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En Gestiona Radio, explicando de qué va «Big brother is dead»

El pasado jueves estuve un rato en Gestiona Radio hablando sobre "Big brother…".  Entrevista_gestiona_radio 3 jun 2011

Aquí tenéis el archivo de audio con la entrevista donde (intento) explicar:

  • Los antecedentes: el hastío del consumidor respecto a la publicidad y su huída, el consecuente desplome de la eficacia publicitaria (los anuncios no impactan porque los consumidores miran para otro lado), el mosqueo de los anunciantes y la pesadilla de las agencias de publicidad, que no viven de otra cosa que no sea producir anuncios.  El "planeta publicidad" donde todo el mundo está cabreado.
  • El interés del oligopolio empresarial-publicitario-mediático al que yo llamo Big Brother por no airear mucho el problema.  El polvo debajo de la alfombra: mejor despilfarrar el dinero que quedarnos sin poltrona.
  • La ruta más probable de futuro para la comunicación equilibrada de marcas y consumidores (que es lo mismo que decir para la supervivencia del sector publicitario): la publicidad en clave de entretenimiento (¿lograremos algún día llamarle simplemente publicidad en lugar de branded content o etiquetas parecidas y que todo el mundo nos entienda?).

Jingle de Gran Hermano como introducción.  Habría preferido hablar del auténtico Big Brother, el de  George Orwell en 1984 (el poder dictatorial que, como la publicidad basada en la repetición y la interrupción, pretende imponer al pueblo lo que debe pensar, desear y comprar). 

Pero Orwell me temo que está relegado al olvido por la omnipresencia del reality.  Lástima.

Un saludo a todos.

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¿Seguimos quejándonos o nos ponemos a emprender?

Me ha gustado mucho esta campaña firmada por The Hub (una incubadora de empresas privada de Madrid) a algunos de cuyos fundadores conocí hace meses en una charla para la organización de estudiantes AIESEC.

Conchita_galdon

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me parece genial que una empresa privada como The Hub pueda lanzar desde un medio masivo una llamada a la acción como ésta a cerca de la creación de empresas.

¿Por qué nadie quiere ser empresario?

En Enero de 2005, cuando me faltaban pocos meses para crear mi primera empresa, que tres años después se derrumbaría (pero esa es otra historia de la que no me toca hablar hoy), le conté mi proyecto a mi buen amigo Jesús Encinar y me dijo algo que todavía hoy recuerdo y me sirve de acicate en momentos difíciles.  Jesús y yo estudiamos la misma carrera de Ciencias Empresariales Europeas, donde se supone que nos enseñaban justamente a eso, a ser empresarios.  Sin embargo, como decía  Jesús: "realmente sólo nos enseñaban a colgarnos una corbata y aprender a ser ejecutivos, a trabajar por cuenta ajena". 

O sea, que lo de ser empresario no se estudia.  No se enseña.  No se estimula a que los alumnos desarrollen su vocación empresarial.  Yo diría más: no es el modelo de éxito que se vende en las facultades de empresariales. Por eso nadie -o casi nadie- quiere ser empresario si en lugar de eso puede trabajar de 9 a 5, y ganar una nómina aceptable a fin de mes vaya como vaya la empresa que te paga.

Cambio de tercio: la cruda realidad del presente

Por mi relación directa con algunos alumnos míos de la Escuela Superior de Publicidad, donde tengo el gusto de impartir clases de Marketing desde hace años, me he sentido muy cerca de las movilizaciones en Sol, que luego se han extendido por el resto de España. 

Comprendo su frustración ante la falta de salidas profesionales, la imposibilidad de realizarse y labrarse un futuro a base de hacer lo mismo que muchos otros sí tenemos la suerte de hacer: currar. 

Hace un par de días recibí simultáneamente varios mails con un listado de reivindicaciones del movimiento.  Que me ha decepcionado profundamente.  Veo muchas alusiones a asuntos como la corrupción o los salarios de los altos funcionarios, pero ni media palabra sobre la principal medida que nos ayudaría a salir de esta crisis: el fomento de la actividad empresarial.

En los últimos 3 años en España han echado el cierre más de 200.000 PYMES (entre ellas mi primera empresa).  Su defunción ha creado desempleo, cuantiosas pérdidas personales y, en definitiva, la paralización del flujo circular de renta generado por su actividad.

¿A nadie se le ocurre que resulta vital crear otras 200.000 PYMES nuevas que taponen la herida?

