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La escalera del Branded Content

La situación en la que trabajamos los profesionales de la comunicación de marcas en la actualidad es sumamente inestable.  A la dureza de esta crisis, como un gélido invierno que no termina nunca, se une la dispersión de las audiencias por la diseminación del contenido en soportes digitales y  la ineficacia de los formatos publicitarios tradicionales por el hastío que la saturación de anuncios produce en las personas.

Como consecuencia:

  • El consumidor se las ingenia para bloquear lo que no le interesa (la publicidad que no ha solicitado) y encontrar lo que busca (el contenido que le entretiene en su tiempo de ocio).
  • Las productoras encuentran crecientes dificultades para financiar programas de calidad que fidelicen a sus audiencias.
  • Los medios libran una batalla campal entre sí por sus audiencias,  que dependen sobre todo de la calidad de su contenido.  Sin embargo, paradójicamente siguen pugnando por maximizar el bombardeo publicitario porque el dinero procedente de los spots de sus anunciantes es su única fuente de ingresos.
  • Las marcas necesitan hoy más que nunca la cercanía de sus clientes, que sin embargo les dan la espalda porque lo que reciben de ellas es interrupción y  una cansina repetición de mensajes comerciales.

Contar esta historia es todo un reto: mis alumnos de publicidad me miran con caras despavoridas, los responsables de marca que cuento entre mis amigos fruncen el ceño y el resto de la gente entiende el problema pero no cómo hemos llegado hasta él.

Lo que me importa no es restregaros cansinamente el problema en este blog, sino ofreceros soluciones.  Ese es también el objetivo de mi segundo libro, que publico próximamente con la editorial ESIC y del que empezaré a hablaros en unos días.

Una de estas propuestas es la convergencia entre las necesidades de la industria del entretenimiento y el interés de las marcas por aproximarse a sus audiencias.  Este gráfico muestra la escalera del contenido de marca: los pasos que podemos dar para acercarnos a un tipo de publicidad donde prime el entretenimiento como valor principal (del cual se derivará el atractivo para la audiencia) y alejarnos del enfoque push de la publicidad tal cual la conocemos (hemos de «forzar» la transmisión del mensaje a base de comprar más y más GRP´s simplemente porque la actitud natural de la audiencia es resistirse a ese tipo de mensajes).

  1. Primer peldaño: spots. Produzco un contenido de tipo comercial donde vendo mis productos, compro espacio en los medios y lo chuto tantas veces como me sea posible.  Hasta que se me acabe el presupuesto.
  2. Segundo peldaño: product placement. Inserto mi producto de forma sutil en el contenido.  Ally McBeal popularizó Starbucks al consumir sus lattes en la oficina.  Estrella Galicia tiene una presencia ubicua en el bar de la serie de TV Doctor Mateo.
  3. Tercer peldaño: brand placement. Algunos anunciantes se atreven a ir un poco más allá.  Dispuestos a ceder parte del control sobre sus mensajes de marca a cambio de ganar en autenticidad y credibilidad, se sientan a hablar con las productoras y llegan a acuerdos como el de Fedex con la película el Náufrago, donde Tom Hanks convivía en una isla durante años con un paquete de la empresa de envíos internacionales donde trabajaba.  Fedex es a todos los efectos un protagonista (secundario, eso sí) de la película.
  4. Cuarto peldaño: branded content. Una mínima parte de los anunciantes han sido capaces de llegar a la parte más alta de la escalera: convertirse en productores de su propio contenido de entretenimiento.  Aquí podéis ver el ejemplo de BMW que produce una mini-serie dirigida por Guy Ritchie y protagonizada por Madonna y Clive Owen.  La denominación de origen Rioja co-produce la exitosa serie de TVE «Gran Reserva».

 

 

Buscando huir de la sobresaturación publicitaria y con el fin de activar el interés y la empatía de la audiencia, a una marca le interesa alcanzar lo alto de la escalera.

¿Por qué no lo hacemos?

¿Por resistencia al cambio?  ¿Porque tenemos miedo a sacrificar una porción del control sobre el mensaje de la marca? ¿Porque nuestra competencia tampoco lo hace y sigue comprando GRP´s al peso?

¿Qué opináis?

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Moby: un ejemplo para neo-artistas y para marcas sin contenido.

No me duelen prendas al reconocer que las ideas de Moby me inspiraron enormemente no sólo para dar forma a nuestra web de Pop Up Musica sino para construir nuestro propio argumentario como empresa.

Moby es un músico de reconocido talento que apuesta por la autoedición, el enfoque "yo me lo guiso, yo me lo como".  No es que aplauda su propuesta: es que no hay otra propuesta posible.  Con la defunción del CD y los sistemas de reparto de derechos de autor estancados y cuestionados, el artista que desea vivir de esto debe recuperar el mayor control posible de su obra.  En lugar de grabar un máster y cedérselo a un gigante discográfico que pagará las facturas de su promoción y distribución a cambio de quedarse con un trozo muy grande de un pastel cada vez más pequeño, Moby…

  • compone él,
  • graba él mismo todos los instrumentos (si le creemos, en un cuarto de su casa…),
  • masteriza él,
  • distribuye él (en su web Moby.com podréis adquirir toda su discografía)
  • e incluso vende él las entradas a sus conciertos, 
  • es consciente de la importancia que tiene colocar su música al alcance de sus fans: por eso permite una generosa cantidad de descargas gratuitas y es un usuario más que avanzado en redes sociales.  Cuenta con un millón de seguidores en Facebook.

