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El efecto Arguiñano: ¿tu comunicación se está comiendo a tu marca?

Recapitulemos

Este es el estado de la cuestión en el ámbito de la comunicación de marcas. 

A un lado está el emisor:  la marca.  La oferta existente supera cada vez más a la demanda: cualquier hipermercado está petado con hasta 30.000 referencias distintas.  Distintas fuentes apuntan que un 80% de las mismas están profundamente indiferenciadas.  Para generar preferencia en un mercado tan comoditizado, las marcas recurren a los anuncios, cuyo principio básico consiste en gritar más alto y más veces su mensaje.  

Al otro lado está el receptor: el consumidor.  El nuevo entorno digital ha disparado el poder que ostenta.  Es alguien informado, exigente y crítico, y con una capacidad cada vez mayor para discriminar los mensajes publicitarios que quiere y no quiere recibir.  

Es cada vez más complicado encontrar un balance entre ese emisor y ese receptor.  Y establecer relaciones perdurables que sustenten la rentabilidad de esas marcas.  Sin embargo los mandatorios que deberíamos tener en mente todos los que de un modo u otro trabajamos transmitiendo mensajes de marca no han cambiado mucho.  

¿De qué va esto de trabajar en la comunicación de una marca?  

Trabajemos en el ámbito de los anuncios (pequeñas cápsulas publicitarias cuyo modelo de transmisión consiste en interrumpir de forma repetida el contenido que el consumidor escoge ver) o de los "contenidos de marca" (formatos de entretenimiento o información co-producidos por las marcas en los cuales se traslada su mensaje), no podemos obviar ninguno de estos dos retos:

  • Debemos decir algo que al consumidor le interese escuchar.  El 100% de las veces.  Si lo que cuentas es un coñazo, el consumidor mirará para otro lado.  No generará recuerdo, ni empatía, ni mucho menos intención de compra.
  • Y al hacerlo, debemos transmitir exactamente aquellos valores y atributos de marca que pueden ayudarnos a conquistar un espacio diferencial en la mente del consumidor (esto es el posicionamiento).   O sea (y esto es MUY importante), lo que estoy diciendo puede ser interesante, notorio, sorprendente, hilarante, digno de ser contado, etc. pero si no está relacionado con ese valor diferencial que la marca debe transmitir, no servirá para nada.  Los que seguís mucho este blog probablemente me habréis oido citar a Leo Burnett antes:  "si quieres ser notorio, sal a la calle con un gorro de plumas; serás notorio, pero también ridículo".

El efecto Arguiñano

Entre las chorradas que he escuchado decir recientemente, una de las más sorprendentes es que "para crear Branded Content no es necesario poner a la marca al frente: basta con tomar prestado cualquiera de los magníficos contenidos que se suben a YouTube a diario y "asociar" a nuestra marca con él".

Eso me recuerda a este anuncio de Arguiñano:

 

Y también a este otro:


Arguinano_bosch

Y a éste:


Teka

3 publicidades pagadas por 3 marcas diferentes:  todas ellas asociadas con Arguiñano con el mismo objetivo.  Que es subirse a caballo ganador para beneficiarse no sólo de la notoriedad del cocinero y su programa sino de la transferencia de valores positivos encarnados por él.

De la publicidad a la compra

Obviamente no salimos corriendo hacia una tienda de electrodomésticos cuando vemos uno de estos anuncios.  La publicidad no funciona así.  Estos impactos (suponiendo que los recordemos) sedimentan en algún punto de nuestro cerebro.  Hasta que un buen día sí estemos en la tesitura de comprarnos un electrodoméstico.  En ese momento visitaremos uno o varios puntos de venta, compararemos precios, escucharemos las opiniones de los vendedores y sobre todo, las de nuestra suegra, amigos y desconocidos en ciao.es.  

En el instante previo a la decisión consultaremos nuestra "escala de preferencia mental" (donde cada marca ocupa una determinada clasificación como consecuencia de todos esos estímulos recibidos, incluidos los publicitarios).  Y decidiremos qué marca comprar.

¿Qué horno te comprarías tú?

¿Cómo decidíríais entre una marca y otra? 

¿Qué es lo que te propone cada una de ellas?  ¿Por qué territorio apuestan?  ¿Cuál opta por el camino de la tecnología y la innovación?  ¿Cuál por la practicidad? ¿Qué marca nos ofrece el argumento del precio? ¿Hay alguna marca más humana/cercana?

Lo sé… parecen todas muy iguales, es difícil escoger.  

Porque Arguiñano se las ha comido a las tres.  Primero convivió con Fagor durante más de 10 años, luego se pasó a Bosch y finalmente a Teka.  Es más: probablemente los impactos pagados por estas dos últimas marcas estén favoreciendo la notoriedad de Fagor.

Capitaliza el contenido sentándote siempre en las PPMs

Una marca jamás puede soltar por completo las riendas de su comunicación.  Los que trabajamos en comunicación debemos velar porque esto no suceda. Decíamos antes que todo mensaje de marca debe ofrecer a) interés/relevancia  y b) consistencia (nuestra marca no puede dejar de comunicar consistentemente sus valores en TODO lo que hace).  Porque los puntos de contacto con el consumidor son mínimos, son oro puro, y no podemos malgastarlos emitiendo mensajes discordantes o vacíos.

Y, ciñéndonos al ámbito de los contenidos, una marca no debería olvidarse de su esencia para asociarse "a capón" con un contenido que ya existe y que puede sentarle como a un Cristo dos pistolas.

Lo he dicho otras veces:  para convertirse en una parte estratégica de la comunicación de marca, el contenido debe estar co-producido por la marca.  E.d. la marca debe estar en la PPM, debe poner su ADN sobre la mesa de esa PPM y debe opinar sobre todos los parámetros de la producción.  Nos guste o no.

Primero porque es la marca quien "paga la fiesta" y tiene derecho.  