¿Quién va a crear el empleo que echamos en falta?:

  • ¿Una administración hipertrofiada y llena de solapamientos e ineficacia?
  •  ¿Las grandes multinacionales como Inditex, el Santander o Iberdrola?

No entiendo la ceguera que puede hacer a alguien olvidar que sin la creación de nuevas empresas la recuperación no es posible.  Que las personas que realmente tienen que crear esos 5 millones de empleos que nos faltan no pertenecen a una élite de indeseables a los que haya que arrinconar, que no cuentan con grandes mansiones, ni fondos en paraísos fiscales, ni cajas fuertes con fajos de billetes de 500 en sus dormitorios. 

La mayoría solo cuentan con ideas, valentía y tolerancia al riesgo.

Nuestro futuro es el futuro del pequeño empresario

Me parece muy bien lanzar proclamas idealistascontra la corrupción política, pero nuestra tumba no son los trajes de Camps, al que habrá que procesar y prejubilar si es culpable, sino un país con un tejido empresarial débil y desequilibrado.

Animemos y apoyemos a los emprendedores o estamos muertos.

  • Las administraciones deberían cuidar mucho mejor a los empresarios (en especial los que empiezan) en lugar de asfixiarles con una fiscalidad que ahoga, una tardanza indecente en pagar y una carencia total de ayudas a la inversión.
  • Y todo aquel que emplea su tiempo y su generosidad en reclamar sus/nuestros derechos a pie de calle, no debería jamás pasar por alto los derechos del pequeño empresario.  Si lo defiende, indirectamente estará defendiendo el pan de todos sus empleados presentes y futuros.
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¿Nos vemos en la Feria del Libro el sábado a las 19.00?

Feria libro

Estaré en la caseta de la Editorial ESIC en la Feria del Libro de Madrid el próximo sábado 4 de Junio entre las 19.00 y las 20.00 horas.  Es la caseta 327 y la encontrarás a la altura de la calle Ibiza.

Como sabéis acaba de salir a las librerías "Big brother is dead: el día que el consumidor hizo callar a las marcas"  y toca hacer algo de promoción.

Como veis la editorial ofrece un 10% de descuento en la caseta, en todos sus libros.  Con el descuento el mío se queda en menos de 15 euros.  El precio de un par de copas, o una, según donde vayas a beberlas…

Por no ahuyentar escépticos, añado que el libro no es para nada técnico.  Habla del divorcio entre las marcas y los consumidores por la cansina persistencia publicitaria.  ¿Acaso este problema no te afecta en el día a día?

Será una ocasión para reencontrarme con -espero que muchos- amigos, compañeros y ex-compañeros de trabajo que vivimos/sufrimos/trabajamos directa o indirectamente en esto del Marketing.

Si no puedes ir , o no te apetece… 🙁

Te voy a pedir que unas a la página Facebook de "Big Brother is Dead", así te irán llegando los contenidos del libro que iré colgando poco a poco.  Será mi manera de agredecerte tu interés en mi trabajo.

Espero veros a muchos de vosotros el sábado!

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VENCE A LOS HOMBRES GRISES PARA QUE NO TE ROBEN TU TIEMPO

Momo

Erase una vez…

En el libro Momo de Michael Ende, la protagonista es una niña huérfana con una personalidad muy especial. Le encanta estar con sus amigos, sabe escuchar a los demás y disfruta de la vida.  Pero su mundo de pronto se viene abajo por la amenaza de los hombres grises.

Los hombres grises (que son los malos del cuento), se dedican a robar el tiempo de la gente para poder vivir.

Mi propio cuento
En mi propio cuento, "Big brother is dead: el día que el consumidor hizo callar a las marcas", son las marcas quienes nos roban nuestro tiempo.

Seamos justos: las marcas son sólo un conjunto de valores intangibles que anidan en un pequeño espacio de nuestro cerebro.  No hablan, ni se mueven, ni nos bombardean con sus mensajes, ni nos interrumpen, así que realmente no pueden robarnos nuestro tiempo. 

Son sus gestores quienes nos lo roban. 

Constantemente.  Te recuerdo que el habitante promedio de una gran ciudad puede recibir hasta 5.000 impactos publicitarios en un sólo día.

Ellos son los hombres grises de mi cuento porque:

  • no nos escuchan,
  • no nos conocen (compran sesudos estudios de mercado pero, repito, no nos conocen),
  • no hablan nuestro idioma, sino un dialecto artificial y barroco al que llaman lenguaje publicitario,
  • como no saben dónde encontrarnos, disparan en todas direcciones en la esperanza de impactarnos en algún momento con sus anuncios.