De este modo recupera un total control sobre su obra y lo que es más importante desde el punto de vista económico, se lleva un mayor porcentaje de sus ingresos.  Todavía encuentro artistas que empiezan, que se resisten a entender este enfoque: suspiran por las jornadas de estudio con facturas de 5 dígitos, hoteles de 5 estrellas y por desarrollar sus carreras sin moverse de casa y sin verle la cara a los fans.  Aborrecen a las marcas comerciales y les entra urticaria con sólo mencionarles una colaboración de branded content

Sin embargo, un tipo como Moby, que lleva 25 años encima del escenario y ha vendido más de 10 millones de copias de "Play", les enseña el camino a los que empiezan con todo lo que hace.  Toca en directo una media de 70/80 veces al año, escribe él mismo en su Twitter, es capaz de componer la banda sonora de una película de James Bond, pero también de colaborar con numerosas ONG´s.

Hace un año y medio me di de alta en su newsletter mobygratis, la sección donde el artista de realiza la divulgación no comercial de parte de su contenido.  Ayer recibí un mail donde nos cuenta su última colaboración: un proyecto con Vimeo (la plataforma de video on line que crece como un cohete: Vimeo ha superado los 10 millones de visitas mensuales en Estados Unidos, gracias a una apuesta por la calidad del contenido… cosa que quizá no diríamos de Youtube).  Se trata de un concurso de videoartistas al que se une la agencia de publicidad Saatchi & Saatchi: el ganador será anunciando en la sección de "nuevos directores" del festival publicitario de Cannes este verano y tendrá derecho a trabajar en la agencia así como a colaborar en futuros videoclips de Moby.

Insert_saatchiandsaatchi

El vídeo es un elemento fundamental en la experiencia del usuario on line. Nos sirve a los que creamos contenido para sustanciar nuestros argumentos y divulgar nuestras obras.  Les sirve a los usuarios -gracias a tecnologías de búsqueda cada vez más eficientes, anchos de banda razonablemente buenos ya universalizados en los hogares occidentales y dispositivos portátiles que se unen a la experiencia-, para encontrar el contenido que buscan, allí donde quieren consumirlo y en el momento que les da la gana.  Vamos, justo lo contrario a la televisión.

Moby sabe muy bien con quien se asocia y el impacto positivo que esta acción tendrá sobre el inminente lanzamiento de su nuevo trabajo "Destroy".  Por su parte, Saatchi demuestra que al menos hay una gran agencia que pugna por desperezarse y encarar la era post-publicitaria intentando ganar algo de credibilidad en el terreno del contenido útil.

Mientras escribo este post, escucho "be the one", el primer single de "Destroy" que me acabo de bajar de forma gratuita de su web.  Gracias a su generosidad (que más que de altruísmo tiene un gran trasfondo de visión de negocio), Moby ha conseguido que me interese por la compra de su nuevo disco, informe del mismo a todos sus fans, y al mismo tiempo divulgue la historia de su colaboración con Vimeo, perfeccionando esa simbiosis que siempre ha querido tener con el medio digital.  Brillante.

Por cierto, acabo de ver que en su próxima gira por Europa va a Barcelona pero no viene a Madrid.  Habrá que intentar solucionarlo…

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Tele 5 introduce un jingle de Coca-Cola en su autopromoción

Anoche me encuentro en Telecinco este corte de autopromoción de la cadena, que me hace recordar el artículo que vi hace unos días en internet sobre la integración del jingle más conocido de Coca-Cola como música de fondo de la campaña.

 

Es algo que me llama poderosamente la atención porque esto de integrar el jingle publicitario de una marca dentro de la autopromo de una cadena de TV, que yo sepa, nunca se había hecho antes.  Se trata de dos piezas de un minuto (esto es sólo el extracto más largo que he sido capaz de encontrar on-line) por donde pululan los rostros de los presentadores más populares de Telecinco y Cuatro.

Los que os pasáis de vez en cuando por este blog sabéis que soy un defensor a ultranza de la necesidad de integrar la comunicación de las marcas de forma no intrusiva en el contenido que las personas queremos ver. 

En este caso concreto veo que se pueden realizar dos lecturas bien diferentes.

¿Un co-branding positivo para Coca-Cola?

Como apunta la nota de prensa de la cadena, el intento de la autopromoción de transmitir valores como la felicidad, la amistad o la diversión, encajan como un guante a Coca-Cola, que en su 125 aniversario se ha marcado como objetivo posicionarse como un transmisor universal de alegría. 

El conocido jingle de Coca-Cola se convierte en la banda sonora de este contenido, como un integrante más de esa escena de diversión.

¿Publicidad dentro de la publicidad?

En bachillerato teníamos un profesor de Literatura cojonudo.  Todavía le recuerdo como uno de los mejores profesores que he tenido.  Estudiando el Quijote, examinaba un pasaje donde Don Quijote y Sancho se encuentran con un libro escrito por un tal Miguel de Cervantes donde se narran sus andanzas: el recurso literario se llamaba "literatura dentro de la literatura".

Este caso de Telecinco, Cuatro y Coca-Cola podría definirse como publicidad dentro de la publicidad.  La autopromoción al final es un formato de autobombo, una ficción publicitaria orientada a transmitir los valores que la cadena desea proyectar, para así estrechar los lazos con su audiencia.  O sea, es publicidad de la de siempre: nadie se sienta delante del televisor a ver autopromos de Telecinco, sino a ver sus informativos, sus series, o Sálvame Deluxe. 