Y segundo, y más importante porque si no trabajamos así, al content, le podremos llamar contentPero no branded

Y quizá seamos muy notorios, sorprendentes, hilarantes… pero no conseguiremos algo mucho más importante:  contar con nitidez una historia inequívocamente nuestra.  Que solo nuestra marca la posea.  Una historia sobre la que la marca pueda apoyarse para desarrollar una tribu de fans fieles.

Saludos a todos.

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Talibanes versus Reaccionarios: ¿como ves tú el futuro de la publicidad?

El pasado 28 de Febrero acudí a un evento organizado por/para publicitarios donde compartí con los asistentes las dos historias de las que hablo habitualmente cuando me piden mi opinión sobre el futuro del sector:

  • Que la publicidad tradicional ya no funciona: no porque lo diga yo, que soy un elemento minúsculo y más que prescindible en este mundo, sino por la avalancha de datos científicos (números, no opiniones) que soportan esta afirmación y la propia tendencia del sector, tan gris como la del ladrillo.  Descargaos libremente #D.E.P.SPOT si queréis leer más sobre este tema.
  • Que la ciencia cada vez reúne más evidencias de cómo activar el interés del receptor de un mensaje y así garantizar su eficacia.  Los que hemos investigado este campo tenemos cada vez mayor certeza sobre la necesidad de:  a) evitar las irritantes interrupciones,  b) apostar por mensajes lo más objetivos y lo menos egocéntricos posible y sobre todo  c) adoptar un enfoque narrativo (e.d. ir desarrollando un hilo narrativo en la comunicación de marca en lugar de repetir a dolor una misma pieza) 

Aquí está mi presentación (también descargable).

Talibanes

Permitidme que os cuente una historia que arranca un día de Mayo de 2009 (hace casi 4 años).

Ese día acudí a un evento sobre publicidad, en el que concurrían distintos profesionales.  Todos bien conocidos.  Al terminar el evento, flipado por la ausencia de autocrítica de los ponentes, pregunté a un directivo de una gran central de medios cómo era posible que siguiesen vendiendo tan alegremente a sus clientes un producto que sabían defectuoso, y cómo era posible que un producto cada vez más defectuoso costase cada vez más caro (por aquel entonces el coste por GRP seguía estando en lo más alto).  Me contestó llamándome talibán y diciéndome que "él tenía un cliente que cuando se anunciaba sí vendía más".

Como no tuve posibilidad de réplica, me fui a casa incómodo.  Y decidí comenzar a escribir este blog para decir lo que pensaba sobre la publicidad sin que me cortasen el micrófono.  Aquí está aquel primer artículo donde exponía mi experiencia en el evento.  Inmediatamente vino Pop Up Música, luego Big brother is dead (gracias al trabajo de 5 años recopilando información y al generoso prólogo de Risto Mejide), mi tesis doctoral sobre Branded Content y todo lo demás.

Corte al 1 de marzo de 2013.  

En la rueda de prensa que sigue a mi presentación que acabáis de ver, un directivo de una gran central de medios arranca su intervención llamándome talibán y diciéndome que "él tenía un cliente que cuando se anunciaba sí vendía más".  (Os prometo por mis niñas, que diría Maradona, que ambas historias son verídicas).

¿Reaccionarios?

Relatados los hechos de forma objetiva, os doy mi opinión.

Tengo una opinión positiva sobre gran parte de las que siempre hemos llamado centrales de medios (ahora les gusta llamarse agencias).  Entienden mejor que ningún otro eslabón de la cadena publicitaria de qué va el futuro del sector, disponen de buena información sobre el consumidor y están cerca de los medios.  Cuentan con buenos profesionales, poderosas herramientas de investigación y la mayoría están invirtiendo ya en unidades especializadas en la producción y difusión de contenidos de entretenimiento.

Y sin embargo en público siguen defendiendo a capa y espada la dictadura de los spots.

Si os digo la verdad, no sólo no me extraña sino que no esperaría otra cosa.  Os aseguro que creen en el contenido, pero saben que de momento siguen viviendo de los spots.  Quieren educar a sus clientes en la necesidad de comunicar mensajes de marca de otra forma, pero tienen miedo de que aprendan demasiado rápido y huyan.  Contribuyen a hilar una nueva metodología de trabajo para desarrollar Branded Content, pero se aferran a su zona de comfort (planificar y comprar espacio en medios).  Es al mismo tiempo contradictorio y comprensible.

¿Pueden publicidad y contenido convivir?

O dicho de otro modo, ¿podemos los talibanes abrazarnos con los reaccionarios?

Estoy convencido de que sí, porque ambos queremos lo mismo: una publicidad que el consumidor sí quiera ver.  Porque si la ve gustosamente, la recordará, empatizará con ella y con la marca anunciante y ello impactará positivamente sobre su intención de compra.

Es más, estoy convencido de que al spot sí le queda una función que cumplir, o mejor dicho tres:

  • Activar la notoriedad de una marca que nadie conoce.  Un spot puede decirle a un consumidor: ¡eh, oye, que estoy aquí¡, ¿te interesa conocerme?
  • Reactivar la notoriedad de una marca que estamos reposicionando.
  • Conseguir un impacto rápido, por ejemplo, para comunicar una promoción.

Y no es poco.

Lo que un spot ya no puede hacer en 2.013 es ganarse el corazón de los clientes para así transformarles en fans.  Consolidar un relación de fidelidad con un consumidor requiere de sucesivos puntos de contacto (y como apunta Wally Olins, uno de los padres del Branding, no hablamos solo de publicidad, sino también del producto, del punto de venta y las personas) que vayan desvelando el ADN de esa marca y "enamorándole".  

¿Tú crees que habrías logrado engatusar a tu chic@ a base de interrumpirle?  No le pidamos a las personas que toleren en las marcas lo que no toleran en otras personas.

Saludos a todos.

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Cortilandia, un contenido de marca espectacular desde 1979

¿Qué necesidad hay de llamarlo "Branded Content"?

