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Joven publicitario encuentra trabajo enviando una canción en lugar de un CV

No es fácil encontrar trabajo. Sobre todo si haces lo mismo que todos los demás

Nacho (Twitter @NachoSSoul) es un joven estudiante de publicidad que, como muchos otros, se encontró con el mercado laboral cerrado a cal y canto en cuanto terminó sus estudios.


Nacho
Estamos en crisis.  Eso lo sabe todo el mundo.  Y el sector publicitario, que ha perdido un 50% de su inversión desde el 2007, (una caída de 4.000 millones de euros), es uno de los puntos flacos de la economía.  A la susodicha crisis se une un cambio de dirección brutal del modelo de negocio.  Las agencias comienzan a sufrir la exigencia de sus clientes, que les piden dejar de ser "churrerías de anuncios efectistas" y convertirse en "consultores capaces de producir comunicación que el consumidor sí quiera ver".  Casi nada…

En este contexto, Nacho podría haber hecho lo mismo que todo el mundo:  enviar 200 CV´s junto a a 200 cartas sin personalizar a 200 agencias de publicidad que no solo no están ampliando sus plantillas, sino que las están comprimiendo.

Una canción en lugar de un CV

Podría haber enviado esos 200 CV´s.  Yo también los envié en su momento al acabar la carrera.  Y los recibo a diario en la ofi.

Y sin embargo decidió escribir esta canción y enviarla a la persona que se encargaba de las contrataciones en la agencia en la que quería trabajar.  Haz click para escucharla:


Contraten estas ideas

Como consecuencia de esa "frikada" que yo jamás me habría atrevido a hacer, Nacho consiguió una entrevista en esa agencia.  Y le ofrecieron un trabajo como redactor.   

Gracias por recordarme uno de los principios básicos de la comunicación

Conozco a este joven publicitario personalmente, porque fui profesor suyo en la Escuela de Publicidad.  Hace unos días, en su ceremonia de graduación, tuve el placer de escuchar esta historia de su boca, y le pedí que me enviase información para escribir este artículo.

Porque me di cuenta de que me estaba recordando algo importantísimo, y que olvido muy a menudo.  Olvidamos que para transmitir un mensaje publicitario es necesario que éste sea interesante para nuestro interlocutor.  Que le diga algo relevante y útil.  Es más, que le haga sentir especial.  Eso es justo lo que Nacho consiguió con esta canción 100% personalizada a su destinatario.  

Sé que este blog lo leeis muchos estudiantes y este último párrafo va para todos vosotros.  Si estás en una situación parecida, en medio de este tsunami de mierda que ya ni siquiera recordamos cuándo empezó, ni sabemos cuando acabará, ahórrate los mailings indiscriminados.  

No sirven para nada.  

Dedica el 100% de tu tiempo, y el 100% de tu talento, en intentar conseguir trabajo.  Cada mañana, cada tarde, por lo menos 8 horas diarias.  Tu trabajo es buscar trabajo: hazlo con todo cariño.  ¿O acaso intentarías encontrar novio/a introduciendo 200 cartas impersonales en 200 buzones de tu ciudad?   Mucha suerte.

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boca a boca branding

Enfoca tu marketing en tu producto, no en tu comunicación

La soberbia de los publicitarios

Ombligo
Los que trabajamos en publicidad (o comunicación de marcas en un sentido general, como es mi caso), somos unos soberbios.

Pensamos que el consumidor siempre está dispuesto a recibir nuestros interesantísimos mensajes.  A cualquier hora y en cualquier lugar.  Nos encanta que interrumpan la película que queremos ver, que nos llamen constantemente al móvil a hablarnos de ofertas confusas que ni siquiera entendemos… Pensamos que no puede haber nada más interesante para nuestro cliente después de una jornada de trabajo que tragarse nuestra píldora publicitaria.

En nuestro fuero interno sabemos que no es así

Sabemos que, desde hace años, el boca a boca y no la publicidad es la principal vía de transmisión de mensajes de marca.  Así lo demuestra un estudio reciente de AC Nielsen que recogí en Big Brother is dead.

Boca a boca
Lo sabemos, y sin embargo lo ignoramos, porque mientras el boca a boca sigue siendo un agujero negro cuyos mecanismos de funcionamiento son difíciles de interpretar y cuyos resultados son difíciles de predecir, gestionar publicidad tan sólo requiere procedimientos administrativos:  vender una idea, producir una campaña, planificar un mix de medios, comprar el espacio y airear la campaña.