Y un jingle es un recurso musical al servicio del impacto publicitario.  O sea, sirve para convertir esa ficción publicitaria en algo más estético, efectista y memorable.  Por tanto estaríamos hablando de publicidad (el jingle de Coca-Cola) insertado dentro de más publicidad (la pieza de Telecinco).  ¿Un cóctel publicitario demasiado contundente para la digestión de su audiencia?

¿Qué opinas tú?

¿Crees que Coca-Cola se verá beneficiada por esta acción?  ¿De qué modo?

Saludos a todos.

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Lacta: el advertainment de un chocolate, rey del prime time en TV

LactaEntretener en lugar de vender agresivamente

Hoy en encontrado en YouTube un ejemplo interesante de Lacta, una marca que consigue una notoriedad bestial a base de invertir el modo de pensar tradicional de los marketinianos: en lugar de enfatizar el mensaje comercial, desarrolla un contenido de entretenimiento a la medida de su target y se lo ofrece en bandeja.

Lacta, propiedad de Kraft Foods, es el chocolate líder en Grecia.  En 2009 su campaña "Love at first sight" obtuvo el gran premio de los Mixx Awards, concedidos por la IAB (International Advertising Bureau), que representa al 90% de la industria del marketing digital en Estados Unidos. 

Observar al target para detectar oportunidades de engagement

Como les digo a veces a mis alumnos de Publicidad, los consumidores son humanos y por tanto impredecibles.  A veces de su comportamiento inesperado se puede derivar una potente oportunidad para extender nuestra relación con ellos.

Los chicos de Marketing de Lactal detectaron que su spot de TV, que dibujaba la historia de amor entre una pareja joven, había dejado con hambre de más a su audiencia.  Así que le dieron justamente lo que esperaban: rodaron una serie de episodios de 14 minutos de duración con el follow up de la historia y los fueron colgando uno por uno en Youtube.  El resultado fue que el 5% de los usuarios de Internet en Grecia vieron la serie y más de 10.000 personas se hicieron fans en su página de Facebook en cuestión de días.

Love in Action: la explosión on line sirve de trampolín para el éxito off line

Pero lo que de verdad me ha impresionado es la secuela de esta campaña en 2010, llamada Love in Action.  De nuevo se trata de narrar una historia de amor chico/chica.  Pero en esta ocasión le dan a la campaña varios giros que la convierte en una bomba de interactividad:

  • Convocan a los propios fans para que sean ellos los que escriban el guión de la serie:  se recibieron 1.307 propuestas.
  • Permiten a los propios internautas escoger distintas propuestas de casting, vestuario y localizaciones para el rodaje.
  • Invitan a los fans al rodaje para aparecer como extras.
  • Y finalmente, deciden aprovechar la expectación generada por estas mecánicas participativas on line para anunciar la premiere de la película ¡en prime time televisivo! 

Parece que la cadena líder en Grecia detectó la expectación generada y decidió apostar el contenido.  La película fue estrenada el día de San Valentín (parece que los griegos lo celebran…), y obtuvo un impresionante 12% de share.

Aquí tenéis el case study, contado brillantemente:

Una acción imaginativa (obviamente, bastante más difícil de construir que rodar un spot a la usanza tradicional y airearlo en los medios), que obtiene la más importante de las recompensas: el interés del target, que equivale a disparar la notoriedad de la marca, estimular la preferencia y, previsiblemente, espolear las ventas.

¿Qué os parece?

¿Os parece anecdótico o podemos reproducirlo?

¿Cómo podría una marca de chocolates española utilizar su territorio de marca (la ternura de Milka, el placer adulto de Valor, el lujo accesible de Ferrero Rocher…) como fundamento de una acción de marketing de contenido como ésta?

Saludos a todos.

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Ford C Max: un ejemplo que muestra las ventajas del branded content

Ayer tuve la ocasión de debatir este ejemplo de branded content del Ford C Max (en El Hormiguero, de Cuatro) en una clase sobre touchpoints que me tocaba dar en Madrid School of Marketing. Tengo la suerte de disfrutar de un grupo muy bueno de alumnos que me permite tratar un tema como este abiertamente sin que inviten a la dirección de la escuela a quemarme en una pira. Muchos profesionales que llevan años trabajando en marketing no lo entienden ni de lejos.  O lo que es peor, no quieren entenderlo.

Se trata de desaprender lo aprendido.  De sustituir lo que conocemos y dominamos (la Universidad y el trabajo nos han escrito a fuego en el cerebro que para comunicar una marca hay que producir una campaña, comprar espacio en los medios y airearla) por lo que desconocemos (un enfoque en el cual la marca pasa a a ser co-productora de contenido).  ¿Una marca integrándose en la industria del entretenimiento? 

Veamos ambas enfoques en perspectiva: qué se podría haber limitado a hacer el Ford C-Max y qué hizo en realidad. 

Opción "segura": spot + repetición + interrupción.

Imagínate intentando ver el Hormiguero en Cuatro una noche cualquiera.  Mientras esperas impaciente a que el programa comience, arranca uno de esos interminables bloques publicitarios que la cadena te anuncia que va a durar "sólo" 6 minutos.  El bloque comienza, e insertado en una ristra de más de 10 anuncios, ves esto pasar por delante de tus narices:

Nada que no te suene de publicidades anteriores: diseño, innovación, dispositivos cuyos nombres son siempre acrónimos, flexibilidad, un coche para disfrutar en familia… Mensajes de una importancia totalmente marginal en relación al contenido que buscas.

