampa bestial en la que cae muchísimas personas con las que he trabajado.  Eluden el conflicto para sumirse en un mar de naderías que les arrastra a ellos y a los demás.
  • El asertivo:  por qué no decir abiertamente lo que sientes y lo que necesitas sin ofender a nadie pero sin andarte con paños calientes.  Esta es la ruta que te recomiendo, y por la que intento discurrir todos los días.

Sin lograrlo siempre…

YA LO TIENES: TOMA LAS RIENDAS TÚ PARA QUE NO LAS TOMEN OTROS POR TI 

No tengas ninguna duda que si pones en práctica todo lo anterior (pero de verdad) puedes terminar ahorrando más de 2 horas diarias de trabajo.

Por cierto, yo no utilizaría esas dos horas para trabajar más sino para estar con los tuyos o para hacer otras actividades que a la larga incidirán positivamente sobre tu creatividad (lee, juega, visita, curiosea…).

Saludos a todos.

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Steve Jobs: «Si hoy fuese el último día de tu vida, ¿querrías hacer lo que vas a hacer hoy?»

Escribo estas líneas desde el evento Día de la persona emprendedora en Lorca (Murcia) donde acabo de presentar ante una sala muy nutrida de gente de todas las edades (espero que muchos, futuros empresarios), las ideas de mi libro Game Over: los 13 errores que me llevaron a cerrar mi empresa.

Cierro siempre mi presentación con esta breve ponencia de Steve Jobs en la Universidad de Stanford donde pone el dedo en la llaga, con un talento y una precisión que no alcanzaré jamás, en la gran moraleja de mi libro y de mi experiencia como empresario:  que debemos aprovechar nuestro tiempo en este mundo haciendo lo que realmente queremos hacer. Y que invertimos un trozo demasiado grande de nuestras vidas en nuestro trabajo como para tolerar que ese tiempo sólo nos genere insatisfacción.

Vivir angustiado por un trabajo que te ahoga o una empresa que hunde es simplemente intolerable.

 

Mientras hablaba de Jobs, una persona de la audiencia me dice que Jobs acaba de fallecer, poniendo fin a sus más de 10 años de batalla contra el cáncer.  Anoche llegué tardísimo a casa y no había tenido ocasión de ver la noticia en los medios.

Como os podéis imaginar, enterarme de repente de la noticia mientras 200 personas estaban escuchándome, no ha sido una sensación agradable.

No he estado nunca ni remotamente cerca de Jobs, ni siquiera soy un Apple-evangelista. Jamás he tenido un Mac y mi IPhone me falla tanto que si tuviese otro teléfono a mano lo tiraría por la ventana.

Pero estos minutos de vídeo que vi por primera vez hace ya cuatro años, me inspiraron a tirar la toalla de mi primer empresa.  Y es la mejor decisión que he tomado en mi vida.

Nada justifica el sufrimiento que provoca la frustración constante por un negocio que no funciona.  Nada te impide cerrar la puerta y cambiar de dirección.  Nadie que no haya tenido la valentía de intentarlo como tú tendrá derecho a selañarte con el dedo por haber fracasado. 

Tu futuro es tuyo. Todas las puertas están abiertas.  Todo depende de ti, mucho más de lo que crees.

Al conocer noticias como la muerte de Jobs, recordamos que lo primero es vivir y que todo lo demás (el trabajo, el dinero, y esa concepción tan relativista que tenemos sobre el éxito en Occidente) vienen mucho detrás.

Gracias, Steve.  D.E.P.

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Ni se te ocurra recargar las pilas en vacaciones

Cangas

Estoy pasando unos días en Asturias, entre vacas, playa y lluvia y me encuentro algunos buenos amigos de cuando vivía por aquí siendo un crío.  Les oigo decir aquello de que están recargando las pilas en vacaciones

Cosa que yo también solía decir hace unos años.  Antes de pasar por una larga enfermedad para la que la medicina no ofrece hoy día más tratamiento que recomendarte escuchar a tu propio cuerpo y bajar el listón del estrés.