Armados con vetustos manuales de marketing de los 70, calculan de un modo mezquino el grado de riesgo que están preparados para asumir, y aún sabiendo que la vieja publicidad no sirve para construir relaciones equilibradas con sus clientes, siguen manoseando sus power points, contratando a sus agencias, produciendo y bombardeando indiscriminadamente anuncios y más anuncios. 

Porque seguir el modelo publicitario que siempre han conocido, el que siempre hemos conocido, es la mejor manera de conservar su status como ejecutivos.

En mi carrera he conocido unos cuantos de estos hombres grises. Y seguro que durante algún tiempo me habré convertido sin saberlo en uno de ellos.

Mantente lejos de ellos.  Si contaminan el trabajo de alguien, que sea el suyo, pero no el tuyo.  El futuro de la relación entre las marcas y los consumidores y el de la publicidad están en tus manos.  Y en las de gente como tú.

La Moraleja

  • Si trabajas en un anunciante: pon tu granito de arena para empezar a hacer las cosas de un modo diferente.  Considera a las personas que siguen tu marca como fans (por tanto debes ofrecerles un contenido increíble para que continúen siguiéndote) en lugar de clientes (deja los mensajes comerciales, la interrupción y la repetición obsesiva para los vendedores de enciclopedias) .  Da el primer paso antes de dar todos los demás: con pausa pero con aplomo.   En esta serie de artículos quizá encuentres claves para explorar nuevos territorios y contenidos en los que sustentar la relación de tu marca con sus fans.
  • Si trabajas en una agencia: recupera el conocimiento del consumidor.  Debes saber más de él que tus clientes los anunciantes.  Sal a la calle, monitoriza la red, intégrate en sus redes sutilmente.  Relaciónate con ellos con generosidad.  Y olvídate de aquello de que "el medio es el mensaje".  Hoy "el mensaje es el medio": cuenta la historia de las marcas para las que trabajas del modo más claro y consistente, no compliques innecesariamente el mensaje para hacerlo parecer "creativo" ni te limites a replicarlo en distintos soportes.  Como expongo en este arítculo, la publicidad debe servir para fidelizar clientes y vender productos, no para que otras agencias te admiren por lo listo que eres.
  • Si trabajas en una tele: deja de sufrir por el reparto de la tarta de TVE.  El reto no esta ahí, sino en diseñar y ofrecer a los anunciantes formatos que realmente impliquen al consumidor y le estimulen a avanzar dentro del embudo de fidelidad.  En este artículo puedes leer como Groucho Marx predijo ¿la muerte de la tele?.
  • Si trabajas en una productora, empresa musical o similar:  bájate ya del pedestal de artista en el que estás subido y acércate a las marcas, que necesitan tu contenido como el comer.  Encontrarás nuevos partners que te ayudarán a equilibrar tus cuentas.

Saludos y mucha imaginación a todos!

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¿Escribes para Google o para tu gente? = la hipocresía del SEO

Este blog acaba de cumplir dos años.  Han sido dos años muy buenos en lo personal y profesional. Tras un año y medio de crecimiento sostenido, hace 5 ó 6 meses mi nivel de visitas se estancó. 

Pese a que mi comunidad en redes sociales como Twitter o Linked In, así como las suscripciones por RSS y por email siguen creciendo (mi Facebook lo reservo exclusivamente para relacionarme con amigos), el promedio de visitas no aumenta mucho.

Hace poco decidí apuntarme a un curso avanzado de SEO on line para ver si conseguía acelerar ese crecimiento. 

Las 3 cosas de las que depende el SEO

La principal conclusión que he sacado del curso es ¿por qué narices quiero acelerar artificialmente el crecimiento de mi blog?

El curso ha estado bien.  Me ha permitido construir sobre lo que ya sabía de SEO y contrastar con otras personas mi visión sobre mi presencia on line. Incluso si esto del SEO no te interesa un pimiento, si tienes un blog o una web para tu negocio seguro que sabes que con toda probabilidad un 50% o más de tu tráfico te llega directamente de Google. 

Amanuense Si tienes buen SEO, saldrás más arriba en los resultados de búsqueda y obtendrás más tráfico.  Si tienes mal SEO, saldrás más abajo y recibirás menos visitas procedentes de Google. Y tener buen SEO depende de “sólo” tres cosas:

  • Escribir mucho y bien: básicamente trabajar como un amanuense.
  • Currarte los enlaces externos: es decir, conseguir que directorios, foros y sobre todo blogs relacionados con tu campo introduzcan links que conduzcan a tu página.
  • Juguetear con el html de tu página, y sobre todo utilizar cuando escribes las palabras clave que se supone que van a teclear en los buscadores el público al que buscas.