El programa comienza y durante unos minutos te sumerges en él, porque eso es lo que te lleva a sentarte delante del televisor: buscas entretenimiento.  Los bloques de publicidad, que de nuevo aparecen en pantalla en distintos cortes durante el programa, son justo lo que no quieres: una interrupción no deseada que no te entretiene sino que te roba tiempo. 

El Hormiguero es el contenido que tú quieres ver (pull) y la publicidad es el mensaje impuesto por un tercero (push) que aprovecha la coyuntura de tenerte sentado delante de la tele para intentar que le prestes atención.

Opción "innovadora": integra tu publicidad en el contenido que tu público quiere ver.

Ahora despiértate: pones el Hormiguero y el programa echa a andar. En medio del programa su presentador Pablo Motos llama al hombre de negro para que ponga en marcha uno de sus experimentos, consistente en hacer levitar un vehículo Ford C Max, que aparece en pantalla ¡durante 4 minutos!

El experimento está insertado con tal naturalidad en el programa, que no tengo problema en tragarme los 4 minutos de contenido sin pestañear.  Porque son contenido: sólo que Ford ha conseguido ser invitado a este contenido, convirtiéndose en un integrante más de él.

Detrás de la acción está Mindshare, una central de medios (o así se les ha llamado tradicionalmente) que sí es capaz de entender la importancia de este tipo de publicidad.  No porque sea "creatividad en los medios" como le llamaba un cliente mío hace años, sino porque la integración natural en el programa dispara el recuerdo y la empatía de la audiencia.  Y naturalmente, es rentable a la cadena y a todos los intermediarios que gestionan la campaña.

La insistencia con los formatos publicitarios tradicionales se sostiene sobre la premisa de que debemos tolerar la publicidad para disfrutar de contenidos gratuitos.  Las teles e indirectamente las productoras no tienen otro modo de financiarse.  La estrategia no se cuestiona porque los anunciantes no encuentran una forma diferente de hacer las cosas y ni a las teles ni a la mayoría de las agencias les interesa demasiado proponer alternativas diferentes al spot que les da de comer. 

Apostar por el branded content (me espanta el término, rezo para quelos pocos profesionales del sector que creemos en esto consigamos llamarle publicidad bien pronto y que se entienda a qué nos referimos), requiere valentía.  Requiere imaginación y un enfoque distinto, más artesanal e individualizado.  Nada que ver con la compra de GRP´s al peso.  Creo que es un reto bien interesante para:

  • cadenas y productoras interesadas en ofrecer a su audiencia lo mejor en cada minuto de programación,
  • marcas ahogadas en un mar de ruido publicitario y diluídas por una retahíla de campañas inseguras que buscan la notoriedad sin alcanzarla y el posicionamiento sin consolidarlo nunca,
  • agencias deseosas de demostrar su talento creativo y sentar las bases para salir de una vez de esta crisis.

¿Qué opináis?

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¿Qué es branded content? Definición en dos imágenes de la nueva publicidad.

El concepto de branded content no siempre es fácil de explicar y de entender.

Un intento por explicarlo telegráficamente con la ayuda de dos imágenes. 

1) El enfoque publicitario tradicional:

  1. Tu marca elabora su mensaje (habitualmente una versión "creativa" de tu oferta de producto, en forma de anuncio o spot)
  2. Lo coloca en los medios, comprando espacio publicitario.  Y en los medios compite por la atención de tus clientes (cada vez más dispersos y fragmentados) entre los contenidos que éstos realmente van a buscar (informativos, programas de deportes, series, películas, música…) y naturalmente, la publicidad del resto de marcas.
  3. Resultado: lo que tú quieres contarles, has de imponerlo (push) en contra de la resistencia de tus clientes, que lo que quieren es ver el contenido que les interesa (pull).  Naturalmente, tu publicidad es lo que menos recuerdo genera al final del día.  O sea, pagas por una campaña que es intrínsecamente ineficaz porque actúa en contra de las apetencias de tu público.

Esquema publicidad 

2) El nuevo enfoque de Branded content:

  1. Tu marca elabora contenido propio, que debe ser interesante a tu público objetivo y lo integra dentro de la oferta existente en los medios.  Para ello puedes producirlo tú mismo como Blendtec, o puedes, como la Denominación de Orígen Rioja asociarte con una productora para desarrollar un contenido de alta calidad como la exitosa serie "Gran Reserva". ¿O realmente creías que la nueva TVE sin anuncios ya no se habla con las marcas?
  2. Ya no tienes que "empujar" tu mensaje.  Son los clientes los que acuden a él porque les estás ofreciendo entretenimiento, no publicidad "comercial".

Esquema branded content

 

 

 

 

 

Confío en que los ejemplos te resulten didácticos.  Espero vuestros comentarios.

Saludos.

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Las 5 reglas del branded content: inyecta relevancia a tu marca.

Los mercados están formados por seres humanos, por consumidores. Y los consumidores hemos cambiado. La oferta también ha cambiado: se ha multiplicado y los lineales rebosan de productos indiferenciados.  Escoger qué comprar es un auténtico quebradero de cabeza que el bombardeo publicitario complica todavía más.

Víctimas de la sobresaturación y confusión reinante, miles de marcas malviven en un limbo de ofertas grises e indiferenciadas que año tras año acoge nuevos huéspedes.  Por si fuera poco, la distribución arrincona a las marcas de fabricante con sus propios productos, cada vez más fiables, robustos y asequibles.  En una palabra, honestos.