Me pregunto de dónde viene esa obsesión por maximizar nuestro nivel de energía cuando en realidad nos conviene justo lo contrario.  Varios ejemplos para intentar explicarme:

  • Recordarás aquello que nos contaron en Física de que la energía no se crea ni se destruye sino que se transforma.  La energía simplemente fluye.  Pretender acumularla dentro de ti es una tontería.
  • La filosofía zen, que es el tronco del pensamiento oriental, sostiene que el principal obstáculo al equilibrio y la salud física es nuestra obsesión con el pasado y el futuro y nuestra incapacidad para hacernos conscientes en el presente.   Caminamos por el mundo con la carga de la preocupación permanente e inútil por aquello que simplemente “ya ha sido” o bien “todavía no ha sido”.  E.d. no me interesa cargar más energía sino aligerar, simpificar y limpiar todo aquello que me agobia.
  • La filosofía oriental más colindante con la medicina tradicional: el reiki, explica que enfermamos porque nuestro cuerpo se bloquea e impide que la energía fluya de forma natural por nuestro organismo.
  • Lo sé, suena esotérico.  Pero es que la esencia de la religión cristiana que, nos guste o no, contiene muchos de los valores de nuestra sociedad, dice exactamente lo mismo.  ¿Recuerdas aquello que quizá te contaron en el cole de que los lirios del campo jamás se preocupan por el mañana porque dios les provee? 
  • Finalmente, si necesitas una demostración palpable de lo que supone vivir sin esa carga, mira a cualquier niño: tu hijo, tu sobrino…  Puedes tener un conflicto con él/ella, puedes reñirle…  Pero a los diez minutos volverá a ti como si nada hubiera pasado.  Simplemente porque no es esclavo ni del pasado (rencor/preocupación por lo sucedido) ni del futuro (la perspectiva de seguir a tu lado tras lo sucedido).

Esta idea de simplificar en lugar de sobrecargarnos, tan sencilla que parece pueril, es tremendamente difícil de llevar a la práctica. 

Porque la vida urbana, arraigada a saco en nosotros, nos lleva en la dirección opuesta:  correr, autoexigirnos, exprimir nuestro tiempo, tolerar a diario sanguijuelas que nos roban el tiempo y el humor…

Supongo que la historia te suena familiar.

No encuentro otro modo de acercarme a esta idea que tenerla presente estos días en los que disfruto de más tiempo libre:

  • No recargues las pilas, descárgalas.  Lo que nos desquicia es el exceso de energía, no su falta.
  • La mente es el peor enemigo del cuerpo:  por eso los animales no sufren depresiones como las nuestras.  Dile a tu mente que se calle unos días, respira, y escucha tu cuerpo.

Mientras tanto intentaré hacerlo yo también.

 

P.S. Este artículo, que quizá te haya sorprendido, contiene el germen de mi tercer libro, que empezaré a escribir en la primavera del próximo año. Antes tengo otros proyectos en marcha. Y me temo que no tengo energía para todo 😉

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Si tienes sustitutos, NO tendrás éxito

Purple cow

Un consejo que vale para todo

Piensa por un momento en tu negocio, si eres empresario.  En el producto o servicio que es el epicentro de tu vida profesional y tu fuente principal de alegrías y disgustos.

Si trabajas por cuenta ajena, considera esa marca sobre la que discutís, planificáis, en la que invertís y por la que lucháis en un contexto de mercado inhóspito a más no poder.

Si eres un estudiante o un joven profesional en busca de trabajo, piensa en tu propia marca personal:  cómo te posicionas en el mercado laboral frente a otros miles de candidatos con tus mismas aspiraciones.

En los tres casos anteriores el reto es uno sólo: conseguir que tu cliente te escoja antes que a tu competencia. Si buscas empleo, tu cliente es ese interlocutor al que debes convencer de que tú eres el candidato idóneo para el puesto.

Y la única estrategia posible también es una: ofrecer a tu cliente algo diferente a lo que ofrecen tus competidores.  O bien ofrecer lo mismo, más barato.