Otra cosa son los resultados de la misma.

La publicidad se ha convertido en una especie de commodity, un must que toda marca debe conocer y practicar.  Aunque se dé la circunstancia de que esa publicidad comunique un producto anodino e indiferenciado, como son el 80% de los productos que nos encontramos en los lineales de cualquier hiper.

Aunque nuestro producto agonice, aunque haya llegado al final de su ciclo de vida, olvidamos lo que nos enseñaron en la Universidad de que en ese momento es mejor soltar, dejar que el producto muera.  Porque la preferencia de los consumidores hacia productos más modernos, robustos y aspiracionales no puede combatirse con publicidad, como si fuese un mágico elixir que puede rejuevener a nuestra marca eternamente.

Ese truco funcionó durante los últimos 120 años.  Pero el consumidor ha tenido tiempo para aprender y el truco ya no funciona.

Enfoca tu marketing en tu producto y no en tu comunicación

Las marcas de fabricante lamentan que las de la distribución se limiten a copiarles.  Se quejan de que no lideran sus respectivas categorías sino que se limitan a copiar sus innovaciones.

Entendería este argumento si los fabricantes realmente se decidiesen a innovar mayoritariamente.  Hay honrosas excepciones:  aplaudo los yogures helados de Danone, las cervezas con abre fácil de San Miguel, el auto-dispensador limpio de Nocilla y la Coca-Cola Zero (en mi opinión la auténtica lección en materia de innovación de producto de los últimos diez años).

Pero en líneas generales observo que la mayor parte de las marcas utilizan su comunicación para potenciar el insuficiente atractivo de su producto (y vender a base de retórica algo invendible no es posible en nuestros días)  en lugar de concentrar sus recursos económicos y humanos en concebir un magnífico producto que sea fácil de comunicar… y que cale en las conversaciones de sus clientes generando boca a boca.  Por esa razón: porque es magnífico y les ofrece una solución que simplifique nuestras vidas.

Olvidamos la lección de Wally Olins, quizá el padre más celebre del Branding moderno.  Olins nos recuerda que el posicionamiento de una marca es consecuencia no sólo de los estímulos publicitarios que recibimos (de hecho, la publicidad pesa cada vez menos en el posicionamiento de las marcas) sino de su entorno físico (el punto de venta generalmente), las personas (empleados de la marca, clientes que la usan) y sobre todo del producto.

Saludos a todos.

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branding redes sociales

Las 5 grandes falacias sobre marcas y Redes Sociales

Superfreak
Foto de "diariodeunsuperfriki"

Hace unos días escuché a una de las supuestas gurús en esto de las Redes Sociales actuar como una diva en un programa de radio. 

La cosa me dio vergüenza ajena: me revienta que un profesional de la comunicación salga a la palestra a vender pócimas mágicas para una enfermedad que se cura con una aspirina.

En todo caso, le agradezco esa entrevista, porque aunque no me enseñó nada nuevo, sí me permitió ordenar en mi cabeza este artículo que llevaba cociendo varias semanas.