Yo seguiré escribiendo mientras vosotros sigáis estando ahí

Con la primera recomendación estoy de acuerdo.  Conseguir hacerte con un grupo de seguidores es un trabajo intenso y depende tu capacidad para demostrar que sabes de un tema o tienes un enfoque interesante sobre el mismo.

El oligopolio de blogueros cool

Con la segunda empiezo a distanciarme.  Si para conseguir más visitas a mi blog debo dedicarme a leer a los 10 blogueros cool que probablemente tú también sigues y hacerles la pelota, paso. 

Como tengo mi empresa, y mis clases, y mis libros, y mi doctorado, y mis hijas que están al final de esta lista pero realmente son lo primero, sólo tengo tiempo para leer blogs sobre tres materias:  emprendimiento, marcas y consumidores y (esto ya es más personal) filosofía zen. 

Bla Y sigo algunos blogs interesantes.  No voy a citarlos.  Sus autores me conocen (personal o virtualmente) y saben que admiro su trabajo y que me aportan mucho.

Sin embargo, hay un grupo de blogueros cool a los que supuestamente debo seguir porque dicen que escriben sobre marketing cuando en realidad no saben absolutamente nada de marketing.  Se limitan a chutarse entre ellos amplias masas de seguidores a base de barajar el mismo contenido una y otra vez:   “10 pasos clave para captar suscriptores en tu blog”, “20 consejos para aumentar tus retuits”, “Cómo multiplicar por 10 tus seguidores en Twitter”,  la recomendación del vídeo de un histriónico Gary Vaynerchuck (que es mucho mejor vendiendo vinos que haciendo presentaciones), etc, etc, etc… 

Contenido que no requiere experiencia previa, ni know how de ningún tipo más allá de tirarse horas y horas leyendo otros blogs para copiar sus ideas.

Así que voy a conseguir pocos links externos.  Lástima.

La hipocresía de las palabras clave

Bajo el prisma del SEO, debes estudiar a tu competencia (otros blogs o webs) para ver cuáles son las palabras clave que les generan mayor tráfico.  Y copiarlas.  O sea, básicamente debes escribir, no sobre lo que te gusta o sobre aquello para lo que estás dotado, sino sobre aquello que te va a resultar más productivo en Google.

Llevados por esta espiral, llegaría un punto en que todos escribiríamos sobre “Social media marketing” o “Los 10 virales del año” porque… ¡nuestra competencia así lo hace y obtiene mucho tráfico como resultado!

Así que también paso de las palabras clave.

Mis conclusiones

  1. Probablemente sea horrendo para mi SEO pero en el futuro (mientras sigáis estando ahí), seguiré escribiendo sobre lo que a mí me dé la gana o lo que vosotros me pidáis (y si me lo pedís asumo que es porque algo os aporto en ese campo). 
  2. Lo que no voy a hacer nunca es escribir sobre un tema porque mi palabra clave del mes sea “Branding 2.0”.
  3. No me interesa Google, me interesáis los que me seguís, que habéis llegado aquí por vuestros propios medios.  Si no viene más gente, asumo que será porque de momento el contenido no da para que venga más gente. 
  4. No necesito forzarlo.  No necesito acelerar artificialmente el crecimiento de mis visitas.

Y de todas formas sí seguirá llegando más y más gente.  Porque me queda todo por hacer.

Hoy sí que me he dejado llevar.  Saludos.

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El día que el consumidor hizo callar a las marcas

Portada big brother

El país donde todo el mundo está cabreado

Imagínate un país donde todo el mundo está cabreado.  Es el país de los anuncios.

  • Las agencias que hacen los anuncios están cabreadas.  Exprimidas por sus clientes y con márgenes cada vez más esquilmados. Los anunciantes no respetan su trabajo porque no ven su valor y no lo ven porque simplemente no es posible demostrar que la publicidad activa las ventas.
  • Los anunciantes están cabreados porque cada vez invierten más y reciben menos a cambio.  La publicidad que conocemos, de pura saturación, es cada vez menos eficaz.
  • Los medios están cabreados porque las audiencias se fragmentan y huyen.  Viven de vender publicidad y cuando la ponen en pantalla las audiencias miran para otro lado.  Su modelo de negocio se resquebraja.
  • Los consumidores están cabreados porque las marcas les interrumpen sin parar.  Sólo reciben de ellas intromisión y agresión en forma de mensajes comerciales.  Todo lo contrario a utilidad y valor.  Que es lo que realmente necesitaría una marca para enamorarles.