Vamos a simplificar

Los libros de estrategia empresarial pueden darle cien mil vueltas a este asunto, revestirlo con otras tantas nomenclaturas diferentes pero siempre en el transcurso de tu carrera te vas a encontrar de bruces con esta realidad.  Ser el mejor en términos absolutos es totalmente imposible. No lo digo yo sólo: lo dice Michael Porter, uno de los padres de la estrategia empresarial tal cual la concebimos hoy día.

Todo está inventado: en un hipermercado encontramos al menos 30.000 referencias distintas.  Cada año 3.000 nuevas marcas se unen al maremágnum de ruido e irrelevancia del mercado.  Según Nielsen, en Infojobs hay un millón y medio de candidatos registrados. Y todo head hunter que se precie tiene cientos de candidatos a los que recurrir cuando un cliente le asigna un proyecto.

Si ser el mejor es imposible, no te queda otra que intentar ser diferente.

Quién decide si tu marca es diferente

Y por supuesto, no eres tú el que decide si eres diferente o no, sino que son tus clientes.

Ellos son quienes determinan si BMW es o no el coche más aspiracional que el dinero puede comprar, aunque un BMW tenga cuatro ruedas y un volante como todos los demás coches.  Ellos deciden que Circo del Sol sea un espectáculo multidisciplinar del más alto nivel aunque su nombre diga “circo”.  Y ellos son quienes se sienten mejor viajando a Londres con Ryan Air, porque son sólo dos horas, y un trayecto de ese tipo no requiere de aditamentos superfluos que encarezcan el billete.

Los gestores de BMW, Circo del Sol y Ryan Air no tienen la patente del éxito eterno, no pueden echarse a dormir pensando que lo han conseguido todo.  Pero sí han conseguido mucho: sus productos no cuentan con sustitutos perfectos a los que puedan migrar con facilidad sus clientes.

¿Cómo saber si tienes o no sustitutos perfectos?

¿Quieres saber si tu empresa, o si la marca para la que trabajas, o si tú mismo como candidato a una oferta de empleo tenéis sustitutos perfectos?

Hazte la siguiente pregunta:  ¿perdería algo tu cliente si tu marca desapareciera?

E.d.:

¿Perdería algo tu sector si tu empresa dejase de existir?  Si la respuesta es que no, posiblemente tu marketing funciona a medio gas, ya que tu cliente podría satisfacer su necesidad con otro producto en ausencia del tuyo.  ¿Cómo puedes afinar tu oferta para distinguirla de la de tus competidores?  “Afinar” puede ser tanto buscar tu propio nicho, como ofrecerle algo sustancialmente diferente.  No te conformes con seguir al líder de tu sector: rompe los clichés.

– ¿Perdería algo tu mercado si la marca para la que trabajas saliese de él?  ¿Tu respuesta es “no”?  Coge distancia con tus competidores.  Profundiza en tu ADN de marca, busca pistas que te lleven hacia la conquista de un territorio diferencial (seguro que encontrarás tu “Londonize” como Beefeater, tu packaging especial como el de Absolut, tu enfoque low cost fashion como H&M o tu “Save the beach” como Coronita…)

¿Perdería algo esa empresa en cuyo proceso de selección participas si tu candidatura no existiese?  ¿Les ofreces “solo” tu licenciatura más 6 meses como becario igual que todos los demás?  Rebusca en tu propio  ADN como profesional.  ¿Qué haces significativamente mejor que los demás?  Y como digo siempre, ¿qué estarías dispuesto a hacer sin cobrar?  Sigue ese hilo, subraya tus fortalezas, porque sin duda las tienes.

Lo dicho, ¿qué perdería tu cliente si tu marca desapareciera?

Piénsalo.

Más sobre diferenciar tu oferta:


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¿Especializarse o abrirse a todo para encontrar trabajo?

Diferente Sé que muchos de los que seguís este blog sois estudiantes de marketing, empresariales o publicidad. 