Hace unos días descubrí un artículo escrito por Silvia Movellán que me dio que pensar.  Sobre lo estúpidamente farragosos que somos los que trabajamos en comunicación para explicar cosas que son muy fáciles.  Nos empeñamos en inventar etiquetas que luego colgamos de cada nuevo concepto que se nos ocurre.  Confiando en que estas etiquetas nos sirvan para vender libros, servicios de agencia o para provocar la admiración de la audiencia cuando damos una charla.

En su artículo, la autora explicaba que "pese a quien pese, el Branded Content es lo mismo que PR bien hecho".  

No puedo estar más de acuerdo.

Es mucho más sencillo

Comencé a interesarme por los contenidos el día que dejé de creer en los anuncios.  Cayó en mis manos un libro escrito por un ex-publicitario que argumentaba en toda profundidad lo que yo sólo comenzaba a sospechar: que el ocaso de la publicidad tal cual la conocemos estaba cerca.  Y coincidía con el auge de las relaciones públicas (contenidos/informaciones no intrusivas por las que el consumidor sí demuestra interés).   

Estamos en 2002 y el libro es "The fall of advertising and the rise of PR", de Al Ries, uno de los autores del célebre "Posicionamiento".

Las etiquetas solo sirven para nublar la realidad en la que trabajamos

Han transcurrido 10 años y ni los publicitarios más fundamentalistas niegan ya esta tesis.  Sin embargo contribuyen a infestar de niebla el ya de por sí turbio panorama de la publicidad, intentando ponerle etiquetas a esta nueva manera de enlazar marcas y consumidores.  Etiquetas como Branded Content, Advertainment, Brand Placement, etc.

Todas estas etiquetas son un intento de reducir a la categoría de "herramienta" lo que es un enfoque radicalmente nuevo para desarrollar comunicación de marcas (pull frente a push).

La única manera posible.  La única que garantiza un futuro para la profesión.  

Porque se pongan como se pongan los dinosaurios más dinosaurios de las agencias, los ejecutivos más conservadores de las multinacionales, los jefazos de las centrales de medios y los guardianes de las parrillas de TV, si el consumidor no quiere nuestra publicidad, es que nuestra publicidad no funciona.  

Y si no la cambiamos, ese mercado que en 2007 ascendía a 8.000 millones de euros según Infoadex y hoy apenas a la mitad, continuará en caída libre.

¿Llamarías Branded Content a Cortilandia?  

Supongo que todos conocéis Cortylandia, un espectáculo de animación y sonido que El Corte Inglés de Preciados (Madrid) monta cada Navidad en su fachada desde 1979, al objeto de animar/dinamizar la zona y potenciar el tráfico al interior del centro.  Cortilandia se ha convertido en una cita obligada para los padres y los niños, un show al que acuden libremente con el único motivo de pasar un buen rato.

Cortylandia
Hace un par de días estuve allí con mis hijas.  Me di cuenta que la melodía ("cortilandia, cortilandia, vamos todos a cantar, alegría en estas fechas porque ya es navidad…"), era reconocida y tarareada por la amplia mayoría de padres como si se tratase de un hit de los 80.  Que un jingle de El Corte Inglés se cuele en nuestro acerbo musical es un logro increíble.  Que cientos de miles de habitantes de Madrid acudan a esta cita cada Navidad a las puertas del almacén flagship de esa marca, también lo es.  

Quizá esta acción tiene bastante más peso del que creemos en la relevancia de El Corte Inglés como marca para un importante segmento de población mayor de 30 años.  Quizá ninguno de vosotros le llamaríais Branded Content y sin embargo es un contenido de entretenimiento donde la marca aparece nítidamente.

Mi pregunta es:  ¿qué más da cómo lo llamemos si consigue los objetivos que buscamos?  ¿No genera Cortilandia más empatía con el consumidor que cualquiera de los spots de El Corte Inglés que vas a encontrar en cuanto enchufes la tele?  

Alguien dirá que Cortilanda y una campaña de spots son acciones diferentes que persiguen objetivos distintos.  Falso.  El objetivo de la publicidad (con el fin último de activar la notoriedad, la empatía y la intención de compra) ya solo puede ser informar o entretener.  Esa es la única publicidad sostenible en un futuro 100% digital donde nuestro target esquivará todos aquellos impactos que no le interesan.  Y Cortilandia sí le interesa.

Esa es la realidad.  Así de sencilla.  No es necesario encriptarla.  Como profesionales de la comunicación estamos llamados a una tarea hercúlea pero apasionante: contar los mensajes de marca en un contexto de entretenimiento.  Transformar la publicidad en algo interesante que la audiencia quiera ver en lugar de zapear.  ¿Qué más da cómo se llame?

Que tengáis un magnífico 2013.  Tenemos mucho trabajo por delante, y estoy seguro que también muchísimos éxitos como Cortilandia.  Nos vemos.

P.S.  Por cierto, jamás he declarado en una entrevista que "todo el mundo que ve un corto de Prada, lo hace porque sabe que lo ha realizado Prada y porque le gusta la marca".  No tengo ni la más remota idea del recuerdo o el liking que genera ese contenido.   Moraleja: una cosa es lo que le cuentas a un medio y otra es lo que el medio decodifica y escribe (algo por otro lado bastante común en periodismo).

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10 REGLAS OBSOLETAS DEL LENGUAJE PUBLICITARIO

Hace un par de año publiqué este artículo en el blog y luego lo utilice en uno de los epígrafes de "Big brother is dead"
Me inspiré en el mayor descubrimiento que hice al entrar en Leo Burnett con 22 añitos: que en aquella casa tan compleja se hablaba un lenguaje completamente nuevo para mí: el lenguaje publicitario.  Esculpido a medida, palabra a palabra, para sostener la superioridad de las marcas que debíamos comunicar.

Biblia

Estas eran sus "tablas de la ley", hoy totalmente obsoletas
1. Presume sin dudarlo: toda marca es siempre líder en algo, por insignificante que sea.