Este sábado 28 de mayo se pone a la venta en la Feria del Libro del Madrid, en el parque del Retiro, el libro cuyo manuscrito entregué contrareloj a la editorial ESIC hace sólo un par de semanas:  "Big brother is dead, el día que el consumidor hizo callar a las marcas".

El libro habla de este país que es real, y que tiene que ver con la profesión que he vivido desde dentro durante los últimos quince años.  

Un libro divulgativo sobre marcas y personas.

Te doy 4 motivos por lo que creo que podría interesarte aunque no trabajes en publicidad o Marketing:

  • Porque eres un ciudadano de a pie y vives rodeado de anuncios: ¿acaso esto no te afecta?
  • Porque después de terminarlo, dediqué bastantes meses a reducir el libro a la mínima expresión para hacerlo más digerible. Como decía Winston Churchill a cerca de una misiva suya: “disculpe que le envíe una carta tan larga, no he tenido tiempo de resumirla”.
  • Porque la última parte del libro esboza cómo las marcas pueden llegar a relacionarse de forma más equilibrada con las personas.  Hay esperanza.
  • Porque casi al final se incorporó al libro como prologuista Risto Mejide, un personaje muy conocido, detrás del cual hay una persona mucho más grande que ese personaje, tanto por su talento como por la generosidad que ha demostrado ayudándome.

No tengo servidumbres (ya no trabajo en publicidad) así que no me he dejado nada en el tintero.

Si quieres saber un poco más del tema sin que te dé demasiado la brasa, visita la página Facebook del libro y haz click en “me gusta”.  Me harás un gran favor para ayudarme a viralizar.

Estamos en contacto.

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Nuevos spots de La Casera con ¡Arguiñano!

De cómo innovar vendiendo la misma Casera de siempre

Hace unos meses Javier García, responsable creativo de Grey Madrid, se vino a dar una charla sobre la casera a mis alumnos del Máster de Branding en Madrid School of Marketing.

Fue una sesión muy intensa e interesante donde Javier (uno de los pocos creatas que conozco que es capaz de entender el negocio de un anunciante y hacer que la publicidad no se pierda en fuegos de artificio), nos contó la decisión estratégica de La Casera de contextualizar el producto como una bebida para las comidas (para combinar con vino, cerveza, etc) y no como un refresco (tentación que tuvieron hace años con "el refresco del verano"), pero que les llevó a diluir su impacto en un mercado ultra-competitivo.

La cosa parece obvia pero me parece un gran acierto: el exceso de ambición puede llevarnos allí donde no pertenecemos.  La Casera es un producto eminentemente español que encaja con nuestras costumbres a la hora de comer.  Un refresco es otra cosa.

Esto no es otra cosa que un valiente ejercicio de segmentación y búsqueda de un espacio diferencial que muchas otras marcas tienen demasiado vértigo para considerar siquiera.

Pues bien, acaban de producir tres nuevos spots que pronto veréis en la tele:

 

 

 

Si tu marca entretiene a tu target, tienes mucho ganado

Me sigue pareciendo un acierto tirar del imaginario de Rue del Percebe para situar el territorio de la marca, sobre todo porque presenta a la marca en un contexto de entretenimiento (cada uno de los spots son casi un sketch en sí mismos, donde La Casera es un personaje más)

Mi parte de crítica tiene que ver con su web, donde veo más mensajes comerciales que contenido útil y si me da por visitar la sección de producto me quedo enjaulado dentro porque no hay modo de encontrar de nuevo la home page.  Esa sección de trucos y recetas de Arguiñano no debería estar inactiva: es el perfecto follow up a la campaña y otorgaría mucho valor a los clientes.  Si la historia que quiere contar mi marca tiene que ver con interpretar la parte social y divertida de nuestras comidas, ¿por qué dejar el trabajo a medias?  ¿Por qué no ofrecer de modo interesado a los fans la posibilidad de descargarse recetas, incluso de dialogar con Arguiñano, de preparar distintas bebidas a base de La Casera, etc? 

El diálogo con el consumidor es imprescindible en la era que vivimos y las tecnologías digitales nos facilitan esta tarea: se puede dar a los fans la posibilidad de debatir y contestar, así como distribuir contenido y todo tipo de incentivos digitales a un coste mínimo.  ¿Por qué perder esa oportunidad?


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La Casera y 13 rue del Percebe o la nueva publicidad

 

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Orbit: ¿publicidad en un vaso de café? Todo comunica.