En muchos casos os habeís decantado por estos estudios por pura vocación: por el atractivo de trabajar para los consumidores, investigar sus gustos, y desarrollar productos robustos que satisfagan sus necesidades.  Algunos por el (cada vez menor) glamour de la profesión publicitaria: el atractivo de esos anuncios que nos hacen reír o llorar, aunque ninguno sabemos si nos hacen comprar. 

La pregunta del millón de euros para los que estáis terminando ahora mismo, es cómo presentarme ante el mercado, cómo poner mi candidatura en "bonito" para ser convocado a entrevistas y, eventualmente, conseguir un primer empleo.

Antes que nada, deciros que probablemente sea la persona menos indicada del mundo para dar consejos en este campo: mi primer trabajo en marketing fueron unas prácticas en Londres.  Fui la última persona de mi curso en conseguir la práctica después de la sonrojante experiencia de pasar por más de 15 entrevistas en las cuales cogían mis compañeros pero no a mí.

Sin embargo ahora tengo más edad, y más morro, y he llegado a 5 conclusiones en el momento que he empezado yo a hacer las entrevistas en lugar de sufrirlas:

  1. POSICIONATE.  Muchos ni siquiera os habéis planteado un objetivo profesional.  Es lo que queréis hacer a futuro.  Tan sencillo como eso.  ¿Realmente no sabes lo que hacer?  Seguro que sí: ¿qué actividad te gusta tanto que estarías dispuesto a ejercerla sin cobrar? Pensadlo bien.  Escribidlo.  Y convertidlo en la primera línea de vuestro currículum: así quien lo lea sabrá exactamente cuáles son vuestras expectativas y en qué sois buenos.  Nada causa mejor impresión a quien busca personal que encontrar a alguien cuyas expectativas encajan como un guante con la naturaleza del puesto.  Entre otras cosas porque le ahorraréis a esta persona la tediosa labor de bucear entre doscientos currículums indiferenciados… 
  2. DIFERENCIATE.  Muchos de vosotros pensáis que hay que postularse a todo lo que salga, que poniendo como "objetivo profesional": estudiante de empresariales con gran curiosidad y ansias por aprender, podréis postularos para trabajos de marketing, recursos humanos, finanzas…  Pues no.  Funciona al revés.  Cuando yo busco un empleado, busco una persona pero también una "despreocupación": ese alguien a quien voy a fichar debe saber bastante más que yo en algún área concreta, de modo que pueda encargarse de ella de forma relativamente autónoma.  ¿De qué me sirve entonces un médico de cabecera que sabe un poco de todo sin aportarme un valor superior en nada?  Ese es precisamente mi rol, no necesito otro como yo.  Lo dicho: pensad qué queréis hacer, en qué sois buenos y encontraréis que os será más fácil conseguir entrevistas en ese campo concreto.  
  3. SÉ GENEROSO.  Algunos no os dais cuenta del grado de exigencia que debéis requerir a vuestro primer trabajo: ninguno.  De todo se aprende.  Aunque sólo sea del rigor y la adaptabilidad necesarias para formar parte de un equipo de trabajo.  Así que no me preguntéis si cogéis ese trabajo que os han ofrecido: naturalmente, aceptadlo.  Tenéis toda vuestra carrera por delante para que os llegue una oferta mejor: y si llega mientras trabajáis en otro sitio, vuestra posición de negociación será más fuerte.
  4. SÉ MUY GENEROSO. El dinero es secundario.  Sé que suena a chorrada con la que está cayendo.  Pero es verdad.  Vuestro primer objetivo ahora mismo debería ser comenzar a trabajar y hacer currículum…  y si además os pagan bien mucho mejor. 
  5. SÉ AVENTURERO… !!!  La ciudad donde trabajes también debe de ser un criterio secundario.  Debes estar dispuesto a hacer la maleta, a aprender un idioma, o mejor dos.  A separarte temporal (o permanentemente) de tu familia, o de tu novio/a.  ¿Qué estás buscando realmente?  ¿Trabajo o comodidad?

Saludos a todos y buena caza.