2. Sé agresivo: critica sin piedad a tu competencia. 

3. Cuando escribas un texto publicitario, utiliza el principio de autoridad: una marca es un ente mítico subido en un pedestal que habla a una masa de gente hipnotizada por su glamour.

4. La marca es una diva con el cutis perfecto: no tiene manchas, ni puntos negros… jamás permitas que los focos permitan ver un defecto.

5. Manipula datos a tu gusto: el consumidor está desinformado y no lo advertirá.

6. De paso que comunicas un nuevo producto… ¿qué tal si añades una reseña a otros productos de tu gama? ¿o incluyes algo de información corporativa? ¿o un faldón con una promoción?  Rentabiliza en lo posible cada centímetro del espacio que estás pagando.

7. No reconozcas jamás un error propio.

8. Nuestra marca es lo más importante que existe bajo el sol. ¿Vendemos automóviles? pues pensemos que un automóvil es el centro de gravedad de la existencia de nuestro cliente. ¿Calzado deportivo? consideremos que no hay nada más interesante para nuestros clientes que soñar con nuestros modelos de zapatillas.

9. Protege tu ego: si te llega una idea que no pertenece a tu agencia, ni se te ocurra tomarla en consideración.

10. Grita tu mensaje bien alto, así te asegurarás de que todo el mundo lo oye.

¿El resultado de producir anuncios con este criterio?  Que la mayoría dicen lo mismo.  Nos presentan marcas grises, monocordes, tan perfectas que se parecen más a un robot que a las personas a quienes se dirigen.

¿Cómo puedo aspirar a construir una relación equilibrada con alguien si ni siquiera me pongo a su altura para hablarle?

Por supuesto, la respuesta es que en nuestros tiempos ya no es posible.  No hay espacio para las mentiras, ni siquiera para las medias verdades, ni para las poses, ni para la arrogancia.  El consumidor ha decidido que solo hay espacio para marcas veraces, (que le ofrezcan una historia atractiva, naturalmente) pero no sostenida sobre ardides comerciales.

Urge recurrir a un nuevo lenguaje que los consumidores no rechacen por su falsedad y que sí reconozcan como propio: el lenguaje del contenido (en lugar de los mensajes predecibles), de la información útil (en lugar de la repetición desmedida), en definitiva del entretenimiento.

De eso va este blog.  Y mi trabajo como empresario, como autor y como profe.

Saludos a todos.

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10 estrategias comerciales «low cost» para agencias ávidas de clientes

Hace tiempo que quería escribir este artículo, a caballo entre cosas que he hecho y me han funcionado, otras que han estado cerca de hacerlo, y aprendizajes ganados a base de mucho escuchar a gente que tiene bastante más talento comercial que yo.

Ahí van.

No son 10 recetas mágicas. 

Son 10 cosas prácticas que puedes hacer YA MISMO para pelear activamente por desarrollar tu negocio aunque no tengas un gran presupuesto de comunicación. 