Hace unos días un alumno de la Escuela Superior de Publicidad me llamó la atención sobre los vasos de café de la máquina del centro.

Café

Es una foto pésima por la cual os pido disculpas, pero me sirve para abrir la reflexión sobre lo que significa el término "pubicidad".

¿Diríais que esto es publicidad?  Orbit utiliza los vasos de café que se sirven en miles de oficinas y centros de formación del país para lanzar sus mensajes de marca: Orbit te ayuda a cuidar tus dientes cuando estás fuera de casa y no tienes la posibilidad de cepillarte los dientes.

Los que trabajamos en esto llevamos grabado a fuego en la cabeza que la publicidad es una cosa: que consiste en diseñar un anuncio (impreso o audiovisual), producirlo, comprar espacio en los medios y repetirlo a dolor hasta que el dinero se nos acabe.  Es decir, utilizamos a los medios como intermediarios y altavoz de nuestro mensaje.  Es, como dicen los ingleses, "the state of the art".  Los huevos los ponen las gallinas, y la publicidad se pone en los medios.

Como los medios se saturan, las gallinas (ups, perdón, los consumidores), dejan de interesarse por los mensajes y huyen.

Volvamos al principio: tenemos una marca que como Orbit, parte con una ventaja muy contundente.  Un territorio de marca original y diferenciado de su competencia: no es el único chicle sin azúcar del mercado pero sí es el único que se asocia con la "higiene dental" en lugar de hacerlo con "un estallido de frescor"…

El mensaje, repito, es potente y diferencial.  ¿Por qué limitarse a colocarlo en los medios?  ¿Podemos detectar ocasiones de uso donde el consumidor esté especialmente cerca de entender a la perfección el mensaje de marca?  Como cuando te estás tomando un café de máquina en el lugar donde trabajas y estudias.

Mi visión sobre esto es que todo comunica.  Todo.  Como apunta el modelo de los cuatro vectores de marca de Wally Olins del que he hablado otras veces en este blog, nuestra percepción sobre una marca depende de su comunicación, del producto, del entorno físico donde éste se presenta y de las personas con las que lo asociamos.

En ningún sitio está escrito, salvo en los más casposos manuales de publicidad, que para comunicar el mensaje de Orbit debamos colocarlo en los soportes que reproducen con mayor calidad o en las calles de más tráfico, o en los programas de máxima audiencia.  Porque esos son además los soportes más saturados.  Con lo cual el impacto le entrará a tus clientes por una oreja y le saldrá por la otra.

No desdeñes utilizar soportes poco saturados como el vaso de café de Orbit.  Por 3 razones:

  • llegarás a tu target con mayor claridad, ya que tu marca estará sola,
  • causarás una sorpresa favorable al consumidor,
  • tendrás la posibilidad de acercarte al máximo al momento de consumo.

¿Qué opináis?  Saludos a todos.


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Más sobre la estrategia de marca de Orbit.

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La música y las marcas: de la convergencia a la supervivencia

Madison & Vine

Acabo de terminar de leer "Madison & Vine: why the entertainment and advertising industries must converge to survive", un libro escrito por el colaborador de Advertising Age Scott Donaton.

Madison vine
En la portada, dos rótulos de señalización urbana inequívocamente americanos señalan las avenidas Madison (donde se concentra la mayor parte de las grandes agencias de publicidad neoyorkinas) y Vine (epicentro de los grandes estudios de Hollywood, en el estado de California).

Pop Up Música

Esa propuesta de colaboración entre las industrias del entretenimiento y la publicidad que está implícita en el título me interesó desde que me encontré el libro curioseando en Amazon.

Como os he contado alguna vez, desde hace casi dos años estoy embarcado junto con Roberto Nicieza, mi socio, en el desarrollo de una empresa musical, Pop Up Música, con un enfoque diametralmente opuesto al de las discográficas de siempre.  Por eso le llamo empresa musical y no discográfica.

Aprendemos cosas nuevas todos los días porque el camino es completamente nuevo, las antiguas rutas no sirven. No existen manuales escritos que nos muestren la dirección.  Para hacerlo más difícil, encontramos notables resistencias (desde fuera e incluso desde dentro de la propia industria) a transformarla.  En versión resumida, nuestros retos son dos:

  • demostrar que somos capaces de llevar a buen puerto las carreras de nuestros artistas (creemos ciegamente que un músico puede y debe vivir de su música aunque el CD haya muerto),
  • conseguirlo generando obviamente una rentabilidad por el camino.  No somos una ONG.

Para ello creemos en una fórmula que nadie más parece aplicar, no sé si porque no saben o porque no quieren.