El mayor enemigo de los marketinianos con los que mantengo contacto desde que colgué la corbata hace unos años, es su propia resistencia al cambio.  Hemos sido programados en las universidades y en las empresas, para combatir estos problemas con una sola herramienta: la publicidad.  Si vemos que no funciona, simplemente intentamos emitir más y más fuerte.  Si vemos que no se recuerda, endulzamos todavía más el mensaje.  Somos más líderes, más grandes, más fuertes, más internacionales.

Por ahí no vamos a ningún lado: nuestro target son personas, no clones.  Y requieren lo mismo de las marcas que en sus relaciones personales: diálogo. 

Estas son mis 5 reglas básicas para dirigirnos al consumidor de un modo diferente, aportando valor en lugar de intromisión:

  • Regla número 1: da un paso atrás y cede parte de su poder a sus clientes.  Si les dejas hablar en lugar de machacarles con monólogos publicitarios, será más fácil que tu relación con ellos se consolide.  Pero antes de comenzar a hablar escúchales primero.  Afortunadamente empiezan a aparecer casos como el de Heineken, que en su web te permite diseñar tus propias botellas con los mensajes y colores que quieras.  Al final, tu cliente es el que más conoce de tu producto, ¿por qué no permitirle que contribuya a crearlo?
  • Regla número 2: tu comunicación no puede fundamentarse en la persistencia de sus repeticiones.  No empujes sus mensajes.  Consigue que su contenido sea tan interesante que tus clientes tiren de ellos. ¿O acaso tu estrategia para mantener a tu lado a la persona que quieres es espetarle cada 5 minutos cuanto la quieres?  El contenido de la marca Blendtec, un fabricante de batidoras americano del que ya he hablado otras veces, es tan bueno, que tiene millones de seguidores en su canal de Youtube.  No es publicidad cansina, es un contenido entretenido.  Tanto, que tiene casi 400.000 seguidores y acumula más de 156 millones de vídeos reproducidos en su canal de YouTube.  ¿Te imaginas lo que es tener a 400.000 clientes potenciales esperando expectantes tu siguiente vídeo en lugar de escaparse al baño en cuanto aparece tu publicidad?
  • Regla número 3: deja de considerar a tus clientes como audiencia.  Plantéate que son fans (sí, exactamente como los fans de un grupo de música): se saben todas tus canciones, están dispuestos a hacer lo que sea con tal de ir a verte, imagínate lo que pueden llegar a agradecer que estés dispuesto a sentarte a hablar con ellos.  Estás de enhorabuena, por fin la tecnología lo permite.  Así que si puedes permitírtelo, busca un partner que te ayude a impulsar tu actividad de marketing con un enfoque y una tecnología CRM.  MyStarbucks idea sirve a la mega-multinacional de las cafeterías de Seattle para matnener el hilo directo con sus clientes y sus sugerencias, además de permitir el feedback directo.  Starbucks sólo es un integrante más de una comunidad a la que pertenecen todos sus fans: los amantes del buen café.
  • Regla número 4: intenta no interrumpir, intégrala en las propias rutinas de tus clientes.  ¿A nosotros nos gusta que asalten nuestra privacidad?  A nuestros clientes tampoco.  Sus teléfonos son privados, así como sus buzones postales y electrónicos, así que  es mejor no asaltarlos a menos que nos hayan autorizado previamente.  Y para conseguir que nos autoricen a hablar, nada mejor que ser generosos y estar dispuestos a dar antes de recibir. Por ejemplo, Seth Godin, uno de los escritores más reconocidos en Marketing a nivel mundial tiene una amplia sección de descargas gratuitas en su web que en ocasiones ha utilizado como incentivo para generar suscripciones.
  • Regla número 5: y sobre todo, intenta que tu comunicación sea útil: o bien informativa, o bien entretenida.  Si no estás ofreciendo a tus fans, ni información útil para ellos (por la que quizá estarían dispuestos a pagar en otro contexto) ni entretenimiento (contenido audiovisual, gaming, audio, etc), lo más probable es que cuando vean tu publicidad recuerden esos 5.000 anuncios anodinos que les rodean a diario.  Y bostezen y miren para otro lado.  Federal Express, por ejemplo, en lugar de empujar su mensaje, consigue colarse en una película de tantísima repercusión como "Náufrago" de Tom Hanks, y saltar así a las pantallas de miles de cines en todo el mundo con un mensaje memorable y cargado de valores emocionales positivos.

  Hanks
Claro que siempre podemos seguir haciendo lo mismo de siempre. De hecho hacer las cosas como siempre es mucho más fácil: sólo hay que contratar a una agencia de publicidad de las de creativos con pantalones rotos para que te hagan un anuncio ocurrente y una agencia de medios para que te compre unas cuantas toneladas de GRP´s.

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Jornadas Mundiales de la Juventud 2011: ¿un contenido de marca para la Iglesia?

Jmj2011

Una de mis alumnas de la Escuela Superior de Publicidad me envía una información sobre las Jornadas Mundiales de la Juventud, que se espera que convoquen a 2 millones de personas en Madrid el próximo mes de Agosto.

Me interesa el tema no por el lado religioso sino por el de Branding:  la Iglesia ocupa un lugar en la mente de quienes la siguen y quienes la denostan.  Si ocupa un lugar en nuestras mentes, poblado por una serie de atributos y valores asociados, es porque es una marca.  E.d., respeto las creencias ajenas y las mías no tienen por qué importar un bledo al lector de este blog.  Esto va de la imagen de la Iglesia y como dinamizarla, ¿ok?