Estrategias  comerciales

  1. Lo primero y lo más importante, “en casa del
    herrero, no utilices cuchillo de palo”
    .  E.d. demuestra que crees en la segmentación de la que tanto hablas a tus clientes y segmenta tu propio negocio.  Quien no lo hace habitualmente tiene miedo a renunciar a
    partes de su mercado para adquirir mayor credibilidad en su nicho.  De esa renuncia (y sólo de ella) procederá tu
    posicionamiento y tu credibilidad.  Ejemplo:  Bloguzz no produce anuncios, no organiza ruedas de prensa, no compra espacio en los medios, sólo se dedica a una cosa: promocionar nuevos productos o servicios entre su base
    de datos de bloggers. 
  2. Relacionado con lo anterior, probablemente hayas oído antes (la estrategia militar está muy en boga en las escuelas de negocio) eso de que los grandes generales logran dar el mejor uso a sus recursos (siempre limitados) para alcanzar sus objetivos (siempre muchos y dispersos).  La
    estrategia empresarial consiste exactamente en lo mismo: si
    tienes dos diseñadores, no les disperses creando truchos para ese
    festival o
    campañas para ese concurso que no tienes posibilidades de ganar.
      Plantéate una estrategia de guerrilla donde les vas involucrando en pequeñas tareas del nuevo negocio (un concept, un moodboard, un diseño de presentación…) que puedan reportarte una utilidad inmediata. 
  3. Voy a decirlo muy claro, por experiencia propia:  publicar un blog es la mejor herramienta "low cost" que existe para posicionarte como experto en un campo. 
    Hoy día una web estática, quizá repleta de flash pero
    sin actualizaciones de contenido, es un
    anacronismo.  Cuanto más publiques, más
    posibilidades tendrás de que se te vea y se te lea.  Y mejor indexarán los buscadores tus contenidos, con
    lo que saldrás más arriba en los resultados de búsqueda.  La mala
    noticia es que publicar un blog no consiste en crearlo y
    ya está, sino en mantenerlo vivo con un volumen de entradas de mínimo 2 ó
    3 a la semana. 
    ¿Piensas que no tienes tiempo para ello?  ¿Qué parte de tu trabajo es más importante que promocionar tu negocio para conseguir desarrollarlo?  Dos buenos ejemplos son The orange market, obra de Javier Varela (uno de los expertos en Social Media con mayor sentido común y conocimiento de Marketing que conozco) y Bajo la Línea,
    de la agencia Duplex Marketing (artículos cortos pero con un ritmo de
    actualización constante, de modo que su web se convierte en una útil biblioteca de casos prácticos en Marketing promocional).
  4. ¿Tienes mucho contenido?  Publica un libro.  Un buen ejemplo es el e-book de Marketing de Contenidos de la agencia Junta 42 o su libro divulgativo "Get content.  Get customers".  O por qué no decirlo, mi libro "Big brother is dead, el día que el consumidor hizo callar a las marcas" (ya que es mi blog, mencionaré mi libro) que nos ha abierto muchas puertas en el sector de los contenidos.
  5. Desarrolla tu networking.  
    En contra de lo que mucha gente piensa, hacerse con una red de contactos no es algo propio del ámbito digital.  El networking siempre ha
    existido. Y su fundamento es una idea muy simple:  dar generosamente a los demás, en la confianza de que los demás te darán a ti cuando lo necesites.  Crear un perfil en Linked in, o tuitear irrelevancias en Twitter no es suficiente: necesitas interesarte por los demás, aportarles información de utilidad, felicitarles cuando tienen éxito, compartir tus propios éxitos con ellos… es la manera de acercarte a tus contactos para tenerles cerca cuando les necesites.  Durante mi carrera en anunciantes y agencias multinacionales pasé por 4 posiciones: en 3 de ellas (Imperial Tobacco, Leo Burnett y Grey) me contrataron gracias a que contacté en el momento oportuno con alguien cuya relación había madurado durante cierto tiempo.  Olvídate de hacer llamadas a teléfono frío: hoy en día es innecesario e improductivo.  Tienes vías más que suficientes para dar con ese contacto que necesitas por medio de allegados que os sirvan de nexo.
  6. No olvides a los medios especializados de tu sector.  Hazte "amiguito" de los periodistas.  Hay cosas que puedes ofrecerles y que ellos valorarán positivamente.  Envíales noticias que les puedan resultar interesantes.  Ofrécete para escribir un artículo gratis o para concederles una entrevista.  Si tú o tu agencia tenéis visibilidad en esos medios, será más fácil que tus clientes potenciales tiren del hilo… o por lo menos ya les sonarás el día que les contactes.
  7. Refuerza tu visibilidad: acude a eventos. 
    Lo sé, a mí también me parecía una quimera ser invitado a charlas y llegar a cobrar por ello.  Eso sólo sucede cuando lo que aportas
    resulta interesante para una audiencia que no tiene por qué ser muy
    grande.  De nuevo: la estrategia consiste en buscar tu nicho, aportarle
    un valor, y estar dispuesto a dar mucho, durante quizá mucho tiempo sin
    recibir nada a cambio.  Deberás acudir a eventos para sentarte en el
    patio de butacas, intervenir desde él, entregar unas
    tarjetas… y tener paciencia.  Al final los frutos llegan.  Despréndete de la pereza y sal de casa a capitalizar tu experiencia.  Si no das el salto de lo virtual (el blog, Linked in, Twitter) a lo real, jamás captarás negocio, porque los clientes buscan proveedores humanos (personas a quien contratar y en quien confiar), no avatares.
  8. ¿Un atajo? monta tu propio evento.   Piensa en qué valor puedes ofrecer de forma desinteresada a tus clientes potenciales.  No te detengas ni un minuto a pensar lo que les va a sacar a cambio. Si consigues 60 minutos de su atención, les causas una impresión favorable y te dejan una tarjeta, ya has hecho lo más difícil.  Hace un par de meses me llevé una grata impresión de la "Subasta de ideas" dirigida a clientes potenciales organizada por Draft FCB y su cabeza visible, Pablo Muñoz, un tipo inquieto y con gran experiencia con quien he tenido la suerte de coincidir varias veces recientemente.
  9. Imparte formación.  ¿Crees que podrías organizar un curso especializado en tu área de experiencia y ofrecerlo de forma gratuita a tus clientes?  Sr Burns, una de las agencias a las que mejor les ha ido últimamente en Social Media, han optado por esta vía.
  10. ¿Has conseguido desarrollar con éxito un proyecto para un cliente?  Muestra orgullosamente tu trabajo: produce un case study (aquí están algunos de nuestros trabajos en Pop Up Música) y si es posible, invita a tus todavía-no-clientes a cualquier acto/evento/o presentación donde puedan ver estos trabajos.  Nosotros, por ejemplo, a menudo invitamos a nuestros prospectos a eventos musicales que producimos.

Bonus importantísimo (por el mismo precio)

  • No seas tímido.  El trabajo comercial es pesado e ingrato: los clientes con los que todavía no has trabajado no se ponen al teléfono, no contestan a tus mails, en definitiva, pasan de tu cxxx y comienzas a desarrollar complejo de pringao…  Por eso los que ostentamos responsabilidades directivas o de desarrollo, dejamos para el final esas llamadas o incluso las obviamos.   Lo cual es un gran error:  no hay nada más importante que abrir nuevas puertas.  En este punto, te aconsejo que relativices: la mayor parte de las veces la gente está realmente liada y no es que le parezcas un pesado, simplemente no has contactado en el momento oportuno.  Así que te recomiendo que insistas hasta que te digan sin rodeos que dejes de insistir.

El día que trabajes para un par de empresas del IBEX 35, probablemente no necesites ninguna de estas estrategias, los clientes simplemente llamarán a tu puerta deseosos de que les ilumines.  En toda mi carrera sólo he estado una vez en una empresa que atravesó por un momento semejante.  Es mágico pero por el momento no es fácil que te suceda.

Entre tanto, supongo que cualquiera de estas 10 estrategias es preferible para captar nuevos clientes que sentarte cruzado de brazos a esperar a que amaine este temporal. 

Mucha suerte con lo que emprendas y gracias por seguir este blog.

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Branducers 2: logros y retos a futuro

Por segundo año he tenido la oportunidad de participar en
Branducers como ponente, en una de las mesas redondas sobre "contenido más allá de la TV".  

En lugar de resumir las distintas intervenciones, cosa que podréis encontrar en otros blogs y medios, en el viaje me anoté algunos aspectos a destacar (los grandes logros de este año) y otros a mejorar (los retos para el año que viene).