Aquí 5 grandes falacias de cómo las marcas deben actuar en redes sociales

  1. Las redes sociales sirven para alcanzar un estado amor idílico con nuestros clientes que no puede alcanzarse en ningún otro medio.  Olvídalo: las redes sociales son simplemente una ruta más para ofrecer al consumidor lo mismo que debes darle en cualquier otro medio o soporte (si quieres que te presten la más mínima atención): información útil o bien entretenimiento.  Si tu enfoque de comunicación consiste en asaltar a tus clientes a bombardearles con mensajes unidireccionales, da igual que uses las redes sociales, porque huirán de ti.  Si por el contrario respetas sus ritmos y les ofreces contenido útil allí donde lo necesitan, acudirán gustosamente a ti sin que tengas que insistirles.
  2. Para tener éxito en la utilización de redes sociales se requiere un talento especial, una especie de inteligencia invisible para entenderse con los internautas que solo poseen friquis de 25 años con camisetas de los Transformers.  Pues no, si quieres desarrollar tu marca en redes sociales necesitarás tres cosas que no tienen nada que ver con el friquismo: una gran capacidad para escuchar, un contenido excelente que mantenga a tus fans cerca de ti, y un intenso trabajo de hormiguita, un día tras otro…
  3. Que los usuarios de redes sociales tienen condiciones especiales para interrelacionarse (he llegado a oír que se les dispara la endorfina…) y eso les distingue del resto de los mortales, de modo que hay que escogerles a mano, uno a uno.  Nada de eso: las personas somos personas, en Internet y fuera de Internet. Simplemente nos gusta hablar, compartir ideas e información, e Internet es una magnífica extensión de nuestras relaciones cotidianas en el mundo real.
  4. Que la interacción en redes sociales es todo lo que una marca necesita para adquirir un pulso trendyFalso: las redes sociales quizá te den la oportunidad de dialogar con tu tribu.  Pero primero tienes que encontrarla y acercarte a ella ganándote su aceptación sin imponerte.  Antes de plantearte si creas un perfil de marca en Facebook, tienes mucho trabajo estratégico que hacer en términos de descubrir las necesidades de tus fans, delimitar un territorio de marca relevante para ellos y extraer de ese territorio un contenido excepcional al que tus fans se lancen de cabeza.
  5. Que la actividad en redes sociales por sí sola puede reposicionar/dinamizar una marca.  Permíteme que lo dude.  En este caso la primera pregunta que te recomiendo hacerte es quién es tu público objetivo, cuántos consumidores nuevos necesitas cada año y a cuántos debes fidelizar para alcanzar tus objetivos de marketing.  Por poco que hayas trabajado el medio Internet, seguro que te has enfrentado a una realidad innegable: alcanzar cobertura en la red es MUY difícil.  Si tu comunicación de marca se circunscribe al medio on line, lo más normal es que tu mensaje pase desapercibido a una gran parte de tu target.  Necesitas ir mucho más allá y entender que TODO COMUNICA: tu producto, tu punto de venta, tu gente, y por supuesto la comunicación que realices en otros medios.  Como sabéis por artículos anteriores, opino como Kevin Roberts, de Saatchi, autor de Lovemarks, que el medio ya no es el mensaje sino que el mensaje es el medio.  Lo importante no es incidir en un medio pensando que ello nos posiciona en la mente del consumidor, sino comunicar consistentemente cada vez que entramos en contacto con el consumidor.  No importa donde.

Mi recomendación: antes la estrategia de marca, luego las redes sociales

En definitiva, si trabajas para una agencia y quieres recomendar a una marca un plan de comunicación en redes sociales, o si eres tú quien dirige la marca, asegúrate de que la conoces a fondo, tienes una base de contenido sólida y reconocible por los clientes y que puedes generar sinergias y madurar tu relación con los clientes en todos los puntos de contacto que disfrutes con ellos.

De nada te va a servir hacerte el moderno en Facebook si luego en tu spot de TV sales con corbata y el ceño fruncido.

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branding

Jose Mourinho y la marca Real Madrid

El Real Madrid como marca

Lo que un club de proyección internacional como el Real Madrid "vende" a sus seguidores es algo que va mucho más allá del fútbol, y que abarca valores emocionales relacionados con el esfuerzo, el sacrificio, el fair play, el respeto a los rivales y una herencia centenaria.

Si vende camisetas en todo el mundo, si abarrota campos de fútbol cuando está de gira por Estados Unidos o por China, no es sólo por el tirón mediático de Iker o Cristiano Ronaldo, sino también por ese poderoso arraigo de la marca en la mente de sus seguidores.  No hablo de notoriedad, sino de una poderosísima diferenciación que acaba transformándose en seducción.  El Real Madrid significa eso porque probablemente no hay ningún otro gran club en todo el mundo capaz de transportar ese conjunto de significados.

La importancia de las personas en el desarrollo de las marcas

Una marca es sólo un espacio en la mente de uno de sus seguidores.  Tan sencillo de entender, pero tan difícil de conseguir.  Durante décadas la profesión publicitaria ha defendido un modelo que sostenía que una marca sólo podía ser construída con publicidad. Hoy hasta los creativos más fundamentalistas han de reconocer que no es así: basta mirar a Mercadona, Starbucks o a Zara para darse cuenta.

La marca es una consecuencia de la comunicación, sí, pero también (y fundamentalmente), una consecuencia del producto ofrecido, del entorno en el que se vende y de las personas alrededor de la marca (empleados y clientes).