Dicho lo cual, las Jornadas me parecen una magnífica oportunidad para que la Iglesia genere un contenido potente y notorio con el que conseguir el engagement de su público objetivo.  Este contenido podría contribuir a posicionar mejor su imagen a veces controvertida, en la que como comenté en un post anterior, pesan más algunas poses anacrónicas y desconectadas de la actualidad de su jerarquía, que el mensaje (fundamentalmente bueno, abierto y positivo) que hay detrás.

Me parece una oportunidad porque:

  • Dos millones de personas son muchas personas: significa multiplicar por 7 el aforo del festival Rock in Río, o por 20 el del FIB.  Y significa llenar más de veinte estadios como el Bernabéu.  Es una masa crítica tan contundente de personas que el asunto será forzosamente notorio.
  • Todo evento (y este encuentro fundamentalmente es un evento), sirve para que quienes asisten a él tengan la oportunidad de palpar la marca en primera persona.  Cosa que la comunicación convencional no permite conseguir.  En este caso, la Iglesia pretende generar una comunidad más sólida gracias a la experiencia.  La experiencia permite maximizar el recuerdo y la empatía con la marca, como he comentado también en el blog en alguna ocasión.
  • Se dirige al target más joven, a los fieles que más años van estar ligados a la Iglesia y que más capacidad de influencia van a tener para atraer a terceros hacia ella.

Me falta sólo una cosa.  Pero es muy importante.

El filósofo canadiense Marshall McLuhan se inventó aquello de que "el medio es el mensaje".  Se refería a que los medios de comunicación no sólo cumplen la función de transmitir un contenido, sino que transfieren su propia lógica interna hacia sus receptores.  Muchos años más tarde Kevin Roberts, máximo responsable de la agencia Saatchi & Saatchi nos dice justamente lo contrario: que el mensaje es el medio.  Que la utilidad y relevancia del relato que una marca hace llegar a su público lo es todo y debe primar sobre la obsesión con el medio a través del cual circula el mensaje. 

Personalmente estoy de acuerdo con esta última tesis: el estruendo de las JMJ no contribuirá por sí sólo a dinamizar la imagen de la Iglesia como marca.  Lo que de verdad necesitaría la Iglesia para mejorar su Marketing (para satisfacer las necesidades de sus seguidores actuales y potenciales) y con ello detener su preocupante pérdida de un 2% de fieles cada año es aprovechar la notoriedad de las Jornadas para afilar su mensaje, centrándolo:

  • no en la ceremonia sino en el trasfondo,
  • no en la liturgia sino en las preocupaciones (las necesidades) de su público,
  • no en la "victoria mediática" de conseguir atraer a 2 millones de personas a Madrid, sino en qué mejoras puede reportar ese espíritu participativo al conjunto de la sociedad.

¿Qué opináis?

 

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Ruta 10/10 para tu contenido de marca: calidad (Moleskine, 1880, Jamón de Guijuelo)

Espero que el recorrido que te ha traído hasta aquí a través de estas 10 rutas para tu contenido de marca te haya aportado alguna idea nueva.  Si no es así 🙁 me queda un sólo cartucho: la ruta de la calidad.  Se trata de construir una historia de calidad alrededor de tu producto.  No te preocupes: no necesitas ser un fabricante de joyas talladas a mano ni una factoría de Rolls-Royces, puedes conseguirlo si tienes la habilidad de contar tu historia como, cuando y donde más valor puedas aportar a tu público.

Igual que hay películas de culto, también hay cuadernos de culto.  Es el caso de Moleskine, una libreta muy especial con una interesante historia a sus espaldas, recuperada por un emprendedor visionario. Las primeras libretas tipo Moleskine se fabricaban artesanalmente en Tours, Francia.  En sus viajes a París el escritor y arqueólogo inglés Bruce Chatwin (conocido por sus viajes por todo el mundo y  sus personales cuadernos de notas) solía visitar siempre la misma librería para adquirirlos. La pluma de Chatwin mantuvo latente la popularidad de estos cuadernos hasta que en 1997 el editor milanés Mario Beruzzi decidió registrar por primera vez la marca Moleskine y resucitar el producto. 

Para ello utilizó el imaginario de los cuadernos personales de artistas y pensadores como Picasso, Van Gogh, Hemingway o el propio Chatwin.  La Moleskine se convertía por tanto en heredera de esta tradición que encajaba como un guante con la calidad del producto (tapas duras con esquinas redondeadas, goma elástica para cerrar la libreta, tira marcapáginas de tela, cuidadoso cosido de su lomo, páginas de papel sin ácido y distribución exclusiva en librerías).  El inmenso poder generador de contenido de las Moleskine queda patente en los vídeos que presentan en su canal YouTube y que superan el millón y medio de visitas. 

La marca de turrones 1880 lleva décadas utilizando este mismo territorio.  Desde que soy capaz de recordar anuncios, siempre han manifestado orgullosamente aquello de "el turrón más caro del mundo".  Si analizamos el producto en sí, realmente no contiene ningún ingrediente ni método de producción alguno que le haga merecer este marchamo objetivamente. Si visitas su web, verás que su argumentario habla de ubicación geográfica (Alicante, como los demás fabricantes de turrón de Jijona), materias primas de calidad (fundamentalmente miel y frutos secos, como todos los demás) y "fabricación artesanal" (no me los imagino fabricando cada tableta a mano en un obrador, igual que tampoco me imagino a sus competidores haciéndolo).