Brancucers mesa redonda
A destacar

  • Aplaudo que hayamos visto muchos más desarrollos prácticos que el año pasado.  Es una buena noticia que haya más casos
    prácticos que contar.  Y ha sido una buena decisión que los organizadores de Aftershare nos invitasen a que cada uno contásemos un proyecto de contenido de este último año.
  • Nutrida presencia de productoras y también (en apariencia) más agencias que el pasado año
    Lo celebro.  Es importante que la profesión entienda que las audiencias
    nos están exigiendo un cambio radical en nuestra manera de hacer
    publicidad.  Y no hay nada que negociar con la audiencia, porque siempre
    tiene la razón; si no le gusta un anuncio simplemente le dará la espalda, algo que no podemos permitirnos si queremos mantener la inversión de las marcas.
  • Parece que comienza a fraguarse una cadena de procesos estándar para lograr llevar un contenido a buen puerto.  El networking me sirvió para descubrir que gente brillante e ilusionada con esta nueva forma de comunicación (gente de Spotless, Antiestático, El Cañonazo…) se están encontrando con parecidos problemas y soluciones a los que hemos detectado en Pop Up.  Supongo que esto es bueno: como decía el gran Leo Burnett, la fricción genera chispas pero las chispas pueden generar movimiento.
  • La valentía de algunos para empezar a hablar de
    números
    .  Hay que decir con claridad que
    una serie de 10 capítulos (que en su conjunto nos dará alrededor de un millón de televidentes por punto de
    share) rodada con un gasto razonable, puede no sobrepasar los
    300.000 euros, presupuesto que se funde cualquier marca top en un solo
    spot y que apenas le alcanzaría para un puñado de pases en prime
    time.  La ruta de los contenidos no sólo es más amable para el consumidor sino visiblemente más rentable para el anunciante.

A mejorar

  • ¿Dónde
    estaban los anunciantes?
      Me preocupa que a un foro que es la punta de lanza del sector publicitario en
    España, solo acudan Campofrío y Movistar. 
    ¿Están demasiado ocupados rodando los spots de otoño?  Difícil de entender, francamente…
  • Agradezco las muestras de aperturismo en algunos representantes de las TV´s… pero sigo
    observando agudos coletazos de anacronismo

    Espero que los que se aferran al pasado y muestran como gran activo de su cadena las parrillas de programación, entiendan que la llegada masiva de DVR´s y
    Smart TV´s a los hogares españoles (solo la crisis la está retrasando) provocará que tanto los bloques publicitarios como las parrillas pierdan su razón de ser.  ¿Para que voy a esperar al jueves a las 22.30 para ver la serie que busco si la puedo encontrar en Internet o en mi DVR cuando me dé la gana?  Oigo que “las marcas quieren utilizar el contenido para colarse gratis en la programación” y me pregunto si el debate que debemos tener es ese o más bien: “¿por qué las teles están dispuesta a pagar por un contenido excelente si procede de una de sus productoras de referencia y sin embargo, si procede de una marca, a ese mismo contenido se le pide que invierta en spots/autopromos?”.
  • Creo que
    debemos superar la obsesión por encontrar una definición al Branded Content.
      Como muy bien apuntaba Toni Segarra estamos
    ante un entorno complejo donde el antiguo modelo (el de la interrupción y la repetición) ha de dar paso a uno nuevo que
    necesariamente requerirá que testemos muchas cosas por el camino.  Las etiquetas no nos van a ayudar a abrir las
    puertas que siguen cerradas.  Lo único que necesitamos es convertir lo que hoy llamamos publicidad (anuncios anodinos y predecibles) en algo que el consumidor sí quiera ver (entretenimiento ligado a una marca), ¿no sería fantástico poder llamarle publicidad?

En resumen

El balance me parece positivo. 
Por las palabras de Risto Mejide al terminar el evento parece que
tenemos Branducers 2013 asegurado. 

Espero que durante este año que transcurrirá hasta su próxima edición, podamos crear entre todos una legión todavía
más nutrida de creyentes en el contenido producido por las marcas.

Que es lo mismo que decir, creyentes en una forma de
comunicar mensajes de marca que los consumidores nos agradecerán.  Merece la pena: no sólo es el camino más ecológico que
existe
(el más respetuoso hacia el dinero de la marcas, el trabajo de las
agencias y el tiempo de los consumidores) sino el único que puede garantizar la
viabilidad futura de los negocios publicitario y de la TV
.

El spot ya no puede.

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publicidad para olvidar

¡Elige tu lácteo para cada momento: una variedad que enamora!!! (Dios Santo)

Ayer me desayuné con esta (espeluznante) página de publicidad en un suplemento dominical.

Asistimos a una brutal oleada de cambios en los patrones de consumo (el actual clima de desconfianza modifica nuestras necesidades y criterios de compra y reconfigura nuestras prioridades), que parece que están haciendo mella en el sector de los lácteos.

La solución

"Papá estado" parece que quiere ayudar a los grandes fabricantes a recuperar el esplendor perdido.  Y no encuentra mejor forma de hacerlo que producir este original y comprar espacio en los principales medios impresos del páis (una página a color en cualquiera de los S.D. líderes supera los 30.000 euros de inversión en el mejor de los casos).

Lacteos 001

La cosa se complementa con la web lacteosinsustituibles.es, una colección de cifras y datos a favor del consumo de este tipo de productos.

¿De verdad que con 30.000 euros no se puede hacer nada mejor que esto?

Esta campaña parte de la premisa que siguen muchas otras marcas de que la publicidad es el "bálsamo de Fierabrás" que todo lo cura: puede impulsar a un producto, rejuvenecer a otro, o como en este caso, recuperar las ventas de una categoría que parece haber perdido protagonismo en nuestras vidas.

La cuestión es:  ¿por qué abandonamos los lácteos? 

  • Si es por motivos dietéticos (distintos estudios han fomentado el desarrollo de percepciones negativas en torno al consumo de leche y lácteos en general), dudo que una creencia arraigada en nosotros después de haber leído un libro o haber visto un documental, se pueda desmontar mágicamente en un segundo con un anuncio así.
  • Si es por razones de precio (en muchos casos son productos elaborados con un nivel percibido de precio alto: si haces la compra como yo sabrás que en la mayoría de los supermercados un pack de cuatro yogures desnatados te costará más de 2 euros, cuando por este mismo precio te llevas un kilo y medio de manzanas…), parece absurdo combatir la sensabilidad al precio con argumentos médicos/dietéticos.