La incidencia de Mourinho sobre la marca Real Madrid

Mourinho

La variable con mayor incidencia sobre el imaginario de marca del Real Madrid no es ni su comunicación, ni la grandeza de su estadio, ni sus famosos manuales de cultura corporativa.  Es una persona y se llama José Mourinho.  Es tal su poder en el club, que tiene secuestrada la opinión de sus jugadores, su presidente y una gran parte de sus fans, con un comportamiento completamente opuesto a esos valores de marca que hacen grande al Real Madrid.

Según la teoría de que él y sus jugadores son un grupo de templarios agredidos por los demás (los árbitros, los demás equipos, sus jugadores y hasta sus entrenadores, véase la foto de tu tirón de orejas de anoche al segundo entrenador del Barcelona), todo vale…  todo es justificable.  Hasta esta acción que en sí me parece una anécdota en un momento de acaloramiento pero por la que apuesto a que no pedirá disculpas.

No sé si los títulos que el Real Madrid pueda ganar este año gracias a Mou (como entrenador me parece el más grande) justifican la erosión tan tremenda que día a día, gota a gota, está provocando a su imagen. 

Las personas pasan.  Y desde luego que las marcas también, pero pueden hacerlo mucho más lentamente si son bien gestionadas.  Florentino sabrá mucho de ladrillos, pero de branding no sabe absolutamente nada.  Su marca es una nave cuyo timón está manejado por las ventoleras de un tipo que ha perdido los papeles hace tiempo.

Por cierto, no soy del Barcelona.  Ahora mismo los veinte clubes que están en primera división me importan un bledo.

Saludos a todos.

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CASA MINGO: COMO LLENAR UN RESTAURANTE HASTA LA BANDERA PONIENDO SOLO POLLO, ENSALADA Y SIDRA

Debe ser deformación profesional, el haber estado varios años (aciagos) dirigiendo restaurantes, me hace fisgonear de arriba a abajo todos los sitios en los que como.

Hoy estuve con la familia en Casa Mingo.  Ni el pollo ni la sidra son para tirar cohetes, creo que en cualquier otro sitio alcanzarían el nivel de menú del día y poco más.  Dicen que es asturiano pero a mí no me lo parece tanto: no te escancian la sidra y el chorizo a la idem me sale a mí mejor en el microondas…

Foto0058Sin embargo a las 2.00 tenían llenos los 2 comedores atechados, una carpa y las mesas al aire libre: calculo que unos 300 comensales mínimo. 

No, no me he vuelto crítico gastronómico.  Pero mientras me soprendía ver a más y más gente a la puerta escudriñándonos para ver si nos íbamos ya, empecé  pensar si su éxito se puede explicar desde una óptica de Marketing.

El modelo de Wally Ollins destripa las posibles formas de contacto entre una marca y un cliente.  Veamos:

– El producto, o sea lo que Casa Mingo vende:  lo dicho, corrientito…  Pero la calidad es un concepto relativo: en un contexto de precio bajo, el nivel de exigencia disminuye.

– La comunicación es el modo como Casa Mingo habla a la gente: yo diría que el mensaje que recibes es "aquí no vas a tener grandes lujos pero tampoco te vamos a cobrar de más".

– El entorno, un local con aspecto rancio de chigre asturiano, eso no se puede negar.

– Las personas: todo aquel empleado que entra en contacto con los clientes.  Tanto los camareros como la señora de la caja (siempre sentada, sólo cobrando) y el señor que maneja el asador de pollos hacen juego con el local, da la sensación que llevan más de 50 años integrados en él.

En suma, pienso que el éxito de Casa Mingo se explica por:

1. su autenticidad (no ofrece nada que no pueda servir rápida y eficientemente) y precio (se come por 9 euros/persona).  

2. buceo por 11870 antes de escribir esto y compruebo algo difícil de encontrar en un negocio de hostelería: su público es muy heterogéneo (adolescentes sin blanca, familias, turistas guiris y nacionales y señores/as en sus 60 ó 70)

3. lo de la crisis no es coña y estamos hartos de que nos tomen el pelo cobrándonos 10 veces más por algo que cabe debajo de una muela. 

En este sentido, Casa Mingo es una empresa "low cost": una oferta básica y sin florituras para todos los públicos a un precio asequible.