Sin embargo, el imaginario de la marca, construido consistentemente durante décadas, hace el trabajo de asociar 1880 con la calidad de un modo tan intenso que no necesitamos argumentos: no necesitamos "reason why", utilizando terminología procteriana.  Si pones un pie en tu territorio antes que los demás y sobre todo, construyes esa asociación consistentemente, no necesitas ese reason why.  Y el ejercicio me parece totalmente lícito.

 

¿Y qué me decís de la D.O. Jamón de Guijuelo? Recordaréis que cuando éramos niños el máximo estándar de calidad (o sea, el que nuestras madres compraban en Navidad) era el Jamón de Jabugo. Hoy ha caído en el olvido. Fundamentalmente porque los principales fabricantes de Guijuelo se han asociado y han hecho un notable trabajo de Marketing.  

Que les ha permitido redefinir desde cero el concepto de calidad en el universo del jamón. Y naturalmente han arrimado el ascua a su sardina: ahora todos tenemos claro que la forma estilizada de la pata, la veta de grasa y el color del animal son aspectos que definen el buen ibérico. Mis disculpas si todavía no has cenado, o comido.

Si tienes la habilidad de ser el primero que define abiertamente lo que significa calidad en tu categoría (dentro de unos parámetros aceptables por el consumidor, naturalmente) y sobre todo, si tu producto responde, entonces puede que estés preparado para tomar esta ruta.  Se trata de centrar tu comunicación en esos signos distintivos de tu producto, que son justamente los que la competencia no tiene.  Ferrero Rocher no es un bombón especialmente de "gourmet", ni por sus ingredientes ni por su elaboración.  Sin embargo, su ostentoso envase de papel dorado y su comunicación han conseguido revestir a la marca de una exclusividad que le permite gozar de la mayor versatilidad: vale para comer en casa, vale para agasajar a alguien y vale para tomar en una ocasión especial.

Hasta aquí mis diez rutas para crear contenido de marca.  Para llegar a tomar cualquiera de ellas te aconsejo que previamente:

  • Escuches a tus clientes para que descubrir qué hay en tu marca que pueda resultar relevante para ellos.
  • Decidas sobre qué territorio único y diferencial quieres construir tu contenido (tus credenciales históricas, un evento que desarrolles ad-hoc, una acción de co-branding, la capacidad par reírte un poco de ti mismo…).  Tienes una oportunidad única para romper los clichés de tu categoría: analiza lo que hacen los demás, para tomar tú una ruta diferente.  No te aconsejo que mientas a tus consumidores, ni que les hagas promesas que no puedes cumplir, simplemente que cuentes de modo natural una historia relevante para ellos.  Como una persona contaría una historia a otra.  
  • Tomes ese rumbo sólo si crees que tu nuevo territorio te va a permitir crear y ofrecer a tus clientes, contenido útil y entretenido (consejos prácticos, contenido audiovisual, gamings, aplicaciones…) de forma continuada.

Te deseo que tengas grandes dosis de tolerancia al riesgo para desmarcarte de lo que hacen tus competidores (producir, planificar y emitir publicidad anodina) y perseverancia a la hora de ofrecer a tus clientes algo único y valioso (contenido que les ayude, les informe y/o entretenga, por el que estarían dispuestos a pagar si no se lo ofreciese tu marca de forma desinteresada).

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Ruta 9/10 para tu contenido de marca: explora tus insights de consumidor (Campofrío, Mahou, Ron Barceló)

Hoy os hablaré de mi penúltima ruta para hacerte con un territorio de marca que te permita producir un buen contenido de marca: se trata de explorar insights de consumidor.

Ya que vamos a hablar de insights, permíteme que dedique un momento a definir el ámbito del término.  Para ello tengo que ir un paso atrás y referirme a la función de planificación estratégica que, al menos en las agencias de publicidad para las que/ con las que he tenido la oportunidad de trabajar, es la gran incomprendida e infrautilizada.

  • Incomprendida porque de cara a la galería se dice que el planner es el gran especialista en "consumidores" (lo cual equivale a decir que los planners deberían de ser la punta de lanza de la investigación de mercado).  En la realidad, apenas tienen acceso a un puñado de estudios superficiales y generalistas, que luego intentan exprimir al máximo en sus presentaciones a clientes.  Pero las marcas, los anunciantes, poseen mucha mejor información sobre el consumidor.
  • Infrautilizada porque se le hace menos caso del que parece: el insight, tal y como se utiliza en las agencias, es más consecuencia de un fogonazo repentino de "creatividad" que del estudio riguroso del consumidor final, que debería ser el único epicentro de nuestra actividad.  Esta palabra de compleja y difusa definición, se refiere a la interpretación que hacemos de las motivaciones de un tercero, en este caso de un consumidor.  Captar un insight significa descifrar las motivaciones de éste: por tanto estamos hablando de un asunto observacional, no creativo.

Por tanto cuando te invito a detectar insights, no te estoy instando a entregar la comunicación de la marca a la ciega subjetividad de tus creativos, sino a la observación concienzuda de tus clientes.  Si puedes permitírtelo, contrata a la agencia de investigación de mercados con el perfil más innovador que encuentres: asegúrate de que saben hacer algo más que organizar dinámicas de grupo, que saben moverse a pie de calle, conocen por dónde lo hace tu consumidor y son capaces de interactuar con él en condiciones reales de consumo.  Una dinámica de grupo jamás reproduce las condiciones reales de consumo.