Entendemos el trabajo con los grupos en clave de marca (vendemos música pero también valores), desarrollamos comunidades de fans compartiendo el contenido con una paciencia de amanuenses (no existen fórmulas mágicas para darse a conocer, sólo la dedicación intensa) e intentamos monetizar ese trabajo desarrollando fuentes de ingresos como el streaming y la venta digital, el directo y los patrocinios.

Es en este último campo donde el libro me ha dado que pensar.

La música y las marcas se dan la mano

A diferencia del cine y la TV que viven un período nervioso pero todavía ven números negros en sus cuentas, el sector musical ha sufrido ya un seísmo brutal, con el desplome en los últimos 10 años del 80% su principal fuente de ingresos: el CD.  Hace unos días un buen amigo me contaba el caso de Kodak, una marca identificada con la fotografía analógica, que de la noche a la mañana desapareció para siempre.  Pero los ejecutivos de Kodak no se paralizaron, ni centraron sus esfuerzos en demandar a los usuarios del nuevo mercado digital (como en el caso de la música, más grande, pujante y lleno de ventajas para la experiencia de uso).  En lugar de eso centraron sus esfuerzos en innovar para asegurar su viabilidad futura: apostaron por las cámaras y el revelado digital y por las impresoras inkjet.

Nosotros, desde el ámbito de ser una pequeña empresa en España, intentamos hacer lo mismo en la música.

No es que la innovación sea aconsejable, es que es el único camino posible. El libro relata el caso de "Desert Rose" uno de los singles más conocidos de Sting y el que le permitió cerrar un ventajoso acuerdo con el fabricante de automóviles Jaguar.  Sting autorizó a Jaguar a utilizar una versión de 60 segundos de este videoclip como publicidad para su marca, respetando tal cual la historia y evitando la sobreexposición comercial de Jaguar.  A cambio Sting consiguió el respaldo económico de Jaguar para el lanzamiento de su disco.

 

Estaréis pensando que nadie con menos notoriedad que Sting podría llamar exitosamente a la puerta de un anunciante como Jaguar.

Y en parte es verdad por tres razones:

  • los anunciantes, que tienen tiempo para tirar a la basura cientos de miles de euros en spots genéricos, predecibles e irrelevantes (contenidos "push" que los clientes detectan y esquivan), no parecen tenerlo para descubrir contenidos de tipo "pull" con la ayuda de empresas especializadas en entretenimiento (música, cine, TV, videogaming…),
  • las agencias de publicidad prefieren morir (de hecho, muchas ya están medio muertas…) a que terceros como las productoras, los representantes de los artistas, empresas como Pop Up o los propios medios, se acerquen a sus clientes con sus propuestas de contenido,
  • las agencias de medios, que como eslabón entre éstos y los anunciantes son de lejos las que mejor entienden el momento actual, todavía tienen mucho trabajo que hacer para ganarse la credibilidad como partners estratégicos de los anunciantes.  De momento la mayoría les siguen viendo como meros compradores de anuncios.

Es obvio: estamos ante un trabajo difícil.  Pero ilusionante.  Nos cuesta mucho conseguir tener a los anunciantes delante y más aún derribar sus escepticismos.  Cerrar acciones puntuales es complicado: en este momento (cruzo los dedos), estamos intentando cerrar un acuerdo de intercambio de contenidos por apoyo publicitario para uno de nuestros grupos.  Pero establecer acuerdos de colaboración permanente por el momento es pura ciencia ficción.

Creemos en esta idea de colaboración entre las marcas y los artistas (la música es el contenido más relevante que existe para los targets más jóvenes) porque esconde potentes sinergias para ambos.  Las marcas necesitan historias que contar, historias entretenidas e interesantes que el consumidor quiera ver, como el videoclip de Sting.  Y la industria de los contenidos necesita del apoyo financiero de las marcas.

¿Cuándo perderemos definitivamente el miedo y estableceremos un hilo directo de comunicación?


Otras entradas sobre música:

Moby: un ejemplo para marcas sin contenido

Bankinter se apoya en un músico para construir su marca

Radiohead fomenta: ¿la piratería digital?

Chupa Chups y Dani Martín: el artista musical como contenido de marca

Qué pasa cuando una banda de rock se entrega a su público


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El futbol nos vuelve locos.com: ¿TV, publicidad, o ambas a la vez?

La serie

Ayer me entero en la radio mientras rezo para que los rivales de mi equipo pierdan y bajen todos a segunda y el mío no, del lanzamiento de una serie aduovisual para aficionados dementes por este deporte. 