En un caso u otro este anuncio me parece un fuego de artificio pueril. 

Los humanos somos muy tozudos.  Nos cuesta un mundo cambiar de opinión.  Porque equivale a reconocer que antes estábamos equivocados. 

Ha sido estudiado científicamente que lo primero que hacemos al ser expuestos a un estímulo publicitario es desplegar nuestra contra-argumentación, e.d. tirar de nuestro esquema de creencias para resistirnos a ser convencidos de lo que nos están contando.  Sólo si los argumentos presentes en ese anuncio son más potentes que nuestra contra-argumentación, se desencadena el proceso afectivo (y luego comportamental) en relación al producto anunciado.

Así que para cambiar esa opinión necesitamos "coartadas" (argumentos) de verdadero peso.  No una madre joven vestida de seminarista abrazándose a un bote de nata montada.

Y además invertir en esto me parece un gasto de recursos públicos obsceno.

¿Qué harías tú para convencer al consumidor que se ha alejado de los lácteos?

Hoy lo voy a poner a debate.  Que aunque estemos en Agosto cualquier día es bueno para compartir reflexiones: ¿qué camino emprenderías tú?

  1. Contratar a SCPF o a Sra Rushmore para que desarrolle una campaña "más creativa" para los Suplementos Dominicales?.
  2. Hacer TV, que es donde está la cobertura?
  3. Pedirle a una autoridad médica que nos ayude a cambiar esas percepciones y poner a este médico famoso al frente de un micro-programa divulgativo por ejemplo en TVE?
  4. Desarrollar un plan de concienciación que apueste por comenzar desde la base, haciendo actividades en colegios?
  5. Patrocinando un equipo de alguna disciplina deportiva o un acontecimiento deportivo?

Saludos a todos.

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boca a boca branding

Enfoca tu marketing en tu producto, no en tu comunicación

La soberbia de los publicitarios

Ombligo
Los que trabajamos en publicidad (o comunicación de marcas en un sentido general, como es mi caso), somos unos soberbios.

Pensamos que el consumidor siempre está dispuesto a recibir nuestros interesantísimos mensajes.  A cualquier hora y en cualquier lugar.  Nos encanta que interrumpan la película que queremos ver, que nos llamen constantemente al móvil a hablarnos de ofertas confusas que ni siquiera entendemos… Pensamos que no puede haber nada más interesante para nuestro cliente después de una jornada de trabajo que tragarse nuestra píldora publicitaria.

En nuestro fuero interno sabemos que no es así

Sabemos que, desde hace años, el boca a boca y no la publicidad es la principal vía de transmisión de mensajes de marca.  Así lo demuestra un estudio reciente de AC Nielsen que recogí en Big Brother is dead.

Boca a boca
Lo sabemos, y sin embargo lo ignoramos, porque mientras el boca a boca sigue siendo un agujero negro cuyos mecanismos de funcionamiento son difíciles de interpretar y cuyos resultados son difíciles de predecir, gestionar publicidad tan sólo requiere procedimientos administrativos:  vender una idea, producir una campaña, planificar un mix de medios, comprar el espacio y airear la campaña.

Otra cosa son los resultados de la misma.

La publicidad se ha convertido en una especie de commodity, un must que toda marca debe conocer y practicar.  Aunque se dé la circunstancia de que esa publicidad comunique un producto anodino e indiferenciado, como son el 80% de los productos que nos encontramos en los lineales de cualquier hiper.

Aunque nuestro producto agonice, aunque haya llegado al final de su ciclo de vida, olvidamos lo que nos enseñaron en la Universidad de que en ese momento es mejor soltar, dejar que el producto muera.  Porque la preferencia de los consumidores hacia productos más modernos, robustos y aspiracionales no puede combatirse con publicidad, como si fuese un mágico elixir que puede rejuevener a nuestra marca eternamente.

Ese truco funcionó durante los últimos 120 años.  Pero el consumidor ha tenido tiempo para aprender y el truco ya no funciona.

Enfoca tu marketing en tu producto y no en tu comunicación

Las marcas de fabricante lamentan que las de la distribución se limiten a copiarles.  Se quejan de que no lideran sus respectivas categorías sino que se limitan a copiar sus innovaciones.

Entendería este argumento si los fabricantes realmente se decidiesen a innovar mayoritariamente.  Hay honrosas excepciones:  aplaudo los yogures helados de Danone, las cervezas con abre fácil de San Miguel, el auto-dispensador limpio de Nocilla y la Coca-Cola Zero (en mi opinión la auténtica lección en materia de innovación de producto de los últimos diez años).

Pero en líneas generales observo que la mayor parte de las marcas utilizan su comunicación para potenciar el insuficiente atractivo de su producto (y vender a base de retórica algo invendible no es posible en nuestros días)  en lugar de concentrar sus recursos económicos y humanos en concebir un magnífico producto que sea fácil de comunicar… y que cale en las conversaciones de sus clientes generando boca a boca.  Por esa razón: porque es magnífico y les ofrece una solución que simplifique nuestras vidas.

Olvidamos la lección de Wally Olins, quizá el padre más celebre del Branding moderno.  Olins nos recuerda que el posicionamiento de una marca es consecuencia no sólo de los estímulos publicitarios que recibimos (de hecho, la publicidad pesa cada vez menos en el posicionamiento de las marcas) sino de su entorno físico (el punto de venta generalmente), las personas (empleados de la marca, clientes que la usan) y sobre todo del producto.

Saludos a todos.

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publicidad para recordar

El spot de NPG, Tony Leblanc y los Leones de Cannes

Aquí tenéis un "curioso" anuncio que probablemente os hayáis encontrado en la tele en los últimos días.  Apuesto a que a medida que se acerca la Eurocopa, si el presupuesto les aguanta, lo veremos mucho más.