En los últimos días me ha sorprendido muy positivamente una pieza publicitaria basada en un insight que Mahou ya había utilizado en el pasado.  "El día del Padre, disfruta la emoción del derbi con la persona que te hizo amar el fútbol"Fijaos: como casi siempre en esto de explotar la asociación con un deporte masivo con el fútbol, se pueden tomar dos rutas diametralmente opuestas:

  • la que toma todo el mundo: patrocinar a la liga de fútbol profesional y colocar publicidad estática en los campos y sobreimpresiones en las retransmisiones televisivas.  Anodino y escasamente eficaz, ya que se mimetiza con el paisaje del fútbol hasta hacerse imperceptible.
  • llevar esta presencia más allá: profundizar en el modo como disfrutamos el fútbol y añadirle un componente emocional fruto del estudio de nuestras relaciones.

Mahou desarrolla inteligentemente esta ruta de contenido creando una página en Facebook, que ha atraído a casi 80.000 fans y en la que podías ganar una experiencia única para ver el partido en un palco del Calderón junto a tu padre.  Un incentivo que tiene un valor económico asequible para Mahou pero un valor emocional inmenso para los participantes en al promo y en general para todos aquellos aficionados al fútbol que hemos visto la campaña.

En suma, Mahou utiliza las posibilidades que ofrece una plataforma tan masiva como el fútbol para lanzar un mensaje muy personal.  Preveo que esta ruta de Mahou consistente en ver el fútbol desde un enfoque no convencional, más sentimental y menos de bufanda y cánticos, tenga un gran desarrollo a futuro, que fácilmente podría abarcar nuevas promociones de tipo experiencial como ésta, eventos, así como herramientas de networking digital con los padres.

Vamos a ver un segundo ejemplo.  Seguro que os vendrá a la mente de forma inmediata esta campaña de Campofrío.  Es natural, porque es lo que sucede cuando te atreves a romper los códigos de la categoría de forma consistente (manteniendo el foco en el mismo mensaje) y coherente (la comunicación es capaz de transmitir los valores autóctonos del producto, acentuados por el contexto de quien más lejos lo puede tener: un grupo de militares que están lejos de su país).  En este caso Campofrío se convierte en "the real thing".  En sinónimo de embutido, la marca que todo español echaría de menos en el extranjero.  El contenido posible también es potente y variado:  tanto como los distintos destinos lejos de nuestro país donde podría llegar a consumirse el producto.  En este mundo tendrían cabida viajes promocionales y branded content: ¿no sería un producto apropiadísimo para integrarse en programas como "Españoles por el mundo"?

Veamos ahora el caso de Ron Barceló, una marca que decidió reposicionarse hace ahora os años.  Hasta entonces, vivía enclaustrada en el mismo limbo indiferenciado que la mayoría de rones: isla, sol, cocoteros y mulatas/os (ver anuncio de la izquierda).  La estrategia tuvo más éxito provocando denuncias por uso sexista de la publicidad que posicionando a su marca de modo diferencial.

La nueva ruta la tenéis a la derecha: "vive ahora", tiene que ver con el romper con la rutina y atreverse a hacer una locura.

Barcelo 
 
El epicentro on line de esta nueva estrategia es un canal en Youtube donde puedes ver distintos contenidos relacionados con la actividad de la marca.  En mi opinión este tipo de portales que nacen con vocación de network digital de marca, fuera de las redes sociales habituales, se enfrentan al reto de competir con éstas y tienen poco que hacer.

En todo caso, el nuevo territorio de marca "vive ahora", es un campo muy fértil para desarrollar contenido útil al consumidor.  Todo lo que sean sorpresas inesperadas, decisiones locas e imprevistas, le encaja como un guante.  Así por ejemplo, recientemente la marca reclutó a pie de Universidad, sin preaviso de ningún tipo, a un grupo de estudiantes para viajar inmediatamente a un destino internacional. 

Si crees que es posible profundizar en las motivaciones del consumidor hasta encontrar nuevos insights sobre los que sustentar tu posicionamiento, te invito a:

1. Buscar un especialista en investigación de mercados que sepa responder a tu briefing con una propuesta de observación del consumidor en el punto de consumo o por lo menos en el de venta.  Si no dispones de presupuesto para ello, hazlo tú mismo.  Léete un buen libro sobre coolhunting (por ejemplo el de Víctor Gil) y lánzate a la calle a buscar a tus consumidores con la mentalidad (como dice Víctor) de "desaprender todo lo que crees que sabes de ellos".  Porque a lo mejor hasta ahora no les habías escuchado de verdad y sin intermediarios…

2. Descubrir nuevos matices en la relación entre el consumidor y tu marca. La gente que va al fútbol tiene padres a los que quiere y de los que a veces se distancia sin quizá quererlo.  Comemos embutidos aunque quizá no sean el alimento más equilibrado porque es algo muy nuestro de lo que no podemos prescindir.  Bebemos cuando salimos de noche porque nos ayuda a evadirnos en nuestro pequeño espacio de ocio.

3. Escoger un insight que te permita distanciarte de los territorios cliché en la categoría (las islas caribeñas de los rones, las familias felices de los automóviles monovolumen, las oficinas luminosas con gente sonriente que se da la mano como en los bancos…).

4. Y que al mismo tiempo sea explotable: que te permita desarrollar un buen contenido con el que mantener activa y en permanente desarrollo la relación.

En la próxima y última entrega hablaremos sobre calidad: cómo puedes construir tu territorio de marca sobre un historia de artesanía. ¿Te ha gustado este post?  ¿Quieres recibir las rutas restantes?: suscríbete al feed de este blog.  O haz click aquí para suscribirte por email y recibirlas una a una en tu buzón de correo.