Como yo… 

Esta es la historia:

"Dos amigos y el amor por su equipo, el Atleti. Raúl y Gerardo son los mejores amigos del mundo hasta que tienen que luchar por un premio único. En la peña de la que son socios se organiza un concurso para compartir el día a día del equipo de sus amores en una gira por China. Para ganar no podrán faltar a ningún partido de su equipo hasta final de temporada. ¿Será Ángel capaz de compaginar el fútbol con su mujer, su hijo y su trabajo de director de una sucursal de BBVA? ¿Podrá Raúl ser fiel a su novia y a su mejor amigo cuando el Atleti está de por medio?  No hay duda, el fútbol nos vuelve locos."

Y esta es la web donde podéis verlos, elfutbolnosvuelvelocos.com.  Serán 13 capítulos de 5 minutos, protagonizados por actores de talla como Eloy Azorín (Raúl), Miguel Hermoso (Gerardo) o Carlos Hipólito (el dueño del bar sede de la peña) y dirigida por Beda Docampo. 

El futbol

BBVA y el fútbol

Detrás de la serie está BBVA, un gigante financiero que hace un par de años decidió acercarse al fútbol, un mundo a su medida (igual de grande en alcance) pero que le aporta un montón de valores ajenos a la órbita de un banco.  El fútbol nos hace sufrir y disfrutar.  Nos permite competir con otros, o al menos sentir que lo hacemos.  Nos aporta ilusión, emociones y entretenimiento. 

Por eso es una buena fuente de contenido para BBVA.  De momento sus intentos por capitalizarla habían sido bastante convencionales:  publicidad estática en los estáticos más la explotación de los naming rights de la Liga de Fútbol Profesional, presencia en las campañas corporativas del banco y promociones (sorteos, competiciones en los descansos de los partidos).

Los que seguís este blog sabéis que no me callo cuando una campaña me parece desenfocada o irrelevante.  Hace unos meses escribí una crítica bastante contundente sobre la campaña "Aprovecha tu banco" de BBVA y recientemente el azar me ha llevado a reunirme con dos buenos profesionales (a quienes no cito por si no quieren ser citados) que estaban detrás de esa campaña, conocían mis opiniones y lejos de mosquearse, las respetaban escrupulosamente.  A diferencia de algunos fundamentalistas que se pasaron por aquí en los días posteriores a la publicación del artículo.

Yo debería saber mejor que nadie (ya que he invertido 10 años de mi vida currando en agencias), pero a veces se me olvida que los clientes no siempre toman el camino que les aconsejas.

Creo que por fin BBVA ha optado por una vía menos manida pero más prometedora para involucrar al target en su colaboración con el mundo del fútbol: permitir que el banco se integre de modo no intrusivo en el contexto por el que la marca apuesta.  El banco se limita a ser un protagonista secundario de la serie: no os vais a encontrar con cortinillas ni banners.  Se trata de que esos impactos lleguen a quienes sigan la serie vía "pull" (un contenido que desean ver) y no "push" (una publicidad que les es impuesta por un tercero y que la productora no tiene más remedio que chutar para que le cuadren las cuentas).

¿ROI para la marca anunciante?

La iniciativa me parece estupenda. Es profundamente ético comenzar a apostar por esto: tenemos una profesión que defender (la profesión publicitaria) y un branded content como éste hace más por su futuro que doscientos discursos solemnes sobre el futuro de los spots de 30 segundos.  Y además es valiente, porque de momento nadie se atreve a hacerlo. 

Por el limitado tiempo que he dedicado a la serie, parece un contenido divertido, bien escrito, bien rodado y con un buen acting, capaz de competir con cualquier serie de primer time televisivo. 

Sin embargo me falta algo más de mentalidad 2.0 en la web (no sé si lo que falla son las capacidades de la plataforma "hoy cinema" donde el contenido está integrado).  Puedes ver el capítulo on line pero no existe ningún botón para que puedas viralizar el link en Facebook, tuitearlo o enviarlo por email, lo cual limita su propagación y el contenido está integrado en un flash player cuyo código no he podido incrustar en este post para que lo viéseis.  Por otro lado, en el canal Youtube de la serie podéis ver los trailers, pero no los capítulos. 

Leo en prensa que la serie se pasará también en el canal "La 10", que participa en el proyecto, lo cual a buen seguro sí contribuirá a propagar las noticias sobre la serie.  Además, a la radio que escuché ayer, seguirá la aparición en otros medios masivos.

¿Qué os parece la iniciativa?

Saludos a todos.


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