 

Habrá quien lo encuentre gracioso.  Habrá quien lo encuentre patético, casposo, friqui, etc.  Francamente, me da igual.  Mi reflexión es otra.

¿Cuál es el propósito de esta campaña?

Se trata de la campaña de lanzamiento de la línea de televisores de NPG, una empresa española líder en el mercado de modems y faxes.

Veamos, si tiramos de manual de comunicación de marcas, cualquier acción está encaminada a una de estas tres cosas:

  1. Generar notoriedad (fase cognitiva)
  2. Tender lazos emocionales con el consumidor, activando su preferencia (fase afectiva)
  3. Estimular la intención de compra (fase conativa)

La asunción más generalizada en el sector en este momento es que, en un contexto de sobresaturación publicitaria, en el que los consumidores desconfiamos de la publicidad y tendemos a esquivarla, conseguir que un anuncio contribuya a que el consumidor se "enamore" de la marca es una quimera, no digamos conseguir que le catapulte al punto de venta.

Por lo tanto lo que NPG debería pedirle a este anuncio, simple y llanamente, es que su target conozca que la marca existe y qué tipo de productos ofrece

¿Realmente es una campaña "freak"?

Depende de bajo qué prisma lo analicemos.  Las reglas no escritas de la publicidad nos dicen que la marca es una diva a la que hay que maquillar para que luzca lo más inalcanzable posible.  Por tanto, un anuncio como este no se ganaría el respeto de los creativos ni podría ser siquiera presentado al festival publicitario de Cannes.

Y sin embargo probablemente este anuncio es mucho más capaz de activar el recuerdo de esta marca (nueva para la mayor parte de sus clientes potenciales) que cualquier spot efectista, presumiblemente lleno de recursos audiovisuales, "cover" imitando algún tema clásico y modelos reconocibles, guapetes y modernitos.

En primer lugar porque es fácil de entender.  En segundo lugar porque Tony Leblanc es un tipo que gusta a todo el mundo y prestarle atención durante 20 segundos es fácil.  En tercer lugar porque Leblanc repite el nombre de la marca a dolor.  No por azar, sino para conseguir que la recordemos.

Si la recordamos, es que esta publicidad sí vale para algo

Por tanto en mi opinión la campaña puede cumplir perfectamente su cometido: si consigue que recordemos su marca, es que ha hecho bien su trabajo. Aunque los publicitarios más nostálgicos y fundamentalistas se rían de ella.

Y ya la próxima vez que nos encontremos con NPG en el punto de venta, en Internet, o por medio de la recomendación de un tercero, tendremos la oportunidad de acercarnos más a ella y caer rendido en sus brazos si nos gusta.  O relegarla al olvido si no lo hace: eso ya es cosa de cada uno de nosotros.

Saludos a todos.

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publicidad para olvidar

La coherencia de Bankia: publicidad fétida en un banco podrido por dentro

Bankia: lo que hay en el interior, se ve en el exterior

Hace unos meses publiqué un artículo sobre lo irrelevante que parecía la campaña publicitaria de Bankia.  No entendí:

  • ni su claim "el primer banco de la nueva banca"
  • ni su oferta de valor: ¿qué realmente venía a ofrecernos esa nueva banca?
  • ni su esquizofrenia: con una imagen en la tele y otra muy diferente en el punto de venta

Varios meses después, volví a escribir, esta vez sobre la campaña "hazte Bankera", un brindis al sol donde la marca pretendía mostrar un rostro humano.  La cosa resultaba tan sospechosa que los consumidores se lanzaron a sabotear los originales de exterior pintándoles antifaces como en este original que os muestro.

Hazte bankera

Reflexión después de la explosión

La nacionalización de Bankia, aunque probablemente necesaria para evitar un corralito en toda regla y un colapso en cascada de nuestro sistema financiero, es un escándalo que vierte serias sospechas sobre la capacidad de gestión (negiglente si no fraudulenta) de los directivos del Banco.

Hace unos días vi un extracto de una intervención de María Dolores Dancausa (Consejera Delegada de Bankinter) en los desayunos de TVE donde se quejaba de que la gestión imprudente de los señores de Bankia (declarando beneficios de 300 millones y pérdidas de 3300 apenas una semana más tarde) y despilfarrando en publicidad irrelevante e ineficaz como la que hemos visto más arriba el dinero que no tenían, suponía una alteración de las reglas de juego de la competencia.  Lo encontraréis en el segundo 1.09.30 del vídeo.

Los desayunos de TVE – María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter

Competencia desleal

El propio Rodrigo Rato admite que la inyección de capital público en Bankia supone un caso flagrante de alteración de las reglas del juego de la competencia.  Vamos, que volvemos a la Unión Soviética.

Me apuesto con vosotros a que en unos meses veremos una nueva campaña de Bankia utilizando como reclamo publicitario al Ave Fénix, la resurección de Lázaro o qué se yo…

Mi conclusión sobre todo esto es que resulta sorprendente la cantidad de marcas que huelen a muerto y sin embargo siguen desfilfarrando sus esquilmados recursos en chutar por la tele campañas que nadie se cree, que no atenúan la desconfianza del consumidor ni contribuyen a generar ni un solo euro en ventas.

A menudo los que trabajamos en comunicación pecamos de soberbia, olvidando que una marca (como Bankia o como cualquier otra) no es solo lo que comunica desde sus anuncios, sino el rostro que muestra en su punto de venta, la imagen que dan sus productos, sus empleados y sus gestores.  Pretender que la publicidad sea como ese Bálsamo de Fierabrás del Quijote que podía curar cualquier enfermedad, es una solemne tontería.

Una imagen vale más que mil palabras

Conduzco por el extraradio de Madrid y me encuentro con un monoposte como éste:

Futuro juntos

¿Qué reacción os produce verlo?  ¿Risa?, ¿preocupación?, ¿vergüenza ajena…?